Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Danmachí: Combinación Exponencial.
  3. Capítulo 16 - 16 Posesividad y roses
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: Posesividad y roses.

16: Posesividad y roses.

Punto de vista: Alexander Me levanté con la sensación del cuerpo de mi diosa acurrucada a mi lado.

Abro los ojos y veo su rostro plácidamente dormido sobre mi pecho.

Suelto un suspiro agradecido de haber comprado pijamas para los dos; es menos incómodo que despertar con su vestido blanco corrido a un lado y vislumbrar parte de sus pezones.

Aunque ella dice que no le importa si los veo, sé que también le apena y no quiero ponerla incómoda.

Lentamente, y como siempre, abro el panel de mi sistema y veo mis misiones: Derrotar a 3 Dragones bebé, Eliminar 25 Polillas Moradas, Besa a dos mujeres, Consigue tu propio hogar y Crea un arma de grado Dorado…

Espera…

¿Qué?

Regreso dos misiones y observo bien lo que sale en la pantalla frente a mí.

Misión tipo Afecto/Confianza: Labios compartidos.

Tiempo restante: 16:46:05 Objetivo: Besa en los labios por 2 minutos enteros a dos mujeres diferentes.

Contexto: Hay quienes te aprecian mucho, y si se lo pides, estas no se negarían a darte sus labios en un gesto romántico.

Recompensa: Un aumento pequeño de Excelia.

Más cercanía con aquellas besadas.

Me froto las sienes por un momento.

Realmente, hasta ahora, por muy vergonzosas que fueran las misiones, nunca fueron más allá de un pequeño beso o un abrazo de varios minutos.

Mi diosa es bastante pegajosa conmigo y no parece molestarle mucho hacer eso, incluso en ocasiones haciendo más de lo que las misiones le piden.

Pero esto…

¿Besar a alguien más que a mi Diosa?

Escuché a Hestia despertar.

Desde que dormimos más o menos juntos, lentamente ha dejado de ser una dormilona, aunque no deja de odiar las mañanas.

Hestia suelta un profundo bostezo para luego mirarme.

Cuando lo hace, su rostro muestra una hermosa sonrisa que me sería difícil dejar de ver cada mañana.

—Haaaaw~ ¿Ya es de día Alex…?

Mhmmmm~ ¿Qué tenemos que hacer hoy?

—pregunta ella.

Claramente, se refiere a mi misión de Afecto.

Mientras se estira un poco quitándose el sueño.

No puedo evitar relamer mis labios con algo de nerviosismo y anticipación.

Por la sonrisa en su rostro y verla a ella misma relamiendo sus labios, me queda claro que ya sabe en qué consiste.

(Imagen) —Son…

dos minutos de…

—No termino, ya que Hestia, tras escuchar mi confirmación, apoya su cuerpo sobre el mío mientras me besa lentamente.

El beso es pequeño, tranquilo, casi rutinario.

Ella se aferra a mi cuello con sus delicados brazos; puedo sentir su gran pecho a través de la tela de lino que evita el contacto piel con piel.

Muevo mis manos; una parte de mí, una parte oscura, quería tocar todo su cuerpo, fundirnos en algo primitivo, pero…

no.

No puedo.

Simplemente envuelvo mis manos en su cintura para darle seguridad y evitar que mis manos viajen por donde no deben.

El tiempo pasó, pero aún seguíamos besándonos.

No quería separarme, sinceramente, y podría seguir así por mucho más tiempo.

Estoy seguro de que Hestia no diría nada en contra, pero tampoco quiero aprovecharme de ella y su afecto genuino, así que muevo mis manos a sus hombros.

El mensaje es claro y Hestia deja mis labios para separarse.

—Jejeje~ Buenos días —Se ríe de forma tan radiante que hace que mi corazón lata a gran velocidad.

—Sí…

Bue…

Buenos días…

—digo con nerviosismo.

Hestia se sienta a mi lado y me mira—.

Diosa…

la misión…

aún no termina…

—¿En serio?

¿Tengo que hacer otra cosa más?

¿Tal vez…

u-usar mi lengua?

—pregunta algo tímida mientras se acerca.

—No es eso…

es…

—Dudo antes de suspirar y decirlo de golpe, como quien quita una venda rápido—.

Tengo que besar a otra mujer más por tres minutos como mínimo…

Hestia se queda ahí.

Quieta…

tranquila…

mirándome.

¿Eh?

Supongo que reaccionó mejor de lo que…

—¡ME NIEGO!

—Y ahí está—.

¡No voy a dejar que mi lindo Alex bese a otra mujer cualquiera!

—Entiendo, y voy a…

—¡No dejaré que ninguna mujer sucia le haga daño a mi Alex-kun otra vez!

¡Estoy segura de que esa maldita semielfa está intentando corromperte!

Alex, ¿ella te tocó en algún lugar?

¿Te ha dicho cosas indebidas o te ha convencido de quedarte más tiempo con ella?

Estaba por negarlo todo, pero recordé que Eina me ha hecho el favor de ayudarme a escribir bien este idioma.

Puedo leerlo, pero no escribirlo correctamente, y ella me ha estado ayudando.

—Eina solo me ha estado ayudando, así que no tienes que preocuparte, mi Diosa.

—¡Entonces sí te ha hecho quedarte con ella!

¡Tienes que tener cuidado, Alex!

Puede parecer joven y hermosa, pero de seguro es muchos años mayor que tú.

¡Es una asaltacunas!

Tardé alrededor de diez minutos intentando calmarla.

Solo tras prometer salir a comer con ella como celebración al terminar el papeleo de nuestra casa, se tranquilizó un poco.

Cuando llegamos al Gremio, fui a hablar con Eina, aunque Hestia se negó a alejarse de mí.

Le conté sobre el dinero que logré juntar y que quería hacer los trámites legales.

Eina aceptó encantada y me felicitó por finalmente poder comprar los terrenos, aunque me advirtió que debía ser precavido y ahorrar más para la construcción.

Ella misma me dio el contacto de algunas Familias de arquitectos en Orario.

Tras una charla amena —sin contar a mi diosa, que miraba con recelo a Eina y le gruñía cada vez que intentaba acercarse—, finalmente nos entregaron el documento que nos hace dueños de un gran sector específico de la calle Dédalo.

Hestia estaba emocionada y me pidió que la llevara a verlo.

Con un suspiro, acepté.

Al salir a las calles, por accidente choqué con una chica.

Parece ser una partidaria (supporter), lo cual es raro porque parece elfa; ¿tal vez una semielfa por su cabello castaño algo sucio?

—Disculpa, no quise golpearte, fue un accidente —le digo.

Ella niega con la cabeza y me hace una pequeña reverencia.

Al levantarse, pude ver algo: en su cuello tiene marcas.

Marcas como si hubiese sido quemada o dañada seriamente.

Están algo cicatrizadas, pero el daño fue grave.

(Imagen) Antes de que pueda seguir interactuando con ella, es jalada bruscamente del brazo por un tipo grande y musculoso.

—Deja de perder el tiempo, inútil —El hombre la jala reprendiéndola.

Ella solo hace reverencias en forma de disculpa—.

Tch, deja de perder el tiempo, estorbo, y muévete o no tendrás tu parte.

Quería decir algo, pero no me correspondía.

Estaba por irme, pero mi diosa se puso al frente.

—¡Hey, esa no es forma de tratar a una mujer!

¿Por qué eres tan cruel con tu partidaria?

—Hestia salió a defender a la chica.

—Es solo una inútil, no sirve para nada más que ser una mula de carga —mencionó el grandulón cuando otros dos tipos —uno con espada y otro con mazo— aparecieron.

—Bueno, aun así no deberías tratarla de esa forma.

Eso es ser cruel y un matón —insistió Hestia.

Yo le puse una mano en el hombro.

—Mi Diosa, no necesitamos meternos en sus asuntos ahora mismo —le digo, pero de repente el hombre se pone frente a nosotros.

—¿Una diosa?

Bueno…

tiene los pechos de una, jejeje…

A lo mejor si vienes con nosotros tal vez puedas…

¿¡Mngmmgnt!?

En un segundo, puse a Viper en su frente de forma amenazante y tomándolo por completa sorpresa, algunos transeúntes se quedan mirando la ensena, pero el tipo calvo con una cicatriz en su sobre su ceja derecha me mira confundido pero asustado al ver mi mirada muerta de emociones dirigida a él.

—¿Qué tenías planeado hacer con tus sucias manos a mi diosa?

—le pregunto con frialdad—.

La única razón por la que tu cerebro no está esparcido en toda la calle es porque respeto las leyes y el orden que la Familia Ganesha intenta mantener aquí.

Así que, si no te vas en los próximos 20 segundos, el suelo tendrá un nuevo color rojo como decoración.

Saqué a Viper de su frete pero no la guardo, una señal clara de que si intenta algo disparo.

Tiene suerte de que la Viper V.2 ya no tiene la cuchilla en el cañón.

Mi mirada no los dejó ni un segundo.

El hombre tosió un poco antes de mirarme con resentimiento y chasquear la lengua.

—Tch, no vales la pena, novato.

Muevan el culo, tenemos que ir a la mazmorra o nuestro dios se enojará por no ganar suficiente dinero.

Intentó mantener las apariencias, pero no dejaba de vigilarme.

Cuando estaban por irse, la chica elfa me miró y, asegurándose de que la veía, movió sus labios sin emitir sonido: —Lo…

siento…

Y con eso, se fue.

Guardé a Viper en su funda y sentí la mano de mi diosa tomar la mía.

—¿Por qué no vamos a comer como prometimos?

—Me la quedé mirando antes de soltar un suspiro.

—Sí…

me gusta ese plan.

Con Hestia entrelazando su mano con la mía para ayudar a calmarme, fuimos a comer juntos.

[Fin del Capitulo]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo