Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Charla en el fragor del a forja
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14: Charla en el fragor del a forja.
14: Charla en el fragor del a forja.
Punto de Vista: Hefesto Me encuentro trabajando en un arma de alta calidad, una lanza, para ser específica.
Ese Pallum realmente la desgastó en su última expedición; apenas regresó y ya me trajeron todo su equipo roto o en mal estado, pidiéndome que lo repare.
Pero la paga es buena, y planeo cobrarles extra.
Después de todo, tengo un nuevo asistente que está haciendo un buen trabajo.
Veo al “hijo” de mi mejor amiga —aunque no lo diré en voz alta o nunca escucharé el final de ella regodeándose por eso—.
Y este hijo suyo se encuentra cumpliendo de forma diligente la creación de lingotes de hierro tan puros que, cuando le entregue uno de estos a uno de mis hijos, pude ver el hambre y la codicia por querer trabajar con algo de tan alta calidad en los ojos de mis otros herreros.
Parecían estar a punto de atacarlo por ese torso de metal purificado.
Tuve que calmarlos a todos, diciendo que solo daré lingotes de hierro purificados a quienes ya hayan completado sus encargos pendientes y muestren un buen desempeño.
El dinero es un buen incentivo para todo, y nadie se niega a un aumento.
¿Pero para los herreros apasionados de mi Familia?
Esos lingotes de hierro, puros como ningún otro, son el verdadero incentivo que necesitan para mover el culo.
De reojo veo al chico.
Parece un poco más calmado, aunque mantiene ese rostro tranquilo, casi inexpresivo, mientras trabaja en esos metales.
Ya lleva un total de veinte, y no es hasta que llega al vigésimo tercero que parece detenerse y frotar sus sienes.
—¿Ese es tu límite?
—pregunto mientras miro la pila de lingotes perfectamente creados a su lado.
Mis herreros no son los únicos emocionados con trabajar con algo de tan buena calidad.
Mi mente piensa en cómo sería si trabajase con minerales como el oricalco u otros tipos de metales más raros, pero algo me dice que necesito esperar a que se haga más fuerte o solo se hará daño al intentar crear un lingote perfecto de estos materiales tan preciosos.
—Eso creo, Lady Hefesto.
Después de todo, experimenté un poco con mi magia antes de venir —dijo con un rostro calmado, pero no pude evitar mi curiosidad cuando pregunté: —¿Creaste algo nuevo?
Mi pregunta es clara y él me mira antes de sacar los “Lentes de la Verdad”, como decidimos llamarlos, y entregármelos.
Luego saca de su costado una simple bolsa de piel; tiene algo de pelaje, por lo que, si no llevara guantes, sería agradable al tacto.
Pero cuando la tomé, descubrí lo pesada que estaba.
Al utilizar los lentes, no pude evitar abrir un poco mi ojo al leer lo escrito ahí.
{Escaneando objeto…
Escaneo completo.
Descripción:} Bolsa de piel de Kobold plegable (Rareza Plata+) Materiales: Bolsa de Piel de Kobold + Mochila de transporte de soporte (Extra extra grande) + 10 piedras mágicas pequeñas.
Descripción: Una bolsa que, a pesar de ser agradable al tacto, no parece nada especial.
El truco es que la boca de la bolsa es capaz de estirarse masivamente para dejar entrar cualquier cosa.
Su volumen interno es el mismo que el de una mochila de Soporte bastante grande, y, aun si es llenada, su tamaño externo no cambia.
Su única desventaja es que, a pesar de no cambiar de tamaño, la masa se acumula y el peso sigue aumentando de forma gradual.
Haciendo que la bolsa pese lo mismo que una mochila normal, solo con el tamaño reducido.
Pensamiento de los Lentes: Este objeto, aunque no lo parezca, fácilmente podría ser un objeto de alto valor para Familias aventureras, permitiendo reducir la cantidad de bulto que deben llevar cada vez que hacen expediciones profundas.
Familias como la de Loki y Freya podrían jugar War Games solo por adquirir unas diez de estas bolsas.
-X-X-X- Mi mirada pasó de la bolsa a Alex, que parece saber que hizo algo demasiado loco otra vez.
Pero no lo culpo del todo; después de todo, no tiene partidario y necesita llevar todas las cosas posibles.
Incluso después de adquirir esa habilidad injusta que aumenta mucho el “drop” o como llame la habilidad al hecho que los le daran mucho más seguido sus materiales.
Con calma le regreso la bolsa, pero mantengo los lentes.
Él me levanta una ceja y yo los examino un poco.
—Alex, sé que suena imprudente, pero…
¿crees poder hacer más de estos lentes?
—Lady Hefesto, no quiero sonar grosero al negarme rotundamente, pero le quiero recordar que la última vez casi me muero por crear los que tiene en su mano.
Intentar hacer más de uno claramente podría matarme; me gustaría no morir por algo como eso si es posible —dijo con tono cortés, pero con una finalidad de no volver a hacer algo tan idiota.
Y eso es bueno: tiene una cabeza sobre los hombros y sabe usarla.
Es más de lo que me gustaría decir de la mayoría de mi Familia.
Especialmente Tsubaki.
—No te pido que crees lentes igual de fuertes que estos.
¿Crees que puedas crear versiones muy inferiores?
Solo quiero lentes que sean capaces de dar la misma opinión que yo daría al ver una espada recién forjada o una armadura bien pulida.
Como si yo misma los mirase y dijese qué tan bueno o malo está y de algunos concejos para mejorar —digo jugando con los lentes.
Alex piensa un poco en eso antes de asentir.
—Si la intención es solo dar una crítica y consejos de una experta en la herrería como tú, creo que sería cientos de veces más fácil de crear que nuestros “Lentes de la Verdad”.
Yo asentí, aunque tuve que ocultar un pequeño sonrojo al escucharlo decir “nuestros”.
Ya que básicamente es un “hijo” nuestro, creado con mi sangre y su magia.
Acaricio con cariño los lentes antes de regresarlos a su…
padre.
—Pero quiero saber…
y solo si no es una molestia, ¿por qué necesitas estos lentes?
—dijo con natural curiosidad.
Y la verdad, esto me dio algo de pena responder, pero con un suspiro lo miro y decido ser honesta.
—Mira, soy la Diosa de más de cien herreros dedicados y demasiado entusiastas por buscar la aprobación de un Dios de la Forja como yo.
Así que puedes imaginar lo mucho que les gusta a estos venir a presumir sus últimas “piezas maestras” —digo haciendo comillas al aire—.
Claramente me refiero a los novatos o los de Nivel 2, aquellos que apenas han logrado un gran avance en su oficio.
Y hoy en día, es un dolor de cabeza tener que dedicar varias horas al día a ver sus creaciones cuando ya tengo mis propios trabajos o proyectos personales.
Apunto a las armas de la Familia Loki que estaba reparando y luego a una mesa con algunos proyectos a medio acabar.
Alex los ve y asiente, como entendiendo lo que quiero decir.
Es curioso cómo sigue diciendo que no es un artesano, pero tiene todas las cualidades para uno, incluso una magia que cualquier artesano y alquimista en el mundo mataría por tener.
—Entonces esos lentes te ahorrarían el estar todo el tiempo viendo cada creación que hagan día tras día, y solo vendrían cuando tengan algo que realmente valga la pena.
Yo asiento y sonrío al ver que pensamos igual.
Luego se pone pensativo y me mira.
—¿Si los hago, bastaría para el pago del Elixir que utilizo en mi?
—me pregunta, y no puedo evitar pensar que Hestia realmente se sacó el premio gordo con él.
Es inteligente, sabe actuar con precaución, ve el panorama general de las cosas y…
es algo lindo…
Okey, es muy lindo y es mi tipo, pero no lo diré en voz alta.
Supo aprovechar que yo soy la que necesita algo de el, y planea saldar su deuda conmigo para evitar tener que estar encerrado todas las tardes aquí para pagar la deuda, tiempo que le mismo podrá dedicar para sus propios proyectos o entrenamiento.
—Si lo haces bien, puedes considerarla saldada.
Pero si quieres seguir ayudando con estos lingotes y algunos proyectos conjuntos, estoy dispuesta a pagar valis por ello.
Tal vez alguno de tus inventos me agrade lo suficiente y pueda venderlos en mis tiendas —digo sentándome en mi yunque y lo miro divertida.
Él pone esa cara pensativa y seria que es bastante adorable ahora que lo miro.
Parece tan serio, pero no puede evitar murmurar mientras parece hablar consigo mismo en voz baja…
mjmjmj.
(IMAGEN) —Bien…
me parece un buen trato —dijo finalmente.
Pero antes de darle para sellar el trato…
o por lo menos antes de hacerlo en papel…
le dio por agregar algo más—: Aunque no prometo que todos mis inventos puedan estar a la venta.
No puedo simplemente darle a otras Familias las cosas más fuertes o útiles; mi habilidad principalmente es para ayudar a mi Diosa y nuestra familia a ganar reconocimiento.
Rayos…
casi lo tengo ahí…
otra vez.
Nada mal, Hestia…
tu mocoso es bastante bueno.
Con un suspiro por esta pequeña derrota, le doy la mano y “sellamos” nuestro trato, o por lo menos de momento.
Y con eso vuelvo a mi trabajo…
aunque…
lentamente me quito el parche…
con algo de dudas.
Y cuando lo miro de reojo y él me mira sin temblar, sin estremecerse y sin vomitar…
me hace sentir…
bien…
más…
mucho más a gusto.
—Bueno…
si vamos a colaborar, ¿por qué no me cuentas algo de ti?
Nada muy grave o personal que no quieras contarme…
solo lo que estés dispuesto a hablar.
Él levanta una ceja, parece mirar al suelo pensativo como si intentara analizar algo, cierra los ojos y con un suspiro comienza: —Por razones personales me fui de casa.
No tenía mucho dinero, así que trabajé con todo lo que podía permitirme.
Cosas pequeñas, casi no generaban nada de dinero, pero con lo poco que conseguía mejoraba mi calidad de vida día a día.
Un día me podía permitir una comida.
Otro, algo para vestir que no sea con lo que me fui de esa casa.
Otro, mejoraba mis herramientas con las que trabajaba.
Así comencé a ganar más y más…
—Así que por eso tienes buena mentalidad…
eres un emprendedor nato.
Fue una charla tranquila.
Me contó de su vida…
los altibajos…
y puede que, aunque no confíe en mí tanto como confía en Hestia…
el que esté dispuesto a contarme una parte de su vida…
es…
agradable.
Podría acostumbrarme a esto…
a simplemente…
estar así…
con alguien.
[Fin del Capítulo]
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