Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 303
- Inicio
- Todas las novelas
- Cultivación prohibida (+18)
- Capítulo 303 - Capítulo 303: 15º evento de lucha y citas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 303: 15º evento de lucha y citas
Al día siguiente, vuelven a organizar el encuentro de lucha y citas, como lo han rebautizado. La verdad es que no estoy seguro de si lo organizan para ayudar con la cuota mensual de combates, o para organizar citas. Y ver como les va a las otras parejas. Puede que un poco de los dos.
Tiendo a pensar que, para ellas, lo primero es más bien la excusa. Que lo segundo es lo más importante. Lo cierto es que se han formado muchas parejas. Y diría que bastantes vienen ante la posibilidad de conocer a su media naranja. Con la supervisión de ellas dos. Aunque también los hay que vienen a completar su cuota. O puede que por ambas razones.
A Xu Siyu le va bien. Hoy no se ha peleado con su novia. O ya han hecho las paces. A veces, es difícil saberlo. Incluso esta le ha dejado hablar conmigo un rato.
Di Tian y Jia’er llegan un poco más tarde. Y sus ropas un tanto arrugadas. Los dos. Sospechoso. Por no hablar de que están muy sonrientes. Los veo enrojecer cuando sus amigos les preguntan algo. No soy el único que se ha dado cuenta.
Yan Xiulan vuelve a practicar conmigo y con Fen Huan. Sigue mejorando. Aunque es evidente que no le dedica todo lo que necesitaría a entrenar. La joyería consume mucho de su tiempo.
A Fen Huan le sirve como práctica contra otras armas. Aunque, más que nada, nos hace un favor a nosotros. Sella parte de su cultivación para estar a la par. Bueno, a la par no. Sigue siendo mucho mejor que yo. Aunque es práctica, no combate, así que no salgo muy humillado. Siempre aprendo con ella.
Lo peor es que las chicas, como es habitual, la animaban a ella. Y casi me abucheaban a mí. Aunque se han reído y me han abrazado cuando me he hecho el ofendido. Bueno, algunas de ellas. A Fen Huan no le gusta mostrar su afecto en público. En privado, es la peor de todas.
Ahora, después de los combates, mi joyera se acerca a mí. Indecisa. Nerviosa. Parece querer decirme algo y no atreverse. Podría hacer que no me doy cuenta. Pero normalmente es mejor dale un empujón.
–¿Querías algo?– le pregunto, girándome hacia ella.
–Ah… Sí… Bueno… Sabes… Me he enterado de que han traído fresas. Que harán algunos dulces… En el mercado… Me preguntaba si… querrías venir…– me pide, sonrojándose más a cada frase inacabada.
¿Me está pidiendo una cita? ¿¡Cómo podría negarme!? Noto que se me escapa una sonrisa.
–Claro, me encantaría. Sabes, nunca las he probado, así que necesitaré que me aconsejes. ¿A qué hora te va bien?– acepto.
–¡Claro! ¡Déjamelo a mí…! Ahh… Esto… ¿Qué tal esta tarde?
Parece tan excitada como avergonzada.
–Perfecto. ¿Te paso a buscar?– ofrezco.
Ella asiente. Realmente tiene una sonrisa preciosa. Cuando de repente aparecen sus dos amigas.
Venían hacia nosotros hace un rato. Pero han esperado hasta ahora. No queriendo interrumpir.
–¿De qué hablabais?– pregunta Bei Liu con curiosidad.
–¡Na… Nada!– niega Yan Xiulan.
No es muy buena disimulando. Es evidente que algo oculta. No solo por su forma de negarlo, sino por sus mejillas sonrojadas.
–¿Es eso cierto, Kong?– me pregunta Bi Lang inquisitivamente.
Mi joyera me mira suplicante. No sé si es que quiere ir solo conmigo. O no quiere exponerse ante ellas. Sea como sea, jamás la traicionaría.
–Bueno, nada importante. Solo lo bien que os quedan vuestros vestidos. No son nuevos, pero los habéis retocado, ¿verdad? Las faldas no estaban abiertas de los lados la última bien. ¿La blusa no tenía mangas?
–Je, je. Te has dado cuenta. ¿Me queda bien?– ríe Bi Lang. Da una vuelta entera sobre sí misma para mostrármelo por detrás.
–Estás preciosa– le aseguro.
–¿¡Y yo!? ¿¡Y yo!?– también posa para mi Bei Liu.
–Irresistible– le sonrío.
Las dos me devuelven la sonrisa. Aunque también miran a Yan Xiulan. Me guiñan un ojo. Es evidente que se han dejado distraer. Y que no insistirán más por ahora. Aunque seguramente la querrán interrogar más adelante.
De todas formas, también es cierto que querían mostrarme sus ropas. Posar para mí. Escuchar mis halagos. Oh. Mira quien llega.
–¡Ah! ¡Ye Bi! ¡Has venido!– se distrae nuevamente Bi Lang.
–Hola. ¡Ey! ¡No tan fuerte! ¿Quieres que mi pretendiente se ponga celoso?– se queja Ye Bi.
–¡Qué se muera de celos!– la abraza también Bei Liu.
Ye Bi ríe por lo bajo. Y abraza a Yan Xiulan. Luego hace un amago de abrazarme a mí, pero se detiene.
–Mejor no. No quiero que intente matarte– dice, medio en serio medio en broma.
–Yo también me alegro de verte. ¿Qué tal ha ido con esos talismanes defectuosos?– la saludo.
–Eso, eso. Cuenta, cuenta– insiste Bei Liu.
Ella y su amiga la están mirando con expectación. Les encantan los chismes. En especial, si son sobre gente que conocen.
–Pues mejor de lo que esperaba. No me voy a hacer rica, pero sí que os podré invitar un día a comer– ofrece.
–¡Es una promesa!– acepta inmediatamente Bi Lang, como si temiera que pudiera echarse atrás.
–¡Me apunto! ¡Pero cuenta los detalles!– insiste Bei Liu.
Fen Huan y Pen no dicen nada pero escuchan. Se han acercado cuando ha aparecido Ye Bi. Estaban hablando y ayudando con los diferentes grupos. Y también han abrazado a nuestra creadora de talismanes.
Así que Ye Bi no tiene más remedio que explicarlo todo. Siempre sonriendo. Es muy alegre.
–Les hice algo más de un centenar. Son fáciles y rápidos de hacer, ya que solo tienen que crear una barrera débil. Ni siquiera importa cómo de débil sea, así que no tengo que ser muy precisa. Ni tampoco los materiales tienen que ser muy buenos. No pasa nada si su pureza es baja y el resultado es un poco inestable. Así que puedo hacerlos bastante rápido y muy baratos– explica ella.
–Tiene sentido. También podría hacerlo con joyas, pero serían mucho más caras– asiente Yan Xiulan.
Quizás es la única que lo entiende completamente. También es artesana, y usa runas.
–Eso pensaba. ¿Cuánto costaría una joya con escudo si no te preocupa que sea demasiado potente?– le pregunta Ye Bi.
–Menos de la mitad del tiempo. Y podría usar materiales de deshecho, con lo que me costarían una décima parte o así– responde nuestra joyera.
–Quizás podríamos hablar de hacer algunos. Les hablé de la posibilidad, y estaban interesados. A los habituales, o a algunos vendedores, les podría ir bien– explica nuestra talismanera.
–¡Eh! ¡Dejad las charlas aburridas! ¡Acaba de explicar!– exige Bei Liu.
Los demás nos reímos. Ye Bi le hace un gesto a Yan Xiulan de que ya lo hablarán.
–Han estado probándolos estos días. Los dos primeros fueron un tanto caóticos, porque la gente no estaba acostumbrada. Pero se ve que los siguientes días han sido cada vez más pacíficos. Los buscaproblemas se han dado cuenta de que quedan expuestos muy fácilmente. Me han dicho que los visitantes y vendedores estaban encantados. Incluso se ve que ha aumentado la gente que va al mercado cuando se ha corrido la voz– nos cuenta.
–¡Seguro que has tenido que hacer un montón más!– exclama Bi Lang.
Parece excitada. Quizás por Ye Bi. Quizás por la comida que les ha prometido.
–¡No lo sabes bien! Además, hoy empezaba una de las semanas con más gente del año, así que tuve que hacer miles. Esperaban que se redujeran muchos los problemas– se medio queja. Aunque es evidente que se ha beneficiado.
–¿Cómo has hecho tantos?– se extraña Yan Xiulan.
–Recluté un poco de ayuda. Hay muchos principiantes que estaban encantados de poder practicar. Si además les das una parte de los beneficios, te llueven voluntarios. Ja, ja– ríe Ye Bi.
–¡Ah, claro! ¡No lo había pensado! Solo con tener materiales para practicar ya les interesaría– asiente nuestra joyera.
Ella misma tenía ese problema no hace tanto. Aunque con lo que gana con los brazaletes de qi, ahora tiene fondos más que suficientes. Nos contó que ha avanzado bastante últimamente. No solo tiene materiales para practicar, sino que puede vender el resultado. Cuanto más tienes para hacer, más aumentan sus recursos.
El problema era al principio. Cuando apenas tenía materiales para practicar, y el resultado era mediocre. Muchas veces, lo que creaba se vendía por menos que los materiales.
Ahora no solo ha mejorado mucho, sino que tiene una buena reputación. Así que a menudo recibe encargos. Y lo que hace por sí misma se vende bien.
–Sí. Yo no tuve ese problema, pero muchos compañeros lo han tenido. No pocos lo han dejado. Seguro que había gente con talento que no ha tenido la oportunidad– se lamenta Ye Bi
Las facciones ofrecen algunos recursos al principio, pero luego tan solo los facilitan. Hay que pagarlos. Si tienes mala suerte o eres lento al empezar, te puedes quedar rezagado. Y no poder obtener más recursos. No todos pueden o están dispuestos a invertir tiempo y dinero en la profesión.
–Entonces, ¿seguirás haciéndolos?– se interesa Pen.
–Sí, aunque con más calma. Creo que seguiré dándoles la oportunidad a los novatos. Aunque algunos salen mal, la mayoría consiguen algo más o menos decente. Si resulta ser realmente bueno, entonces los vendemos aparte. Aunque es raro. Los materiales son mediocres.
–Así que te has convertido en la jefa que cobra y no trabaja…– la acuso.
–¡Ah! ¡Yo también quiero!– protesta Bei Liu.
–¡Yo primero!– se suma Bi Lang.
Todos nos reímos. Aunque también nos gustaría. Bueno, nuestra joyera también ha conseguido algo parecido con los brazaletes. Recibe comisión aunque no los haga personalmente.
–Bueno, ¿ahora me vais a explicar cómo fue con el entrenador de alabarda? Estas cuatro traidoras no han querido decirme nada– pregunto cuando se calman un poco, mirando acusador a Fen Huan, Pen, Bei Liu y Bi Lang. Que se ríen
–Eso, eso. Os toca a explicar a vosotras– se suma Ye Bi.
–¡Fue increíble! ¡Huan’er los asustó a todos!– exclama Bi Lang.
Miro a Yan Xiulan. Que nota mi mirada y asiente. Quizás por eso antes miraba a Fen Huan con más admiración de lo habitual.
–¿Eso es todo? Vamos, ya estáis explicando los detalles– exige Ye Bi, cruzando los brazos impaciente. Incluso golpea el suelo con el pie.
–¡Qué lo explique Xuan’er! ¡Ella es la que estaba más cerca!– propone Bei Liu.
Su amiga la apoya. Pen se encoge de hombros. Nuestra joyera no tiene más remedio que hablar. Probablemente, sería problemático si estuviera en público. Es demasiado tímida. Pero ahora está entre amigos. Así que tan solo está un poco nerviosa
–Eh… Bueno… Fuimos a la zona de entrenamiento, y el mismo grupo de la otra vez empezó a insultarnos…– empieza a explicar.
–Los muy hijos de cultivadora maligna… Eran más que desagradables– masculla Bi Lang.
Parece enfadada al recordarlo. También Bei Liu, que asiente y alza el puño amenazante.
–Huan’er los desafió entonces, y ellos se enfadaron– sigue Yan Xiulan
–Je, Je. ¡Fue genial! Les dijo: “vaya panda de inútiles fracasados. Solo pelean con la boca, no son más que unos cobardes”– cita Bei Liu las palabras de su amiga.
Eso es una provocación en toda regla. No hay nada que fastidie más a los matones de poca monta que se cambien las tornas. No les debió de sentar nada bien.
–Estaban furiosos. La retaron a un combate, creyendo que era una novata. Y de la misma cultivación que ellos. Aunque no necesitó usar su qi más alto para pegarles una paliza a todos. Incluso a uno de la etapa dos, usando qi de la etapa uno.– nos explica nuestra joyera. Se nota la admiración en sus palabras.
–Los humilló del todo. Y rompió algunos huesos. Van a estar unos días sin moverse. Dudo que vuelvan a aparecer por ahí. Algunos de los estudiantes gritaban su apodo– se regodea Pen.
––¡Maníaca! ¡Maníaca!–– corean divertidas mis dos pervertidas.
Ya veo. “Maníaca de combates” acortado. Fen Huan está un poco avergonzada. Está mirando hacia otro lado.
–Unos cuantos se acercaron para darle las gracias. No solo me ayudó a mí. Ya te lo dije, pero muchas gracias otra vez, Huan’er– le agradece Yan Xiulan. Se ha emocionado al recordarlo.
Las dos siguen coreando. Hasta que Fen Huan les golpea en la cabeza. No sé si irritada o avergonzada. No ha sido muy fuerte. Pero me abrazan buscando consuelo.
Ye Bi ríe. Antes de pedirle a Fen Huan ir a entrenar con ella. Esta asiente. Y las dos se van a la plataforma. A Ye Bi le sirve para practicar. A pesar de que sella parte de su cultivación. A nuestra “maníaca” le va bien para enfrentarse a un qi más potente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com