Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 34
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Capítulo 34: “El Murmullo en la Ventana”
La noche había caído como un telón pesado sobre la cabaña. Afuera, el bosque parecía vibrar con un aire inquietante, como si los Sombrárbol—o algo peor—estuvieran conteniendo el aliento.
Dentro de casa, sin embargo, había luz, calor… y ruido.
Summer corría de un lado a otro con una manta puesta como capa, gritando:
—¡Super-Summer al rescateeee!
Aisa reía tratando de alcanzarla.
—¡No corras tanto, te vas a tropezar!
—¡No puedo! ¡Los monstruos de los calcetines atacan! —decía la niña mientras se zambullía detrás de un sillón.
Darek las miraba desde la mesa con una sonrisa suave, apoyando la cabeza en una mano. Aqua, sentada frente a él, lo observaba con ternura… y cierta sombra de preocupación.
No había dicho nada desde que regresaron de la montaña.
Kevin y Bonnie estaban encaramados en la escalera que subía al segundo piso, lanzando bolitas de papel a Neithan mientras él intentaba leer en paz.
—¡¿Pueden detenerse?! —gruñó Neithan sin levantar la mirada.
—¡IMPOSIBLE! —respondió Kevin—. ¡Esto es una misión sigilosa!
—Muy sigilosa —añadió Bonnie mientras fallaba un tiro que golpeó la pared.
Neithan cerró el libro con calma… demasiado calma.
—Voy a contar hasta tres… uno…
Kevin y Bonnie salieron corriendo antes de que llegara al dos.
Darek soltó una carcajada.
Pero justo entonces…
toc
toc
toc
Un sonido seco golpeó la ventana de la sala.
Todos se quedaron quietos.
Aisa se acercó con Summer pegada a su pierna.
—E-eso sonó… raro.
Aqua frunció el ceño.
—No es viento. No con ese patrón.
Otro golpe.
toc… toc toc
Neithan ya estaba de pie, fuego brillante recorriéndole las manos.
Darek también se incorporó, serio, su mirada fija en la ventana.
Kevin tragó saliva.
—¿Será otro Sombrárbol…?
Bonnie negó con la cabeza.
—No. Ellos no se acercan tanto a la casa. Ni tampoco a la ciudad. Esto da mala vibra.
Summer abrazó aún más la pierna de Darek.
—Papá… no me gusta.
Darek se agachó y la alzó con calma, acariciándole el cabello.
—Estoy aquí. No pasa nada.
Aisa se acercó, poniendo una mano en la espalda de Summer desde el otro lado. La niña suspiró, acurrucándose contra ambos.
Aqua notó eso.
Y aunque le dolió un poco, respiró hondo.
El sonido volvió, esta vez rasgando el vidrio, como uñas lentísimas que querían anunciarse.
Neithan se colocó frente a la ventana.
—Voy a abrir —dijo con voz baja.
—No abras nada —respondió Aqua—. Primero activemos la barrera.
Kevin y Bonnie ya estaban junto a las paredes colocando runas de emergencia. Aisa ayudó a completar el círculo mágico.
Darek sostuvo a Summer cerca de su pecho.
Cuando la runa final brilló… Neithan jaló la persiana.
**
No había nada.
**
Solo oscuridad profunda.
—No me gusta esto —dijo Bonnie.
Neithan observó con atención el marco de la ventana.
—Aquí hay marcas… como garras.
Aqua se acercó, seria.
—No parecen las de algun animal que conozca.
Aisa tragó saliva.
—Derek… ¿y si…?
Darek asintió.
—También lo pensé.
El demonio.
El mismo que apareció la noche del paquete.
El mismo que dijo el nombre de Summer.
Summer escondió su carita en el cuello de Darek.
—No quiero que vuelva…
Él la abrazó más fuerte.
—No dejaré que nadie te toque, ¿sí? Nadie.
Los ojos de Aisa se suavizaron, mirándolo con una mezcla de amor silencioso y preocupación real.
Neithan pasó un dedo por las marcas y murmuró:
—Esto no fue un ataque. Fue un aviso.
Kevin tragó saliva.
—¿Un “hola, vuelvo pronto”? Porque qué pésimo saludo.
Bonnie lo golpeó en el brazo.
—Cállate, que vas a asustar a Summer.
Pero la niña ya estaba temblando.
Aisa la tomó de la mano.
—Estaremos contigo pase lo que pase, ¿sí?
Summer asintió, aunque el miedo seguía en sus ojos.
Darek respiró profundo, la miró a los ojos y dijo lo que todos necesitaban escuchar:
—Vamos a protegerte. Los seis.
Y no importa quién sea ese demonio: no te va a llevar.
Summer lo abrazó fuerte. Tan fuerte que apretó también la mano de Aisa, tomándolos a ambos.
Darek y Aisa se miraron por encima de la cabeza de la niña.
Una mirada larga.
Suave.
Profunda.
Aqua lo notó.
Y esa sombra de preocupación volvió a golpearle el pecho.
Pero no dijo nada.
No esa noche.
Neithan apagó el fuego en sus manos.
—Deberíamos turnarnos para vigilar —indicó.
Aqua asintió.
—No dejaremos esta casa sin guardia.
Kevin y Bonnie levantaron la mano.
—Turno nocturno con snacks incluidos —dijo Kevin.
—Obvio —añadió Bonnie.
Aisa tomó a Summer en brazos.
—La llevaré a dormir. No debe quedarse despierta con esto en la cabeza.
Darek dudó un instante, pero Aisa sonrió.
—Puedo cuidarla yo esta noche. Tú deberías descansar… o hablar con Aqua.
Darek parpadeó.
Aqua también.
Summer los miró a ambos y dijo con inocencia:
—Mami Aisa puede dormirme hoy.
Aqua sintió un golpe en el pecho.
Pero sonrió.
—Está bien, Summer. Descansa.
Aisa se la llevó al cuarto, meciendo su cabello.
Neithan, Kevin y Bonnie organizaron la vigilia.
Darek y Aqua quedaron solos un momento en la sala.
Aqua lo miró con expresión seria.
—Darek…
¿Tú crees que… ese demonio ya sabía que Summer era tu hija?
Él apretó los puños.
—No lo sé.
Pero sí sé que volverá.
Aqua tragó saliva.
—Entonces más razón para estar preparados.
Darek asintió.
Pero había algo en su mirada…
Algo que ni siquiera Aqua logró descifrar.
La noche continuó.
La casa se llenó de vigilantes.
La lluvia comenzó a caer muy lentamente.
Y desde algún lugar entre los árboles… algo miraba.
Esperando.
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