Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 278

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cultivación prohibida (+18)
  4. Capítulo 278 - 278 Treceavo evento en grupo II
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

278: Treceavo evento en grupo (II) 278: Treceavo evento en grupo (II) Antes de empezar los combates, aparece Ye Bi, a la que Fen Huan pronto acapara.

Las dos suben a la plataforma para entrenar.

Fen Huan quiere practicar con alguien en un nivel superior.

Aunque Ye Bi tiene varios más, puede simularlo.

Ye Bi también aprovecha para entrenar.

Curiosamente, aunque de mayor nivel y edad, es Fen Huan quien la corrige.

Como a Yan Xiulan, la estuvo observando durante el torneo.

Y tiene más experiencia en combate.

–¡Hola!

No molestamos, ¿verdad?– saluda una recién llegada mientras observamos el combate.

¡Es Sai!

Ha venido junto a sus hermanas, además de Da Ting, Jiao y Meixiu.

Van todas con velos y ropas normales de estudiante, para que no se las reconozca.

El estatus de Da Ting es muy alto, y el de las tres hermanas un tanto peculiar.

–¡Claro que no!– las saludo.

Hago señas a Ken para que se acerque, a lo que obedece un tanto confusa.

Como es habitual, suele estar trabajando aquí cuando hacemos el torneo.

Puede hablar con nosotros mientras lo hace.

Y mis pervertidas la llaman continuamente para que limpie una u otra cosa, aunque en realidad es una excusa para charlar con ella.

–¡Hola, Ken!– saluda Dandan.

–¡Ah!

¡Sois vosotras!

La abraza sin pensar.

Dandan y Ken son bastante cercanas.

Se acaba abrazando con las tres hermanas.

Y le presentan a las otras tres, aunque no dicen quiénes son.

Sin duda, Ken lo sospecha, pero no lo menciona.

Aunque a veces ha sido un poco bocazas, no es estúpida.

Pen también se acerca, y nos quedamos todos charlando mientras Fen Huan y Ye Bi acaban.

Pocos después, empiezan los combates entre los asistentes.

Bueno, algunos son combates.

Otros, no tanto.

Curiosamente, uno es de Jia’er contra Di Tian.

Este se rinde, haciéndose el caballero exageradamente.

Las chicas se ríen, pero Jia’er lo mira como si le brillaran los ojos.

Por otra parte, Ye Bi está haciendo un negocio que no esperaba.

Si bien no es mucho, tampoco le resulta un gran esfuerzo.

Varios se han interesado por sus talismanes falsos.

La vieron en el torneo y lo encontraron interesante.

Al conocerla, aunque sea de vista, se fijaron en ella.

Hay quien les ve el potencial para gastar bromas.

Sin duda, pueden dar un buen susto.

Aparte de los talismanes, el evento no tiene mayores problemas.

Bueno, un par sangrando por la nariz porque en el combate fingido se han dado un golpe accidental.

Nada fuera de lo normal.

Bi Lang y Bei Liu observan con una sonrisa cómplice cuando Jia’er y Di Tian se van juntos.

Parecen querer darse de la mano, pero no se atreven.

A lo que Yan Xiulan se sonroja un poco.

Ha estado conmigo en una situación similar.

Bueno, aún sigue pasando, aunque ya le cuesta menos.

Sai y las demás se despiden un rato después.

Tenían algo que hacer, y han aprovechado para venir a vernos.

Probablemente, han retrasado lo que fuera para poder venir.

No suelen salir mucho de su facción.

Y creo que hay alguien protegiéndolas a lo lejos.

Aunque no debería ser necesario dentro de la secta.

–Ahora que hemos acabado, ¿Por qué no me contáis lo de esa primera vez?– les recuerda Yan Xiulan a las organizadoras.

–Ah… esto… Bueno, ahora teníamos algo que hacer.

¡Quizás otro día!

–¡Hasta pronto!

Las dos se marchan apresuradamente, mientras Yan Xiulan se aguanta la risa.

Pen, Fen Huan y Ye Bi las miran irse extrañadas.

Suelen quedarse hasta el final.

Estaban hablando entre ellas, y no se han dado cuenta de qué ha pasado.

–Te estás divirtiendo, ¿verdad?– la acuso –.

Mejor no abuses de tu suerte.

No durará para siempre.

Ella aparta la mirada, sintiéndose un poco culpable.

Entiendo que quiera vengarse por una vez que se han girado las tornas.

Pero probablemente acabarán confesando.

Y no sé qué le harán confesar a Yan Xiulan después.

Aunque, no son muy rencorosas.

Solo un poco traviesas.

Y más inocentes de lo que pueda parecer.

Se vuelven todas a sus cabañas, y yo acompaño a Yan Xiulan.

Algo quería decirme.

–Gracias por protegerme– me besa suavemente en los labios.

Se pone roja y no me mira, pero al menos no ha salido corriendo esta vez.

No puedo evitar abrazarla.

Se sonroja más, pero no resiste.

–Siempre.

Aunque de ellas, solo por esta vez.

No creo que pueda repetirlo.

De todas formas, ha valido la pena.

Ja, ja.

Nunca las había visto así.

Ella se ríe conmigo.

E incluso me deja besarla en los labios como despedida.

Aunque solo un beso corto.

Al menos, hemos avanzado un poco.

Es preciosa.

Y adorable.

La verdad es que nuestra situación es un tanto extraña.

Nuestra relación es similar a la de algunas parejas, con la salvedad de que yo tengo varias amantes.

Y ella lo sabe.

Incluso algunas son sus amigas.

Aunque, de alguna forma, los dos estamos conformes en avanzar despacio.

Bueno, no es que sepa lo que ella piensa exactamente.

Y a mí no me importaría ir más allá.

Digamos que lo aceptamos.

————— –¡Eres un traidor!– me acusa Bi Lang.

–Entonces, ¿me voy?– me hago el ofendido.

–¡Eso sería doble traidor!

¡Triple traidor!– me acusa Bei Liu, cogiéndome por si acaso.

–Ja, ja.

Tampoco hay para tanto.

No es que sea nada grave– intento restarle importancia.

–¡Es muy vergonzoso!–se queja Bi Lang.

–¿Tanto como hacerle confesar a Yan Xiulan algo acerca de un beso?– las acuso.

Bei Liu quiere decir algo, pero no lo hace.

Tampoco Bi Lang.

Me miran haciendo pucheros.

Y diría que sintiéndose un poco culpables.

–Vale, tú ganas.

Aunque seguro que lo has hecho a posta… Supongo que se lo contaremos… Algún día– finalmente se rinde Bei Liu.

Su amiga no dice nada, aunque asiente.

Y se tira en mis brazos.

Pidiéndome mimos.

Pidiéndome esos besos que la primera vez no me quisieron dar.

Nuestros labios se encuentran.

Mientras mis manos se mueven hábilmente en su espalda.

Desabrochando los botones de su vestido.

Es de una pieza, ceñido a su cuerpo.

Va desde debajo de sus hombros hasta encima de sus rodillas.

Tiene mangas hasta casi sus codos.

Está abierto por los lados.

Con un hueco en forma de corazón sobre su pecho.

De color negro con bordes verdes que hacen juego con su suave cabello.

Sus manos no se están quietas.

Con la ayuda de Bei Liu, me desnudan.

Salta para rodearme mi cintura con sus piernas.

Sin soltar mis labios, mientras su vestido queda suelto entre nosotros.

La llevo hasta la cama.

Me arrodillo.

La deposito suavemente sobre las sábanas.

Me separo un momento para acabar de desnudarla.

Para sacarle el desabrochado vestido.

Que tiro hacia un lado.

Mientras Bei Liu me quita la ropa por la espalda, entre risitas.

Me centro de nuevo en Bi Lang.

En sus ojos verdes que me miran con deseo, esperándome.

En su delicioso cuerpo, apenas cubierto por una ropa interior más bien escasa.

El tanga apenas cubre su verde vello púbico.

Su sostén apenas sostiene nada.

La poca tela solo cubre sus pezones.

Enganchándose a ellos.

Dejando que sus pechos se muevan libremente.

¡Blasfemia!

¿¡Cómo se atreve a cubrirlos!?

Lo muevo hacia arriba, a la vez que reclamo sus preciosos pezones con mi boca.

–¡Aaaahh!

¡Kooong!~ gime cuando los ataco.

Mi mano izquierda se mueve hacia su tanga, estirando de una punta para deshacer el lazo que los sostiene.

Luego de otra en el lado opuesto.

Y los dejo caer.

Exponiendo su sensual secreto.

Mi boca deja sus pezones y reclama la de ella.

Aunque no los dejo abandonados.

Mi otra mano se ocupa de ellos.

Al igual que noto como mis calzoncillos desaparecen.

Su amiga se está divirtiendo desvistiéndome.

Mientras me ocupo de sus labios y sus pechos, una abertura en su entrepierna también requiere mi atención.

Noto como su pulso se acelera.

Como su cuerpo tiembla de placer.

Como su lengua me busca como yo a ella.

Sus piernas se abren dejándome posicionarme entre ellas.

Mi mano deja su entrepierna y peina su cabello.

El mío ya hace rato que ha sido tomado.

Mi miembro se mueve sobre su abertura.

Frotándola.

Irradiando qi.

Excitándola más y más.

Atormentando su sensible clítoris.

–Aaaahh… Tómame ya…~ se separa un momento para suplicarme.

Su boca vuelve a buscar la mía.

A la vez que mis caderas se separan un poco de ella.

Y se vuelven a acercar.

Aunque esta vez reclamando el túnel que llega hasta dentro de su ser.

Ella se estremece de placer.

Mi miembro es engullido por su vagina.

La recorre en ambas direcciones.

Haciéndola temblar mientras la atraviesa de ida y vuelta.

Mientras mi mano abierta agarra por un momento su nalga.

Y luego la acaricia en toda su redondez.

Compruebo que sigue teniendo su perfecta forma.

Su cuerpo humedecido por el sudor es tan sensual como siempre.

Tan suave.

Tan entregado.

Sus labios vuelven a querer devorarme.

Sus manos no quieren dejarme ir.

Sus uñas se incrustan en mi piel cuando se corre.

Por suerte, mi piel es suficientemente resistente.

Me detengo.

Le dejo recobrar la respiración.

Mientras la miro.

Mientras me mira.

Me sonríe.

Le sonrío.

–Más~ me reclama sensualmente.

Con deseo Y eso hago.

Tomándola una vez más.

Sin dejarla ir.

Sin dejar de devorarla.

Por arriba y por abajo.

Llenándola cuando ya casi no puede más.

Abrazándola mientras recupera el aliento, satisfecha.

Me besa una última vez antes de dejarme levantar.

Antes de que mis ojos se posen en la belleza de pelo morado que me está esperando.

Aún vestida.

Aunque con la falda ligeramente levanta.

Exponiendo que también lleva tanga.

Aunque un tango más bien mojado.

–Has tardado mucho~ se queja Bei Liu.

Su voz y sus ojos denotan deseo.

Me ha extrañado.

Sonrío.

Ella me devuelve la sonrisa, instintivamente.

Alarga los brazos hacia mí.

Dejo que me envuelvan.

Que me bese.

Mientras también la desvisto a ella.

Ya está mojada, así que hay menos preliminares.

Y soy más intenso con ella.

Me lo estaba reclamando.

El deseo contenido de estar viéndonos.

De estar esperándome.

Su pasión es desatada, sincronizándose con mis embestidas.

Queriendo más.

Más intenso aún.

Lo que le doy.

Al menos, hasta el segundo orgasmo.

Medio satisfecha, se deja ir.

Me pide con su cuerpo que sea más íntimo.

Más suave.

Que la devore más despacio.

Que me recree saboreándola.

Explorando cada rincón de su cuerpo.

Y eso hago.

Poco a poco.

Disfrutándola.

Paladeándola.

Cuando nos separamos, Bi Lang se acerca y reclama mi brazo.

Lo abraza y se acomoda en él.

Cierra los ojos, como si se hubiera dormido.

Pero sé que no es así.

Si no, no hubiera sonreído cuando he besado su frente y le he deseado buenas noches.

Bei Liu reclama el otro brazo.

También se acomoda en él y cierra los ojos.

–Buenas noches, mi amor– le deseo, tras besarla en la frente.

También sonríe.

Me relajo entre las dos.

Cierro los ojos.

Dejo que, poco a poco, el sueño me consuma.

————— Por la mañana, no quieren despertarse.

Así que lo harán cuando sus culos sean atravesados.

No suelo follarlas analmente.

Pero ayer me lo pidieron.

Con un poco de lubricante y limpiándolos con qi, enseguida están preparados para ser violados.

Las dos están bocabajo.

Sus bocas amordazadas.

Sus manos atadas a la espalda.

Sus tobillos atados contra las patas de la cama.

Una al lado de la otra.

Aunque no están atadas tan fuerte como para que no puedan desatarse si quisieran.

Se despiertan cuando son penetradas.

Cuando son llenadas con carne y con qi.

Y también suavemente azotadas.

No tardo en acelerar.

Poco a poco.

Asegurándome que lo estén disfrutando tanto como yo.

Bueno, quizás no tanto.

Se quejan cuando las dejo.

Cuando me ocupo de la otra.

Voy alternando entre ellas.

Las acabo llenado tres veces a cada una.

Sus mordazas empapadas de saliva.

Sus vaginas goteando.

Sus culos sellados temporalmente con qi.

Las dejo sobre la cama.

Tumbadas y atadas.

Llenas de mí.

Tras darles unos cuantos azotes a cada una.

Bueno, no sé si podrían llamarse azotes y no caricias.

Podrían desatarse, pero no parece que vayan a hacerlo pronto.

Diría que piensan quedarse tumbadas unas horas más.

¿Quizás debería pasarme después a ver cómo están?

He de reconocer que ha sido excitante.

Hacía tiempo que no reclamaba sus culos.

Que no las sometía.

A pesar de que lo hecho siguiendo sus indicaciones.

¿No seré yo el sometido?

Da igual.

Ha sido excitante.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo