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Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 18

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  3. Capítulo 18 - 18 Ladrillo a Ladrillo construiremos nuestro castillo
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18: Ladrillo a Ladrillo, construiremos nuestro castillo.

18: Ladrillo a Ladrillo, construiremos nuestro castillo.

Punto de Vista: Alexander.

Esa…

esa era Freya.

Estoy seguro.

La forma en que se me quedó mirando y cómo sus ojos brillaron por un segundo no dejan lugar a dudas.

En las historias que conocía, siempre decían que Freya se enamora del protagonista porque es “especial”, porque tiene un alma única que brilla con mil colores, o simplemente inventaban giros raros donde ella caía rendida con un par de palabras.

Jamás pensé que ese fuera mi caso.

Ella tiene múltiples seguidores devotos, y mi único talento o poder especial es mi Magia de Combinación.

Por eso, iluso de mí, creí que no se interesaría en alguien como yo.

Pero la forma en que me observó…

me equivoqué.

Me equivoqué por completo.

Tengo que prepararme.

Necesito una contramedida en caso de que intente llevarme por la fuerza, un seguro de vida que me permita…

—¿Alex?

¿Estás bien?

Estás un poco pálido.

—Una mano pequeña y cálida se posó sobre la mía.

Alcé la vista y vi a Hestia, la mujer que me sacó de mi propio agujero de autodesprecio, soledad y miedo.

Tomé aire antes de negar con la cabeza, forzando una sonrisa.

—No, son solo pensamientos personales.

Estaba pensando en una forma de mantener a nuestra Familia segura.

Hestia me miró y sonrió radiante.

No era una mentira; lo que más me aterraba era qué pasaría con ella si alguien como Freya decidiera secuestrarme.

—¡Jejeje!

Mi Alex siempre es tan cauteloso.

¡No te preocupes, siempre puedes contar conmigo para lo que necesites!

—sacó pecho con orgullo, luciendo esa expresión presumida que tanto la caracterizaba.

Sonreí ante su entusiasmo y decidí terminar la celebración con calma.

Tras algunas copas —las cuales tomé con mucha moderación—, nos despedimos de Takemikazuchi.

Tuve que llevar a Hestia en brazos; estaba completamente noqueada tras beber más de la cuenta por la emoción.

Una vez que regresamos a la Mansión de Hefesto y la dejé descansando en la cama, le informé a la misma Diosa que iría al sector de Dédalo a revisar el terreno que compramos y tal vez hacer algunos preparativos previos.

Hefesto me sugirió que me acompañara Tsubaki.

¿La razón?

Quería ver cómo funcionaba mi habilidad en estructuras, más allá de armas o equipo de aventurero.

Mientras caminábamos hacia el sector pobre, notamos cómo la próspera ciudad de Orario se transformaba en un lugar vacío y lúgubre.

Las pocas personas que cruzábamos estaban en mal estado: ropas andrajosas, rostros famélicos y miradas perdidas.

Por consejo de Tsubaki, traje mi cimitarra a la vista.

Es un mensaje claro para los ladrones: soy un aventurero, estoy armado y no dudaré en defenderme.

Un Pallum encapuchado chocó conmigo “accidentalmente”, pero al notar mi equipo, lo escuché chasquear la lengua y alejarse.

Fue el quinto intento de robo fallido en diez minutos.

No traería nada de valor a la vista o fácil de tomar a este lugar hasta que nuestra casa fuera una fortaleza.

—Este lugar es…

—¿Sucio, apestoso, lleno de ladrones y posiblemente enfermedades?

—completó Tsubaki con cinismo.

—Iba a decir lamentable, aunque no te equivocas.

¿Por qué hay tanta gente aquí?

—pregunté, observando los edificios en ruinas usados como refugios.

—Son una mezcla de ladrones, vagabundos y aventureros fallidos que no pudieron entrar en una Familia, la abandonaron o fueron expulsados.

—¿Expulsados?

—Algunas Familias medianas abandonan a sus miembros si no son lo suficientemente útiles o si desobedecen a su Dios.

Un caso famoso es la Familia Astraea; ellas mantenían el orden castigando el mal.

Si alguien se unía y era atrapado rompiendo las normas, era expulsado con su Falna sellada como marca de vergüenza.

Solo otro Dios puede desbloquearla, ¿pero qué Dios querría a alguien que ya traicionó la confianza de su anterior patrón?

Tiene sentido.

Es difícil ver a alguien marcado como “desobediente” como un buen prospecto.

Esquivé a un enano borracho que murmuraba incoherencias antes de seguir su camino.

Finalmente llegamos.

El terreno cubría tres iglesias abandonadas, una al lado de la otra.

Estaban lo suficientemente cerca como para que mi magia pudiera actuar sobre ellas simultáneamente.

Antes de empezar, me puse los guantes para evitar cortarme con clavos oxidados y comencé a explorar los restos.

No encontré mucho de valor, pero sí recuperé cuatro camas en mal estado.

Planeaba combinarlas para crear una cama digna y cómoda para Hestia.

También encontré dos sillones viejos, similares a los que usaba Bell Cranel en las historias que solía dormir.

Aún era temprano y no quería llamar demasiado la atención.

Quizás debería contratar a la Familia Goibniu para levantar una valla de piedra alta que mantuviera alejados a los curiosos de Dédalo.

—Hey, Tsubaki, ¿hay algún artesano en su Familia que se especialice en arquitectura?

Me gustaría levantar una pared perimetral.

Tsubaki, que estaba recostada en uno de los asientos en mejor estado que deje a fuera para ella, se levanto estirándose y luego llevando una mano a su mentón para pensar.

—Nuestra Familia es de armeros, no arquitectos.

Para construcciones serias en Orario, lo mejor es acudir a la Familia Goibniu.

El nombre me sonaba a mitología celta.

Si Tsubaki los recomendaba, valía la pena preguntar presupuesto.

Necesito alejar nuestro lugar de los posibles curiosos y ladrones, tal vez un muro concreto que pueda mejorar con Hierro purificado una vez hecho…

con pinchos en la parte superior para que nadie escale…

si es una buena idea.

Tras separar todo lo útil y dejarlo en una sola iglesia, y combinarlos en una gran cama que Tsubaki quería llevarse para su propio cuarto y un sillón que podio transformarse en cama de ser necesario, finalmente salgo y miro las dos casas más cercanas, miro a mis alrededores y la falta de personas por la zona y mequito los guantes mientras me acerco entre medio de dos de estas.

—¿Oh?

¿Vas a usar tu “supermagia”?

—Es mejor probar ahora y fallar, que intentarlo en el futuro y quedar mal frente a mi Diosa.

Además, tengo un plan especial para la versión final de la casa, aunque no sé si tengo la “Mente” suficiente todavía.

—¿En serio?

¿Me dirás qué es?

—Cuando llegue a Nivel 2 y tenga la confianza para hacerlo, tú y Lady Hefesto serán las primeras en verlo de primera mano.

Extendí mis manos, tocando un edificio en mal estado con cada una.

Ambas eran estructuras, ambas eran edificios…

por lógica y visualización…

—¡SINERGIA!

—exclamé para darme confianza.

Un brillo intenso duró apenas unos segundos.

De repente, el edificio a mi izquierda desapareció junto a sus cimientos, dejando un agujero limpio en el suelo.

Pero a mi derecha, lo que antes era una ruina se transformó en una casa de un solo piso, con ventanas sólidas y una chimenea funcional.

Miré mi creación con orgullo; no era una mansión, pero era un hogar real.

Sin embargo, un mareo repentino me hizo tambalear.

Maldición…

esta escala de combinación consume mucha más “Mente” de lo que esperaba.

Tsubaki se acercó a la casa, silbando impresionada.

—Nada mal.

No soy arquitecta, pero sé apreciar algo funcional para una Familia pequeña.

—Se acercó a la puerta e intentó abrirla, pero no cedió—.

¿Eh?

¿Está trabada?

—No…

la configuré como un hogar donde solo Hestia y los miembros de su Familia puedan entrar.

Por eso tú no puedes pasar.

Me acerqué, toqué la manilla y la puerta se abrió sin esfuerzo.

—Eso es inteligente —admitió ella—.

Evita que los vagabundos se metan mientras no están.

—Luego golpeó una de las ventanas con un poco fuerza, una fuerza de Nivel 5.

Ella parecía confundida, parece que quería hacer una broma de las ventanas frágiles pero solo miro confundida las resistentes ventanas—.

¿Por qué este vidrio es tan duro?— Dijo dándole un par más de “Golpes Suaves” para comprobar su resistencia.

—Traje lingotes de hierro en mi bolsa, los deje dentro de uno de los edificios para que fueran incluidos durante la combinación.

En mi tierra existía algo llamado “vidrio templado”.

Hice que la ventana adoptara la dureza y densidad del hierro purificado.

—Okey…

ahora esto es más seguro que cualquier base de Familia primeriza.

—Tsubaki se acercó y me rodeó los hombros con un brazo—.

Jejeje~ ¿Seguro que no quieres pasar una noche conmigo?

No me importa seas un padre ausente, sé que nuestro hijo sería el mejor herrero de Orario.

Sé que es mitad enana y mitad amazona, y que tiene debilidad por el talento y la fuerza.

Pero me alejé cortésmente.

Su fuerza de Nivel 5 podría haberme retenido fácilmente, pero me dejó ir.

—Perdón, pero tengo problemas personales con el tema de la paternidad.

Por favor, no bromees con eso.

—Dije, recordando esa pequeña alma que nunca llegó a formarse por culpa de…

ella.

Tsubaki guardó silencio un momento, notando mi cambio de humor.

—…Suspiro.

Okey, lo siento.

No te molestaré más con eso.

¿Al menos puedo pedir tu ayuda cuando quiera hacer algo grande para presumir ante Hefesto?

—Claro —agradecí el cambio de tema—.

Vamos a ver a esa Familia de artesanos, quiero saber cuánto costaría amurallar todo el terreno.

Tsubaki me tomó del brazo, recuperando su ánimo.

—¡Bien!

Tómalo como una cita.

No se lo digas a tu Diosa o me echará mal de ojo todo el día.

Ella reía mientras me arrastraba hacia la sede de Goibniu.

Yo solo pude negar con la cabeza.

Hestia tiene un sexto sentido para las mujeres a mi alrededor; tarde o temprano se enteraría.

Curiosamente, el hecho de que fuera tan posesiva conmigo me hizo sentir, por un breve instante, genuinamente feliz…

que curioso…

[Fin del Capítulo] REFLEXIONES DE LOS CREADORES NecroX_Sombra ¡Y con esto terminamos la primera etapa de nuestra nueva base!

El hogar de la Familia Hestia empieza a tomar forma, ladrillo a ladrillo (y un poco de magia de Sinergia).

Para el próximo capítulo, prepárense: daremos un pequeño salto en el tiempo.

Veremos a Alex y a Hestia finalmente instalados en su nuevo hogar en el Distrito Dédalo; un lugar pequeño y funcional, pero que es solo el comienzo de algo mucho más grande.

Sin embargo, la paz no durará mucho.

Se acercan los primeros desafíos reales, tanto dentro de la Mazmorra como en las oscuras calles de Orario.

Estos eventos obligarán a Alex a actuar al límite de sus capacidades físicas y mentales.

¿Será capaz de adaptarse a este mundo implacable?

* ¿O los demonios de su pasado jugarán en su contra cuando más los necesite?

¡No se lo pierdan!

Recuerden comentar, votar, dar Like y, si pueden, apoyar con esas Piedras de Poder.

Cada interacción ayuda a que esta historia llegue a más rincones.

¡En cualquier caso, Soy NecroXSombra, y les deseo lo mejor, mis queridas Almas Errantes!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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