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DANMACHI: HEREDERO DE LAS CENIZAS - Capítulo 38

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  4. Capítulo 38 - 38 Capítulo 34 Conversaciones finales parte 4
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38: Capítulo 34: Conversaciones finales parte 4 38: Capítulo 34: Conversaciones finales parte 4 (¿¡¡Por qué ella esta sonrojada!!?) Incrédulo por la extraña vista de una de su compañera con la mejilla sonrojada.

Gilzur, no pudo evitar preguntarse el porqué de la extraña reacción de Tatiana, pero recordó lo del coqueteo de Alyosha – (¿no puede ser por eso verdad…?) – viendo de nuevo al mencionado, esta misma persona era la responsable de salvar a su grupo anteriormente de los Goblins… y sumando el hecho de que aquel salvador tenía una buena apariencia – aunque me doliera admitirlo –, y sabiendo algunas cosas de una joven como Tatiana, sobre todo sus fascinaciones, por las historias de héroe y aventura… (por favor, Tatiana… ¡no me diga que está viendo a este bastardo de Alyosha, como un caballero azul de brillante armadura!) Mientras todo ese pensamiento surgía en mi mente, la conversación entre Tatiana y Alyosha comenzó.

bien, comienzo con mi primera pregunta; ¿Cómo se llaman ustedes tres?

En especial tu mi hermosa dama – Alyosha habló con un dejo de coquetería, provocando que el rubor en el rostro de Tatiana se intensificara.

¡YO!

Yo… yo me llamo Tatiana, un gusto conocerlo Señor Alyosha – mencionó, adoptando una postura de saludo.

Jajaja ¿Señor?

Jaja, deja lo modales innecesario mi bella dama, viendo tu hermosa apariencia diría… que solo te supero por 3 años ajajja – rio con diversión por la tartamudes de la chica – ajja en fin, ¿solo Tatiana?, ¿no tiene apellido?

Ante esta pregunta, la chica sonrojada solo asintió con timidez sin mirar directamente Alyosha y evitando todo lo posible a sus ojos.

Esta acción solo provocó más risa de parte de este mismo aventurero, la mirada analítica que este tenía fue remplazada por una traviesa.

Una vez más, Gilzur no pudo evitar preguntarse cómo aquella persona lograba alterar su forma de ser con una naturalidad tan fluida, tan perfecta… que le provocaba un escalofrió, además de un leve nauseabundo por su actuación.

(tengo el presentimiento de que este bastardo tiene experiencia tratando con mujeres… ¿acaso será un mujeriego?) La confirmación de que no estaba equivocado se reflejaba en las reacciones de los demás aventureros que lo rodeaban.

Algunos no parecían en lo absoluto sorprendidos por la actitud de su líder, la parte femenina del grupo, lo fulminó con la mirada dirigida a la parte trasera de la cabeza de Alyosha, mientras el semihumano de cuernos de cabra se limitó a poner los ojos en blanco.

Jejej soy afortunado de conocer tu nombre mi lady Tatiana, ahora si no es molestia – apartando la mirada de Tatiana para posarse en mí y Haurit – ¿ustedes no se presentarán?

Ambos nos quedamos callado, a diferencia del tonto enamoramiento de Tatiana, nosotros dos no estábamos seguro de mencionar nuestro nombre a un completó desconocido.

Incluso si este fue el responsable de haberlos salvado del grupo de Goblins anormales, la repentina cambio de actitud de estas personas y la forma que lo rodeaban, dejaban mucho en desear que estas gentes fueran confiables.

A pesar que ellos se presentaron como miembro de Familia del reino Slavic, desconocía los motivos que tenía, que pasaría si este grupo de aventurero en realidad era parte de una de esas famosas familias de dioses oscuro.

Era de conocimiento común de que no todos los dioses que desciende de tenkai fuera benevolente hacia la humanidad.

En muchos casos, estos dioses solo formaban familias para general caos y miseria al mundo inferior, y los miembros que pertenecía a esta familia oscuro atacaban muchas veces discriminadamente aldeas y personas inocentes, todo esto solo para complacer a su Dios.

Tomando en cuenta todo estos, no sabía, si sería buena idea darle su nombre real a este grupo que, posiblemente pertenezca a una de esta familia oscura.

Aunque, el hecho que este grupo lo haya salvado y solo lo estaba rodeando a su grupo sin atacar lo daba un punto a favor, para intuir que ellos no pertenecían a estos grupos malicioso.

Era más factible que pertenecía a una familia con rol de ser guardia fronterizo del reino, haciendo lógico sus acciones contra nosotros.

Con eso, dirigí una mirada a Haurit, ella comprendió el significado de la palabra no dicha.

Me llamo Natalia y él Crinks, mi novio, un gusto conocerlo a todos – se presentó con la misma postura de saludo que realizó su otra compañera – espero que ustedes tengan buenas razones para interrogarnos.

El sonrojo de Tatiana desapareció un poco de su mejilla por la respuesta de Haurit, aunque parecía confundida por la decisión del nombre falso de sus dos compañeros, ella se mantuvo callada para evitar provocar reacciones con el otro grupo.

Mmm… Tatiana, Natalia y Crinks – dijo uno por uno los nombre, mientras nos miraba por cada mención – veo que ninguno tiene un apellido… bueno no importa por ahora, un gusto conocerlo a los tres, ahora quiero hacerle mi siguiente pregunta.

Estas repuesta parecía satisfacer a Alyosha, dándonos una sonrisa de agradecimiento, una sonrisa que no se vio reflejado en sus ojos.

Gilzur, no sabía si este hombre se dio cuenta de su nombre falso, pero parecía no importarle mucho, por lo cual dejo pasar esta mentira.

Ustedes son extranjero de los reinos nórdico ¿no?

– Alyosha pregunto tranquilamente, mientras dirigía su mirada a Haurit, haciendo obvio que, quería que esta vez ella respondiera.

Contando esto, Haurit no dudo en responder: si… si lo somos, me sorprende que te diera cuenta.

Jejej bueno, no es tan difícil de adivinar, después de todos, ustedes tienen el mismo tipo de prenda utilizado en su reino y no la del reino Slavic, además de que estamos en el noroeste de nuestro reino, la parte más cerca del reino nórdico.

Esta respuesta reforzó mi conjetura, de que este grupo pertenezca a una familia de guardia fronterizos o posibles guardianes del Reino Slavic.

Eso era un problema.

No sabía cómo era la cultura de este reino, tampoco el cómo establecía su poder ni como ejercía sus leyes –, esto fue otro error por no haber investigado esos temas con anterioridad–, la dos primeras preguntas parecía inofensivas a plena vista, pero en ocasiones podían extraer mucha más información de la que uno creía.

Un ejemplo de ello eran nuestro nombre y apellidos.

Desde el punto de vista general, eso dos cosas solo sería un medio para facilitar la identificación de una persona.

Sin embargo, para un guardia como Alyosha, esa información podía significar más, serian identificadores legales y sociales capaces de distinguir a un individuo dentro de la sociedad de su propia cultura.

Cuando Alyosha hizo la pregunta de nuestro nombre y apellido, parecía más interesado en los últimos, como si buscara algo en eso.

Pero, lamentablemente para él, Haurit no menciono el suyo, siendo la única de nosotros tres en poseer uno.

Si ella lo hubiera revelado su apellido, era probable que Alyosha pudiera identificar su identidad y determinar de donde provenía, si era un enemigo o no de su nación.

La segunda pregunta solo tenía como propósito confirmar nuestro origen y asegurarse de no estar equivocado en sus acciones, la cuales podían derivar en dos resultados distintos dependiendo de nuestras respuestas finales para su última pregunta.

¡Bien, bien…

2 de 3 pregunta respondidas!

Queda una –, Para Gilzur, la última pregunta despertó un mal presentimiento.

Un nudo de inquietud se le formo en el estómago, mientras una sensación de pesar se asentaba lentamente en su interior y el sudor frio recorría su espalda, el aventúrelo de nivel 2, llamado Alyosha, formulo su siguiente interrogativa: Mis querido amigos extranjeros, por favor, ¿podrían mostrarme su tarjeta de tránsito con el sello real de ambos reinos que se consigue en los puestos fronterizos, aquella que les permite cruzar nuestras fronteras de forma legal?

– pregunto con una sonrisa educada, rígida, una que no alcanzaba a reflejarse en sus ojos verdes profundo, mientras el ladeaba su cabeza, siguió preguntando – Ustedes lo tienen… ¿verdad?

Esta vez… Tatiana, que hasta entonces se encontraba atrapada en un enamoramiento y fantasía por Alyosha, despertó de sus ensoñaciones de golpe.

De pronto, apenas fue consciente de la situación en la que se encontraba.

Al procesar las ultimas palabras del aventurero, pasaron solo unos segundos antes de que su cuerpo quedara completamente inmóvil.

El color de su piel palideció poco a poco, mientras una fina capa de sudor surgía en su frente, mientras ella se quedaba callada.

Ella no era la única que estaba en este estado.

Tanto yo y Haurit, pusimos la misma expresión y rigidez.

Completamente quietos, incapaces de formular una respuesta para esa pregunta, provocando que un silencio incomodo se instalaras entre ambos grupos.

Haa… – se escuchó una exhalación de un suspiro lento y decepcionado de parte de Alyosha – Ustedes sí saben… que su silencio es más condenatorio que decir una simple mentira, ¿no?

Nadia además de Alyosha parecía seguir hablando, esto solo hizo que el suspiraba de nuevo y digiera: bueno… no se cuales fueran sus motivos para entrar de forma ilegal a nuestro territorio, tampoco sé por cuantas dificultades pasaron para llegar hasta aquí, pero lamento decirle que, tendremos que arrestarlos a los tres, por inmigración ilegal, un crimen que tiene como castigo la esclavitud.

Todo esto bajo mi nombre Alyosha Lúchnik, y mi autoridad como el tercer sub líder de la Familia Yarillo, guardianes de las fronteras y guardia del Reino Slavic.

Y, bajo el decreto veintitrés del dios principal Perun, ¡ustedes tres quedan arrestadas por su crimen!

– alzando una mano en nuestra dirección mientras elevaba su voz para sus compañeros lo oyeran – ¡compañeros míos, tomen sus armas, colóquenles las cadenas y vamos al asentamiento más cercanos para que ellos reciban su castigo!

—- Fin de flashback —- [Punto de vista: Gilzur] Haa… ark… – suspirando por el recuerdo pesado y las consecuencias de nuestra ignorancia – ¡realmente fui estúpido en esos días!

Recordando cuando el grupo de aventurero nos quitos todas nuestras cosas y nos arrestaron después para luego convertirnos en esclavos en Slavis, fue como consumir un limón amargamente asido.

En cierta forma, fue como si el destino nos jugara una mala pasada, un chiste cruel… uno realmente de mal gusto.

¿¡Para qué fue nuestra escapatoria de las garras del segundo suegro en nuestro propio reino!?

¿¡Para que fue el sacrificio de Hróflr para liberaron de las runas de esclavitud!?

¿¡Para que fue nuestro esfuerzo… si al final volvimos a convertirnos en esclavos de todos modos, pero en otro reino!

Desde que nos esclavizaron por segunda vez, cada noche, al regresar a mi celda tras terminar el trabajo que nos obligara a hacer, intentaba dormir, pero era inútil, siempre surgía esas tres preguntas repitiéndose una y otra vez, también se repetía otras más, la que más me atormentaba… el paradero de mis compañeras.

Fuimos separado durante nuestro encarcelamiento, y la única información que tenía sobre su paradero eran que a Haurit lo enviaron a proteger algunos pueblos pequeños, como combatiente contra las oleadas de monstruos que atacaban a aldeas.

Algo que yo también hacía, aunque en otros lugares.

En cuanto a Tatiana, fue elegida para servir como una sirvienta en una familia.

Algo irónico, ya que era la misma ocupación que tenia en nuestro pueblo natal.

Esto era una esclavitud completamente diferente a la que teníamos en nuestro reino, las grandes diferencias radicaban en la forma de cómo conseguir nuestra libertad.

Teníamos dos maneras de conseguirlo, una forma era por medio de trabajo obligatoria de protectores contras las oleadas de ataque de los diversos monstruos o matar bandidos, mientras la otra forma era participar en un torneo a muerte para conseguir la libertar, aunque estar ultima era mucho más mortal, era la manera más rápida para salir de la esclavitud.

Preferí la primera opción, debido a mi poca experiencia en el combate, si me atreviera a participar contra otro en los torneos… era muy posible que muriera en la primera ronda.

Además, era raro que nos cruzáramos con bandidos, por lo que la mayoría de las veces luchábamos contra monstruos descerebrados.

Allí no se utilizaban una runa impresa en nuestra piel para esclavizarnos contra nuestra voluntad, pero teníamos a un aventurero veterano, de nivel 2 máximos o nivel 3, encargado de vigilarnos durante nuestro periodo de trabajos.

En caso de que un esclavo intentaba escapar para no cumplir su condena, el veterano tenia todo el derecho de matar al fugitivo.

Tuve la mala o buena suerte, de presenciar como decapitaban a un tipo que quiso escaparse durante un ataque de monstruos.

Eso fue un incentivo más que suficiente para mí, y para no cometer el mismo error que aquella persona durante mi primer día de trabajo.

Recuerdo haber orado por esta persona… y a agradecerle por su sacrificio.

Pero algo malo de elegir esta opción, era que me tomaría entre tres o cuatros años, para conseguir mi libertad.

Sin más opción, y con el deseo de reunirme con mi novia, y mi otra compañera… tuve que esforzarme para fortalecer mi cuerpo y mejorar mi forma de luchar para más tarde entrar en uno de los torneos mortales.

De esta forma, luego de no poder dormir durante la noche, empecé a entrenarme arduamente durante cinco meses.

Días, semanas y meses, haciendo la misma rutina; levantarme al amanecer y salir de mi celda para realizar los trabajos diarios, cuando terminamos y regresamos a nuestra celda, empecé a realizar ejercicio para fortalecer mi cuerpo.

También aprovechaba algunas de las oleadas de monstruos mucho más débiles para mejor en mi combate, a veces tuve la suerte de ser guiado por algunos de los veteranos aventúrelos que nos vigilaban.

Cuando estuve seguro de poder participar en los torneos, lo solicité de inmediato al responsable de mi estancia en la cárcel.

Pasó una semana entere para poder encontrar uno disponibles, paso un día de viaje para llegar a la ciudad donde se realizaría, y finalmente tres días más antes de que comenzara.

En mi primera ronda, casi muero contra mi primer contrincante, esto fue debido a mis dudas para matar a mi oponente… fue aterrador al principio, la sangre de mi victima en mi mano hacia que mi voluntad se balanceaba, pero me auto motivara para seguir, diciéndome a mi mismo que debo hacerlo por Haurit y cumplir la promesa de Hróflr.

Seguí adelante, ganando ronda tras ronda… y con cada victoria, más muerte se acumularon a mi espalda… más sangre en mis manos.

Aun así, con una determinación por llegar al final, y seguir avanzando… sin mirar atrás, continue hasta el día de mi victoria contra mi último contrincante.

Este pertenecía a la raza semihumano Wolfman, – mitad lobo y humano –, fue el más duro en matar, debido a las ventajas de su especies, mayor fuerza, velocidad y mejores sentidos de combate.

Me dejo múltiples cicatrices en mi espalda durante el combate, tuve que enfurecerlo para tener oportunidad de matarlo, y cuando llego el momento adecuado para mi golpe final… lo corte la garganta… De este modo se terminó el torneo, coronándome como el campeón y dándome por fin la libertad que tanto deseaba… Fin de capítulo 34.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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