Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 287

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cultivación prohibida (+18)
  4. Capítulo 287 - 287 287
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

287: 287.

Dudas y consejos 287: 287.

Dudas y consejos Estoy observando a Liang desnuda en la Residencia.

Es muy sensual.

Aunque no es la única razón por la que la estoy mirando.

Más bien, curiosidad.

Es el cuarto arco que ha creado Xu Jing.

Su trabajo con la madera es increíble.

Al menos, tanto a mí como a las chicas nos lo parece.

Pero nunca había hecho armas.

Estuvo estudiando los otros arcos que tenemos.

Hablando con Liang.

Y ha ido elaborando otros tres con madera de baja calidad.

Hasta que Liang le ha dado el visto bueno.

Cosas como balance, flexibilidad, suavidad de nosequé.

Bueno, ellas se entendían.

Liang dio el visto bueno al último que creó.

Así que ha hecho uno con la mejor madera que tenemos.

La que recogimos durante la exploración después de que dos enormes simios se pelearan.

Lleva un rato probándola.

Ante la mirada atenta de Xu Jing, la mía y la de varias de las chicas.

Finalmente, se gira y sonríe.

Alza el pulgar hacia arriba, dando su visto bueno.

Algo que ya esperaba.

Ha disparado más lejos y con mayor precisión de lo normal.

El arco que tenía hasta ahora era mediocre.

De estudiantes en Génesis.

Y probablemente no especializados.

Así que no comprarían lo mejor.

Se abrazan.

Y luego están un rato discutiendo.

¿Quizás posibles mejoras?

¿O variaciones?

Como sea, las dos parecen satisfechas.

Lo que me hace sonreír.

Ya casi estoy en mi cabaña.

Después de una visita a mis dos preciosas pervertidas.

Ayer por la noche, me recibieron muy sensuales.

Vestidas con una estrecha cinta de papel alrededor del pecho que apenas tapaba sus pezones.

Que se salía cuando ellas se movían.

Y otra como cinturón, que ni siquiera tapaba sus entrepiernas.

Esta mañana, las cintas estaban rotas por el suelo.

Y ellas sensualmente desnudas.

Así que les he puesto otras cintas alrededor de sus bocas.

Amordazándolas.

Y otras atando sus manos por detrás.

Bueno, se han roto mientras follábamos.

Pero ha sido divertido y sensual.

Ahora, deben de estar durmiendo de nuevo.

Llenas.

Satisfechas.

Holgazanas.

Preciosas.

¿Oh?

Está Lin Tian frente a mi cabaña.

Llamando.

Parece dudar si irse o quedarse.

Igual piensa que estoy dentro con alguien.

No sé por qué tengo semejante fama.

Aunque, a decir la verdad, precisamente vengo de una noche y mañana de lujuria con Bei Liu y Bi Lang.

El resto de las chicas tendrán que esperar un poco más.

–Hola, ¿me buscabas?– lo saludo cuando llego.

Él se da la vuelta.

Seguramente, sorprendido al oír mi voz por detrás.

–¡Ah!

¡Kong!

¡No sabía si estabas!

Te he traído unos libros ¿Tienes tiempo para unas preguntas?

Si no… puedo volver en otro momento– me pide.

–Claro, pasa.

Abro el escudo y lo dejo pasar.

Nos sentamos en la silla, una vez las hago aparecer.

Parece sorprenderse de que tenga un anillo de carga.

No hace tanto que soy estudiante.

Aunque, con lo que gano de copiar manuales, tendría más que suficiente para comprar uno.

Quizás, él no lo sabe.

Por no hablar de que no los he comprado.

Adquirí unos cuantos durante la expedición.

Sus dueños no los necesitaban más.

Así que les hice el favor de ocuparme de ellos.

Lin Tian deja varios libros sobre la mesa.

Los llevaba encima.

No tiene anillo.

Yo los hago desaparecer, supuestamente dentro del anillo.

En realidad, aparecen junto a Liang, que se ha sorprendido.

Coge el primero y empieza a ojearlo con curiosidad.

–Dime, ¿en qué te puedo ayudar?

–Verás… Bueno, he estado practicando.

Ya puedo usar qi para que al menos no haga daño.

Como una caricia suave.

Pero dijiste que en el… cli… clítoris… tenía que ser mucho más suave.

No sé cómo saber cuánto.

No quiero hacerle daño…– me consulta con patente timidez.

Sonrío.

No es una pregunta difícil.

–Primero, deberías poder usar qi sobre tu piel y que apenas lo notes.

Después, practicar.

Tienes dos opciones.

Una hacerlo con tu novia.

Otra, hacerlo contigo– le explico.

–¿Conmigo?

–La punta de tu pene es tan sensible como su clítoris.

Así que puedes practicar allí.

Aunque te advierto que puede doler si te pasas– le respondo.

Él se mira durante un momento la entrepierna.

Entre dudando y avergonzado.

Me contengo para no reír.

–Ya… Ya veo… Esto… También dijiste que puede tener varios puntos más sensibles.

No siempre los más habituales.

¿Cómo los encuentro?– se interesa.

–Con cuidado, paciencia y atención– respondo, conteniendo la risa.

Él me mira sin entender.

Reconozco que lo he hecho queriendo.

Sonaba como si fuera sabio.

Como uno de los maestros recitando frases trascendentales.

Me pregunto si ellos también se ríen de nosotros.

Al menos, me ha parecido que era parecido.

Quería saber qué se sentía.

Un tanto incómodo tras ver su reacción.

–Tienes que ir probando.

Acariciando con suave qi todo su cuerpo.

En los preliminares, o mientras tenéis sexo.

Observa su reacción.

O pregunta directamente si lo prefieres.

No hay atajo.

Es probar y ver qué pasa– le doy los detalles que necesita.

Él asiente.

Escuchando muy atento.

Muy concentrado.

Parece que le vaya la vida en esto.

–¿Qué tipo de reacciones?– indaga.

–Un gemido inesperado.

Un estremecimiento.

Algún gesto como morderse el labio.

No te preocupes si no estás seguro.

Si sospechas, ataca otra vez el mismo punto en otro momento, a ver cómo reacciona.

Y luego juega con la intensidad.

Con subir y bajarla.

Con salir y entrar de ese punto.

A medida que tantees tus acciones y sus reacciones, aprenderás lo que es mejor en cada momento, en cada situación.

No te preocupes si no es perfecto la primera vez.

Aprenderás.

Si ella colabora, aún mejor– esta vez, creo que sí le he explicado todo.

Él sigue asintiendo.

Muy serio.

Algo rojo.

¿Está tomando notas?

–Bueno… Sobre lo de durar… más… He estado leyendo como me dijiste algunas técnicas.

Hablan de la gestión de yang, pero no explican qué es… No sé si tú sabrás…– sigue mostrándose tímido.

Es una pregunta muy obvia.

¿De verdad no lo sabe?

–El yang es la esencia masculina, igual que el yin es la femenina.

Puedes notarlo muy concentrado en el semen, o el ying en sus fluidos.

En cuanto a gestión, se debe referir a no dejar que se expulse todo de golpe.

Has de dejarlo ir poco a poco durante el sexo, pero no demasiado poco a poco, o perderías la erección.

Cómo sentirlo y controlarlo es algo que debes entender por tu cuenta.

Puedes practicar con ella, o masturbándote– le explico lo que sé.

–Ya… veo… Mastur… Había algo más… En esos libros se hablaba de sexo… anal… ¿Es eso posible?

¿No está sucio?– se muestra entre interesado y horrorizado.

–Se puede, pero requiere un poco más de cuidado.

También has de saber que no todas están dispuestas.

Hay a quien le gusta incluso más que el vaginal, o igual.

Hay quien menos o nada.

Además, hay que limpiarlo y lubricarlo.

Hay diferentes métodos.

¿Quieres saber más?– le pregunto.

Reconozco que le pregunto para avergonzarlo un poco.

Es evidente que tiene interés.

–Yo… Bueno… Siempre está bien saber… Por si acaso– se muestra reacio a reconocerlo.

Estoy convencido de que su novia lo debe de encontrar adorable.

–Para limpiarlo, puedes usar algo como esto.

Lo llenas de agua, mejor si está templada, y luego aprietas para que entre en el culo.

Aunque es un poco aparatoso, y hay métodos más convenientes– le explico, enseñándole la pera de agua.

La verdad es que no tenía por qué mostrárselo, ya que el otro método es mejor.

Pero verlo sonrojarse al imaginarlo hace que valga la pena.

Es de lo más divertido.

–Ah… Esto… No sé si ella…– murmura en voz casi inaudible.

–El otro método es usar qi para sacar lo que haya, y pulverizarlo.

Es una técnica similar a limpiarse con qi, pero más concentrado.

Mejor si abres el ano un poco con los dedos, y luego aplicas qi.

Puedes practicar con un tubo sucio, de tierra o lo que sea.

O con ella, si se deja– añado la frase final para ver como reacciona.

Traga saliva.

–Ya veo… gracias…– asiente.

No sé si se da cuenta de lo rojo que está.

–Otro aspecto importante que debes tener en cuenta con el sexo anal es la lubricación.

A diferencia de la vagina, el ano no segrega un lubricante natural al estimularlo.

Puedes usar el de la propia vagina, saliva si no hay otro remedio, o un lubricante especial.

Te puedo dar una muestra de un lubricante.

Si quieres más, puedo pedirlo.

No es barato, pero un frasco puede durar para unas cuantas veces– le ofrezco los servicios de nuestra alquimista.

Si lo quiere comprar, podemos vendérselo.

Dependerá de cuánto le guste a su novia el sexo anal.

–¿De verdad?

¿Me dejarás un poco para probar?– pregunta un tanto excitado, para luego avergonzarse de nuevo.

Su novia es mucho más extrovertida.

Los hemos investigado.

El precio ha sido contarle a Pen algunos detalles.

No hay duda de que son una pareja peculiar.

–Claro, toma este frasco.

Solo queda el final– le ofrezco –.

Y un consejo.

Deja que se caliente un poco en tus dedos.

Si no, puede que se queje de que está frío.

Lo digo medio riendo.

Acordándome de más de una de ellas.

Wan’er la primera.

Más de una vez lo hago queriendo.

A pesar de las represalias.

Lo acepta mirándome extraño.

Puede que piense que he usado todo el resto.

Está muy equivocado.

He usado mucho más.

De hecho, a quien lo elabora le encanta que lo use en ella.

Tendré que preparar un frasco lleno por si quiere comprarlo.

Ahora, casi todo el lubricante que destila lo deja directamente en el Almacén.

Sin recipiente.

Es muy conveniente.

Puedo cogerlo de allí en cualquier cantidad.

–Gra… Gracias– lo acepta.

Lo guarda con sumo cuidado en un bolsillo.

Como si fuera un valioso tesoro.

De hecho, eso es todo lo que quería preguntar.

Así que se va poco después.

Parece excitado en probar algunas de las cosas que le he dicho.

No sé si con su novia o no.

Debería habérselo preguntado.

Solo para ver qué cara ponía.

————— Liang parece muy concentrada con los libros de Lin Tian.

De hecho, Yu se ha sentado a su lado.

También los está ojeando.

Su hermana está ayudando a Song con su práctica.

Mi preciosa pelirroja pecosa ha avanzado en la adaptación de Estocada Plana para la lanza.

Ha mezclado dos técnicas.

Según ella, cree que podría ser más fluido, pero que por ahora está bien.

Es un ataque potente.

Yi lo bloquea con qi.

No es difícil si sabes que va a venir.

Están probando qué potente puede ser.

A cada impacto, parece costarle más.

Debe ir aplicando más qi.

Aunque lo más espectacular es como rebotan los pechos de Song al atacar.

Al cabo de un rato, se detienen.

Parecen cansadas.

Song mira hacia arriba y saca la lengua.

¿Cómo sabe que estaba mirándola?

Además, ¿no les he dicho que no miro desde arriba?

Si pregunta, lo negaré todo.

Estaba preciosa, aunque no era la única.

Yi bloqueando desnuda era de lo más sensual.

Y ahora, riéndose, irresistible.

Mmmmm.

Me he corrido en la boca de Mei.

Me mira con ojos suplicantes cuando saca mi pene de su boca.

Está esperando mi veredicto.

–Has mejorado mucho.

Ha sido fantástico– la alabo.

Ella sonríe.

Me mira expectante.

–Ponte contra la pared– le ordeno.

Es su posición favorita.

De pie.

Inclinada hacia delante.

Apoyada contra la pared o un árbol.

Su premio.

Obedece excitada.

Su trenza azul le cae por un lado.

Su ano, su vagina e incluso su vello vaginal azul son visibles desde detrás.

Sus modestos pechos cuelgan hacia abajo sensuales.

No se pueden ver bien en esta posición mientras la follo.

Así que por eso hay un espejo en la pared.

Para poder verla también de lado.

–Estás mojada.

Eres una perra mala– la acuso.

–Guau~ hace como que ladra sensualmente.

Mueve su culo.

Tentándome.

Aunque no hace falta.

La cojo de las caderas y entro en su vagina.

Poco a poco, hasta el fondo.

Disfrutando del trayecto.

De su calidez.

–¡¡Aaaaahh!!

¡¡Amooo está dentro!!

¡¡¡AAAAaaahhh!

¡Guau!– gime lascivamente.

Y pronto, gemir es todo lo que es capaz de hacer.

Mientras mis manos recorren las partes de su cuerpo al alcance.

Incluido algún pequeño azote.

Mientras puedo ver el reflejo de sus pechos rebotando adorable y sensualmente.

Luego, paso a penetrar su ano.

Es una pena que no se lo pueda enseñar a Lin Tian.

Sería una buena lección práctica para él.

Le deseo suerte con su novia.

Yo, por mi parte, tengo que recuperar qi.

Bueno, en realidad, ya hace un rato que lo he hecho.

Pero este culo es demasiado jugoso para no disfrutarlo adecuadamente.

Mis manos vuelven a sus caderas para ayudarme a impulsarme.

A atacar con más fuerzas.

Con más velocidad.

Llevándonos a los dos al orgasmo una y otra vez.

Sin duda, mi más reciente mascota es estrechamente placentera.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo