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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 61

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Capítulo 61: “Hoy es nuestro día”

La casa estaba extrañamente silenciosa esa mañana.

No era el silencio tranquilo de los días buenos, sino uno frágil, como si cualquier palabra mal puesta pudiera romper algo que ya estaba agrietado.

Darek se quedó unos segundos frente a la puerta de Aqua antes de tocar.

No estaba nervioso como antes de una misión, ni tenso como cuando peleaba con Neithan.

Era otro tipo de miedo. Más silencioso.

Tocó.

Pasaron unos segundos. Luego otros.

La puerta se abrió apenas lo suficiente para que Aqua asomara el rostro. No sonreía. Tenía el cabello suelto, los ojos cansados… y esa calma rígida que solo aparece cuando alguien ya lloró demasiado.

—¿Sí? —dijo, sin dureza, pero tampoco con calidez.

Darek tragó saliva.

—Yo… quería saber si —se detuvo— si querías salir un rato hoy.

Aqua lo miró en silencio. No frunció el ceño. No cruzó los brazos. Eso, de algún modo, fue peor.

—¿Salir? —repitió—. ¿Ahora?

—Sí. A la ciudad. O a donde quieras. Solo… salir.

Ella apoyó la mano en el marco de la puerta.

—Decime algo primero, Darek.

—Decime la verdad.

Él asintió, preparado.

—Si yo no me hubiera enojado ayer… —continuó ella—.

Si no te hubiera detenido en la colina…

¿Vos habrías venido igual?

Darek abrió la boca. La cerró.

No buscó una frase bonita. No la maquilló.

—No lo sé —admitió.

El silencio cayó pesado.

—Quería hacerlo —añadió rápido—. Lo tenía en la cabeza. Pero… no lo hice. Y eso también dice algo de mí.

Aqua lo observó, evaluándolo como guerrera, no como prometida.

—Gracias por no mentirme —dijo al fin.

En ese momento, unos pasos pequeños resonaron en el pasillo.

Summer apareció arrastrando los pies, medio dormida, frotándose un ojo.

—Papi… ¿estás hablando solo?

Darek bajó la mirada, sorprendido.

—No, cielo. Estaba hablando con Aqua.

Summer levantó la vista hacia ella, la estudió un segundo… y luego sonrió.

—¿Van a pelear?

Aqua soltó una risa corta. No feliz. Pero real.

—No —respondió—. Hoy no.

Summer se acercó a Darek y se agarró de su pierna como si fuera lo más natural del mundo.

—Entonces está bien —murmuró, apoyando la mejilla.

Aqua exhaló lento.

—Está bien —dijo finalmente, mirándolo a los ojos—.

Vamos a salir.

Darek sonrió, pero no triunfante. Aliviado.

—Gracias.

—No —corrigió ella—.

Vamos a ver si todavía podemos estar bien juntos.

Se alistaron y salieron para la ciudad.

No fue una cita perfecta.

No hubo grandes gestos ni promesas.

Caminaron como dos personas que se conocen demasiado bien como para fingir.

Al principio, hablaron de cosas simples: — Un puesto nuevo de comida. — Un músico callejero desafinado. — Un recuerdo viejo que ambos compartían… pero sin profundizar.

Darek la miraba de reojo más de lo que hablaba.

Aqua lo notó.

—Si vas a decir algo —le dijo, sin mirarlo—, decilo.

—Quiero arreglar las cosas —respondió él—. Pero no quiero que este día sea una discusión.

Ella asintió.

—Hoy no —dijo—.

Hoy quiero recordar por qué seguimos intentando.

Se sentaron juntos en una plaza. No muy cerca. No muy lejos.

Aqua apoyó las manos sobre sus rodillas.

—¿Sabés qué es lo que más me duele? —preguntó.

Darek negó con la cabeza.

—Que nadie me está quitando nada —continuó—.

Pero igual siento que lo estoy perdiendo.

Él no discutió. No justificó.

—Yo también tengo miedo —dijo—. De estar fallando sin darme cuenta.

Aqua lo miró entonces. No con reproche. Con cansancio.

—Solo… no me dejes sola en esto, Darek.

Él asintió con firmeza.

—No pienso hacerlo.

El resto del día fue tranquilo.

Compraron algo dulce. Caminaron sin rumbo. Se sentaron a mirar pasar gente.

No se besaron en público.

No porque no quisieran… sino porque aún no era el momento.

Cuando volvieron a casa, la noche ya había caído.

No hablaron más del tema.

Simplemente se quedaron juntos.

Dormir juntos esa noche no fue un gesto romántico grandioso.

Fue una decisión silenciosa de seguir ahí.

Y a veces, eso es más difícil que cualquier batalla.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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