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Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 22

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22: El Despertar de la Llama y el Peso de la Eternidad 22: El Despertar de la Llama y el Peso de la Eternidad Punto de Vista: Hestia (Horas antes de la masacre en el Piso 15) —Hefesto…

¿Crees que soy demasiado celosa?

—pregunté, balanceando mis pies mientras estaba sentada en un taburete de su taller.

Había venido a traerle unos materiales que Alex me encargó, pero mi mente estaba en otro lado.

—Sí.

Lo eres.

A un nivel que roza lo patológico, Hestia.

—¡Es que no entiendes!

—salté del taburete, agitando los puños—.

¡Las misiones de afecto de Alex!

Al principio eran lindas, como “hazle el desayuno a tu Diosa”, “Dale un abrazo a tu Diosa”, o mis favoritas “Dale un beso a tu diosa”, ¡Pero ahora el sistema se está volviendo loco!

Pide que interactúe con otras mujeres.

¡Besos!

¡Abrazos!

¡Incluso misiones de escolta de larga duración!

¡Solo pensar en sus manos tocando a alguien que no sea yo me hace querer invocar el fuego sagrado y reducir Orario a cenizas!

Hefesto dejó el martillo a un lado, se limpió el sudor con una toalla y se acercó a mí.

Su presencia siempre era imponente, pero ahora era…

aplastante.

—Hestia, escucha bien.

He visto a miles de dioses bajar al Genkai.

Muchos se encaprichan con sus hijos.

Pero lo que tú tienes con Alex…

es algo que ya e visto antes y tu lo sabes, solo que no eres capas de admitirlo.— Hice una mueca de dolor porque es verdad…

me da miedo admitir que puede que me guste un poquito mucho demasiado bastante Alex…

—Yo quiero a mis hijos, los amo, me enojo con ellos, me frustra cuando hacen cosas tontas, pero aun asi los quiero, pero como una madre a sus hijos o una jefa a sus subordinados.

Asi que primero haste esta pregunta, ¿De que forma realmente quieres a Alex?

Salí del lugar pensando realmente lo que dijo…

¿Quiero a Alex?

¿Me importa de esa forma?

¿Realmente lo…

lo amo?

Yo…

necesito más concejos…

necesito preguntarle a algún dios o diosa que esté o haya tenido este tipo de relaciones con sus hijos…

Con una nueva determinación salí de la casa de Hefesto, pero para la peor de las suertes, me tope con la peor persona de todas las que pude encontrarme…

—Huggg….

tu….

—¿Oh?

¿La pequeña enana sigue viviendo bajo el techo e Hefesto?

Que divertido, ¿Cuando planeas encontrar tu propio hogar enana mantenida?— La maldita pecho plano de Loki, la diosa que realmente menos quería ver.

—¡MMMPH!

¡Para tu información, yo ya no vivo bajo el techo de Hefesto!

¡La vine a ver por negocios entre familias, aunque una tonta pecho plano como tu no podria pensar en algo como eso ¿Verdad?!— Mis palabras la hicieron frustrarse, y esta me comenzó a gruñir.

—¡Hey, los negocios el tamaño de los pecho no tiene nada que ver pequeña enana con tetas llenas de grasa!

Gemini ha dicho — ¡¿Grasa?!

¡Es puro encanto femenino, algo que tú nunca entenderás porque pareces una tabla de lavar de la era de los héroes!

— le grité, inflando mis mejillas y dándole un pisotón al suelo.

— ¡Grrr!

¡Ya verás, enana testaruda!

¡Riveria, suéltame!

¡Voy a demostrarle a esta diosa de pacotilla quién manda en Orario!

— Loki forcejeaba inútilmente, pues Riveria, la “Madre” de la Familia Loki, la sujetaba por la parte trasera de su chaqueta con una expresión de cansancio infinito.

— Loki, compórtate.

Estamos en público — suspiró la elfa de cabello jade, mirándome luego con una cortesía gélida pero respetuosa —.

Saludos, Hestia-sama.

Disculpe la falta de decoro de mi Diosa.

Me crucé de brazos, desviando la mirada.

Normalmente, me habría quedado a pelear hasta que el sol se pusiera, pero la pregunta de Hefesto seguía martilleando mi cabeza.

Miré a Loki de reojo.

Ella siempre gritaba a los cuatro vientos cuánto amaba a su “Ais-tan”, aunque lo hacía de una forma bastante…

pervertida.

— Oye, Loki…

— mi voz salió pequeña, lo que hizo que la pelirroja se detuviera y me mirara con extrañeza.

— ¿Eh?

¿Qué pasa, enana?

¿Ya te quedaste sin insultos?

— Tú…

tú siempre dices que amas a Ais no se que.

Pero…

¿alguna vez has sentido algo más por tus hijos?

Ya sabes…

¿Has amado a alguien de tu familia como algo más que un subordinado?

El silencio que siguió fue sepulcral.

Loki abrió sus ojos en confusión, sus ojos rasgados se abrieron un poco y la burla desapareció de su rostro, siendo reemplazada por una mirada de confusión y sorpresa absoluta.

Riveira también parecía sorprendida por mi pregunta, incluso se le formo un pequeño rubor de vergüenza.

— Vaya, Enana…

hoy vienes con preguntas pesadas — Loki se rascó la nuca, soltando un suspiro melancólico —.

Mira, yo adoro a mis hijos.

Por Ais haría cualquier cosa, incluso quemar este mundo.

Pero la intimidad…

eso es otro nivel.

Nosotros somos eternos, ellos son chispas.

Por eso amo tanto a mi querida Ais-tan, ella al ser parte espiritu es prácticamente inmortal.— Ella no desaprovecha la oportunidad de presumir de su hija diciendo barias cosas de ella, pero parece regresar en si tras un rato.— Coff…

bueno…

el tema es que…

fue hace mucho…

ame a alguien, un mortal…

fue bueno…

pero duro tan poco en términos de tiempo de dioses…

pero aun lo recuerdo hoy en dia…

Escucha enana, me caes mal…

te odio por muchas cosas…

pero ese dolor que sentí al perderlo…

no se lo deseo a nadie.

Ni a ti maldita enana.

Loki me dio una palmadita en el hombro, sorprendentemente suave al decirme esas ultimas palabras…

era sincera…

algo que realmente no suele hacer.

—¡Bueno, ahora me voy antes de deprimirme más!

Vámonos Riveria, vamos a ver si Hefesto está dispuesta a crearnos algo especial para ti y los demás chicos.

Con eso, Loki se fue como si nada, recuperando su energía caótica en un parpadeo.

Riveria me dedicó una última mirada, una mezcla de lástima y respeto.

—Le deseo suerte en su…

situación, Hestia-sama.

Me quedé allí parada, viendo cómo se alejaban.

“Nosotros somos eternos, ellos son chispas”.

Las palabras de Loki me escocían más que el humo de la fragua de Hefesto.

¡No!

¡Alex no es una simple chispa!

Urano lo insinuó una vez: un aventurero que rompa los límites, que alcance lo que nadie ha alcanzado…

podría incluso rozar la divinidad.

Y si alguien en este mundo puede hacer eso, es mi Alex.

Pero para eso, él tiene que sobrevivir.

Y el Calabozo no perdona a los que caminan solos.

Seguí caminando, con el ánimo por los suelos, hasta que una sombra se proyectó sobre mí desde un callejón.

Una capa ondeando al viento, un sombrero de ala ancha y esa sonrisa de zorro que me daban ganas de invocar un pilar de fuego solo para borrarla.

—¡Pero qué aura tan melancólica!

Casi puedo oler el perfume del romance y la preocupación en el aire —Hermes se despegó de la pared, ajustándose el sombrero con elegancia—.

¡Hestia-chan!

Qué placer encontrarte.

—¡Hermes!

—gruñí, apretando los puños—.

¡No estoy de humor para tus acertijos!

—Oh, no son acertijos.

Solo curiosidad de colega —se acercó, caminando a mi lado con las manos en los bolsillos—.

He oído que tu nuevo hijo, Alex, está de excursión por los pisos bajos.

Uno de mis hijos lo escuchó hablar de Minotauros.

Es valiente…

o muy temerario.

¿No te preocupa que esté allá abajo…

tan solo?

Me tensé.

Ese era un tema doloroso.

—Él es fuerte.

Puede cuidarse solo —respondí con orgullo, aunque por dentro mi corazón temblaba.

—No dudo de su fuerza, otro hijo me contó de ver a este chico de cabello morado usar una ballesta única que dispara super rápido acabando con un grupo de Sombras de guerra hace algunas semanas, así que claramente es tu hijo y es habilidoso, ¿Cuánto tiempo lleva como aventurero otra vez?

¿Apenas un Mes y algo?

Aunque el esta intentando conseguir más información, ya se como juega este zorro astuto, no pude evitar sentir algo de orgullo por mi querido Alex.

—Pero a pesar de ello, lobo solitario siempre termina encontrando una presa que no puede cazar el solo, ¿No crees, Hestia-chan?

—Hermes bajó el tono, volviéndose inusualmente serio—.

Orario es un lugar de equipos.

Incluso el Rey, Ottar, tiene a su familia detrás, ¿Crees que el solo destroza a todos los monstruo del piso 1 a los más profundos cuando van a explorar?

Sé que has intentado reclutar gente…

y sé que los has rechazado a todos.

—¡Porque todos son unos hipócritas!

—estallé, deteniéndome en seco—.

¡Solo vienen a mí porque soy amiga de Hefesto!

“Oh, Diosa Hestia, déjeme unirme a su familia (y por favor consígame un descuento del 100% en equipo único y de alta calidad)”.

¡Ninguno de ellos quiere a la familia!

¡Solo quieren las armas y equipo!

¡No dejaré que gente así esté cerca de mi Alex!

¡Ellos no dudarían en apuñalarlo por la espalda para robar sus propio inventos!

Hermes soltó una carcajada ligera, pero sus ojos brillaban con una luz extraña.

Y me di cuenta…

se me escapo que el hizo su arma…

o diablos…

¡Maldito seas Hermes!

—En eso tienes razón, los mortales pueden ser muy codiciosos.

Pero, Hestia-chan…

un hombre joven, fuerte y con un futuro tan brillante como el de Alexander…

necesita compañeros.

O compañeras.

Alguien que le cuide la espalda cuando él no pueda.

Y a veces, esos lazos se vuelven…

estrechos.

Muy estrechos.

Ya sabes como es el estrés de arriesgar tu vida, algunos de mis hijos incluso suelen ir al bario rojo para…

ya sabes…

matar la tensión.

Me quedé helada.

Hermes se acercó a mi oído, su voz era un susurro cargado de esa amoralidad divina que tanto detestaba.

—No seas tan posesiva.

Yo mismo, por ejemplo, nunca he tenido problemas en “estrechar lazos íntimos”con algunas de mis hijas más entusiastas.

La vida es corta, y si un aventurero encuentra consuelo en los brazos de una compañera —o de su dios—, ¿quién soy yo para juzgar?

Es parte del crecimiento de un héroe tener…

múltiples fuentes de inspiración.

—¡Eres un asqueroso, Hermes!

—le grité, empujándolo—.

¡Alex no es un libertino como tú!

¡El a pasado por mucho y….!— Me vuelvo a tapar la boca, estaba por contar un secreto que Alex me confio.

Hermes sonrió, sabia que estaba consiguiendo lo que quería, más información de Alex, estaba sacándome información de mi hijo, estaba interesado en mi hijo, ¡El busca entretención viendo las proezas de mi hijo!

¡Maldito Zorro astuto!

—¿Segura?

—Hermes sonrió de forma lasciva—.

Los hombres son fuego, Hestia-chan.

Y si no les das leña, la buscarán en otro bosque para poder consumar sus llamas en la pasión del seeee…

¡BAM!

Una bota metálica impactó con una fuerza sónica en la nuca de Hermes.

El Dios Mensajero voló un par de metros antes de estamparse contra un puesto de frutas vacío.

—¡Hermes-sama!

¡Deje de proyectar su falta de ética sobre los demás Dioses!

—Asfi Al Andromeda apareció de la nada, ajustándose los lentes con una expresión de absoluto desprecio—.

Mis disculpas, Hestia-sama.

Este idiota ha estado interesado en la arma única que lleva su aventurero y a querido sacarte algo de información…

usando medios algo demasiado nefastos.

—¡Asfi-tan!

¡Eso fue un golpe bajo!

—se quejó Hermes desde el suelo.

—Vámonos.

Tenemos una reunión con el Gremio por el incidente de la Familia Soma —Asfi lo tomó del cuello de la capa y empezó a arrastrarlo sin piedad—.

Ignore sus palabras, Hestia-sama.

Aunque…

—Asfi se detuvo un momento y me miró con seriedad—…

tiene razón en una cosa.

Alexander necesita aliados.

No por placer, sino por supervivencia.

No deje que su orgullo le impida ver eso.

Caminé con el corazón palpitando con fuerza.

Hermes me había sacado información y, lo que era peor, me había plantado una semilla de duda que no dejaba de crecer.

Caminé hasta una taberna pequeña y ruidosa, buscando desesperadamente algo de consuelo.

Allí, en una mesa llena de jarras vacías, encontré a Miach y Takemikazuchi.

— ¡Hestia!

— Miach levantó su copa con una sonrisa amable, aunque se veía algo mareado —.

¡Ven!

¡Toma asiento!

— ¡Traigan otra jarra!

¡La Diosa del Hogar necesita animarse un poco!

— gritó Take, ya con las mejillas rojas por el alcohol.

Me senté y, sin decir una palabra, me empiné una jarra entera de hidromiel.

El líquido quemó mi garganta, pero ayudó a acallar las voces en mi cabeza.

— Chicos…

¿alguna vez han…

ya saben…

con sus hijos?

— solté, arrastrando un poco las palabras.

Miach casi se atraganta con su bebida.

Se puso rojo como un tomate y empezó a toser, mientras Naaza, que estaba en una mesa cercana para cuidarlo, lo miraba con sus ojos entornados y una intensidad que Miach, en su inocencia (o estupidez), ignoraba por completo.

— ¡H-Hestia!

¡Qué cosas dices!

Yo…

yo amo a Naaza, pero es como…

como…

— Miach empezó a balbucear sobre el honor y la ética médica, perdiéndose en un discurso que no llevaba a ninguna parte.

De reojo pude ver a Naaza cabizbaja por eso…

pobre chica…

Take soltó una carcajada ruidosa, golpeando la mesa.

— ¡Yo soy un guerrero, Hestia!

Mis hijos son mis camaradas de armas.

La disciplina es lo primero.

¡El amor de un Dios debe ser puro como el filo de una espada!

— gritó, aunque sus ojos delataban que no tenía ni la más mínima idea de cómo manejar una relación íntima.

Me di cuenta de que no obtendría consejos reales de estos dos.

Eran tan vírgenes en esos temas como yo, o quizás más.

Pero el apoyo moral estaba ahí, jarra tras jarra.

— ¡Alex…

Alex ha sufrido tanto!

— exclamé, sintiendo que el alcohol me soltaba la lengua y me nublaba el juicio —.

¡Su familia biológica es horrible!

¡La única buena era su madre!

¡Y ahora no esta!

¡Y yo…

yo prometí cuidarlo…

pero no me siento capaz!

¡Soy una diosa Horrible BUAAAAAAA!

—¡No, yo soy un dios Horrible!

¡Arruine a mi familia, y aunque no me arrepiento, y lo volvería a hacer mil veces más por mi querida Naaza, me siento horrible por decepcionar a todos mis otros hijos que me terminaron abandonando!

¡BUAAAAAAA!

—¡Yo no tengo nada por que llorar pero me da pena velos llorar chicos!

¡BUAAAAAA!

Solo fue gracias a la Ayuda de Naaza que tras una larga noche de tomar mucho llegue a casa, cuando entre vi a Alex quien estaba visiblemente preocupado y me cargo en sus brazos…

mi Alex…

mi querido y amado Alex….

yo….

—Te amo…

Te amo…

mi querido Alex…

—¿He-Hestia?

—Zzzzz….

zzzzz…

[Fin del Capitulo] REFLEXIONES DE LOS CREADORES NecroX_Sombra ¡Doble Ración de Multiverso!

¡Doble capítulo, mis queridas Almas Errantes!

Y como dijo una vez cierto monstruo legendario: “¡Treme otro Charly, que me siento inspirado!” Pero, un momento…

pongámonos serios.

¿Están listos para lo que viene?

He tenido esta etiqueta puesta desde el inicio, y ya va siendo hora.

El ambiente está cargado, la tensión se puede cortar con un cuchillo…

¿Lo pueden oler?

¡EL R18 ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA!

Hestia ha tomado una decisión, las llamas están más vivas que nunca y Alex no sabe lo que le espera al cruzar esa puerta.

Se viene el momento que marcará un antes y un después en su relación y en la sanación de su alma.

Así que ya saben qué hacer: comenten sus teorías o cualquier locura que quieran, compartan la historia, denle Likes con ganas y, si no subo pronto el gran momento esperado…

¡tienen permiso oficial para arrojarme piedras (de poder) Para subirlo más rapido!

FUEGO FUEGO FUEGO FUEGO ROCA ROCA ROCA ROCA Soy NecroXSombra, y les deseo lo mejor en este viaje por el multiverso.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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