Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - 1 Capítulo 1 El Despertar en la Ciudad Blanca
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1: Capítulo 1: El Despertar en la Ciudad Blanca 1: Capítulo 1: El Despertar en la Ciudad Blanca Punto de vista: Alexander Desde el callejón donde me encontraba, alcé la vista hacia la enorme estructura que parecía rasgar el cielo.
La Torre de Babel se elevaba con una verticalidad tan absurda que resultaba imposible distinguir dónde terminaba su cúspide y dónde empezaban las nubes.
Nunca fui alguien de consumir demasiado anime, películas o series.
Cuando eres un empleado que trabaja seis de siete días a la semana, el único tiempo libre que tienes lo usas para colapsar en la cama y deslizar el dedo por la pantalla del móvil hasta quedarte dormido.
Pero, gracias a los fanfics y al contenido residual de internet, sabía con total seguridad dónde estaba: Danmachi.
El mundo de dioses caprichosos y un protagonista “princeso” que solo tiene ojos para una chica rubia que, aunque hermosa, posee la profundidad emocional de una baldosa.
Bell Cranel ignora sistemáticamente a una “loli” de proporciones imposibles, a una segunda loli que les es completamente devota, a una chica zorro dispuesta a todo por él al verlo como su “Héroe”, incluso a una recepcionista elfa con instinto maternal ya otra elfa rubia de muslos legendarios que esta loquita por el.
¿Y por quien lo hace?
Una chica que aunque descrita como muy hermosa, tiene la capacidad emocional de una piedra.
Me parecía una idiotez soberana.
En un mundo de fantasía donde los aventureros mueren a diario y la natalidad debería ser una prioridad de estado, los harenes no solo deben ser comunes, sino prácticamente un deber cívico para garantizar futuros héroes.
Pero claro, mi único referente eran esos fics de tipos que suplantan a Bell o historias oscuras que preferiría no recordar.
Mi llegada aquí fue el cliché estándar: exceso de trabajo, estrés crónico y una negligencia total hacia mi propia salud.
Un Dios —uno con bastante tiempo libre, al parecer— me dijo que le daba pena mi situación y me ofreció tres opciones para ir a otro mundo.
Esta fue la mejor de las tres, y luego me dijo que me dejaría un par de regalos para que no la pasara tan mal, todo eso junto con un supuesto cambio de look.
Las otras opciones eran High School DxD, un mundo que vibra entre el erotismo y poderes capaces de borrar continentes, o Akame Ga Kill, donde probablemente moriría degollado por un político corrupto antes de terminar mi primer dia en la capital.
Así que elegí Danmachi.
Es el “menos” peligroso si sabes moverte.
Sí, hay monstruos y aventureros que son básicamente matones con esteroides (mirándote a ti Familia Soma), pero si mantienes la cabeza baja y eliges bien a tu deidad, puedes sobrevivir.
Miach es un buen tipo, un boticario honesto; Takemikazuchi es estricto pero leal; Hefesto es justo, aunque solo acepta talentos de élite relacionados con la forja.
Y luego hay un sinnúmero de familias menores o medianas que podrían seguir siendo buenas opciones.
Pero mi mejor apuesta era Hestia.
¿La razón?
No es vengativa.
Sus riñas con Loki son más comedias situacionales y entretenidas de ver qué guerras bañadas en sangre y vísceras.
Además, ella no ve a sus miembros como herramientas o mascotas, sino como una verdadera familia.
Eso es infinitamente mejor que terminar como uno de los cientos de millas de “simps” mágicamente esclavizados de Freya.
Y sinceramente, si tengo la posibilidad en algún momento de dejar de ir a la mazmorra y hacer alguna otra cosa que genere dinero, después de todo, vengo del siglo 21, puedo traer ideas revolucionarias para el entretenimiento, algo que los dioses y los mortales buscan desesperadamente aquí.
Pero ahora mi objetivo es uno, ¿En que momento me encuentro exactamente de la historia?
Gracias a la transferencia de información del Dios excéntrico que me trajo aquí, pude hablar, leer y posiblemente escribir el idioma local como si fuera mi lengua materna.
Caminé hacia el Gremio, manteniéndome en las calles principales para evitar callejones sospechosos.
Si ya en Latam es posible ser asaltado, aqui en Orario y los drogadictos de Soma o los adictos al barrio rojo podrían apuñalarme solo para robarme la ropa y venderla por algunos pocos Valis, la moneda local de aquí.
El edificio del Gremio era imponente, administrado por los subordinados de Urano si no mal recuerdo.
Al entrar, busqué una cara familiar.
Vi a Eina Tulle, la semielfa mejor conocida como “mamá gallina”, pero sinceramente no quiero a una mamá gallina respirando en mi nuca por cada cosa que haga o no en la mazmorra.
También divisé a la chica lobo de mirada apática —Rose, creó—, cuya fila era interminable, probablemente por su belleza, sinceramente ella es tranquila, y directa encaja con mi propia forma de ser, pero esa fila no parece disminuir por lo pronto y la luz del día no dura para siempre.
Finalmente, me decidí por una chica de cabello rosa que parecía ser la menos ocupada.
Cuando llegué frente a ella, me hizo un saludo profesional, cerrando los ojos con una reverencia practicada.
—Buenas tardes, ¿en qué puedo…
ayudar…
te?
—Al abrir los ojos y fijar su vista en mí, su voz se quebró.
Se quedó estática, mirándome como si hubiera visto un espectro o algo anormal—.
Ah…
¡di-digo, hola!
Bienvenido al Gremio.
Yo…
yo soy Misha, Misha Flott.
¿En qué puedo…
qué puedo hacer por ti?
Digo, ¡ayudarte!
Eso.
[Imagen] ¿Acaso el viaje dimensional me había reconfigurado el rostro de mala forma?
Me preocupó por un momento que me hubiera convertido en algún tipo de bicho raro, o peor, en alguien demasiado llamativo, es lo último que quiero realmente, destacar mucho en este mundo, solo llamare la atención de locas como Freya o Ishtar.
—Siento las molestias…
—Al hablar, me detuve en seco.
Mi propia voz sonaba suave, profunda y extrañamente relajante.
Definitivamente necesitaba un espejo ahora mismo—.
Soy nuevo en la ciudad y busco una Familia.
No poseo ningún talento especial o habilidad que me haga sobresalir, así que busco una Familia pequeña, que no tenga realmente muchos requisitos para unirse a ella, o quizás una recién formada, que esté dispuesta a aceptar a alguien sin mucho talento.
Le habló con la formalidad de un recepcionista de hoteles, (ya que era mi trabajo antes de morir), pero ella solo pudo asentir con las mejillas encendidas.
—S-sí, ¡Por supuesto!
Un momento —balbuceó antes de salir disparada hacia los archivos tras el mostrador.
Aproveché para inspeccionarme superficialmente.
No era un fisicoculturista, pero mi cuerpo se sentía firme, con un abdomen ligeramente marcado que no recordaba tener.
Mi ropa era de buena calidad, estilo clase media-alta podría decir.
Pero lo más impactante fue mi cabello: largo hasta la espalda baja, de un tono morado oscuro que gritaba “protagonista de Shonen” a los cuatro vientos.
Me gusta leer Shonen, las peleas son geniales y todo eso, pero soy demasiado vago para luchar o aprender a manejar un arma.
Misha regresó agitada, dejando varios documentos sobre la madera.
—¡Aquí están!
Perdona la demora, quería encontrar las opciones más…
eh…
¡seguras!
—Exclamó con una risita nerviosa—.
Dices que no tienes talento, pero con esa presencia y esa voz…
dudo que los Dioses te dejen pasar.
¡Serías un imán de reclutamiento para las Familias más grandes!
—Gracias, supongo —respondí con una sonrisa ladeada—.
Pero preferiría no ser reclutado solo por ser una “cara bonita”.
He oído que algunas Familias basadas en la estética suelen ser…
¿promiscuas?
Misha parpadea un par de veces, y luego apartó un montón de papeles con un gesto rápido.
—Ah…
entiendo perfectamente.
En ese caso, descartemos a Ishtar, Afrodita y…
algunas otra familias…
¡Pero mira aun tenemos muchas aquí, deja que te explique!
—Empezó a mostrarme opciones más razonables.
Pasamos por Miach y otros dioses menores, hasta que vi un nombre que ella parecía estar saltándose deliberadamente.
—Disculpa, ¿qué hay de esto?
—Señalé el registro de la Familia Hestia—.
Dice que se registró hace poco más de un mes.
Al darme cuenta de la fecha puedo intentar calcular el tiempo.
No soy experto, pero recuerdo de algunos Fics que dicen que Hestia vivió con Hefesto por un largo tiempo, y estuvo flojeando sin esforzarse mucho en encontrar hijos, y solo tras ser echada a la calle, ser obligada a vivir en una iglesias, y trabajar en un puesto de comida fue que encontró a Bell tras muchos intentos fallidos de reclutar un hijo.
Misha suspir, su entusiasmo decayendo un poco.
—Es un caso especial.
Normalmente, los dioses nuevos vienen a diario acosar a los recepcionistas para conseguir miembros, es molesto pero demuestra su compromiso con aumentar los miembros de su familia.
Pero Hestia-sama vino una vez, se registró y no ha vuelto.
Es como si esperara que un aventurero cayera del cielo directamente en su regazo.
Eso confirmaba mis sospechas.
Estaba en el periodo anterior al inicio del canon.
Bell aún no había llegado, o Hestia aún vivía de la caridad de Hefesto.
— ¿Cuáles son sus dominios?
—pregunté, fingiendo ignorancia.
—Fuego sagrado y hogar, es lo que puso.
Pero no tenemos más información.
Sinceramente, te recomiendo esperar.
La Familia Loki hará un reclutamiento pronto y con tu apariencia podrías…
—¿Podrías darme su dirección actual o ayudarme a contactarla?
—la interrumpí con calma—.
Me gustaría probar suerte con ella.
El rostro de Misha cambió instantáneamente.
El brillo de admiración en sus ojos se apagó, reemplazado por una mezcla de incredulidad y desdén.
En su mente, yo acababa de pasar de ser un “partidazo” a ser una idiota sin ambición.
—Como gustes —dijo con un tono seco y profesional, ahora carente de cualquier tartamudeo—.
Vive en una de las fincas de la Diosa Hefesto en los pisos 4 al 8, informare para que sepan que vas.
Me entregó el sobre con movimientos bruscos y se dio la vuelta para atender a otro aventurero sin dedicarme una segunda mirada.
Resoplé divertido.
Una cazafortunas, después de todo.
Al salir del Gremio, me detuve al pasar frente a una ventana, esta estaba lo suficientemente limpia para ver mi reflejo, me acerco y no puedo evitar soltar un suspiro de molestia mientras paso una mano por mi pelo y ver mejor mi rostro.
Mi piel era más clara pero podía notar un poco de palidez en esta, como alguien quien no suele salir mucho, mis rasgos eran mucho más afilados dándome un rostro objetivamente guapo.
Pero lo que me dejó frío fueron mis ojos: un morado intenso, eléctrico, casi irreal.
Eran como una versión amatista de los “Seis Ojos” de Satoru Gojo.
Es lo que temía, soy hermoso…
demasiado hermoso y esta mierda me puede jugar en contra, con amazonas, diosa de la belleza, y ese Dios Apolo como imbéciles que aman demasiado la belleza, podría correr un riesgo a ser atacado en cualquier momento si me detectan y solo por este estúpido rostro y voz de Husbando.
[Imagen] —Mierda —susurré—.
Voy a tener que invertir en una capucha o una capa para ocultar mes rasgos…
será mejor ir rápidamente donde la diosa, mientras antes me ponga su Falna menos probabilidades de ser obligado por algún loco.
Fin del Capítulo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES NecroX_Sombra ¡Si, un Fic de Danmachi!
¡Porque nunca son suficientes en Webnoevel!
Ademas uno en español que es como uno en un millon.
Adeams me gusto uno que leei no hace mucho y quiero experimentar un poco con ese estilo, solo que agregarle a un personaje que sabe usar la cabeza…
ambas cabezas.
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