Danmachí: Combinación Exponencial. - Capítulo 6
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- Capítulo 6 - 6 Capitulo 6 Todo por una gota de sangre
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6: Capitulo 6: Todo por una gota de sangre.
6: Capitulo 6: Todo por una gota de sangre.
Punto de vista Alexander Solo tras quince minutos logramos calmar a Hestia para que me soltara.
Ella seguía insistiendo en que, si me dejaba libre, Tsubaki intentaría acercarse para seducirme.
Solo cuando le prometí que no le daría mi “primera vez” (o al menos la de esta vida y cuerpo) a nadie que ella no aprobara, logró calmarse, aunque se mantuvo pegada a mi costado para vigilar cualquier posible asalto.
—Tan impresionante fue un simple trozo de hierro?
—pregunté, viendo cómo el contador de la misión aumentaba a 1/3 por ese lingote.
—”¿Solo un trozo de hierro”?
Alex…
¿tienes idea de lo que es esto?
—Tsubaki me mostró el metal con una mirada seria, dejando de lado toda su actitud juguetona.
Eso me sorprendió.
—Un…
¿lingote de hierro?
—¡Un lingote de hierro perfecto!
¡Esto es teóricamente imposible para un mortal, a menos que un dios use su Arcano, idiota!
—explicó con fervor—.
Cuando un herrero funde hierro, intenta purificarlo eliminando rastros de carbono, azufre, fósforo o roca.
Es imposible quitar cada impureza en un lingote promedio.
Pero tu magia ha creado algo 100% puro.
Un arma de hierro común no es la gran cosa, pero ¿un material purificado al máximo en manos de un experto?
Podría crear una obra maestra capaz de rivalizar con metales de los pisos más profundos.
Abrí los ojos sorprendidos, pero las palabras de Hefesto me dejaron aún más en shock.
—Y no solo eso —añadió la diosa—.
Al ser puro, conduce el maná con extrema facilidad.
Con un bastón hecho de este mineral y piedras mágicas de alta calidad, un mago competente podría darle pelea incluso a Rivera, la maga más fuerte de Orario.
—Si lo pones en esos términos…
supongo que tienes razón.
Quédate con ese lingote, Hefesto.
Pero el siguiente lo usaré para otra cosa.
—Tomé otras dos piezas mal forjadas y, tras otro brillo cegador, obtuve un segundo lingote perfecto.
Busque más materiales.
Encontré una ballesta en mal estado: madera astillada, cuerda desgastada y un marco metálico oxidado.
La aparté junto al lingote y le di una bofetada suave a la mano de Tsubaki cuando intentó tocarlo.
Seguí hurgando entre los materiales de monstruos y encontré una lengua larga y elástica, probablemente de una de esas ranas que disparan con la potencia de un arma antidisturbios.
Tomé también un cuchillo de aspecto tosco y lo junté todo en un montón.
—Sinergia.
El brillo fue más intenso.
Al despejar la vista, lo que apareció frente a mí era lo más parecido a una pistola que había visto en este mundo de fantasía.
Era un arma con empuñadura ergonómica, un cargador desmontable con sistema de muelle para virotes y una palanca lateral para cargar rápidamente.
Incluso tenía una pequeña cuchilla integrada en la parte inferior para el combate cuerpo a cuerpo.
[Imagen] Tome el arma y se la entregué a Hefesto para que ella pudiera verla, rápidamente pareció darse cuenta como funcionaba, lo que era de una espera de una diosa de la herrería y la forja.
Experimento con ella su peso y luego se acercó a la mesa y pidió algunas cosas con su comunicador/radio mágica.
Poco después apareció un Enano y una Pallun, el Enano trae una diana de paja que dejó a un costado antes de despedirse la Pallun nos entregó una bolsa con 50 virotes para el arma y una ballesta normal pero en mejor estado que la primera.
Ambos nos hicieron un gesto de saludo, solo el Pallun mostró una actitud humilde, el Enano solo levantó la mano y se fue mientras refunfuñaba algo.
Tsubaki hizo la prueba.
Con una ballesta normal, disparaba cada segundo y medio.
Con mi creación, tras jalar el pasador con una facilidad pasmosa, se reduce el tiempo a medio segundo por disparo.
Diez virotes se clavaron profundamente en el centro antes de vaciar el cargador.
—No está mal —dijo Hefesto sonriendo—.
Te servirá hasta el Piso 7.
Contra aventureros, podrías convertir en un alfiletero a cualquiera por debajo del Nivel 2.
El marcador de la misión subió a 2/3.
Necesitaba un tercer objeto, pero me quedaban pocos usos de mi habilidad.
Pensé en la recolección de piedras mágicas.
Usando un par de cuchillos viejos, cree un cuchillo de desollador muy afilado con un gancho curvo, ideal para extraer núcleos rápidamente.
Se lo mostré a Hefesto, pero ella solo se encogió de hombros.
[Imagen] —Útil, pero nada del otro mundo —sentencia.
El contador no subió.
Me quedé solo un intento.
Me di cuenta de que, aunque yo creaba los objetos, no era capaz de juzgar su calidad técnica como ella.
Necesitaba su criterio, pero ella no siempre estaría disponible.
Entonces, una idea cruzó mi mente.
Vi unos lentes de lectura sobre una mesa y me acerqué a ella.
—Lady Hefesto, quisiera hacerle una solicitud que puede ser algo…
impropia —dije.
Ella arqueó una ceja—.
¿Podría darme un poco de su sangre para crear algo con ella?
El silencio fue sepulcral.
Tsubaki aguantó la risa, Hestia parecía mortificada y Hefesto se puso roja antes de darme un coscorrón.
—¡I-idiota!
¿¡Sabes lo que me estás pidiendo!?
—gritó.
Al ver mi rostro genuinamente confundido, suspir—.
No…
por supuesto que no lo sabes.
—¡No es justo!
¡Deberías haberme pedido un hijo a mí primero!
—Hestia comienza a zarandearme de un lado a otro a pesar de su pequeño tamaño.
Tampoco es que estuviera poniendo resistencia.
—Hestia, ya basta —la interrumpió Hefesto con una voz teñida de una melancolía que no le conocía—.
Mira…
te voy a contar porque tanto alboroto con y lo importante que es lo que acabas de pedirme.
Me quedé en silencio, escuchando.
Hefesto se cruzó de brazos y miró hacia la ventana, como si recordara siglos de historia.
—Hay dioses allá afuera, mucho más promiscuos que cualquiera, que tienen relaciones con sus hijos casi a diario.
Han pasado décadas, siglos incluso, y no se ha reportado ni un solo caso de un hijo concebido por una deidad en el mundo inferior.
Es una de las leyes absolutas que aceptamos al descender.
Me puse a pensar en la familia Freya que es una mujer con muchos simps y que suele acostarse con sus favoritos o los que ella considera dignos ese día.
Y luego la más promiscua posiblemente sea Ishtar quien si le pareces bonito o prometedor, (El pobre Bell era ambas para ella) Esta lo deja seco como paza.
Tsubaki, ya más calmada y con una expresión inusualmente suave, tomó la palabra.
—Es la verdad, Alex.
Los dioses más maternales o aquellos que tienen dominios sobre la fertilidad son los que más sufren por esto.
Suelen soñar con dar a luz a su propio hijo con algún mortal que hayan escogido, pero el destino les tiene negada esa posibilidad —explicó la capitana, soltando un suspiro—.
Por eso nos llaman sus “hijos”, es lo más cerca que nunca estarán de la paternidad.
Hefesto volvió a mirarme, esta vez con el rostro aún más apenado, pero con una determinación profesional.
—Aunque al unirte a una familia seas visto como hijo del dios patrocinador, todos los dioses sabemos la verdad —continuó Hefesto—.
Crear un arma o un accesorio usando la sangre de un dios y entregársela a un aventurero…
ese es el acto más cercano a “tener un hijo” con él.
Es infundir nuestra esencia vital en algo que tú portarás.
Eso tiene sentido…
en todos los fic, cuando Bell o el prota que toma el lugar de Bell recibe un arma hecha con la sangre de Hestia, está simplemente se refiera a ella como “Nuestro Hijo”, así que tiene mucho sentido lo que está diciendo.
—La razón por la que no ves esto a menudo es que crear un objeto así es extremadamente difícil y costoso.
Si tuviera que ponerle un precio en Valis, sería una cifra que arruinaría a casi cualquier Familia pequeña y dejaría a familias como la de Loki y Freya con una gran pérdida por un arma así—dijo, quizás haciendo una referencia inconsciente a la deuda que Hestia acababa de contraer con ella por cierta daga para su peliblanco favorito original —.
Además, las numerosas familias no podrían permitírselo; Equipar a un solo aventurero con un arma de sangre divina crearía un conflicto de favoritismo insoportable entre sus otros hijos.
Hefesto me miró fijamente, su ojo dorado brillando con una intensidad nueva.
—Al pedirme mi sangre para crear algo, Alexander…
no estás pidiendo un material.
Estás pidiendo una parte de mi divinidad para que te acompañe.
El silencio que siguió fue denso.
Hestia me miró con ojos muy abiertos, comprendiendo por fin la magnitud de lo que estaba pasando.
Mi mirada apenada por pedir algo tan importante se fue cuando Hefesto me dijo “Atrapa” y rápidamente agarre un frasco, al verlo con unas gotas de sangre de un ligero color dorado y un poco de calor extendiéndose a pesar del vidrio que nos separaba decía que era…
este era su sangre…
el Icor de un dios…
el de Hefesto.
Levantó la mirada rápidamente con sorpresa para verla.
—No le digas esto a nadie, o tendrás a toda mi familia vetándote de sus tiendas a ti y a tu familia para siempre —advirtió ella con el rostro rojo por darme el pequeño vial con algunas gotas de carmesí divino —So-Solo tengo más curiosidad si serás capaz de usar algo como el Icor de un dios y saltarte todo el excesivo proceso de crear un algo con sangre divina…
así que no te hagas ideas tontas.
—Gracias, señora Hefesto.
Prometo crear algo que incluso a usted la sorprenda —le dije, dando una sonrisa agradecida mientras tomaba su mano por un breve instante.
—Si me decepcionas con el resultado, te prohibiré la entrada para siempre —bufó, aunque sus mejillas no perdían el color, al contrario, se iluminaron por el breve contacto.
—Bien…
aquí va todo o nada.
En mi mano derecha tenía los lentes; en mi mano izquierda, la sangre de una diosa.
En mi mente visualicé el resultado: unas lentes capaces de desvelar la verdad de todo, que mostrarán la información técnica de cada cosa que vean directamente, sea algo mortal o incluso algo divino o maldito.
— ¡SINERGIA!
Un brillo cegador cubrió mi vista.
Inmediatamente, una sensación de mareo violento me golpeó.
Sentí un calor escurriendo de mi nariz y un zumbido ensordecedor en los oídos.
La oscuridad comenzó a consumirme mientras mis piernas cedían.
-¡ALEX!
—El grito de Hestia fue lo último que escuché antes de que el mundo se volviera negro.
[FIN DEL CAPÍTULO] REFLEXIONES DE LOS CREADORES NecroX_Sombra Y creo que son bastantes ya…
no me miren asi, lo deje ahí para mas suspenso y que quieran seguir leyendo.
En resumen, tengo trabajo y esto lo escribo mientras voy de mi casa al trabajo, lo que es alrededor de una hora y algo, por lo que por eso son capitulos cortos pero muchos.
Ahora estoy en mis dias libres (Viernes y Sabado, y la proxima semana seran Sabado y Domingo) Por lo que durante este fin de semana me centrare en escribir y publicar mis otras hisotiras que las tengo algo abandonadas.
Este vienres posiblemente para al noche saldra un capitulo R18 para mi historia “Protector de la trama” Asi que si la estan leyendo queridos pajeros, esten listos para un buen momento sexy.
De antemano agradesco cualqueir Like, comentario y piedra de poder, porque eso realmente me esta motivando a traer capitulos para ustedes.
Y si pueden hacer recomendaciones para crecer en esta comunidad se los agradeceria de corazon.
Ahora me voy a jugar un rato Fire Emblen que hace rato no juego nada y estoy aburrido.
Bye Bye.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com