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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 31

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Capítulo 31: “Hermanos en Llamas”

El bosque aún estaba cubierto por una tenue neblina mañanera cuando Darek y Neithan se adentraron entre los árboles. El aire olía a tierra húmeda y a hojas recién caídas, y el silencio de la madrugada hacía que cada paso sonara más fuerte de lo habitual.

Neithan caminaba adelante, serio como siempre, aunque con una tensión clara en los hombros.

Darek iba detrás, respirando hondo, consciente de que nunca había visto tan preocupado a su hermano… ni a sí mismo.

Summer seguía dormida en la cabaña. Aisa la acompañaba. Aqua también se había quedado para vigilar, preocupada por lo extraño de la pesadilla y por la repentina determinación de Darek.

Y ahora, los dos hermanos se encontraban allí, en un claro del bosque que Neithan usaba para entrenar en secreto.

Era amplio, circular, rodeado por árboles gruesos que parecían haber resistido incontables explosiones mágicas. El suelo estaba quemado en algunas zonas, señal del poder que Neithan solía desatar.

Neithan se detuvo, dio media vuelta y lo miró directamente a los ojos.

—Antes de empezar —dijo con voz firme—, quiero que entiendas algo. Tú me pediste esto. Y no me voy a contener.

Darek tragó saliva, pero asintió sin dudar.

—Lo sé. Y no quiero que te contengas. Si no soy capaz de enfrentar lo que viene… entonces no podré proteger a nadie.

Neithan lo observó un largo instante. Su expresión no era de dureza, sino de algo más cercano a tristeza.

—Eres fuerte, Darek. Solo que nunca te tomas nada en serio.

—Hoy sí —respondió Darek, y por primera vez, su mirada ardió.

Un leve destello anaranjado iluminó la pupila de ambos.

Neithan chasqueó los dedos.

Una chispa roja encendió el aire.

—Entonces… empecemos.

El suelo tembló cuando ambos liberaron su aura de fuego al mismo tiempo.

Llamas rojas y naranjas giraron alrededor de sus cuerpos como remolinos vivos.

Darek avanzó primero.

Un movimiento veloz, impulsado por el miedo, la determinación… y la imagen de Summer llorando en la noche.

Su puño se incendió.

Su mirada era seria.

Más seria de lo que Neithan había visto en años.

Neithan levantó el brazo para bloquear.

¡BOOM!

El impacto resonó en el claro como un trueno. Hojas volaron por los aires. Carbón y chispas se esparcieron en círculos.

Neithan retrocedió medio paso.

—Interesante… —murmuró, sin sonreír, pero con un brillo nuevo en los ojos.

Darek no dio tiempo.

Giró sobre su eje, creando un arco de fuego que obligó a Neithan a saltar hacia atrás.

El hermano mayor levantó su mano y concentró calor en la palma.

Una esfera incandescente se formó.

—Tú empezaste con fuerza —dijo Neithan—. Bien.

Ahora yo.

Lanzó la esfera.

Darek cruzó los brazos, y una barrera de fuego se alzó delante de él.

¡KRAAAASH!

El choque iluminó el bosque entero con un destello rojizo. El sonido espantó a todos los animales cercanos.

Los dos se movían rápido. Demasiado rápido.

Sus auras chocaban, generaban ondas de calor que doblaban la hierba y levantaban el polvo.

Neithan lanzó un golpe directo al abdomen. Darek lo bloqueó. El impacto casi le quebró los brazos.

Aun así, respondió con una llamarada ascendente que obligó a su hermano a cubrirse el rostro.

Neithan saltó hacia atrás, pero Darek ya estaba sobre él.

—¡Darek… basta! —gruñó Neithan, empujándolo con un estallido de energía.

—¡No! —respondió Darek avanzando entre las llamas—. ¡No puedo parar! ¡No quiero volver a sentirme débil!

Neithan cerró los dientes con fuerza.

—Entonces demuéstramelo.

Y ambos liberaron más poder.

El fuego de ambos chocó en el centro del claro, formando un enorme remolino que se elevó varios metros. Las ramas más cercanas ardieron. Las raíces humeaban.

Ninguno cedía.

Darek apretó los dientes, sintiendo cómo su cuerpo temblaba por el esfuerzo.

Neithan también resistía, pero su mirada mostraba respeto… y preocupación.

—¿Desde cuándo…? —susurró—. ¿Desde cuándo tenías tanto poder guardado?

—Desde que me di cuenta de que podía perderlo todo.

Las llamas estallaron.

¡FWOOM!

Un estallido en forma de onda expansiva sacudió todo el bosque.

Los dos fueron empujados hacia atrás… pero ambos mantuvieron el equilibrio.

Empate.

Por primera vez.

Neithan abrió los ojos sorprendido.

—No puede ser…

Darek respiraba agitado, pero erguido.

—Te lo dije —dijo—. Hoy vine en serio.

Cuando ambos estaban a segundos de volver a cargar energía…

Una columna de agua cayó entre ellos como una pared gigante, apagando las llamas de golpe.

Los dos saltaron hacia atrás, sorprendidos.

Aqua apareció en medio del claro, con el cabello temblando por la intensidad de su aura.

Y sus ojos…

Nunca los habían visto tan furiosos.

—¿Están locos? —gritó—. ¡Van a incendiar todo el bosque! ¡Van a destruirlo todo! ¡Y Summer está asustada porque ustedes desaparecieron sin avisar!

Darek y Neithan se quedaron congelados.

El agua alrededor de Aqua vibraba con su respiración acelerada.

Ella no estaba molesta solo por el bosque.

También por la pesadilla.

Por el miedo de Summer.

Por la posibilidad —aunque no lo dijera— de perder a Darek también.

Neithan bajó la mirada, avergonzado.

Darek tragó saliva.

Aqua señaló a ambos con un dedo tembloroso.

—No vuelvan a hacer esto sin decirnos.

No vuelvan a pelear así si no es absolutamente necesario.

Ya tenemos suficientes peligros rondando como para que encima ustedes quieran matarse entre sí.

Los dos hermanos asintieron como niños regañados.

Aqua respiró hondo, relajó los hombros y murmuró:

—Vamos a casa… Summer los está esperando.

Ambos hermanos asintieron.

En el camino de vuelta, Darek caminó en silencio, con el corazón todavía acelerado.

Aqua lo miró de reojo varias veces, preocupada, sin saber cómo preguntarle si estaba bien.

Neithan iba detrás, observando a su hermano como si lo estuviera viendo por primera vez.

Ese nivel de poder…

Esa determinación…

Ese cambio.

No era el Darek despreocupado de siempre.

Neithan apretó el puño.

Algo malo venía.

Y los dos lo sabían.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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