Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 299
- Inicio
- Todas las novelas
- Cultivación prohibida (+18)
- Capítulo 299 - Capítulo 299: Ai en apuros
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 299: Ai en apuros
Unos días después, Xu Jing, nuestra carpintera, nos ha mostrado su última creación. Que había hecho sin decirnos nada. Sinceramente, no sé qué pensar.
–Es una pena que no vibre, pero la forma es realmente la de Kong– aprecia Yi, sin duda divertida.
–Eh, eh, deja de acapararlo– bromea Hong.
–¡Ni hablar! ¡Es mío!– envuelve el consolador de madera en sus brazos, protegiéndolo. Bromeando.
Xu Jing asegura que lo ha hecho tomando mi pene como referencia. No estoy seguro de si lo dice en serio. Y Song bromeaba que tenía que hacer más y venderlos. Nuestra carpintera lamentaba no saber runas para hacerlo moverse. ¿De dónde han salido esas pervertidas?
Aprovecho que llama Shu para enviarlas de vuelta. Puedo ver que siguen riendo. Bromeando. Yu se lo ha quitado a su hermana. No sabiendo muy bien qué hacer con él, se lo ha dado a Lia Qin. Quien lo mira sonrojada. Tampoco sabe qué hacer con él.
Dejo de mirarlas. Demasiado ocupado con los besos de Shu. Deleitándome con sus nalgas. Antes de levantarla, cogerla en brazos y llevarla a la cama.
Se deja hacer. Sin protestar. Olvidándose por un rato de lo que sea que le preocupa. Dejándose llevar por el placer que no tarda en inundarla. Abriendo las piernas para mí. Cerrándolas tras de mí para no dejarme escapar. Atrayéndome para besarme con desesperación. Como queriendo olvidar.
No es hasta un rato después de que acabemos que decido interrogarla. Está recostada sobre mí. Con los ojos cerrados. Aunque no durmiendo.
–¿Cuál es el problema?– le pregunto.
Ella se encoge involuntariamente. Supongo que no se esperaba la pregunta. Al menos, no ahora.
–¿Qué… problema?– hace ver que no sabe de qué hablo, sin mirarme.
–El que te estaba preocupando cuando has entrado– insisto.
Ella guarda silencio por un rato. No sé qué está pensando. Yo espero pacientemente. Acariciando su cabello.
–Ai no quería que te lo dijera. Pero te enterarás igualmente tarde o temprano. No le digas que te lo he contado yo– me pide.
–No se lo diré– le aseguro, un tanto preocupado ahora yo también.
–Hay un estudiante que se ha encaprichado de ella. Se llama Ba Zhun. Quiere comprarla. Le ha asegurado que reunirá el dinero en menos de seis meses. Ella no quiere, pero no puede hacer nada– confiesa en voz baja, casi llorando.
Frunzo el ceño. No quiero perder a Ai. ¿Qué puedo hacer? Comprarla no es una opción. No tengo suficiente. A pesar de que ganamos bastante con mi trabajo, los de Ning y Chun Hua, también gastamos mucho. Plantas para Bai Wan. Materiales de formaciones para Lia Qin. Además de armas, manuales, joyas, ropas…
No es que estemos justos de puntos, pero no nos sobra para comprar a una esclava en la etapa dos. Ese Ba Zhun debe de tener bastantes ingresos.
–¿Cómo es ese Ba Zhun?– pregunto, muy serio.
–No lo sé. Parece que estaba en Alma, bastante alto. Y que es de una familia adinerada– explica lo que sabe.
Ya veo. Tengo seis meses. Aunque no puedo arriesgarme. Podrían ser menos. Conseguir el dinero sería complicado. Y me pondría en su punto de mira. Lo que podría ser peligroso para Shu o Ken. Depende de lo vengativo que sea.
Necesito más información. Y acelerar mis planes con ellas. No me puedo permitir esperar. Llamarán un poco la atención. Pero es mejor que perderla.
–Gracias por decírmelo– la beso en la frente.
Ella asiente y aprieta su rostro contra mi pecho. Está muy preocupada por su amiga. No es la única.
—————
–¡Kong! Pasa– me invita Pen.
Aunque primero, se tira a mis brazos y me besa. Luego me coge del brazo y me hace entrar.
–Eso es nuevo…– muestro mi sorpresa ante el espectáculo.
Fen Huan está en una bañera. Bañándose en un líquido de color verdoso. Jadeando de dolor y placer. Puedo ver que lo está disfrutando.
–No sé muy bien de dónde lo ha sacado. Es un ácido muy potente que quema la carne, aunque ahora está muy diluido. Primero he puesto el agua. Y luego he ido añadiendo gota a gota hasta que ha dicho basta. Es perfecto para practicar su técnica de cultivación de cuerpo. La muy zorra se ha corrido ya dos veces– explica Pen.
No sé si Fen Huan se ha dado cuenta de que he llegado, pero no dice nada. Está concentrada en la sensación de placer y dolor. Y, sobre todo, en tener activada la técnica de cultivación. El ácido debe de estar dañando su piel y carne, y ella se regenera con la técnica y qi.
Sin duda, el dolor debe de ser insoportable. A no ser que seas una extrema masoquista que disfruta del dolor.
Tras la sorpresa inicial, me giro hacia Pen. He venido a verla a ella.
–¿Sabes algo de Ba Zhun?– le pregunto.
–Ah… Te has enterado…– suspira ella.
–¿Me lo has estado ocultando?– la miro suspicaz.
–¡Estaba investigando! Aún es pronto, todavía me faltan datos, pero los esclavos están atentos. Algo sacaré. Por ahora, sé que es un estudiante interno en la etapa siete de Alma. Es un pervertido obsesionado con tetas grandes, así que se quedó prendado de Ai en cuanto la vio. Ella no quiere saber nada, pero, ¿qué puede hacer?– se muestra frustrada.
–¿Sabes de dónde quiere sacar el dinero para comprarla?– indago.
–No estoy segura, pero parece que va a ir a algún tipo de misión en las próximas semanas. Sospecho que cuenta con la recompensa o las ganancias que tenga. Te diré algo cuando sepa más. ¿Tienes algún plan?– me pregunta.
Está preocupada. Ella ha escapado del destino de las esclavas, pero sus amigas no. Bueno, aún es una esclava, al menos en nombre.
–Estoy en ello. ¿Tienes que estar vigilándola?~ la tiento.
Lo hago mirándola a los ojos. Mis manos moviéndose por su cuerpo deshonestamente. Más bien, honestamente pervertidas.
–Me temo que sí– se muestra reluctante a dejarme ir.
–Entonces, ¿qué tal si estáis listas para mí esta noche?~ le propongo.
Ella sonríe y me besa larga y húmedamente. Sin duda, es un sí.
Me ha dado la sensación de que ha habido movimiento en la bañera. Pero cuanto me giro, Fen Huan está igual. Lo habré imaginado.
—————
Al día siguiente, es precisamente Ai quien viene a verme. Le toca cortar madera. Intenta disimular su ansiedad. Aunque es fácil de darse cuenta cuando estás buscando los signos. No es hasta que está desnuda, y en la cama que revelo que lo sé.
–No te preocupes. No dejaré que te separen de mí– le aseguro.
–Kong… Mmmmm– me mira sorprendida.
No la dejo hablar. Sellos sus labios con los míos. A la vez que reclamo sus enormes pechos. Son míos y solo míos.
Cuando libero sus labios, lo único que salen de ellos son gemidos tras gemidos. Mientras la hago mía de nuevo. Reiterando que no la pienso dejar ir así como así.
Solo después de que se ha calmado acaba llorando en mi pecho. Entre aliviada por no tener que ocultármelo, y asustada por lo que pueda pasar. Por mucho que le he asegurado que lo arreglaremos, no está convencida. Quien quiere comprarla es más fuerte y tiene más influencia que yo. Me ha hecho prometerle que no me pondré en peligro.
También he hecho algo más. He acelerado su cultivación más de lo normal. Las chicas están de acuerdo conmigo que es lo mejor que podemos hacer. Si ella sube pronto de etapa, su precio subirá ostensiblemente. No debería poder comprarla. Espero.
Es una solución temporal, pero no se nos ocurre nada mejor. Tenemos la esperanza de que se rinda, que la encuentre demasiado cara, aunque no estamos muy seguros.
Ayer por la noche, Pen confirmó que Ba Zhun estaba realmente obsesionado con Ai. Lo peor es que, si sube de nivel y de precio, tampoco yo podré comprarla. Pero no tenemos otra solución. Aparte de que siga subiendo antes de que él pueda reunir el dinero. Y rezar porque no haga nada estúpido.
Después de contarme la última información que había logrado reunir, solo gimió y gimió. Como su esclava pelirrosa. Que no tuvo suficiente con su sesión de ácido. Quiso más dolor y placer. ¿Quizás me pasé con ella? Diez orgasmos antes de desmayarse son muchos.
—————
Ayer visité a mis dos mamás. Conseguí algunos de los frutos que les pedí. A Terror le encantan. A Rayitas no. Aunque se los come mezclados con carne. Las salamandras los ignoran completamente. Es difícil mezclarlos cuando prácticamente solo comen en el agua. Les encantan los insectos, pero no tenemos para su nivel. Por suerte, también se comen la carne.
Hoy es el día que Yan Xiulan va al entrenador de alabarda. Quería acompañarla, pero me lo han prohibido. Es Fen Huan quien lo hace. Y creo que cierto par se han apuntado como espectadoras, a lo lejos.
Esas dos no solo son unas pervertidas. Les encantas los dramas y el caos. Han dicho que iban a ver el “espectáculo”. Si es que los matones del tres al cuarto siguen por ahí. Molestando a los estudiantes de menor nivel. En especial, a las estudiantes. Si es su método de ligar, es bastante patético.
Por eso, nuestra joyera no quería ir. Y por eso, Fen Huan se ha ofrecido a acompañarla. Me pregunto si se atreverán a molestarla. Si cometerán ese error. Fen Huan incluso ha medio aprendido la técnica para ocultar su nivel. Aunque sea parcialmente, debería ser suficiente.
La verdad es que tengo curiosidad de ver cómo les irá. Pero me temo que tendré que esperar a mañana. En el evento de combates que organizan mis dos adorables pervertidas.
Sigo preocupado por Ai. A pesar de que Pen ha confirmado que Ba Zhun espera conseguir el dinero en la misión. Es algún tipo de asistencia para no sé qué estampida. Debería durar unos meses. Tiempo suficiente. Espero que no consiga demasiado.
La recompensa no es suficiente. Pero pueden conseguir más con los cadáveres. Y puede ser peligrosa. Estaría bien que tuviera un accidente…
Por ahora, me centraré en que llegue a la tres de Génesis. Es cuanto puedo hacer.
¿Oh? Llaman a la puerta. Es un estudiante al que no conozco. ¿Qué querrá? Abro, aunque no levanto la barrera. Por si acaso.
–¡Ah! ¡Hola! ¿Eres Kong?– me pregunta.
–Sí, soy yo. ¿En qué puedo ayudarte?– respondo. ¿Qué querrá?
–Ah… Bueno… Verás… Mi novia habló con su amiga Di Yue y bueno… Ya sabes como son… Dijo que tú podías conseguir… Eso… un lubricante mejor…– dice las últimas palabras con voz muy baja.
¿Di Yue? Me suena… ¡Ah, sí! ¡La novia de Lin Tian! En serio… Le tendría que haber dicho que guardaran el secreto… Aunque tampoco está de más unos pocos puntos extras.
–No tengo, pero puedo conseguirlo en un par de días– le miento. Mejor que no sepan que tengo una buena reserva.
–¡De verdad! ¡Te debo la vida! Si no, mi novia…– no acaba de terminar.
Es una exageración, ¿verdad? Bueno, no es asunto mío.
–¿Os dijo el precio?
–Sí…
–Bien…– empiezo a decir, cuando me doy cuenta de que ha llegado otro visitante.
–¿¡Tú también aquí!? No me digas que…– se sorprende el recién llegado al ver a mi otro visitante –. Espera, que poca educación. Soy Di Kai, el hermano de Di Yue. Tú debes de ser Kong, ¿verdad? Verás, mi hermana estuvo charlando con mi novia y otras amigas y les habló de un lubricante. ¿Tienes o puedes conseguírmelo? ¡Te debería un favor! ¡No me importa si te pago el doble.!
¿Otro? ¿Habló con más amigas?
–Hola. Sí, soy Kong. Cómo le estaba diciendo a tu amigo…– empiezo, pero me paro al ver llegar a alguien más.
Ello se giran. El hermano de Di Yue sonríe con una mueca divertida. El primero parece un tanto avergonzado.
–¿Has venido por lo mismo?– le pregunta Di Kai al recién llegado.
–Ja, ja. ¡Claro! ¡Ya sabes como son! ¡Lo tiene una y lo quieren todas! ¡Tú debes de ser Kong! ¡Buenas tardes!– me saluda. Parece bastante extrovertido.
–Sí, hola. ¿Van a venir más?– pregunto, asombrado.
–Apuesto que los otros dos no tardarán mucho. Mi novia ha dicho que las seis estaban reunidas– explica Di Kai. Los otros dos asienten.
No tardan en llegar un par más. Uno se muestra algo tímido. El otro parece especialmente interesado. Al final, les prometo conseguírselo en un par de días.
Al parecer, hay otros lubricantes. Pero ya sea por olor, viscosidad o durabilidad, son peores. Sobre todo, el olor es un problema para algunas parejas.
No me es un gran problema. Pero temo que puedan venir más. Y eso sí sería un problema. No quiero tener a Bai Wan haciendo lubricante. Ni tampoco tener que reunir los ingredientes una y otra vez. O tener que estar constantemente atendiendo clientes. ¿Qué deberíamos hacer?
Me pregunto si Guo Xua querrá venderlos. Aunque estaría el problema de elaborarlos. Lo hablaré con ella y las chicas. Quizás tengan una idea mejor.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com