Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 48

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Darek: A Complicated Adventure
  4. Capítulo 48 - Capítulo 48: “Un Paso Que Nadie Nota”
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 48: “Un Paso Que Nadie Nota”

La mañana amaneció tranquila, casi demasiado.

El bosque respiraba con una calma húmeda después de la lluvia nocturna, y la cabaña crujía suavemente con el viento. Aqua fue la primera en despertar. Permaneció sentada en la cama unos segundos, mirando sus propias manos como si buscara en ellas una respuesta que no estaba ahí.

No había dormido bien.

No por pesadillas.

Sino por pensamientos.

Se levantó sin hacer ruido y salió al pasillo. Desde la cocina llegaban voces suaves: Aisa y Bonnie preparaban el desayuno. Risas bajas. El tintinear de platos. Todo normal.

Demasiado normal.

Aqua respiró hondo y entró con una sonrisa ya ensayada.

—Buenos días —dijo, con su tono cálido de siempre.

—¡Aqua! —respondió Bonnie—. Justo a tiempo, casi quemo el pan.

—Eso es imposible —bromeó Aqua—. El pan te tiene miedo.

Aisa sonrió, aunque apenas un poco. Aqua lo notó. Siempre lo notaba.

—¿Dormiste bien? —preguntó Aisa.

—Sí —mintió Aqua con naturalidad—. Como una roca.

Summer apareció corriendo desde el pasillo, el cabello revuelto y una media caída.

—¡Aqua! —dijo, deteniéndose frente a ella.

Aqua se inclinó un poco.

—¿Sí, pequeña?

Summer dudó. Miró a Aisa. Luego a Bonnie. Finalmente asintió y volvió a correr hacia Darek, que acababa de entrar a la cocina.

Aqua no dijo nada.

Pero algo, muy adentro, se movió.

Durante el desayuno, Darek hablaba animadamente con Kevin sobre una tontería sin importancia. Neithan leía en silencio. Aisa ayudaba a Summer a terminar su comida.

Aqua observaba.

No con celos visibles.

Con atención.

Darek reía… pero cuando Aisa intervenía, su risa cambiaba. Se volvía más suave. Más real.

Aqua bajó la mirada a su taza.

Nadie me está quitando nada, se dijo.

Y aun así…

Después del desayuno, todos comenzaron a dispersarse. Kevin y Bonnie salieron al porch. Neithan se dirigió al bosque. Aisa llevó a Summer a cambiarse.

Aqua se quedó sola en la cocina.

Apoyó las manos en la mesa y cerró los ojos.

Y entonces, como un eco lejano, una voz surgió en su mente.

—Lo sientes, ¿verdad?

—No te odian.

—Pero ya no te necesitan como antes.

Aqua abrió los ojos de golpe.

—Cállate —susurró.

No hubo respuesta inmediata. Solo el silencio… y la certeza de que la voz no se había ido.

Más tarde ese día, Aqua tomó una decisión.

No fue grande.

No fue dramática.

Pero fue suya.

Buscó a Aisa en el jardín, donde ayudaba a Summer a recoger flores.

—Aisa —dijo Aqua—. ¿Tienes un momento?

Aisa levantó la vista, sorprendida.

—Claro.

Caminaron unos pasos lejos de Summer. Aqua respiró hondo.

—Quería decirte algo —empezó—. Sobre… Summer.

Aisa se tensó un poco.

—Sé que ella… se siente más cómoda contigo —continuó Aqua, manteniendo la voz firme—. Y está bien. No quiero forzar nada.

Aisa parpadeó.

—Aqua, yo—

—Déjame terminar —sonrió Aqua, con suavidad—. Solo quería que supieras que voy a dar un paso atrás. Un poco. No porque me rinda… sino porque quiero que ella esté bien.

Aisa no supo qué decir.

—Gracias —murmuró al final—. De verdad.

Aqua asintió y regresó a la casa.

Desde la ventana del porch, Darek la vio salir al jardín y luego volver. Levantó la mano.

—¿Todo bien amor?

—Sí —respondió Aqua—. Solo… pensando.

Darek le sonrió. Esa sonrisa que siempre la había hecho sentir segura.

Pero esta vez, algo dolió.

Esa noche, cuando todos dormían, Aqua volvió a salir al porch. El bosque estaba oscuro, inmóvil.

—Ya di un paso —susurró—. ¿Eso es lo que querías?

El viento se movió entre los árboles.

—Es solo el comienzo —respondió la voz, suave como veneno—. Los pasos pequeños son los más peligrosos.

Aqua cerró los ojos.

No respondió.

Pero no entró a la casa de inmediato.

Y en esa pausa silenciosa, el bosque pareció inclinarse un poco más hacia ella.

Capítulo 49: Lo que no quiso decir

La mañana amaneció tranquila, casi engañosa.

La lluvia de la noche anterior había limpiado el aire y dejado el bosque cubierto por un brillo húmedo, como si todo respirara más lento. En la cabaña, el fuego de la chimenea seguía encendido pese al sol que entraba por las ventanas, y el olor a pan tostado llenaba la cocina.

Summer estaba sentada en la mesa, balanceando las piernas sin tocar el suelo, concentrada en algo muy importante: untar miel sobre una rebanada de pan sin que se le derramara por los bordes.

—Si se cae —murmuró para sí—, pierde el encanto.

—¿El encanto de qué? —preguntó Bonnie, apoyada junto a ella con una taza humeante de café entre las manos.

—Del desayuno feliz —respondió Summer, muy seria.

Bonnie rió por lo bajo.

—Claro. Imperdonable arruinarlo.

Darek estaba cerca, apoyado en la encimera, observando la escena con una sonrisa cansada pero genuina. Desde lo ocurrido en el bosque, había algo en su mirada: una mezcla de alerta constante y ternura profunda, como si cada momento simple fuera un regalo frágil.

Aisa entró desde el pasillo, todavía acomodándose el cabello.

—¿Todo bien por aquí?

—Todo bajo control —dijo Summer, levantando el pan como si fuera un trofeo—. Nadie se mueve.

Aisa se acercó y le acomodó con cuidado un mechón rebelde.

—Eres toda una experta.

Summer sonrió… pero luego miró alrededor, como buscando algo.

—¿La tía Aqua no bajó?

El ambiente cambió apenas un grado. Lo suficiente para notarse.

—Todavía no —respondió Darek—. Seguramente está descansando. Le voy a preparar y llevar el desayuno.

Summer asintió despacio, como si esa respuesta confirmara algo que ya estaba pensando.

Kevin apareció bostezando, seguido de Neithan, que simplemente asintió a modo de saludo antes de servirse café.

—¿Qué hay hoy? —preguntó Kevin—. ¿Día tranquilo?

—Eso intentamos —dijo Aisa.

Durante unos minutos, todo fue normal. Risas, comentarios tontos, Bonnie y Kevin discutiendo por quién había usado la última manzana.

Y entonces, sin aviso, Summer habló.

No levantó la voz.

No buscó atención.

Solo… dijo lo que pensaba.

—¿Sabían que en mi casa… —empezó, mordiéndose el labio— …Aqua no venía mucho?

El silencio cayó como una pluma pesada.

Darek, que estaba por llevarle el desayuno a Aqua, se detuvo abruptamente y se tensó.

—¿Cómo dices, pequeña?

Summer ladeó la cabeza, confundida por el cambio de tono.

—No venía mucho. A veces sí, pero… —miró su pan— …no se quedaba a desayunar.

Aisa sintió un nudo en el estómago.

—Summer… —dijo con suavidad—, ¿te refieres a tu otro hogar?

La niña asintió.

—Sí. Donde todo era parecido, pero… distinto.

Nadie la interrumpió.

—Ella siempre sonreía —continuó—. Igual que ahora. Pero… —frunció el ceño, buscando las palabras— …no se sentía igual.

—¿Cómo no igual? —preguntó Bonnie, más seria de lo habitual.

Summer levantó los hombros.

—Como cuando alguien está, pero no está contigo.

Darek cerró los ojos un segundo.

—¿Y… con quién se sentía igual? —preguntó Neithan, con voz baja.

Summer no dudó.

—Con ustedes —dijo, señalando a Darek y Aisa—. Siempre.

El aire se volvió pesado.

—¿Y Aqua? —preguntó Darek, casi en un susurro.

Summer lo miró. De verdad lo miró.

Con esa mirada limpia que solo tienen los niños cuando dicen algo sin saber que puede romper cosas.

—Creo… —dijo despacio— …que Aqua me quería.

Pero no quería verme.

Aisa sintió cómo se le apretaba el pecho.

—¿Por qué dices eso, cielo?

Summer jugueteó con la corteza del pan.

—Porque cuando yo llegaba, ella se iba.

Y cuando yo hablaba de ustedes… se ponía triste.

O enojada.

O las dos.

Nadie habló.

—Una vez —continuó—, le pregunté si podía jugar conmigo.

Darek le preguntó con suavidad.

—¿Y qué dijo?

Summer sonrió… una sonrisa pequeña, apagada.

—Que no.

Que yo ya tenía a mis padres.

El silencio fue absoluto.

No era una acusación.

No era una revelación malvada.

Era solo… la verdad.

—Pero está bien —se apresuró a decir Summer—. No estaba equivocada.

Aisa sintió un pinchazo doloroso detrás de los ojos.

—Summer… —susurró.

La niña se levantó de la silla y caminó hasta Darek. Le tomó la mano.

—Papá —dijo con naturalidad—, ¿Aqua está triste aquí también?

Darek tragó saliva.

—No lo sé, pequeña.

Summer apretó un poco más su mano.

—Entonces dile que no se vaya.

Eso fue todo.

No un reproche.

No una súplica dramática.

Solo eso.

Kevin fue el primero en apartar la mirada. Bonnie apoyó la frente en su taza. Neithan se quedó inmóvil, con el ceño fruncido.

Aisa respiró hondo, luchando contra el temblor.

—Summer —dijo con una sonrisa suave—, ¿por qué no vas a buscar tus cartas? Creo que Neithan te prometió una revancha.

—¡Sí! —se animó la niña—. ¡No te escapes esta vez, tío!

Neithan asintió.

—No lo haré.

Cuando Summer salió corriendo, la cocina quedó en silencio otra vez.

—Eso… —murmuró Kevin— …fue fuerte.

—No lo hizo con intención —dijo Aisa rápido—. Solo…

—Lo sé —respondió Darek, con voz baja—. Por eso duele.

Desde el pasillo, una figura escuchaba.

Aqua estaba apoyada contra la pared, la mano en el pecho, respirando despacio para no hacer ruido.

Cada palabra de Summer había llegado clara.

Cada una, directa.

No había odio en ellas.

No había culpa.

Solo un reflejo de algo que Aqua había intentado no mirar.

Sonrió.

Como siempre.

Pero esta vez, la sonrisa tembló.

Y por dentro, algo se rompió un poco más.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo