DANMACHI: HEREDERO DE LAS CENIZAS - Capítulo 18
- Inicio
- Todas las novelas
- DANMACHI: HEREDERO DE LAS CENIZAS
- Capítulo 18 - 18 CAPÍTULO 16 El COMIENZO DE LA VENGANZA UHHP - 13
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: CAPÍTULO 16: El COMIENZO DE LA VENGANZA [U.H.H.P – 13] 18: CAPÍTULO 16: El COMIENZO DE LA VENGANZA [U.H.H.P – 13] [Punto de vista; Terra] ¡¡¡Maten, mátenlos lo a todos estos debiluchos!!
– gritó una amazona, enojada y asustada – ¡no dejen que se salgan con la suya!
Amazona 1: Si hermana Terra, son fáciles Amazona 2: no te preocupe hermana, esto esclavo no son nada contra nosotras.
Respondieron animadamente estas dos amazonas, y dirigiéndose directamente al pequeño campa de batalla en medio de la tribu.
Otras amazonas se lo unieron, contraatacando a los prisioneros armados con espadas y lanzas.
Ambos bandos luchaban a muerte, una pequeña guerra entre doce amazonas contra treinta y dos esclavos debilitados por la desnutrición que luchaban con ferocidad, con la decisión de matar reflejado en sus ojos.
Nadie sabía sobre cómo surgió esta situación, toda estaban confundida, fueron tomadas por sorpresa por el repentino grupo de esclavo que surgieron del bosque, los mismo que debería estar atrapado en la prisión, pero ahora estaba libre y armados.
Terra no pudo evitar preguntarse: ¿cómo pudieron escapar los esclavos de la prisión?
¿Qué pasó con las seis hermanas encargadas de vigilarla?
¿Y quién los liberó?
Terra se sentía aterrada, no porque lo tenía miedo a los esclavos con arma.
Tenía miedo de ese desconocido que había logrado enfrentarse a las guardias de la prisión.
Tres de ellas eran amazonas de élite de esta parte de la tribu.
Ni por asomo podían creer que los esclavos fueran capaces de matar a las seis guardias armadas; debía haber alguien que se infiltró en la prisión, liberó a los prisioneros y acabó con las guardianas.
Era la única explicación lógica y razonable frente a la situación actual, ella estaba jodida.
Aunque confiaba en la fuerza de las diez hermanas amazonas que la rodeaban, no eran precisamente buenas luchando en grupo.
Solo ella, Terra, tenía verdadera experiencia en ese aspecto… pero, aun así, apenas era la quinta más fuerte de toda la tribu.
No sería suficiente para derrotar a todo el grupo grande; apenas habían matado a nueve de los atacantes, quedando veinticuatro.
Lamentablemente, pagaron el precio de perder a tres de nuestras propias filas, dejándonos con ocho aún en pie para seguir luchando.
Terra desearía estar acompañada de Kay-La, pero ella estaba en el semillero vigilando a ese hereje.
Tampoco podía esperar que vinieran Rina y Valeryna, ya que ambas estaban vigilando la cabaña del parto tradicional y demasiado alejadas del centro de la tribu para escuchar la batalla.
Y lo peor de todo: ni la jefa Ninsun podía ayudar; ella estaba pariendo en ese momento, siendo atendida por Pir, la única médica de la tribu Qué feo momento para dar a luz… Sabía que tener una niña con ese hereje traería problemas.
Si sobrevivo a esto, juro que, cuando encuentre la manera de escapar de estos esclavos, iré directamente al semillero y mataré a ese hereje, sin importar las consecuencias.
Fue un error que Ninsun lo dejara vivir Arhhrkpppp – otros cinco esclavos cayeron muertos, mientras que dos amazonas más los siguieron.
Esto solo incentivó más la llama de la guerra entre ambos bandos, con la batalla continuando, y la sangre y los cuerpos esparciéndose por todo el campo de batalla Terra: ¡¡¡Malditos esclavos, inútiles!!!
————————————————- Todo este conflicto era visto desde muy lejos por un hombre cubierto con una capa café oscura.
Parecía indiferente ante la masacre, aunque parecía pensativo y su miraba esta más enfocado en una mujer en medio de toda esa batalla.
Sus ojos solo reflejaban calculo, como si estuviera esperando el momento adecuado para actuar.
Y eso era ahora, cuando la ultima amazona estaba apunto de escapar de los esclavos restantes que la atacaban.
Logrando esquivar los ataques dirigido a ellas y aprovechando una abertura en la línea enemiga, escapando de la formación circular del enemigo, entro en el bosque y dirigiéndose a una dirección particular.
Esto fue la señal para el hombre escondido, bajándose del árbol que estaba y perseguir a las amazonas.
——————————————– Haa… haa… – el sonido de jadeos de parte de Terra resonaba en el oscuro bosque – uff… maldita sea, cómo es posible que nos hayan vencido.
Frustrada y cansada, Terra, la última amazona que logró escapar de la masacre, estaba cubierta de heridas; se podían ver múltiples cortes en distintas partes de su cuerpo, todos aun sangrando, y se sentía agotada por la huida que apenas le permitió sobrevivir.
Maldecía su situación y quería ir al semillero – la prisión – para pedir ayuda, pero temía no lo lograrlo.
Terra, ya en sus últimas fuerzas, paró de correr y verificó si alguien la seguía.
Al darse cuenta de que nadie la perseguía, se recostó en el suelo para recuperar un poco de energía… o simplemente morir por sus heridas.
No le sorprendía que ocurriera lo segundo: muchas de sus heridas eran profundas y seguían sangrando constantemente.
Si no fuera por su voluntad de vivir, no estaría aún consciente.
Terra: ¡Joder!
Solo hemos matado a veintiuno de ellos, y soy la única con vida.
Tengo que avisarles a las demás.
Intentando levantarse, pero fallando, ya no podía más, el cansancio te consume – jejeje, no puedo morir aquí, debo ir… Debó ir, si no lo hago, todas moriremos y seremos una desondra para la matriarca… No puedo permitir eso, no puedo… tengo….
Que ir… ¿Pero valía la pena?
– ya sea por el cansancio o por la falta de sangre, Terra no pudo evitar preguntarse si realmente valía la pena intentar advertirles a sus demás hermanas inconsciente del ataque.
¿Por qué no simplemente esconderse y escapar de la isla para sobrevivir?
Después de todo, ¿realmente viviría si reuniera a las que quedaban?
Las únicas en condiciones para seguir peleando serían Kay-La, Rina y Valeryna, junto con otras tres amazonas.
Ninsun no estaría en condiciones de pelear, y Pir solo sería un estorbo.
Como veía las cosas, era obvio que este seria el fin de sus hermanas, las mataría a todas, y no a manos de los esclavos restantes, sino por quien las había liberado de la prisión.
Es posible que quien sea, esté usando a los esclavos como carne de cañón contra nosotras, debilitándonos deliberadamente y esperando el momento adecuado para matar.
Puedo decir que es el caso, ya que nunca apareció durante la batalla, lo que quiere decir que mi intuición está en lo correcto… o que en realidad nunca estuvo allí.
Si el fue capaz de matar a tres amazonas de alto rango, quien no me dice que fue directamente al semillero y matado a Kay-La y las demás, liberado al hereje para utilizarlo contra nosotras.
Terra: ¡demonios!
que pasa si soy realmente la última?
Y que eso dos ya hubiera matados a la demás, No tengo tiempo para arriesgarme a averiguarlo, debo salir de esta isla antes de que me encuentren.
¡Que se joda Ninsun por estar embarazada y dar a luz esta noche!
¡Por su culpa nos dividió a todas y dejó vivo a ese hereje de mierda, DraelKing!
¿?: acaso tus madres nunca te enseñaron no decir mala palabra, amazona?
La repentina voz desde la nada la dejó paralizada, dándose cuenta de que alguien estaba detrás de ella.
¿Qué rayos está detrás de mí, sin que me dieran cuenta?
¿Cuándo lo hizo?
¿Cómo no pude escucharlo?
¿él es el asesino que está detrás de todo esto?
– un sinfín de pregunta te recorre la mente, múltiples sentimientos te recorre tu ser y los más fuertes eran el miedo y la furia.
¿?: que pasa?
¿el duende te comió la lengua?
Terra: espera esa voz…
– porque me resulta familiar – ¿Quién eres?
Intentando ganar tiempo y ver si podía escapar de él.
¿?: ¿no me recuerda amazona?, no… ¿te llama Terra, ¿no?
Terra: ¿!!!!!!…
esa voz… no, no, nononononono, no puede ser… – completamente asustada – tu debería estar encerrado, ¿cómo escapaste?
¿Quién te ayudo?
¡HEREJE!
Decía mientras volteaba atrás, mientras miraba a quien era el culpable de todo esto.
¿?: veo, que te diste cuenta de quien soy, pero igualmente me presentar, ya que no mencionaste mi nombre.
Quitándose la capucha.
Soy Uruk King, el Colmillo venenoso, tercer integrante más fuerte de los Cincos punta de estrella caída de la Casa DraelKing Caída, y muy posiblemente su ultimo integrante con vida.
Terra: ¡¡joder!!, no me importa quien eres Herejes, ¿quién te ayudo a escapar?
Uruk: a eso, es muy siempre la respuesta – alzando una de su mano que envolverse con electricidad – me escape por mi cuenta.
Terra: eso…
es magia, no, no es posible, ¿cómo…
puede hacer magia?, no eres un aventúrelo, lo sé, ¡¡¡te revisamos!!!, ¡¡¡no tiene ninguna Falna!!!
Completamente atónica con lo estaba viendo, no podía creo lo que tus ojos esta mirando, el estaba utilizando magia, algo que los humanos normales no pueden poseer, ¡era imposible!
Uruk: jejeje quien dice que no podemos hacer magia sin la Falna, enserio ustedes y el demás reino depende demasiado de los Dioses, oh espera cierto, ustedes no tienen Falna, mis disculpas.
La falta de sinceridad en su palabra demuestra que no se arrepiente de haberlo dicho.
Terra: ¿entonces cómo?
Aun intentando ganar tiempo, mientras cuidadosamente intenta sacar un cuchillo escondido en tu ropa.
Uruk: o eso, normalmente no te lo diría, ya que es el mayor secreto de nuestra Casa, pero con lo que he escuchado de tus hermanas, sobre como van la cosa en mi hogar y tu no saldrá con vida de aquí, te lo diré.
¿Eh?
espera, espera, ¿en serio me va a decir cómo tiene magia?
este idiota – esto detuvo su movimiento y agudizaba su oído para escuchar qué diría – si no estaba mintiendo, su información sería valiosa para nuestra tribu y quizá la matriarca lo consideraría como nuevo sublíder.
Y vaya que lo fue, Uruk comenzó a monologar sobre los orígenes de sus poderes, cómo generación tras generación, las Doce Casas herejes se habían entregado a prácticas extrañas llamadas ciencia; cómo sus antepasados experimentaban con personas; cómo fracasaban y, en ese fracaso, daban forma a cosas que jamás debieron existir; cómo, finalmente, habían creado una nueva raza llamados los Dotados.
Terra no podía considerar humanas a esas cosas.
Eran una aberración, algo completamente antinatural frente a lo creado por los dioses, una ruptura absoluta del tabú que ellos mismos habían impuesto: “los mortales no deben jugar con la vida”.
Era… era… una herejía total, un desafío descarado a lo divino.
Los Dotados, personas modificadas genéticamente desde su desarrollo embrionario, a quienes se les otorgaban poderes y capacidades físicas comparables a las de un aventurero bendecido por el Falna.
Eran una atrocidad contra la voluntad de los dioses.
Terra: ¡¡que las mujeres tomando liquido de piedra mágica de monstruo triturado… eso… eso… ustedes no son humanos, son monstruos!!
¡MONSTRUOS COMO LO QUE SALEN DE ESE MALDITO CALABOZO, NO DEBERÍA EXISTIR!
Ya incapaz de soportar la magnitud de la locura desatada por los herejes, Terra, por primera vez, no se sintió como la villana que arrasaba pueblos indefensos y esclavizaba en nombre de su tribu.
No, esta vez se percibía a sí misma como alguien con la responsabilidad de abatir al monstruo que tenía delante, por el bien de todos.
No por bondad, ni por moral, tampoco por querer ser una salvadora, sino por las consecuencias que surgirían si los dioses llegaran a conocer las atrocidades y los experimentos que estos herejes habían realizado durante siglos.
No solo jugaron con la vida, sino que también desafiaron su autoridad y eso era lo que lo aterraba.
Los dioses, a pesar de la tremenda sabiduría acumulada a lo largo de miles de años, y que a veces actuaban como seres caprichosas, arrogantes y divertidas a costa de los mortales, seguían siendo seres divinos.
No tolerarían que se desafiase sus reglas; castigarían al infractor y a todas las demás razas para demostrar por qué eran los gobernantes del mundo.
Sin dudarlo, apunto su cuchillo a Uruk, la aberración que no debería existir, pero lamentablemente estaba demasiado débil, cayendo al suelo en el instante que ataco.
Uruk: jah..
monstruo, es así como ven nuestro esfuerzo, lo degrada así de simple.
Terra: ¡¡¡callaste monstruo!!!
¡¡¡Tiene que morir!!!
¡¡¡Sabe las consecuencias de tu existencia!!!
¿¿¡¡Del cómo nos condenara a todos!!??
Uruk: Si Terra: ¿¡¿eh??
– quedándose quieta, por la respuesta rápida – y si lo sabe, porque quiere seguir existiendo?!
Esta ultima pregunta tomo por sorpresa a Uruk, pero no de la manera que pensaste, parecía tomarse su tiempo para responderte, mientras tanto él pensaba, te diste cuenta del extraño falta de sonido a tu alrededor.
Como si este momento fuera especial y esto te trajo un mal presentimiento.
Uruk: um..
bueno veras…
es unas buenas preguntas, pero ¿puede hacerte algunas antes de responderte?
Por razones que no alcanzaba a comprender, no lograba discernir qué pretendía aquel hereje.
Sin embargo, si eso le daba más tiempo, tanto mejor.
Asintió con la cabeza para señalarle que continuara.
Uruk: ¿sabe que fue lo primero que hicieron los Dioses cuando descendieron por primera vez durante el fin de la era de los héroes?
Terra: Eh, ¿qué fue lo que hicieron?, toto mundo lo sabe.
Los dioses Abandonaron el Tenkai para descender a Gekai, el reino de los mortales, en busca de diversión y del verdadero sabor de la vida, sellando sus Arcanum y dieron origen a las Familias.
Con el tiempo, aquellas primeras Familias ayudaron a contener al Calabozo a través de sus aventureros, levantando la ciudad laberinto de Orario; el centro del mundo, cuna de leyendas e historia de héroe.
Por una razón esa repuesta solo plasmo una sonrisa burlona en ese hombre, era como si se burlaba de lo que dije.
Uruk: ya veo, ¿entonces no lo sabe?
Terra: ¿saber, que?
Uruk: otra pregunta; ¿sabe realmente porque el Reino de Ur se negó desde sus inicios la formación de Familia de aventúrelos y porque nos llamaran de forma burlona “herejes”?
Terra: hhmmm Una inquietud se instaló dentro de ti.
Intuías que la respuesta sería desagradable, como si se revelara algo que hasta entonces ignoraba.
Uruk: no me sorprende que solo sepa de la formación de la Familias, y lo sus eventos posteriores, pero nunca te preguntaste ¿quiénes fueron los primeros dioses en descender y que paso, ante del levantamiento de Orario?
Terra: ¿ante de la creación de Orario?, no se supone que los primeros dioses intentaban convencer las personas para formar a las Familia.
Uruk: Sí, eso es cierto… pero no del todo.
¿Cómo reaccionarías si te dijera que la regla de sellar el Arcanum aún no existía durante los primeros cien años tras el descenso de los dioses?
Con los ojos abiertos e impactada: ¡¡¡QUE!!!
Finde Capitulo 16
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com