Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 295

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cultivación prohibida (+18)
  4. Capítulo 295 - 295 295
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

295: 295.

Entrenamiento a trompicones (II) 295: 295.

Entrenamiento a trompicones (II) He mejorado lo suficiente para no caerme.

Pero aún me falta mucho control.

De hecho, a las chicas también.

Y eso que han tenido tiempo y práctica dentro de la Residencia.

Así que me llevará tiempo.

No obstante, no tengo prisa.

Tengo más sesiones pendientes de asimilación corpórea.

Y eso me obligará a volver a practicar.

Por lo tanto, de momento me conformo.

Ya lo practicaré cuando las acabe.

Solo de pensar en ellas me entran escalofríos.

Así que empiezo a entrenar con las chicas.

Enfocándome en el control del combate.

Como me reveló el entrenador de bastón.

Es algo que ya hacía, pero poco.

Ahora, con su colaboración, me enfoco en ello.

En desarrollar más este aspecto.

En desviar sus ataques.

En estorbar sus movimientos.

En intentar que tropiecen.

En interrumpir sus acciones.

Ellas están preparadas para eso, lo que lo hace más complicado.

Pero también hace la práctica más interesante.

Incluso divertida.

No es fácil pillarlas desprevenidas una vez.

Aún más difícil es pillarlas la segunda.

Por no hablar de que me tienden trampas.

Como dejando un agujero en sus defensas para que lo aproveche, y entonces atacarme.

A veces gano, a veces pierdo.

Pero es cierto que es un entrenamiento específico.

Donde saben cuál es mi objetivo.

En un combate real, combinaría ataques reales con mis intentos de controlar el flujo del combate.

Claro que ellas también.

Por ahora, lo importante es encontrar diferentes formas de control.

A lo que ellas se suman.

A veces, aportando ideas.

A veces, intentando sorprenderme.

A veces, consiguiéndolo.

————— Mientras mi otro yo practica el control, yo sigo con Niebla Letal.

Estoy consiguiendo mezclar dos tipos de qi.

El de la etapa uno y el más concentrado de la dos.

Este, en pocas cantidades.

La idea es que lo pueda usar para sorprender.

Y que crean que es un poco del que he ido condensando para avanzar en mi cultivación.

No pueden saber que ya estoy en la etapa dos.

Al principio, se mezclaba con el otro.

Es necesario concentrarse específicamente en esa porción para mantenerlo compacto.

Lo que hace que no pueda tener más de una o dos islas de qi superior.

Aunque había conseguido más en la cabaña cuando no estaba separado en dos.

El poder separarme me ha hecho ser capaz de concentrarme en más cosas en paralelo.

Como si tuviera dos conciencias.

Por mucho que no hablo conmigo mismo si no estoy separado.

Aunque lo voy dominando más, aunque puedo reutilizar gran parte del qi del intento anterior, el gasto en qi sigue siendo alto.

Vuelvo a necesitar recuperarlo.

Así que Ma Lang se apoya al tronco.

De pie.

Separando un poco sus piernas.

Mostrándome su precioso culo.

Mirando hacia atrás con lascivia.

No tarda en estar gimiendo.

Abrumada por el placer.

Disfrutando del sexo en el bosque.

Por el qi.

Como me gusta ver el perfil de esos preciosos pechos balanceándose.

O estrujar sus nalgas.

El sentir como su vagina se estrecha.

El oírla disfrutar, Sigue siendo tímida.

Pero se ha acostumbrado a tener sexo.

A tenerlo en grupo.

A que la vean.

A que abuse de ella.

Incluso, a desearlo.

Se podría decir que la he corrompido.

Y que he tenido cómplices.

Le encanta que se lo haga por detrás.

Aunque no analmente.

Nunca ha querido probarlo.

También le gusta que la mimen.

Aunque eso deberá esperar.

Bueno, quizás puedo abrazarla un poco ahora que hemos acabado.

Que la he llenado.

Que aún está temblando.

Besar esos labios entregados resulta delicioso.

Sonsacarle esa preciosa sonrisa es un logro del que siempre me siento orgulloso.

Disfrutar de la calidez de su cuerpo resulta demasiado reconfortante.

–¡Aaaah!

Malo…– se queja cuando estrujo uno de sus pechos.

No ha sido fuerte.

Pero la descarga de qi la ha estimulado demasiado.

No es que no fuera mi intención.

La beso suavemente en los labios como disculpa.

La acepta.

Siempre la acepta.

Es demasiado adorable.

Si hubiera sido Song, me hubiera ganado como mínimo un pellizco.

De ser Yu, un mordisco.

Aunque ellas también son adorables de otra forma.

Se queda apoyada a mí mientras practico de nuevo la Explosión de yin yang.

Igual que en los últimos intentos, la divido en varios explosiones.

Quería volver a probar una.

Pero sería demasiado potente.

Podría llamar la atención.

Ma Lang me observa con atención.

Ya ha escuchado mis explicaciones.

Mis sensaciones.

Las de las chicas.

Ha visto varios de mis intentos.

Y lo acaba probando por sí misma.

Con el Yang que tiene dentro de su vagina.

Lo hace bastante mejor que mis primeros intentos.

Es la ventaja de conocer nuestros errores anteriores.

Aunque lejos de mis actuales.

Todavía me falta para aprovechar el máximo el potencial.

Para no desperdiciar parte del yin.

Para poder controlar perfectamente la forma, el dónde y el cuándo.

Pero casi es usable en combate.

Aunque solo si el enemigo es pillado por sorpresa.

Ellas seguirán practicando todos los días después de tener sexo conmigo.

Yo solo puedo hacerlo cuando estamos fuera.

Aunque más veces seguidas.

Bueno, seguiremos mejorando poco a poco.

Ahora, es hora de volver a practicar con Niebla Letal.

He recuperado qi.

Y no quiero que se disipe todo lo del anterior intento.

Tomo control del qi de los alrededores.

Siento a través de él los árboles, piedras, plantas.

Oh.

Han puesto un nuevo monigote.

Bueno, son unas pocas ramas atadas.

Aunque un tanto lento, concentro el qi alrededor de lo que sería su mano izquierda.

Si se moviera, me sería difícil atacarlo.

A no ser que pudiera adivinar donde va a estar.

O que aumente el área de explosión.

Lo que también disminuiría la potencia.

En unos segundos hago explotar el qi.

Y rompo una de las piernas.

No acabo de apuntar bien.

Aunque mucho mejor que las primeras veces.

Al menos, el error es de menos de un metro.

Pero aún sigue descontrolándose en el momento del ataque.

Aunque resulta un poco frustrante no acertar aún, al menos voy mejorando.

Y creo que sé en qué me he equivocado está vez.

La presión que ejercía era un tanto desigual.

Y el qi se ha movido por donde era menor.

Tengo que ser preciso.

Aunque no es fácil cuando estás controlando varias cosas a la vez.

Bien, aún me queda qi.

Una vez más.

Y mejor no mirar al lado de reojo.

Donde se ha acercado Shun.

Que me está mirando con atención.

Esperando su turno.

Es la siguiente.

Y se está tocando inconscientemente unos de sus oscuros pezones.

¡Concéntrate!

Ya disfrutaremos luego.

A ver.

Añadir más qi para reforzar lo que se ha perdido.

Concentrarlo en el punto requerido… ————— Nos pasamos la tarde practicando las técnicas.

Ellas también practican coordinando movimiento y técnicas.

No me queda duda de que están presumiendo.

Y se ríen cuando las acuso.

Por desgracia, aún no puedo practicar con ellas en esto.

De hecho, ellas lo hacen solas, tampoco contra las otras.

No tienen suficiente confianza para controlar totalmente sus ataques mientras ejecutan la técnica de movimiento.

Temen hacerse daño.

Por lo menos no se caen.

Ni siquiera trastabillan.

Cuando lo hacían conmigo, yo no iba a acabar de lanzar la técnica.

Así que no era peligroso.

Pero ellas ya están en una fase más avanzada.

Ya no les sirve practicar sin acabarla.

Así que lo tienen que hacer solas.

Han mejorado bastante, pero todavía les falta mucho.

Aunque sea menos que a mí.

Lo que más les cuesta es cambiar de dirección abruptamente mientras ejecutan una técnica ofensiva.

Necesitan aplicar qi preciso y abundante para la técnica de movimiento.

A la vez que parte de su concentración está en la otra técnica.

En la mayoría de veces, acaba con la técnica cancelada.

Pero Hong ha sido un poco tozuda en no dejarla ir.

Y la técnica de movimiento ha cortocircuitado.

Impulsando cada pierna en una dirección.

A duras penas ha logrado mantener el equilibrio.

Ha quedado claro que puede ser peligroso si no van con cuidado.

También hemos acumulado bastante madera.

Las reservas estaban un poco bajas.

Y la necesito para poder robarles el tiempo a Shu, Ai y Ken.

————— Estamos descansando en la sombra de los árboles cuando Bang Rui aparece.

–Se acerca un grupo de cuatro.

Una en la etapa 5.

Otro en la 4.

El resto en la 3– nos avisa.

Nos miramos.

Aunque no imposible, resulta peligroso enfrentarse a ellos.

Mejor nos vamos.

Aunque, antes de poder ponernos en camino, se acerca Bronceada por el otro lado.

–Un grupo de cuatro.

Dos en la cuatro.

Los otros en la tres.

Frunzo el ceño, y no soy el único.

Son demasiados para nosotros.

Por no hablar de que estamos cansados y justos de qi.

No parece que sea una casualidad.

Solo hay dos salidas.

Creíamos que era suficiente con tener una extra para poder escapar si hacía falta.

¿Nos han rodeado?

Quizás con los talismanes tendríamos alguna opción.

Pero es demasiado arriesgado.

Para todos.

–Escóndete en el árbol– resuelve Shi rápidamente.

Habíamos hablado de esa posibilidad.

Aunque casi más como broma.

Entre Shi, Song y yo, lanzamos a Yu a una rama alta.

Ella me lanza una cuerda por la que trepo.

Justo después de enviar a las demás dentro.

Cuando llego, ella ya ha trepado a una rama superior.

Su hermana siempre ha dicho que le encanta trepar.

Y lo ha demostrado más de una vez.

Salta para agarrarse con ambas manos en otra rama.

Se impulsa con ellas para voltear sobre sí misma y subirse en la rama.

Ata otra cuerda para mí y sigue subiendo.

Incluso tiene tiempo para sacarme la lengua.

–¿No hay nadie?– oímos al cabo de un rato una voz masculina.

Hemos subido lo suficiente para estar ocultos tras el follaje.

Nuestro qi suprimido.

Estoy sentado sobre una rama.

Ella sobre mí.

Dejándome que la abrace desde atrás.

Se ha negado a que la enviara dentro.

Me ha exigido abrazos.

No he podido resistirme a ella.

–Hay signos de que ha estado aquí– se oye a otra voz también masculina.

–Hay demasiados rastros.

No estaba solo– replica una femenina, –No lo entiendo.

Estaba solo cuando lo he visto acercarse.

No tiene sentido– se extraña otro.

–¿Quizás había quedado aquí con alguien?

–Puede que se encontrara a otro grupo y se fuera.

–No parece que se hayan ido hace mucho.

Había varios.

Al menos cuatro.

Puede que más.

–Mirad, hay árboles cortados.

Es reciente.

–Qué extraño…– no entiende una.

–Deberíamos irnos.

No sabemos quiénes son.

Ni de qué nivel.

–Cobarde… –Yo creo que tiene razón.

Mira estas explosiones.

No son de alguien en la etapa uno…– señala una, un tanto alterada.

–Aquí hay más…– oímos a otro, temeroso, casi temiendo alzar la voz.

No lo vemos desde aquí.

Pero sospecho que son los rastros de las Explosiones de yin yang.

Algunas han sido bastante destructivas.

Y eso que nos hemos contenido.

Durante unos segundos, hay silencio.

Es una pena no poder ver sus caras.

Pero sí puedo acariciar el pelo de Yu.

Aprovecho para hacerle una trenza.

–Así os puedo diferenciar– le susurro en el oído.

Ella me mira, inclinando la cabeza hacia atrás.

Su sonrisa es hermosa.

Le ha hecho gracia mi comentario.

Pero se deja hacer.

–Vámonos.

Esto está fuera de nuestro control.

Ya no es solo un exesclavo con precio por su cabeza– concluye la voz femenina que parece mandar.

Debe de ser la de la etapa 5.

Parece frustrada.

Quizás desencantada.

Incluso asustada.

Mientras, Yu aprieta los puños.

Está enfadada.

Sin duda, al escuchar que iban a por mí.

Seguramente, por la recompensa de Dai Fen.

Tenemos que acabar con él.

Pero está demasiado protegido.

Necesitamos una oportunidad.

Parece que me han visto al pasar.

A pesar de todas las precauciones para que no me sigan, no podemos evitar que alguien simplemente me vea.

Los oímos marcharse.

Ya he acabado la trenza.

Le queda bien.

–Estás preciosa– la alabo.

Ella se levanta en la rama.

Se da la vuelta.

Se vuelve a sentar.

Esta vez de cara a mí.

Sus brazos alrededor de mi cuello.

Besándome.

Lástima que no podemos estar así mucho más.

–Se están impacientando– la aviso un rato después.

–Envidiosas– se queja Yu.

Sus mofletes inflados.

Me sonríe –.

Envíame con ellas.

Ten cuidado Bajo poco a poco del árbol.

Asegurándome de que no hay nadie cerca.

Shi, Song, Rui y Bronceada avanzan en paralelo a mí.

Algunas por delante.

Explorando en todas las direcciones.

Yu le está haciendo una trenza a Yi.

Ya no las podremos diferenciar por su peinado.

Por suerte, no encontramos a nadie.

Podemos volver a la secta.

Pero está claro que es un peligro salir.

No sabemos cuántos más estudiantes pueden estar tentados por la recompensa.

Sobre todo, si me consideran un blanco fácil.

Es realmente un problema.

Quería ir con Fen Huan y las demás un día de estos a entrenar.

Pero no quiero involucrarlas.

Es demasiado peligroso.

Al menos, sabemos quiénes son.

Bueno, tenemos sus caras.

Rui y Bronceada llevaban gemas de memoria.

Ahora nos queda identificarlos.

Puede que no nos hayan hecho nada.

Pero querían matarme.

Así que, si tenemos la oportunidad, no se librarán.

Aunque, por ahora, su nivel es un poco alto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo