Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 279

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cultivación prohibida (+18)
  4. Capítulo 279 - 279 Investigaciones infructuosas
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

279: Investigaciones infructuosas 279: Investigaciones infructuosas Por la tarde, vuelvo a la ciudad, al templo.

Las chicas van entrando una a una, sin que parezca que van juntas.

Haciendo las respectivas donaciones.

La verdad es que lo encuentro un tanto caro.

No me extraña que el otro día que era libre viniera tanta gente.

Con la excusa de la celebración.

No es mucho comparado con nuestros fondos.

Ni siquiera con solo lo que gano copiando manuales.

Pero no lo es tanto para un modesto trabajador.

Seguramente, esa es la razón por la que solo suelen ir los ricos al templo fuera de las celebraciones.

A no ser de una causa excepcional.

Y por eso las chicas van vestidas muy elegantes.

Shi en su traje azul oscuro resulta encantadora.

A pesar de que me ha advertido de que ni se me ocurra pensar en sexo con esa ropa puesta.

No quiere estropearla.

La veo avanzar por una de las filas de estatuas de dioses, como si una diosa hubiera tomado forma humana para pasear entre los suyos.

Song lleva un vestido naranja pastel.

Sencillo.

Refrescante.

Aunque ahora ya no puedo ver su sonrisa tras el velo.

Liang va de negro.

Con pantalones y camisa suelta.

Y un broche amarillo en el pelo.

Austera y elegante.

A las gemelas se las ve extrañas.

Por llevar vestidos totalmente diferentes.

Cuando suelen ir parecidas.

Se lo han tomado a broma.

Diciendo que no se conocían de nada.

Shun está preciosa con su vestido rosa.

A Wei la ha dejado con Bai Wan.

Nuestra alquimista no es muy amiga de salir, o visitar templos.

Quizás preferiría practicar con hierbas y píldoras, pero la niña es uno de sus puntos débiles.

Creo que de todos.

Ma Lang lleva algunas joyas de más.

Se han reído mucho vistiéndola así a pesar de sus protestas.

De ricachona ostentosa.

Había que variar, y ella ha perdido el sorteo.

También ha tenido que dar un poco más de donación para disimular.

Lia Qin era algo reticente a ir.

Pero algo le han dicho que la han convencido.

No sé muy bien qué.

Aunque sí que me han preguntado como la veía.

Y se ha sonrojado cuando he dicho la verdad.

Su vestido azul cielo realza su rostro inocente.

Parecía un ángel.

Si es que existen.

Más allá de acompañar a algunos dioses en las estatuas.

Song opina que son inventados.

Xu Jing ha preferido no entrar.

Ayudó en unas obras en el templo, así que temía que la pudieran reconocer.

A mí me han vestido sin darme opción a elegir.

Al menos, no me han puesto nada raro.

Asentían con la cabeza tras contemplar “su obra”.

Recorro la fila asignada.

Son impresionantes las estatuas.

Bueno, unas más que otras.

Algunas parecen estar vivas.

Otras, apenas te dejan intuir quién está detrás.

Leo los nombres en las placas.

Miro sus figuras y los detalles.

E incluso hago como que rezo ante una de ellas.

Aunque no rezo realmente.

No soy tan suicida.

No sabiendo lo que pasó la última vez.

Acabo saliendo maravillado una vez más por el esfuerzo y talento necesario para semejantes obras.

Aunque un tanto frustrado por no haber encontrado mención de Nanaya o Gibil.

Espero que las chicas hayan tenido más suerte.

Nos encontramos en nuestra casa.

De la que nos apropiamos no hace tanto, junto con una esclava y una carpintera.

–He encontrado a Gibil.

Está en la fila cuatro, hacia el final.

Está representado arrogante y agresivo.

He preguntado a una sacerdotisa, y me ha dicho que tiene varios templos.

Aunque ninguno cerca.

Están en otros reinos, así que su influencia es más bien débil aquí– explica Shun.

En cuanto a Nanaya, nadie la ha encontrado.

Y hemos considerado peligroso mencionarla directamente.

–El sacerdote al que he preguntado conocía varias diosas asociadas a sexo, lujuria o placer.

Pero ninguno de los nombres que ha dicho era Nanaya– informa Liang.

Sabemos que hay manuscritos sobre dioses, listados de todos ellos, en el templo.

Pero no sabemos de ninguno fuera.

Por desgracia, solo están al alcance de sacerdotes.

Parece que no va a ser fácil.

–Tendremos que investigar dónde podemos obtener información– suspira Shi.

–Un mapa con templos en todo el mundo estaría bien– desea Yi.

No es la única.

Pero no importan nuestros deseos.

Por ahora, no tenemos forma de saber más.

De contactar con la diosa Nanaya.

Aunque seguiremos investigando.

————— Tres días después, por la mañana, subo a Mei a 8.

Antes, con Tan Huo hemos llegado hasta la rodilla.

Ahora falta completarla.

Creo que irá bien.

El codo va avanzando, diría que sin problemas.

–Amo… Es increíble… Gracias… Aah– se muestra maravillada mi mascota Mei –¡Aaaaaah!

¡¡Amoooo!!

¡¡¡AAAAAAAAHHHHH!!!

Por supuesto, tras mejorar su cultivación, hay que comprobar si aguanta más.

Así que la agarro de sus pechos para impulsarme y empiezo a follarla con intensidad.

Después del tercer orgasmo, lleno su vagina y le doy la vuelta.

La hago ponerse a cuatro patas, y entro poco a poco en su culo.

Luego empiezo a usarlo para mi disfrute, y la acabo llenando tres veces más, con cinco o seis orgasmos de ella.

Cuando pierde el conocimiento, estaba ya con los brazos extendidos sobre la cama.

Con la cabeza sobre la almohada.

Con sus nalgas un tanto rojas.

Totalmente agotada.

Miro al lado, y Rui no está mucho mejor.

–Amooo… Aaaaah…– gime casi sin fuerzas cuando mi otro yo la llena otra vez.

Cae sobre la cama, aún consciente, pero sin apenas fuerzas.

También llena en sus dos agujeros.

Las devuelvo, me uno y contengo el impulso de traer a alguien más a la que abusar.

Me estaría todo el día.

Aunque, ahora que lo pienso, podría ir a ver a Rubí.

Llevo tiempo sin visitarla.

Durante el torneo, estaban muy ocupadas.

————— Hoy no hay palabras.

Ni conversación.

Nada más entrar, me la encuentro desnuda.

Excepto unas medias que le llegan un poco por encima de la rodilla.

Y un collarín de encaje negro alrededor del cuello, con un broche.

Muy sexy.

Me abraza y me besa.

Sin dejar mis labios, me desviste, y me va lleva hasta la cama.

Me hace sentarme sobre el colchón.

Me sonríe tras su máscara.

Se agacha poco a poco, acariciando mi piel.

Hasta que su boca llega a mi entrepierna.

Sus labios acarician mi miembro mientras lo engulle.

Su lengua juguetea con él.

No lo lleva muy adentro, sino que juega con la parte superior.

Deliciosamente.

Llenándome de placer.

Cuando está completamente erecto, se levanta.

Sus ojos rojos me miran seductores.

Sus manos se colocan sobre mi pecho y me empujan dulcemente, para que me acueste sobre la cama.

Ella se pone sobre mí, moviéndose llena de sensualidad.

Agarra mi miembro con la mano.

Sin dejar de mirarme, lo dirige hacia su entrada.

Cuando se sienta sobre mí, estoy dentro de ella.

Sus manos buscan las mías.

Me las coge.

Entrelazamos los dedos.

Me quedo mirándola mientras ella hace todo el trabajo.

Mientras se mueve sobre mí.

Sus pechos balanceándose suave y obscenamente.

Está siendo muy dulce.

Sin dejar de mirarme.

Gimiendo cada vez con más intensidad.

Sus manos me aprietan cuando se corre.

También su vagina.

Se toma unos segundos de descanso antes de volver a moverse.

De seguir follándome íntimamente.

Aunque quizás un poco más rápido.

Más ansiosa.

O más excitada.

Un buen rato y un par de orgasmos después, cae sobre mí cuando la lleno.

Con nuestras manos aún entrelazadas.

Me besa.

Me mira.

–¿Te ha gustado?~ me pregunta seductora.

Diría que hay un poco de preocupación en su voz.

Quizás, porque ha decidido ella unilateralmente.

Sin preguntar.

Nuestra relación es un tanto extraña.

Ella se prostituye para ganar puntos.

Yo vengo con su invitación.

Es decir, no soy exactamente cliente.

Algo así como un amante ocasional.

Además de darme qi de la etapa tres.

–Ha sido delicioso.

Estás preciosa– le aseguro.

Ella sonríe.

Me vuelve a besar.

–Si todos los demás fueran la mitad de cariñosos que tú, todo sería más fácil.

Si fueran la mitad de buenos en la cama, sería increíble– se queja a la vez que me alaba.

A pesar de la intimidad que hemos ido ganando, a pesar de sus palabras, sigue manteniendo la distancia.

No le he visto nunca la cara.

Ni tampoco podría llevármela.

No sé quién es, ni he intentado averiguarlo.

Respeto su deseo de permanecer anónima.

Bueno, tampoco ella ha visto mi cara.

Y tampoco tengo constancia de que haya preguntado por mí.

Ni siquiera a Ning.

Como mucho, cuándo iba a venir.

Nuestra relación es tan íntima como distante.

Nos despedimos después de un rato de disfrutar de la calidez de nuestros cuerpos, y de recuperar el aliento.

————— Al día siguiente, vuelvo a ver a mis embarazadas.

Que disfrutan de un masaje y sexo anal.

Además de obtener más vídeos de mis mamás embarazadas.

Esta vez, también de Lin Tao.

Hong ha dicho que falta poco para que Guo Xua dé a luz.

De hecho, he podido sentir con fuerza la vitalidad del niño en su barriga.

Y comprobar que todo estaba bien.

Una vez están dormidas, traigo a las demás.

Incluidas Bronceada y Guo Hai.

Bronceada se abraza a Hong.

Que le acaricia la cabeza maternalmente, a la vez que le devuelve el abrazo.

Supongo que tantos años separadas y sin nadie más han hecho que Bronceada sea un tanto dependiente.

Se quedan juntas mientras Hong nos actualiza de los últimos rumores.

Sobre nuestro enemigo.

–Dai Fen lleva días sin salir.

La familia de su prometida ha roto el compromiso.

Por mucho que haya negado las acusaciones, solo ha hecho falta investigar un poco para comprobar que clase de persona es.

–Se lo tiene merecido, pero aún no es suficiente– asegura Tan Huo, apoyada en las piernas de Liang.

–Se está hablando incluso de que podrían desheredarlo.

Su reputación está por los suelos.

Muchos de sus amigos lo ha repudiado.

Yo creo que más bien para no verse salpicados, no son mucho mejores.

No parece que lo vayan a expulsar de la familia, pero está tocado.

El vídeo ha sido un éxito.

En ambos sentidos– sigue explicando Hong.

–¿Ambos?– se extraña Shun.

–La protagonista se ha vuelto una especie de ídolo sexual.

Incluso piden más material.

Y muchos se preguntan quién es él– me mira con una sonrisa.

–Je, je– oigo reír a Guo Hai.

Es posible que incluso se esté excitando.

–¿Cómo lo lleva Xua’er?

No ha dicho nada antes– le pregunto.

–Bastante bien.

Incluso encuentra divertido que más gente haya venido de lo normal, intentando sonsacarle algo.

Ha lidiado mucho tiempo con rumores y cotilleos.

Ha aprendido a ignorarlos.

Además, está más preocupada por su embarazo.

Cualquier día de estos da a luz– me aclara Hong.

–Ah… Un hermanito… Espero que salga bien…– oímos murmura a Guo Hai.

Está más nerviosa que su madre.

Ya no se acuerda de sus exageradas quejas cuando Hong le ha sacado un poco de sangre.

Así que le hemos dado un buen golpe a Dai Fen, pero sigue allí.

Al menos, le será difícil hacer daño a más gente.

El plan es lidiar con él con la ayuda de Tan Huo.

Al parecer, hay un pasadizo en una de las residencias, donde Dai Fen suele ir para asuntos que quiere mantener discretos.

Necesitamos saber cuándo estará allí.

Y la ayuda de Tan Huo con el mecanismo.

Tal y como están las cosas, probablemente llevará tiempo hasta que pueda ir.

Claro que, si tenemos una oportunidad mejor, no dudaremos en aprovecharlo.

Por supuesto, debemos tener cuidado en que pueda haber una trampa.

Aunque no creo que espere que alguien lo ataque.

–Ah, se me olvidaba.

También se dice que hay más de uno que ha descubierto, gracias al vídeo, que Dai Fen es el culpable de la muerte, suicidio o cualquier desgracia de una amiga o pariente.

No son ricos como Dai Fen, pero algunos se están organizando.

Quieren venganza, reclamar justicia, aunque no lo tienen fácil– nos informa.

–No creo que consigan mucho.

Les será casi imposible pillarlo por sorpresa– valora Guo Hai, por primera vez un poco seria.

Las chicas dicen que soy una mala influencia para ella.

–No, pero pueden sernos útiles.

Creo que un par de los que vienen a la tienda lo son.

Quizás pueda establecer contacto con el grupo.

Nos podrían ayudar a vigilarlo o distraerlo– propone Hong.

–Como veas, pero ves con cuidado.

Que no te vinculen con ellos ni a esta tienda.

Dinos si podemos ayudar– la avisa Shi.

–Lo tendré– asegura Hong, muy seria.

Hablamos un poco más.

Algunos detalles.

Y otros rumores y cotilleos.

Entre ellos, sobre la familia del marido de Guo Xua, y padre de Guo Hai.

Aunque nada realmente relevante.

Que las concubinas están nerviosas con el embarazo es algo que ya sabíamos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo