Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Cultivación prohibida (+18) - Capítulo 307

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cultivación prohibida (+18)
  4. Capítulo 307 - Capítulo 307: Negocios (III)
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 307: Negocios (III)

–¿De verdad eras un esclavo? ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo cultivaste para llegar a Alma? ¿Hay más como tú?– me abruma Li Jie a preguntas.

Sin duda, ganó confianza en mi última visita. En cuanto hemos llegado a las escaleras del restaurante, me ha empezado a acribillar con preguntas. Mirándome con expectación. Incluso diría que con veneración.

No es el primero que me mira así. Muchos esclavos los hacen en la secta. Y algunos sirvientes. Supongo que he conseguido lo que ellos quisieran lograr. Me deben de ver como un ejemplo. Como la prueba de que es posible. Aunque mi método no es repetible.

–Así es, lo era. Hasta que llegué al reino del Alma. En la secta, si lo consigues, te liberan de la condición de esclavo– le respondo sus primeras preguntas.

–¡Guau! ¡Ya verás cuando les diga que te he conocido! ¡Sabes, eres muy famoso!– me mira con los ojos muy abiertos.

–¡Cuidado!– lo cojo cuanto tropieza. Es lo que pasa cuando miras hacia atrás subiendo escaleras.

–Aaah… Lo siento…– se disculpa avergonzado.

–Está bien, pero mira donde pisas– le medio regaño, casi riendo –. Dime, ¿cómo están las cosas por aquí?

–Como siempre. Lo único interesante que ha pasado es tu visita– responde él, un tanto abochornado.

Seguimos hablando mientras subimos. Sin poder explicarle sobre cómo he cultivado. Lo único que puedo decirle es que aproveche cada ocasión. No es como si pudiera darle una Residencia. O explicarle mi técnica sexual. Que necesita más yang del que tiene.

Finalmente, llegamos al piso donde está el despacho de Zhao Zhijie. Allí nos espera Zhao Meng, la hermana mayor de Zhijie, además de su guardaespaldas y secretaria.

Li Jie se apresura a despedirse. Le tiene miedo.

–Pasa, te está esperando– me invita a entrar sin apenas mirarme.

Me sigue dentro. No sé si para vigilarme a mí o a su hermana. Probablemente, a los dos.

–¡Kong! ¡Bienvenido!– me recibe Zhao Zhijie, levantándose.

Al hacerlo, se inclina brevemente hacia delante. Deja así expuesto su abundante escote. Incluso sus pezones quedan visibles por un instante. Y el hecho de que no lleva sujetador. Sin duda, una visión de lo más estimulante.

Me pregunto si esa breve exposición de sus pechos ha sido casual. Por la información que tengo de ella, cualquier opción es posible. Por lo menos, su hermana no parece haberse dado cuenta. Y es mejor para mí que siga siendo así.

Me sonríe amigablemente. ¿Quizás no lo ha hecho a propósito? Como sea, eso no importa. Por muy sensual que fuera.

–Me alegro de verte lady… Zhijie’er– me corrijo al verle el ceño fruncido.

Sonríe ampliamente tras mi corrección. Su hermana no tanto.

–Je, je. ¿Quieres tomar algo? ¿Un poco de té?– me ofrece.

–Gracias– acepto.

Rechazar podría ser visto como grosero. Bueno, no estoy del todo seguro. Este tipo de reuniones es algo nuevo para mí.

Ella rodea la mesa y se acerca para ponerme la taza de té. De nuevo inclinándose. Exponiéndose. Intento no mirarla. Por muy tentador que sea.

–Mi hermano es un poco desconfiado. No ha querido ofrecer un pago directo, sino un porcentaje. Es un estúpido. A largo plazo, le costará más– gruñe ella –. Aunque mejor para ti.

Se sienta sobre la mesa, a mi lado. Cruzando las piernas. Exponiéndolas por el corte lateral de su falda.

Mientras pruebo el té, de reojo, veo a su hermana fruncir el ceño. Pero no dice nada. Quizás porque Zhao Zhijie lo ha hecho con naturalidad. Si lo está haciendo conscientemente o no es algo que ignoro. Sin duda, emana sensualidad en su cuerpo y sus gestos. Como cuando me acerca una hoja y me llega el dulce aroma de su perfume. El té está bueno.

–Este es el contrato. 5% de las ventas, renegociable si hay contratos con mercaderes de otras ciudades– me explica.

Lo leo atentamente. No soy un experto, pero Guo Xua me hizo leer varios contratos. Y me explicó todos ellos. Con sus trampas. Con su lenguaje a veces críptico.

Sorprendentemente, este no parece tenerlas. El porcentaje es del precio de venta, no del beneficio. Así que es razonable. Realmente, Guo Xua ha sido muy útil. Tendré que recompensarla.

–Es sencillo y directo. No hay lenguaje extraño ni trampas. Sois bastante honestos– la halago.

Ella parece sorprenderse por un momento. Enseguida vuelve a sonreír. Es incluso más atractiva cuando lo hace. Su hermana también me mira un tanto ¿incrédula?

–Je, je. Eres más entendido de lo que esperaba. Mi hermano quería poner no sé cuántas cláusulas, pero no le dejé. La confianza es importante. Así que, si tienes otros negocias, habla primero conmigo~ me explica melosamente, acercándose a mí.

Bueno, al menos se acerca hasta que una mano la agarra de la solapa y la tira hacia atrás. Ella se gira y mira a su hermana agraviada. Mientras que esta la mira amenazante.

No tarda en recuperar la compostura. Cabe decir que su interacción es graciosa.

–Eso haré– le aseguro.

Ella sonríe aún más. Parece complacida. No tardamos en firmar los documentos. Tendré que ir a buscar el pago cada mes aquí. Aunque me recomienda esperar dos meses. Para que se vea si el producto se vende bien. Y a que se haga popular.

Por lo menos, sé que mañana ya estará a la venta. Así que podré enviar a mis clientes a la Casa de los sueños. A los últimos, ya les dije que no tenía los materiales. Que les diría algo en unos días. De hecho, les indiqué un par de días después de esta reunión.

Me despido de mi cautivadora socia. Y de su austera secretaria, guardaespaldas y hermana mayor. Lie Jie me acompaña a la salida. Haciéndome más preguntas. Sobre mí. Sobre la secta. Pero ninguna sobre los negocios. ¿Lo tendrán prohibido? No me extrañaría.

Lo que no tiene prohibido es pedirme un autógrafo. Aunque no entiendo muy bien el interés, es demasiado difícil negarse a su mirada inocente llena de expectación.

—————

Cuando salgo del encuentro, voy a una terraza. Donde están Ma Lang y Liang comiendo. Vigilando la casa de Shen Xin. La embarazada que Hong ha ido a atender.

–Menos mal que has llegado– suspira aliviada Ma Lang.

–¿Qué ha pasado?– pregunto, intrigado.

Solo parece molesta. No da la impresión de que haya ocurrido nada grave.

–Tres veces han intentado ligar con nosotras. Parece que no es muy normal ver a mujeres solas. Les he tenido que decir que estábamos esperando a nuestro marido para que nos dejaran en paz– explica Liang, algo irritada.

–¿No nos podían dejar tranquilas?– se queja Ma Lang –Aunque su cara de envidia cuando les ha dicho que éramos las dos tus mujeres ha sido graciosa.

Aunque Ma Lang es algo tímida, no llega al nivel de Lia Qin. Y ya tiene cierta experiencia.

–¿Por eso me están mirando así los de esa mesa?– pregunto, mirándolos de reojo.

Las dos se ríen por lo bajo. Tapándose la boca. Lo encuentran divertido ahora que ya no vienen a molestar.

Yo estoy disfrazado un poco diferente que la última vez. Para que no me reconozcan. De cuando vine con Shun y Wei.

Shi, Song, las gemelas y Shun se han ido de compras. Xu Jing, Lia Qin y Tan Huo están cuidando de Wei. Quizás, la niña es la única capaz de sacarle esa sonrisa a esta última. De hacerla olvidar de su venganza por un rato.

Hong aún tarda en salir. Así que disfrutamos de un rato de tranquilidad. Charlando y comiendo. Solo cuando la vemos salir, nos volvemos hacia nuestra casa de la ciudad.

La podríamos haber dejado sola y esperarla en la casa. Pero después de lo que nos contó, nos preocupamos un poco. Así que, al menos, vigilamos la salida. Y la seguimos a los lejos. Nadie más parece hacerlo.

—————

–Hoy no ha habido problemas. Los hombres tenían prohibido acercarse a mí. Aunque alguien me estaba mirando desde la ventana cuando me iba– explica Hong.

No sé si sentirme aliviado o preocuparme. Normalmente, no debería haber problemas. Lo que pasa es que algunos herederos están acostumbrados a hacer los que les viene en gana. Se creen con derecho a todo. Y puede que el hermano de Shen Xin esté entre ellos. Con suerte, no hará nada. Pero no podemos arriesgarnos.

–Ves con cuidado– le pide Liang.

–Si hace falta cortársela, solo tienes que avisarnos– amenaza Yi.

Está más agresiva de lo habitual. Su compromiso forzado con su mayor enemigo la tiene un tanto irritada. También a su hermana, pero Yu no lo muestra tan claramente.

–Solo dame unos días y te ayudo– se une Tan Huo.

Le queda poco para estar completamente curada. Está muy animada. Y odio a ese tipo de “señoritos”.

–No te preocupes, te dejaré un trozo, je, je– ríe Yi.

–Yo prefiero otro trozo~ se apoya Shi en mí.

–¿No sería mejor entero?– se muestra Song extrañada.

Se ríen. Me miran amenazantes. Se tiran encima de mí y me besan. Me medio desnudan. Me besan otra vez. Me muerden. Me acarician. Me tientan. Se burlan de mí. Me vuelven a tentar. Pero todo queda allí. Después de haberme provocado, me dejan a medias. Ha sido completamente premeditado. Y se ríen otra vez cuando me quejo.

–Luego~ me promete Liang, besándome brevemente en los labios.

–Ñam~ me muerde Yu la oreja con suavidad, en lo que es una promesa.

–No me mires así. Ten un poco de paciencia– se burla Song, escapándose de mis manos.

Shi me besa en la frente. No pronuncia una palabra, pero su mirada lo dice todo. Y su dedo en mis labios.

Incluso Bai Wan estaba hoy con las demás. Había hecho una pausa y la he traído. Aunque me arrepiento un poco. Se ha unido al resto contra mí. Traidora.

Ni siquiera Lia Qin me ha apoyado. Por muy tímida que estuviera. Todo lo contrario que Xu Jing. Lo ha disfrutado descaradamente.

La única que no ha conspirado en mi contra ha sido Wei, a diferencia de su madre. Vamos, incluso Tan Huo se ha unido a ellas, a pesar de no poder caminar. Parecía divertirse. Solo por oírla reír ha valido la pena mi “sufrimiento”.

Una tras otras, todas me besan. Y se despiden con una promesa, silenciosa o no. Dejando que Ma Lang me ayude a ponerme bien la ropa. Y sea yo quien le prometa que la trataré bien esta noche. Su sonrisa es irresistible. Sus labios, una clara invitación.

—————

Al día siguiente, no pasa nada digno de mención. Y no, la creación de Xu Jing no la merece. No ha estado contenta con hacer un consolador “basado en mí”, sino que le ha puesto runas para que vibre.

Resulta un tanto sorprendente que haya conseguido hacer funcionar una runa en tan poco tiempo. Aunque lo cierto es que no lo ha conseguido del todo. Necesitaba demasiado qi. Y funcionaba menos de la mitad de las veces. Por no hablar de que se ha deteriorado.

Por lo que he hablado con Yan Xiulan y Ye Bi, puede pasar si las runas no están bien hechas, o el material no es adecuado. El qi se derrama por las imperfecciones. Lo que obliga a usar más para que funcionen. Y se acaban estropeando.

De hecho, hacerlas imperfectas parece ser que no es tan difícil. Lo realmente complicado es no solo hacerlas bien, sino que trabajen unas con otras.

Xu Jing solo ha grabado una. Por lo que tenía que funcionar haciendo circular qi a mano continuamente. Lo que no era muy práctico. Pero ella estaba satisfecha. Quería probar si era posible. Y el consolador era tan solo una broma. Creo.

Ahora, tiene un largo camino para aprender a usarlas bien. Pero no está muy preocupada. Más bien, ilusionada. Excitada por aprender. Espero que siga así. Requiere mucho esfuerzo.

Por lo demás, he hecho las copias de turno. He visitado a Rubí, que estaba hoy menos estresada. Y muy apasionada. He vigilado la biblioteca. Lo que ha incluido follar a Zhou Yong, Wan’er y Lang’er. Y por la noche he abusado analmente de Di Tao.

Además, he puesto un cartel en la entrada para que vayan a la Casa de los sueños a comprar el lubricante. Bueno, he puesto “lo que buscáis está ahora en la ‘Casa de los sueños’”. Espero que no me vuelvan a molestar. Y que pueda cobrar el porcentaje sin hacer nada. Bueno, sin que Wan’er haga nada.

Por supuesto, he tenido sexo con las chicas por la mañana y por la noche. Y he ido a ver a mis mamás y a mis hijos. Voy siempre que puedo. Para verlas a ellas y a ellos. Son adorables. Y los bebés también. Aunque de otra forma.

En resumen, un día tranquilo. Lo que no se puede decir del día siguiente. Jia Xia ha vuelto. Y no sé lo que puede pasar. Si bien podemos ignorarlo, así como a la familia de las gemelas, no podremos hacerlo para siempre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo