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DANMACHI: HEREDERO DE LAS CENIZAS - Capítulo 46

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Capítulo 46: Capítulo 42: Tenemos que hablar P4

——————————–

¡Especial de tres capítulos en uno!

Autor: espero que lo disfruten, y disculpen por aquellos que siguen mi fanfic, por no publicar contenido por muchos tiempos, tenía muchos asuntos que resolver en mi hogar y el tiempo se me fue de la mano, lamentablemente creo que esto pasara muy seguido en el futuro, especialmente cuando valla solicitar trabajo muy pronto, después de todo, tengo que mantenerme por mí mismo.

Como vi que no avía publicado capítulo nuevo por un gran tiempo decidí, hacer este más largo de lo normal, tuve que hacerlo pare recompensar a aquellos que le guste mi historia y en especial para aquellos que coleccionaron mi fanfic en su biblioteca.

Seré honesto, no se si le termine de gustar este capítulo, ya que es la primer ves que hago esto desde la perspectiva de un personaje de Tatiana, Haurit y Gilzur, especialmente de la primera, personaje que más tarde serán importante para el desarrollo emocional del mi MC, solucionando algunos traumas de su vida pasada, después de todo… ¿cómo espera que la mentalidad de un joven soldado permanezca limpia de culpa? En especial cuando tuvo que seguir ordenes de personas corrupta en su país, aunque sé que podía haberme saltado esta mini historia de cada personaje para introducirlo en el futuro, es mejor así, después de todo este personaje tendrá poca participación en los capitulo cuando el MC decida por fin ir a Orario y prefiero que mi Mc tenga almeno una infancia sana, para más luego enfrentar el mundo, en especial de esta dimensión paralela de danmachi, donde no será como el canon, ya que quiero que sea mas oscura y más difícil de vivir par el personaje principal.

Y si, un spoiler… morirán muchos personajes, tanto mío como personaje del canon original de danmachi, la pregunta es, quienes serán los primeros y créame que no será amable con sus muertes, prueba de esto fue como Uruk mato indirectamente a las amazonas en el bosque luego que la sacaba toda la información posible de ella.

Bueno, continuamos con el capítulo, ¡no lo quito más de su tiempo!, ¡disfruten! Ya que después de este, sigue el punto de vista de Haurit.

—————————————————-

[Punto de vista: Tatiana]

El desconcierto de ese día todavía está fresco en mi recuerdo.

Una vez más, Tatiana se sumergió en su pasado, recordando ese día en particular, uno que su joven yo nunca se hubiera imaginado presencial.

—-Flashback —-

[Ubicación del recuerdo: sala de asignación de rol, en Ciudad Fortaleza del Clan Hierro Filo]

[Tiempo: hace 5 años en el pasado]

El desconcierto apareció en el joven rostro de una niña pelinegra, de trece años que no podía creer lo que estaba viendo. Frente a ella, se estaba realizando una ceremonia en la que todos los sirvientes de la fortaleza fueron obligados a participar en el pasado, incluyéndola.

Conocido por los miembros menores y principales del clan como “la ceremonia de asignación de roles”, en la que se asignaba el rol para los nuevos “sirvientes” del clan, quienes eran instruidos en las tareas que deberán realizar por el resto de sus vidas en la fortaleza.

Bueno… así era como los ancianos del clan se lo contaban al resto de sus miembros, diciéndoles a los menores, que esta ceremonia era un acto de benevolencia propuesto por el Segundo Konungr del reino nórdico en el pasado.

Una ley, donde los criminales pagaban por sus crímenes, no encerrándolos en una celda por el resto de su vida, sino dándole una oportunidad de pagar sus crímenes mediante la servidumbre en servició al reino.

Esta ley fue aprobada por el mismo Dios Odin, la deidad principal que gobernaba con su gran familia todo el reino, y ayudaron al segundo Konungr con sus propios magos rúnicos para que se cumpliera esta ley, así fue como nació el sello del Tharlls, una herramienta de control.

– (que gran mentira…) – Para Tatiana, esa “benevolencia” era solo una farsa, aunque en parte era verdad que el sello de Tharlls se usaba para castigar a los criminales, también se usaban por los grandes clanes para forzar a los esclavos en convertirse en sirviente de clan, y estos realizaran las tareas que ningún miembro del clan principal no quiere hacer.

Después de todo, ¿Por qué guerreros orgulloso deberían realizar la limpieza?

Es por esta razón que mi sorpresa al ver una persona encapuchada pintando un cuervo rodeado por un anillo en el pecho de Haurit, una miembro… no, la misma hija de líder del clan fuera forzada a convertirse en sirvienta frente a mí, fue impactante.

Esa persona era un mago rúnico, un miembro secundario de la Familia Odin, uno de mucho. Pero este en particular, era el mismo que se encargó de marcarla con el sello de Thrall el día que se convirtió oficialmente en sirvienta.

Sin querer, Tatiana bajo su mirada en la zona alta de su pecho, justo debajo de la clavícula, donde estaba el mismo símbolo del cuervo con el anillo.

Tocando el símbolo con una de sus manos, Tatiana recordó lo que estaba a punto de suceder cuando se terminara de dibujar el símbolo completo, algo que no sabía si Haurit ni el chico a su lado podrían soportar.

– ¡¿Qué cree que hace?! –gritos– ¡¡QUITA TU SUCIA MANO DE ELLA!!

– (¿¿Uh??)

Sorprendida por el ruido, vuelve tu mirada al centro del ritual de sellado, viendo al responsable del repentino grito, proveniente del chico rubio al lado de Haurit.

Este mismo chico estaba reclamando al mago….

– (¿Qué… que está haciendo él? ¿es tonto?)

La escena que estaba viendo Tatiana era surrealista, si su ojos y oídos no estaba funcionando bien, este chico estaba… acusando a un mago rúnico de nivel 2 en su cara – (¿acaso este chico quiere morir?)

~ Hey… Melis, –susurrando– ¿acaso este niño no es el mismo que acompaña a la pequeña señorita a escondidas? ~

– (¿Hum…?)

Silenciosa, procurando no ser vista por sus mayores, Tatiana presto atención a la conversación de las dos sirvientas mayores detrás de su espalda.

~ ¡Si! ¡lo es!, es el hijo del granjero Richard ~

~ ¡Ehhh!, ¿no se suponen que su padre se fue hace dos semanas atrás?, ¡¿cómo él está aquí?! ~

~ ¿Acaso no sabe de lo sucedido, Ruiz? ~

~ ¿Saber qué? ~

Un poco más interesada, sutilmente me acerco más a las dos sirvientas, sin quitar la vista de lo que estaba sucediendo en el centro de la sala, viendo como el niño rubio intentaba abalanzarse contra el mago.

Sus intentos fueron frustrados por el guardia detrás de él. Suspirando por la molestia, el guardia simplemente utilizó una de su mano, poniéndolo en la parte trasera de la cabeza del niño para luego estrellarlo fuertemente contra el piso de madera, sacándole un poco de sangre por la nariz.

El impacto contra el frio piso, no bastó para dejarlo inconsciente al rubio, pero fue lo suficiente para retenerlo mientras el mago seguía dibujando el sello Tharlls en Haurit, ignorando todo lo sucedido a su alrededor.

Los vanos intento del chico para liberarse solo fue una molestia menor para el guardia, que aún lo tenía inmovilizado con una sola mano.

Tatiana pudo ver la preocupación que tenía Haurit por el chico, parecía que quería hacer algo, pero no se movió de su lugar, comprendiendo que no podía intervenir en ese momento, y resignada a observar la escena mientras el ritual del sello continuaba.

De vuelta con la conversación susurrada entre las dos sirvientas.

~ Se dice que la joven señorita se fugó con el chico durante la ultima entrega de provisiones para este invierno ~

~ ¡No me lo contáis!, debe estar bromeando, ¿De dónde escuchaste eso? ¿Cómo que la hija del líder del clan intento fugarse con un campesino? ~

~ ¡No es broma!, escuche esto de las demás sirvientas, especialmente de la propia cuidadora de la señorita, que hizo un escandalo cuando no encontró a la joven señorita en su cuarto dos semanas atrás, después de un día de no poder encontrarla, los ancianos del clan la castigaron a la cuidadora por su negligencia ~

De repente la cara de la primera sirvienta se puso pálida, tartamudeando:

~ Espera… ¿es por eso que no vi a Lyna durante esos días? La… ¡la castigaron los ancianos! ~

~ ¡Por supuesto!, ¿porque creíste que no estaba? ~

~ Pensé que estaba siendo arrastrada a otra de las travesuras de la joven ama, ¡no que fuera castigada! ~

~ ¿hum? Acaso… ¿no escuchaste los gritos de ella durante cada noche en el calabozo? ~

Esta repuesta causo un escalofrió a la sirvienta, ya que muchos de las sirvientes sabían muy bien cuales eran los castigos por no realizar su trabajo como era debido.

Muchos de estos castigos consistían en encerrarlos en una celda durante días, sin comida ni agua, o ser humillado públicamente en el centro del pueblo durante un tiempo, estos eran los castigos más leves.

Si el sirviente hacia algo que ofendiera a los miembros principales o era un rebelde que intentaba escapar de la fortaleza, se lo castigaban con tortura.

Castigo, como forzar al sirviente caminar descalzo sobre carbón en llamas, azotarlo con un látigo de cuero con espinas, o encadenarlo fuera del pueblo durante la temporada de invierno para que muera congelado, aunque si este último caso, si logra sobrevivir, se le perdonaba. Existían mucho otro castigo que podían o no causarle la muerte al sirviente, dependiendo de lo grave de su falta.

La sirvienta que recibió la respuesta no era la única que sintió escalofrío, Tatiana también sintió el mismo sentimiento, ya que ella misma pudo escuchar los gritos desgarradores de cada noche.

Gritos que al principio creyó que provenían de otra sirvienta mayor, siendo obligada a tener relaciones con el capitán del ejército durante esas semanas. Nunca se imaginó que estos gritos eran la agonía de la cuidadora de Haurit.

No quería imaginar los terribles castigos que los ancianos del clan habían decidido imponerle.

~ Que… que fue lo que le hicieron a ella~

– (Tonta) –grito interno de Tatiana– (no, hasta aquí ya tengo información más que suficiente).

Ante de poder escuchar la respuesta de la otra sirvienta, Tatiana se alejó discretamente de ellas, sin desear saber qué le pasó a la cuidadora de Haurit. No quería tener pesadillas con eso en las próximas noches.

– (Prefiero mantener la mente tranquila, ¡Gracias!)

Ya alejada de ellas, Tatiana volvió su mirada al escenario principal. El mago estaba dando los toques finales al sello en el pecho de Haurit, el chico rubio todavía intentaba escapar del agarre fierro del guardia, mientras este no se inmutaba.

Viendo que nada había cambiado por ahora, Tatiana enfoco su vista a sus alrededores, para ver si algo avía cambiado, algo que llamara su atención… y lo obtuvo, tuvo una sorpresa inesperada para ella.

– (¿Por qué… había mucha gente aquí?)

Había mucha gente rodeando a los cuatro individuó dentro del círculo, en el centro de la ceremonia de asignación de roles, muchas más que el día cuando ella fue marcada.

No solo estaban los guardias o el encargado de asignar las tareas a los nuevos sirvientes que se unían al clan. También se había reunido muchos sirvientes de diferentes roles en las fortalezas, niños, jóvenes del clan también estaba rodeando el lugar, e incluso algunos de los ancianos mayores estaban mirando la ceremonia.

Se podía escuchar charla, susurros entre la multitud reunidas entre ellos.

Alguno mostraba la misma incredulidad que tenía Tatiana al ver a la hija del líder de clan siendo marcada con el sello Thrall, otra tenía mirada hostiles y burlonas hacia el chico rubio tirado en el suelo, mientras algunas de estas miradas se dirigían a la propia Haurit, aunque algunos mostraban un gesto de disgusto hacia la hija de líder.

Esto últimos provenían de los propios miembros del clan, en especial de los mismos jóvenes de la misma generación de Haurit.

Quizá la noticia de que un miembro de clan fuera marcado con el sello de Tharlls para convertirla en unas sirvientes, provocaron esta reacción. Pero era extraño que reaccionaran de esa manera, Tatiana no podía ver ni una expresión de empatía hacia Haurit entre la multitud.

Tampoco comprendía él porque estaba pasando esto, ¿era realimente necesaria marcarla con el sello Tharlls por tan solo escapar una semana con el chico?

¿No debería solo castigar al chico?

No es que lo cayera mal ni que tuviera nada en contra del rubio, solo que pensó que sería lógico solo castigarlo a él, y dejando libre a Haurit de cualquier lío que se ha metido con el Konungr.

¿Acaso su padre sabio de lo que estaba pasando ahora?

¿Por qué ese hombre monstruoso no está aquí? Para detener todo esto, y evitar que su hija se convierta en sirvienta.

¿Por qué todo mira mal a Haurit?

Ante de seguir con las corrientes de pensamiento y pregunta que tenia Tatiana, algo estaba pasando con las gentes que rodeaba la ceremonia.

– ¡Hey, mocosa vaga, mira en dónde estás por tus tonterías!

– ¡Si, por fin ella tuvo su merecido!

– ¡jajajaja ni con tu posición de hija de clan pudo salvarte de esta, niña arrogante, ten tu merecido!

El silencio que ante tenia la sala fue roto por los repentinos gritos y abucheos de los jóvenes del clan contra Haurit, sorprendiendo a Tatiana por la duras palabra dirigida a ella de los mismos niños de su generación.

su sorpresa no termino ahí, lejos de lo que esperaba, en vez de que los mayores callaran a los jóvenes por sus burlas, estos mismos empezaron a burlarse de Haurit, siendo más mordaces con sus palabras en comparación con los jóvenes.

Poco a poco, las burlas que empezó desde un pequeño grupo en la multitud fueron aumentando, hasta que todo empezaron hacer lo mismo que lo demás.

Tatiana vio cómo de repente toda la sala se convertía en una sinfonía de gritos y burlas dirigida hacia la que se suponían que era la hija del líder del clan.

Mientras que la pelirroja agachaba su cabeza mirando el suelo sin hacer contacto con los demás.

– (Que… ¿qué le está pasando a todos? ¿Por qué actúan así con ella? ¿acaso no teme que el líder del clan pueda castigarlos a todo ellos por burlarse de su hija?)

Tatiana no entendía lo que estaba pasando.

Es cierto que hubo muchos rumores de la travesura de Haurit en la fortaleza en el pasado, pero muchos de estos solo eran bromas inofensivas o inconvenientes menores, que se solucionaba al día siguiente, por lo no comprendía lo que estaba sucediendo.

– (algo… anda mal con todo esto)

Quería preguntar, pero no estaba segura de que la respuesta le fuera a gustar ni de que el odio contra Haurit fuera justificable, por lo que decidió quedarse callada mientras la ceremonia seguía su curso.

– (genial… ahora ¿qué hago?) – pensó con irritación – (quizás pueda disculparme luego que todo esto pase)

Tatiana originalmente quería hablar con Haurit y disculparse por cómo actúo la última vez que la pelirroja fue a visitarla, y quizás podrían llevar una relación de conocidas.

Era gracioso que deseara la compañía de la pellirroja, cuando en el pasado lo que más quería era alejarse de ella.

La razón por lo cual quería hacer eso, era por lo insoportables que se había vuelto sus días de trabajos, sin que una pelirroja de repente apareciera y empezara una conversación al zar. Aunque molesto, al menos eso eliminaba la soledad que sentía por ser la única niña sirvienta de la fortaleza…

Pero todo el plan para disculparse con Haurit, se fue al traste por lo sucedido.

Ahora no sabia que debería hacer, no sabia si era buena idea interactuará con ella después de la ceremonia, y si hacerlo provocaría el disgusto de lo demás.

Un tiempo después….

Cuando el mago termino de hacer el sello Thrall en Haurit, llamo la atención de unas personas, pidiéndole que se acercaba al círculo rúnico que rodeaban a Haurit.

La persona que se acercó, era una bien conocido por todo mundo, alguien respetado y amado por la mayoría del miembro del clan.

Era el tercer Tío de Haurit, el Señor Hróflr, el hermano menor de la familia del líder del clan, es el encargado de asegurarse que los esclavos no escapases de las fortalezas ni que estos comience un botín. Mediante un sello llamado “la marca de comando”, ubicado en su dorso de la mano derecha, el se aseguraba el orden y castigo para los sirvientes si estos desobedecieran.

En cierta forma, esta persona era nuestro encarcelador, él era nuestras cadenas, las que nos restringían de la dulce palabra libertad en este lugar.

Cuando esta persona se para frente a Haurit y observando a la pequeña figura que era su sobrina, de repente la pelirroja alzó su cabeza y dirigió su mirada hacia los ojos de su tío.

Mientras veía esa interacción silenciosa, Tatiana no pudo evitar fijar su mirada en los mismos ojos del hombre, por extraño que parezca, parecía…

– (¿él, esta triste?)

Era la primera persona que mostraba algo de lastima por Haurit entre toda la multitud que la criticaba, incluso podía intuir que quizá era el único, además de ella, en sentir empatía por Haurit. Algo que honestamente sorprendió a Tatiana.

– (Siendo honesta consigo misma, no debería sorprenderme, después de todo, el hombre era su tío)

El breve concurso de mirada entre Hróflr y Haurit termino tan rápido como comenzó.

Con un suspiro del parte del mayor, este le dirigió una mirada silenciosa al mago, dándole la señar para terminar con el ritual, mientras este alzaba la mano que tenia el sello de comando en dirección donde estaba su sobrina.

El mago simplemente asintió a la petición y comenzó el cántico que sellaría el destino de Haurit, convirtiéndola una esclava y, en concreto, en una más de las sirvientas.

– “Oh, pecador pecaminoso, qué mala suerte la tuya, ¡tus días del pecado termina hoy!¡Bajo la mirada sabia del Gran Odin y su justo castigo que caiga sobre ti! ¡Con el poder que me concedieron los dioses, con la divinidad que fluye a través de la bendición de los dioses antiguos!¡Qué tu libertad quede encadenada a las raíces del gran árbol del mundo Yggdrasil! ¡Que estas atraviesen tu carne, Huesos y alma! ¡Te maldigo con una servidumbre sin fin! ¡Fjötrar eilífs fanga!”

Durante todo el cantico, un extraño poder arcano envolvió el circulo que rodeaba a Haurit, encendiendo las antiguas escrituras talladas en el suelo e iluminándolo con un brillo rojizo.

Justo cuando el mago termino mencionar sus últimas palabras del cantico, la energía que emanaba de las runas en el suelo comenzó a moverse en dirección al pecho de Haurit, directamente hacia el dibujo del cuervo con el anillo.

El dibujo, pintado en negro, empezó a iluminarse en tonalidad rojo intensó. Aquello preocupó a Tatiana, pues lo que estaba a punto de suceder era algo que nunca le desearía a nadie, ni siquiera a su enemigo más odiado.

Cómo esperaba, a lo poco segundo después de que el símbolo se iluminaba en rojo en el pecho de Haurit, esta no pudo evitar el grito de dolor que le atravesaba.

– ¡AAAAHHHHH….! ¡AAAGHH….! ¡MI PECHO QUEMA! ¡AGRHHHHHHHH…..!

De repente Haurit cayo al suelo, el dolor que la atravesaba era tal que ni siquiera podía mantenerse de pies, entre lágrimas y sudor, los gritos de la pelirrojo eran como si una persona se estuviera quemado en llamas, la piel que rodeaba el sello de Tharlls iluminado empezó a enrojecerse.

El cuerpo de la chica empezó a convulsionarse, cada vez que la pelirroja intentaba llevarse una de su mano en donde estaba el sello en un vano intento inútil de arrancárselo por desesperación, ya que cuando lo intentaba, esta misma mano comenzó a contraerse de manera involuntarias, haciendo imposible arrancarse la piel.

Mientras esta agonía le sucedía a Haurit, el chico rubio en el suelo, empezó a intensificar sus intentó de escapar del agarre del guardo.

– ¡¡¡SUÉLTALA!!!

Lamentablemente para el chico, su fuerza no rivalizaba con la fuerza del guardia, quien era un guerrero de nivel 1 a sus finales de nivel. Simplemente basto un poco más de fuerza en su mano para detenerlo en seco al rubio.

El chico no tardó en darse cuenta que sus intentos eran en vano, algo que claramente le provoco una desesperación por ver su amada sufrir.

– ¡HAURIT…!

La única respuesta a su llamado, fuero más grito de la chica.

– ¡AAAAHHHHHH…! ¡AAAAARGHHH!

Todavía gritando en el suelo, el símbolo del cuervo rodeado con un anillo, empezó a impulsar unas seria de hilos rojizo, elevándose y moviéndose en dirección al sello del comando en el dorso de la mano de Hróflr.

Cuando los hilos tocaron el sello, este mismo también se ilumino de la misma forma que el sello del Tharlls, la única diferencia, en comparación con su sobrina, este hombre no mostró ningún signo de dolor en su rostro ni en su cuerpo.

Segundo después, tanto el símbolo del Tharlls y el sello de comando dejaron de iluminarse con el brillo rojizo, haciendo que la tortura por el dolor que estaba pasando a Haurit terminara.

En el piso, donde estaba Haurit, solo se podía ver a una pelirroja empapada de sudor en todo su cuerpo, sus ojos estaban muy hinchado por las grandes cantidades de lágrimas que produjo.

Ella era realmente un desastre, se notaba que todavía sentía dolor, pero aun mantenía la conciencia, algo que Tatiana pudo admirar.

Ya que cuando a ella le todo pasar por lo mismo, Tatiana se desmayó luego que terminara el ritual.

– Bien… terminamos con ella, que alguien venga y le llévensela a la celda por ahora, luego lo decimo que rol le tocara, es el turno del chico.

Dijo Hróflr, mientras que algunos guardias hacia lo que ordeno, el simplemente regreso a su anterior posición donde estaba ante de acercándose al centro de la ceremonia.

Luego de eso, el procedimiento siguió con el chico rubio, el guardia que lo retenía por fin lo dejo de agarrarlo por el momento, pero ante de que el chico hiciera cualquier estupidez, el guardia lo agarro del cuello, evitando que corriera en dirección de donde lo demás guardia llevaba a Haurit.

Como era de esperar el rubio empezó a papelear con sus manos y pierna, intentando una vez más salir del agarre del guardia.

Esta vez, el guardia ya parecía estar harto de la estupidez del niño, por lo cual, empezó a apretar su cuello con más fuerza. Obviamente esto provocó el pánico del rubio, ya que se estaba ahogando, ante que el chico gritaba, el guardia movió su labiado en sus oídos.

Tatiana no sabia que estaba haciendo el guardia o lo que le estaba diciendo al tonto rubio, pero cual sea sus palabras, hico que el chico se detuviera y apretara sus labios con sus dientes por la frustración.

Cuando el mago vio eso, simplemente le dio un asentimiento de agradecimiento al guardia. De hay por adelante, el procedimiento fue el mismo que del Haurit, marcándolo con el sello, luego pidiendo que se acercaba el señor Hróflr, el mismo cantico, el mismo grito de dolor, para luego que terminara el ritual.

Tiempo después que tanto el Haurit y el rubio se recuperarlo lo suficiente para escuchar al encargado de asignarle los roles a ambos niños, siendo que Haurit fue convertido en la segunda sirvienta más joven, mientras el chico fue forzado a trabajar como un Drudge en el campo agrícola cercano de la ciudad fortaleza del clan hierro filo.

Ambos fueron llevado a los lugares correspondiente donde realizaran sus trabajos, causando que se separan. Esto provoco que la multitud que lo vieron se dispersaran y regresaran a sus trabajos también, los miembros del clan, ante de irse a sus hogares, se burlaron por ultima vez de la exmiembro de su clan, los adultos y anciano no le dieron más importancia al asunto, y se fueron sin más escándalo.

La única que quedo en la sala de la ceremonia, era la propia Tatiana, no era porque ella quisiera quedarse, era porque le todo hoy día limpiar la sala después de lo sucio que quedo por lo demás. Aun así, ella no pudo evitar quedarse quieta y dirigir su mirado por ultima vez en la espalda de Haurit.

En este momento, solo surgí una única pregunta en la mente de la pelinegra – (¿nos volveremos a ver durante el tiempo de descansó?)

—– Fin del Flashback —–

Saliendo por ultima vez de su recuerdo, Tatiana no podía evitar burlarse de sí misma, de su ultima pregunta que se hizo a sí misma en ese día.

– (Nos volveremos a ver durante el tiempo de descanso)

Por claro que sí, después de todo, aunque la manera que nos convirtieron en sirvientes fue cruel, al menos los ancianos del clan dieron reglas justas para los esclavos.

Una de esto era nuestro tiempo de descanso de dos a tres horas al día, dependiendo de nuestro rendimiento podía ser más.

En ese tiempo, el sirviente podía descansar en la sala propia designada para los esclavos, aunque el lugar no era tan acogedor como lo que tenia los miembros del clan, era un buen lugar para que el sirviente interactuará entre ellos.

Haciendo posible que ella y Haurit pudiera tener tiempo para conversar, ya no siendo desde la posición de una sirvienta y la de miembro importante del clan.

Una parte de Tatiana se sentía culpable por alegrarse cuando se dio cuenta de este detalle. Ya que significaría que podía estar con ella y pedirle perdón… o eso pensaba hasta al día siguiente.

Se preguntará el porqué, bueno… digamos que hubo muchos inconvenientes ante de poder por fin estar a solo con Haurit, mucho de este obstáculo estaba relacionado a rumores que se propagaron como una plaga en la fortaleza.

Estos rumores provocaron que las sirvientas mayores le dieran las tareas más duras y desagradables a Haurit, trabajo de limpieza que hice que ella se quedara aislada de la demás, incluyéndola a ella.

Mis mayores también hicieron lo posible de alejarme de Haurit durante las semanas siguientes, alegando que seria mejor ya no involucrarme con ella, sino quería que el resto de la fortaleza lo acosaran, tanto por el lado de los sirvientes y de los miembros del clan.

Su yo más joven de repente se atemorizó por la noticia, lo que ante temía y que nunca lo sucedió durante el tiempo que Haurit era miembro del clan estaba sucediendo, haciendo que volviera a temer ofender a los demás durante días.

Pero un tiempo después, ese miedo desapareció, debido que estaba decidida en estar con Haurit y habar con ella, por lo cual no se rindió en sus intentos de encontrar un tiempo a solo con la exmiembro del clan.

Un mes después de lo sucedido, por fin tuve mi oportunidad, fue durante una asignación de trabajo en colaboración para dos sirvientas que ayudara a limpiar el gran comedor para los miembros de elites del clan, donde cenabas los adultos, ventearon y el propio líder del clan, también se usaba cuando otro lideres de clan eran invitado a la fortaleza.

En esa ocasión, se festejó una reunión con un clan llamado los Osos negros, un clan aliado del Hierro filo. Como era de esperar… el desastre de comida y cerveza derramada en el suelo, fue cinco veces peor a comparación del comedor de los jóvenes del clan.

Al principio tanto yo y Haurit, comenzamos a sacar todas las jarras de cerveza y platas de comida, para limpiarlo más tarde, después limpiamos la gran mesa del comedor, para luego limpiar el desastre del piso…

A Tatiana le dio un escalofrío recordar el desastre, hueso de presas esparcida por todo lado, parte del piso resbaloso por la cerveza derramada y lo peor de todo… ratas… ¡malditas ratas mordisqueando las grandes sobras de carne!

Seré sincera, grite como una niña por primera vez durante toda mi instancia en ese lugar, no me puede culpar, esas alimañas eran feas, grandes y grotesca, y muy escurridiza… no importara cuanta veces intente aplastarlos, estos animales esquivaban mis ataques con la escoba.

Juraba que estas ratas eran un tipo de monstruos menores de nivel 1, por lo cual darían sentido que estos fueran muchos más rápido y más grande a comparación de su contraparte animales normales.

Para suerte de ella, ante que una de esas alimañas le tocara, Haurit pudo matarla con facilidad. Solo usando uno del cuchillo usado para cortar carne, ella mato a todos los grandes ratones por sí misma.

Aunque las sangre y extrañas de estas cosas se esparciere en el suelo que nos tocaba limpiar… durante todo el tiempo que estuvimos limpiando, ningunas de la dos nos dirigimos palabras, solo nos enfocamos en terminar nuestro trabajo.

Cuando terminamos de limpiar todo el comedor, asegurándonos que quedara lo más limpios posibles, y ante de que la joven Haurit saliera de la sala para hacer su otro trabajo, hay fue cuando decidí entablar una conversación con ella.

Seria la primera vez después de dos meses… dos meses de estar solo para Tatiana, dos donde ella realmente sintió la monitoria de la rutina de cada día, sin que nadie hiciera ruido…

Por fin… por fin podía estará a solo con la persona que posiblemente seria la única amiga real que podía hacer aquí, en esta jaula de piedra y madera, encadenada por el sello de esclavitud que tenia en su pecho.

O eso pensaba su joven yo…

Cuando pude evitar que Haurit saliera del comedor, llevarla al centro del comedor para hablarle y preguntándole cosas sobre temas que anteriormente no me interesaba hablar en el pasado con ella, pero en ese momento sí.

Haurit no respondía, solo escuchara en silencio… mientras tenía la cabeza agachada con su cabello cubierto sus rostros, sin mirarme directamente.

No me había dado cuenta de lo silenciosa que estaba, quisa fuera que estaba tan ansiosa de estar con ella, que no me di cuenta de la extraña actitud de la joven Haurit, por lo cual ignoré el ambiente.

Pasaron minutos ante de por fin tomar el valor de disculparme por mi forma de actuar en el pasado con ella… y cuando estaba apunto de perdón perdón…

La repentina voz tembloroso de Haurit me detuvo en seco.

—-Flashback —-

– ¿Qué… es lo que quiere? –dijo con la voz temblando de una pelirroja– dime… que es lo que quiere.

– Eh…?

Aturdida por la repentina pregunta, Tatiana se quedó muda, incapaz de entender lo que estaba preguntando la pelirroja. Poso su mirada de nuevo en la cara cubierta del propio pelo de Haurit.

Esto fue notado por la otra chica, haciendo que ella levantará por fin su cabeza, mostrando su rostro a Tatiana, mostrándole la expresión que tenía en ese momento.

Una expresión que impacto a la pelinegra por lo que estaba viendo, no era el mismo rostro despreocupado, alegre y vivas que tenia en el pasado, no era la misma niña que hace algunos meses atrás le molestaba con pregunta sobre su pasatiempo e intereses.

No, la mirada que tenia esta Haurit, era una de profundo resentimiento, desconfianza y tristeza fría dirigida hacia ella. Esta expresión, muecas y forma de mirarla lo parecía… familiar…

Demasiado familiar… una que siempre veía en sus primero cuatros años en la fortaleza, una que podía ver en el reflejó del agua que recogía de vez en cuando, una que podía ver en los reflejos de una espada o el cuchillo de la cocina bien pulidos…

Era la misma expresión de odio, desesperación, y rencor contra el clan, hacia los responsables de mi esclavitud y hacia la traición de mi progenitor…

Tatiana no pudo evitar comparar la imagen de su expresión de su yo de 10 años con la que tenía Haurit… y era terriblemente igual o mucho peor que la suya.

Tanto que le dio un vuelco en el corazón por solo verlo.

– (Es así…. ¿Es así como me veía en ese tiempo?)

– Te lo repito…. ¿¡Que es lo que quiere!?

– ¡¡Huh!! –retrocediendo por el repentino grito – ¿ah?, ¿Qué…?

Aun aturdida, Tatiana no pudo decir nada más… solo mirando a Haurit con desconcierto por su actitud, para mala suerte tuya, esto solo hizo enfadar más a la pelirroja.

– ¡Te he preguntado: ¿Qué es lo que quiere?! ¡Maldita sea!

Grita de repente Haurit mientras avanza frente a ti, y tu inconsciente, da un paso atrás.

– ¡¿Quiere burlarte de mí, como lo demás?!

Un paso más para la pelirroja, mientras tu aún sigue dando otro paso atrás.

– ¡¿Por qué el repentino interés en haberme?! ¡cuando en las pasadas conversaciones no te importaba!

Pregunto mienta te señala de manera acusadora con un dedo, por lo cual reaccionaste dando dos pasos más hacia atrás.

– PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE… PORQUE TE INTERESO DE REPENTE, QUIERE RESTREGARME A LA CARA AHORA QUE SOY UNA “SIRVIENTA” COMO “TÚ”, COMO CUANDO TE VISITABA Y TE PREGUNTABA, ¿¡ESTA ES TU MANERA DE BURLARTE Y FASTIDIARME!?

Esta vez su dedo golpeo directamente en mi pecho, justo en donde estaba el sello del Tharlls, junto con sus palabras, haciendo énfasis en “sirvienta” o más precisamente en su otro significado, ser una esclava.

No pude dar otro paso atrás como ante después de esta ultima palabras, ya que me tropecé y me caí de trasero en el piso recién limpiado, temblando en todo mi cuerpo por lo que esta diciendo Haurit, incluso mi voz apenas podía articular flases coherentes para intentar solucionar el mal entendido que tenía la pelirroja sobre mí.

– y… yo…. No…

– ¡¡CÁLLATE!! ¡¡NO ME IMPORTA LO QUE QUIERA, NO ME IMPORTA LO QUE PIENSA!! ¡¡SI SOLO QUE QUIERE SATISFACERTE DE MI SITUACIÓN, DE MI DESGRACIA… ENTONCES… ALÉJATE DE MÍ…!!

Dijo mientras su cara enojada, expresaba la desesperación, la tristeza y rabia acumulada que tenía por dentro, provocado por aislamiento y la soledad, ahora se ha liberaba contra mi yo temblorosa, era abrumador, los sentimientos que transmitía… podía sentirlo…

Y la razón lo que podía sentirlo, era porque una vez ella mis sintió lo mismo sentimiento, ahora reflejado en Haurit.

Un momento de silencio tenso se esparcía entre ellas, debido que la pelirroja ya no decía nada y que Tatiana se quedara completamente silenciosa por el miedo de responderle.

Mirándose sin parpadear entre ellas, una con los ojos rojos por la ira y la otra por el miedo, se quedaron así por un rato más, ante de que la respiración descontrolada de Haurit volviera la normalidad.

Poco a poco, la mirada furiosa y desconfiado de Haurit fue remplazada por una mascara de indiferencia y sin interés en Tatiana.

Esto solo hizo que Tatiana lo diera un escalofrío por lo similar que era de su propia mascara fría en el pasado, pero no dijo nada, quedándose aun quieta en el suelo, aguantando la respiración.

Haurit viendo que no respondía ninguna de su exigencia, simplemente suspiro, cerro sus ojos por un rato, ante de volverlo a abrirlo al siguiente.

La siguiente acción de ella, simplemente fue girar en dirección de la salida del gran comedor y caminar lentamente hacia afuera.

Tu solo miraste como ella se largaba, no tenia fuerza para decir nada ni moverte para detenerla, incluso si podía hacerlo, no creía que Haurit te hiciera caso.

Justo cuando Haurit estaba en la puerta de la salida y ante de abrirlo, jiro en tu dirección por última vez, esto te puso tensa de repente.

– Por favor… no me busque ni me hable, no soy tu amiga para que haga eso… tu… nunca lo fuiste ante, ni nunca lo serás… solo eres como los demás… incluso si volvemos a trabajar junta en el trabajo como este, no me hable… adiós Tatiana, la sirvienta más joven que he conocido.

Con esta ultimas palabra dicha, salido del comedor, dejándote solo, de nuevo… como los meses y años que estuviste solo en la fortaleza, el mismo sentimiento de soledad de cada día, pero peor, cuando un dolor agudo penetra en tu corazón.

De repente, la presión que sentía cuando ella estaba aquí desapareció, el aire que tenía retenido en tus pulmones fue expulsado afuera, la tensión de tu cuerpo se relaja…

Pero… estos no era lo único que se libera después de la presión que tenía desaparecía… Tatiana siente algo recorriendo por sus mejillas, algo… cálido en su cara.

Cuando Tatiana intenta tocar lo que sea que estaba produciendo esta calidad sensación en sus mejillas, con sus manos aun temblorosa, nota que por debajo de tu nariz recorre otra fuente de calidez, pero esta se siente más espesa a comparación de las otras dos fuentes.

Algo hizo crick en tu mente, recordando estas sensaciones, estos sentimientos que una vez pensaste que nunca volvería a sentir.

Porque la última vez que sentiste todo esto, fue en la primera noche donde fuiste castigado por primera vez, cuando desobedeciste una orden de tus mayores y los guardias te encerraron en una habitación solo sin nada para arroparte, para que aprendiera a captar órdenes.

La noche donde soltaste tus lágrimas y mocos, la noche donde soltaste tus frustraciones por todo lo que había perdido por culpa de tu padre, la noche donde perdiste la calidez de tu madre… la noche donde sabia que perdiste tu libertad y derecho, siendo condenada a ser una sirvienta por toda tu vida en el clan, sin poder cumplir tus sueños de viajar por el mundo.

Ella ahora mismo, estaba llorando y temblando por todo eso y más, por lo que dijo Haurit, sabiendo que mayor parte de sus palabras solo eran por la furia que la controlaba, pero que tenia pisca de verdad en estas.

– Hh… hng… nhh… n-no… no –aunque intentaba aguantar, y no romper su frágil estado mental, pero… ya no podía aguantar todo el peso de sus sentimientos destrozado – ¡ahh…! ¡ahhahhhhhhhhh….!

En el mismo lugar donde estaba, Tatiana estaba hecha un ovillo en el suelo, de lado, con las rodillas apretadas contra el pecho como si quisiera desaparecer dentro de sí misma, sus brazos rodeaban sus piernas con fuerza, los dos tenso aferrándose a la tela de su ropo de sirvienta, mientras escondía su rostro entre las rodillas.

Durante ese día, y eso mismo momento, Tatiana volvía a sentirse dentro de esa cuarto, encerrada… y complementé solo otra vez, siendo sus únicas compañías su recuerdo y sentimientos.

—- fin de Flashback —-

Fin del capítulo 42.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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