Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - 4 Capítulo 4 Misiones Diosas y Labios
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4: Capítulo 4: Misiones, Diosas y Labios 4: Capítulo 4: Misiones, Diosas y Labios Punto de vista Alexander.
Me concentré, tratando de navegar en esa interfaz mental que mi habilidad, “La Senda a elegir”, acababa de desplegar.
De pronto, como si de un tablón de misiones en un juego de fantasía se tratara, cinco pergaminos aparecieron flotando frente a mis ojos, cada uno con un sello distintivo: una calavera, un par de espadas cruzadas, una llama, un corazón y una corona.
Elegí primero el de la calavera por pura curiosidad, pero al leer el contenido, mi expresión, antes tranquila, se agrió como si hubiera mordido un limón.
Misión tipo Desafío: David vs.
Goliath Tiempo restante: 06:53:23 Objetivo: Baja a los pisos intermedios y derrota al Monstruo Rex: Goliath.
Recompensa: Enormes cantidades de Excelia.
+500 puntos en todas tus estadísticas básicas.
(Nota: La recompensa se divide entre los aliados que participan en la subugación).
— ¿Qué sucede, Alex?
Pareces como si algo te estuviera carcomiendo las entrañas —intervino Hefesto.
Acababa de reajustar el parche del ojo, recuperando su aire de autoridad profesional.
—Estoy revisando las misiones que me da mi habilidad.
Una me pide eliminar al Goliat en menos de siete horas.
Pude ver a Hefesto fruncir el ceño con severidad ya Hestia parpadear, confundida.
Claramente, una de ellas sabía perfectamente que enviar a un recién bendecido contra un Monstruo Rex era, básicamente, un suicidio asistido.
—La recompensa es masiva —continué—.
Quinientos puntos en todas mis estadísticas, pero se dividen entre quienes ayuden.
—¡Wow, eso es muchísimo!
—exclamó Hestia, entusiasmada—.
¡Deberías intentar matarlo o algo!
—Hestia, eres nueva, así que no me sorprende que no lo sepas —la cortó Hefesto con voz seca—.
Goliath es el jefe que custodia la entrada al piso 18.
Es un coloso gigante con una capacidad regenerativa absurda.
Un aventurero de Nivel 1 no duraría ni un segundo, y eso si es que sobrevive a los monstruos que hay por el camino; incluso un grupo de diez veteranos con estadísticas al máximo perdería si no se coordinan a la perfección.
El rostro de Hestia cambió de inmediato.
Palideció y se lanzó a abrazarme, pegando su rostro a mi pecho con una mirada lagrimosa.
-¡No!
¡Tienes prohibido hacer esa misión!
¡Ni se te ocurrirá intentar algo tan peligroso!
¿Me escuchas?
¡Si intentas ir solo me enojare mucho contigo!
—Su voz temblaba con un pánico casi tierno.
—Calma, mi diosa.
No tenía planeado hacerlo, no soy suicida —le dije, dándole suaves palmadas en la cabeza.
Me senté en el sofá y ella, aprovechando el movimiento, se convirtió en mi regazo en su nuevo asiento personal.
Se acurrucó contra mí como un animalito que busca mimos, y yo, sin quejarme, seguí acariciando su cabello—.
Lo haré cuando sea lo suficientemente fuerte, quizás en Nivel 2 y con algunas personas apoyándome.
—Bueno, ¿qué hay de las otras?
¿Alguna que sí puedas hacer?
—preguntó Hefesto, sentándose frente a nosotros con una sonrisa divertida al ver a Hestia actuar como un cachorro recién adoptado.
Tomé el pergamino de las dos espadas.
Esto era más factible.
Misión tipo Combate: Caza de Monstruos Tiempo restante: 06:44:25 Objetivo: Eliminar a 20 Goblins (0/20) y 10 Kobolds (0/10).
Recompensa: +10 puntos en Fuerza y Destreza (Goblins), +10 puntos en Fuerza y Agilidad (Kobolds).
(Nota: Los miembros que ayudan reciben una recompensa a parte sin importar la cantidad> 5 en cada estadística dicha anteriormente.) —Hay una que puedo hacer con cierto nivel de factibilidad: Eliminar 20 Goblins y 10 Kobolds.
—Eso es mucho más realista que lo del Goliat —asintió Hefesto.
Cruzó las piernas, y no pude evitar notar cómo el movimiento hacía maravillas con la forma de sus muslos bajo la ropa—.
¿Solo hay cacería o eliminación en tus misiones?
—De momento parece que sí…
lo cual no me gusta mucho, sinceramente preferiría no ir a la mazmorra si puedo evitarlo…
Veré otra.
—Esta vez escogí el sello de la Llama y, al abrirlo, miré a Hestia con una ceja levantada.
Misión tipo Familia: La Diosa Holgazana Tiempo restante: 06:43:10 Objetivo: Convence a tu diosa de ir al Gremio a actualizar el estado de la familia.
Haz que la diosa participe en entrevistas para nuevos aventureros.
Haz que prometa hacer esto de forma diaria o constante.
Recompensa: Aumento de reputación para la Familia Hestia.
—Creo que acabo de encontrar la misión más difícil de todas —dije con una sonrisa divertida.
Ambas me miraron con curiosidad—.
Tengo que convencer a mi diosa de no flojear e ir al Gremio a buscar miembros para nuestra familia.
Hestia se infló de indignación, pero la risa de Hefesto se estalló en el cuarto.
Se limpió una lágrima de los ojos mientras miraba a su amiga con burla.
—Ahí te atrapó, Hestia.
Lograr que ella mueva un dedo fuera de su cuarto es un milagro; solo se levanta para buscar comida o ir al baño.
—¡Hefesto!
¡No digas esas cosas frente a mi hijo!
—Hestia se tapó la cara con vergüenza mientras yo le daba palmaditas consoladoras.
—Está bien, démosle el beneficio de la duda —dije, girándome para ver a mi diosa a los ojos—.
Mi diosa…
—Ella se estremeció un poco al escuchar mi tono suave—.
Yo me esforzaré por la familia, pero necesito tu apoyo.
Ve al gremio, llena los formularios, busca gente que piense como nosotros.
¿Podrías hacerlo por mí?
—Le dedicó una mirada suplicante que sabía que no podría rechazar.
—¡Huuugg!
¡Bien!
¡Lo haré!
¡No puedo dejar que mi único hijo cargue con todo!
¡Asi que aquí mismo juro que ayudare a mi lindo hijo!—exclamó con un heroísmo exagerado.
…
…
…
—¿Se cumplió?
—preguntó Hefesto.
—No, supongo que hasta que no vayamos básicamente al Gremio, a hacer lo de la actualización de la familia o preguntar por entrevistas si alguien parece interesado no se cumplira la misión.
—Hestia soltó un resoplido cansado, como si el solo hecho de pensarlo ya la agotara.
Quedaban dos: el corazón y la corona.
Presioné el corazón y, al leerlo, me llevé la mano a la cara.
Si ese dios que me trajo aquí tiene algo que ver con esto, no sé si agradecerle o patearlo.
Misión tipo Afecto/Confianza: Una muestra de amor y respeto.
Tiempo restante: 06:22:17 Objetivo: Dale un beso a dos diosas.
Deben estar de acuerdo con ello o no contara.
(0/2).
Recompensa: +100 puntos de estadística repartidas según la diosa.
Aumento de favorabilidad con las diosas besadas.
— ¿Qué pasó ahora?
—preguntó Hefesto, notando mi gesto.
—De hecho…
esta misión podría involucrarlas y se podría hacer ahora mismo…
—dije frotándome las sienes.
Miré a ambas, esperando el rechazo—.
Consiste en darle un beso a dos diosas.
El silencio fue absoluto.
Hefesto desvió la mirada, avergonzada, aunque el rojo intenso en las puntas de sus orejas la delataba.
Hestia, para mi sorpresa, se puso de pie, se colocó las manos en la cadera y sacó el pecho, haciendo que su busto resaltara aún más de lo habitual.
—¡No tengo problemas!
¡Así me aseguro de que ninguna gata rompe-hogares intenta algo contra mi lindo hijo!
—Se inclinó y me plantó un beso en los labios.
Fue un beso casto, cargado de un cariño casi maternal pero con una posesividad latente.
Ella se alejó con una sonrisa triunfante.
Yo sentí un ligero rubor; No soy muy bueno expresando emociones y aquello me tomó por sorpresa.
Luego miré de reojo a Hefesto.
Ella no dijo nada, así que me levanté y me arrodillé frente a ella.
—Disculpe si sueno descarado, Lady Hefesto, ¿pero me permitiría un beso casto?
Sin intención de mancillar su honor.
—Y-yo…
supongo que sí.
Es solo un beso, no es como si tuviera que acostarme contigo…
—intentó justificarse, aunque sus mejillas ardían.
Decidí probar algo.
Tomé su mano y, con movimientos lentos, le quité el guante.
Hefesto se puso carmesí, un tono casi idéntico al de su cabello.
Al descubrir su mano, noté que, aunque se veía elegante, tenía pequeños callos fruto de su eterno trabajo en la forja.
Me agaché y besé el dorso de su mano con un respeto genuino.
[Misión: COMPLETADA] apareció en mi visión.
—Parece que besar la mano también cuenta —le dije con una sonrisa tranquila, sin soltar su mano de inmediato.
Ella la retiró lentamente, como si no quisiera romper el contacto, y se dio media vuelta para ocultar su rostro.
—¡No importa, porque el mío fue un beso de verdad!
—gritó Hestia, reclamando mi atención.
Al verla estaba haciendo un lindo puchero, como si de alguna forma, mi beso en la mano fuera mucho más romántico o intimó que el pequeño piquito que me dio en los labios.
Me giré hacia ella y, repitiendo el proceso, le quité el guante.
Hestia sonando de forma tonta y feliz, pero su expresión se transformó en un chillido de alegría cuando, en lugar del dorso, besé su palma con suavidad.
Inmediatamente me rodeó el cuello con sus brazos, hundiendo mi rostro en su generoso escote….
otra vez.
Realmente es fácil complacerla.
Solo acepta sus locuras, y ella será la diosa más feliz del mundo.
Fin del Capítulo REFLEXIONES DE LOS CREADORES NecroX_Sombra Hestia siendo Hestia, una Hestia que no se pege como garrapata a su primer hijo no es una Hestia, y que el prota no sea princeso y acepte estos acercamientos hace las cosas mucho mejores.
En cuanto a Hefesto, al igual que el hierro hay que calentar lentamente las cosas y golpear cuando esta candente.
Asi que hay que ir lento y seguro, y golpear cuando tenga todas sus defensas abajo.
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