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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 23

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  4. Capítulo 23 - Capítulo 23: "Sombras al Acecho"
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Capítulo 23: “Sombras al Acecho”

La mañana amaneció tranquila, con un cielo que parecía recién lavado por la lluvia nocturna. El bosque alrededor de la colina seguía cubierto por una neblina suave, como si la naturaleza quisiera mantenerlos a todos en silencio. Summer, sin embargo, no sabía lo que era estar en silencio: desde que se despertó, había cantado, reído y perseguido a Kevin por la sala porque él la había retado a atraparlo si podía.

—¡Eres muy lenta, enana! —se burlaba Kevin, saltando por encima del sofá.

—¡No soy lenta, tío Kevin! —gritó Summer con la típica confusión con los términos familiares que tenía—. ¡Eres muy… muy… bobo!

Bonnie casi se cae de la silla riéndose.

Aisa, que estaba limpiando la mesa del desayuno junto a Aqua, observaba a todos con una sonrisa suave. Darek, terminando de ponerse el abrigo, parecía más tranquilo que días anteriores. Desde la llegada de Summer, su forma de descansar había cambiado: de alguna manera, el caos de la niña le daba paz.

Pero esa calma duraría muy poco.

Neithan fue el primero en notarlo.

Se quedó inmóvil frente a la ventana, los ojos entrecerrados.

—…Algo no está bien —murmuró.

Darek levantó la mirada.

—¿Otra vez los Sombrárbol?

—No. Esto es diferente. Algo estuvo rondando cerca de la colina toda la noche.

Aqua giró lentamente la cabeza, y por un instante su expresión fue imposible de leer.

Solo duró un segundo, pero Aisa lo notó.

—¿Qué ocurre? —preguntó Aisa, con un tono suave pero tenso.

—Nada, solo estoy… cansada —mintió Aqua, bajando la mirada.

Darek se acercó a ella y tocó su hombro con cariño. Summer lo vio y corrió a interponerse entre ambos, abrazando la pierna de Darek con fuerza.

—¡Papi! ¿Vamos a salir hoy? Dijiste que iríamos a ver más cosas de la colina.

Aisa no pudo evitar sonrojarse cuando Summer la abrazó también.

—¡Y tú también vienes, mami!

La palabra mami dejó a Aisa completamente roja.

Aqua apretó la mandíbula sin que nadie lo notara.

Neithan, cruzado de brazos, interrumpió el momento.

—Iremos. Pero no para jugar —dijo con firmeza—. Quiero saber qué estuvo observándonos anoche.

La temperatura del ambiente bajó un grado.

Summer se aferró aún más a Darek.

El grupo descendió la colina, siguiendo a Neithan. Él caminaba con movimientos lentos, como si escuchara algo que los demás no podían oír. A cada paso, los árboles parecían volverse más densos.

—No me gusta esto —murmuró Bonnie, encendiendo sus hechizos lumínicos en las manos.

—¿Desde cuándo te asustas? —la picó Kevin.

—No estoy asustada, solo precavida. Tú deberías aprender eso algún día.

Darek avanzaba con Summer en brazos, y Aisa caminaba a su lado, atenta a cada sonido. Aqua iba un poco atrás, silenciosa y más rígida que de costumbre.

Neithan se detuvo frente a un círculo de tierra quemada. El olor era intenso, metálico… anormal.

—Este sitio… —susurró Darek.

—Es donde el demonio apareció por primera vez —confirmó Neithan.

Todos guardaron silencio.

Summer se bajó de los brazos de Darek y caminó hacia el centro del círculo. Su expresión se volvió seria, más de lo normal para una niña de su edad.

—Yo… yo aquí soñé algo —murmuró—. Una voz gritaba mi nombre.

Aisa se agachó frente a ella.

—¿Puedes describirla?

Summer negó, frustrada.

—No… está borroso… pero me daba miedo.

Darek la abrazó de inmediato, mientras Aqua miraba fijamente la marca quemada en el suelo, como si estuviera recordando algo que preferiría olvidar.

De pronto, el suelo tembló.

Apenas un estremecimiento.

Suave… pero suficiente para que todos se pusieran en guardia.

—Eso no fue un terremoto —aseguró Bonnie, retrocediendo—. Fue algo vivo.

Kevin levantó su bastón.

—¡Darek! ¿Fuego?

—Listo —respondió Darek, encendiendo pequeñas llamas entre sus dedos.

Summer se escondió detrás de Neithan.

El temblor volvió, esta vez más fuerte.

Aisa apretó los dientes.

—¿Los Sombrárbol?

—No —respondió Neithan—. Esto es—

El suelo se abrió.

¡¡PRAAAGH!!

Todos dieron un salto atrás. Del interior surgió un tentáculo de sombra que se desvaneció antes de tocar el aire, como si estuviera hecho de humo. Pero ese humo no era normal. Tenía un brillo turquesa…

El mismo brillo que los ojos de Aqua cuando usaba su magia.

Darek retrocedió, sorprendido.

—Neithan… ¿qué es eso?

Neithan no respondió.

Observaba a Aqua.

Aisa también la miró. Y por un segundo, Aqua sintió como si todos supieran algo que ella intentaba ocultar.

Su voz tembló un poco:

—Es… un demonio de rastreo. Solo eso.

Neithan arqueó una ceja.

—¿“Solo eso”? ¿Y desde cuándo los demonios de rastreo adoptan la forma de energía de alguien que conocemos?

Aqua abrió la boca para responder, pero no pudo.

Su silencio dijo más que cualquier palabra.

Summer, asustada, corrió hacia Aisa y la abrazó con fuerza.

—Mami… no quiero que me lleven…

Aisa la sostuvo, acariciándole el cabello.

—No te llevarán. No lo permitiremos.

Darek se acercó, poniéndose entre Summer y la marca ardiente del suelo.

—Que venga lo que quiera venir —dijo con una calma que contrastaba con el miedo en sus ojos—. No la tocarán. No mientras yo respire.

El viento se detuvo.

El bosque quedó en silencio absoluto.

Algo… los estaba escuchando.

Neithan habló primero:

—Debemos regresar a la cabaña. Este lugar ya no es seguro.

—No hasta que sepamos qué quiere ese demonio —insistió Kevin.

—¡Ya sabemos lo que quiere! —gritó Bonnie señalando a Summer—. ¡La quiere a ella!

Aqua apretó los puños.

Se adelantó, mirando el círculo quemado con una mezcla de rabia y dolor.

—Sea quien sea… —dijo en voz baja—. Juro que no la dejaré ir con él.

Aisa la miró, desconfiada. Algo en esa reacción no encajaba.

El grupo comenzó a retirarse, rodeando a Summer para protegerla.

Neithan tomó la delantera.

Darek caminó con Summer a cuestas. Ella escondía la cara en su pecho, temblando.

Aisa caminaba casi pegada a ellos.

Y Aqua cerraba la formación, con una expresión que nadie logró descifrar.

Sin que el grupo lo notara, en lo profundo de la marca quemada, el brillo turquesa volvió a encenderse… como un ojo que se abría lentamente.

Y los observaba retirarse.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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