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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 73

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Capítulo 73: “El Peso de la Razón”

El bosque no hizo ruido esa noche.

No hubo ramas crujiendo ni criaturas nocturnas marcando territorio. Ni siquiera el viento, que solía subir desde la colina como un suspiro antiguo, se atrevió a tocar la cabaña.

Y, sin embargo, algo se movía.

Muy lejos de allí —y a la vez demasiado cerca— la otra Aqua abrió los ojos.

No necesitó ver nada.

No necesitó escuchar.

Lo sintió.

No fue celos.

No fue ira inmediata.

Fue comprensión.

—Así que… al fin ocurrió —susurró, apoyando una mano contra el tronco ennegrecido de un árbol que no pertenecía a ningún bosque de ese mundo—. No fue traición… fue conexión.

Sonrió apenas.

Una sonrisa rota.

—Eso es peor.

—

Aisa despertó sobresaltada, con la respiración agitada y el corazón golpeándole el pecho.

La habitación estaba a oscuras, tranquila. Summer dormía profundamente, abrazando su almohada como si fuera un tesoro. Nada parecía fuera de lugar.

Nada… excepto la sensación.

Aisa se llevó una mano al pecho.

—Qué sueño tan raro… —murmuró.

Había sido breve, pero vívido.

Aqua estaba allí.

No la Aqua que conocía, sino otra: más pálida, con los ojos llenos de lágrimas que no caían. No decía nada. Solo la miraba… como si le pidiera algo imposible.

Como si le reclamara.

Aisa se sentó en la cama, intentando calmarse.

—Solo fue un sueño —se dijo—. Nada más.

Pero cuando apoyó los pies en el suelo, el frío le recorrió la piel.

Un frío que no venía del aire.

—

Al día siguiente, el bosque reaccionó.

No de forma violenta.

No de manera evidente.

Fue… selectivo.

Aisa caminaba junto a Bonnie por uno de los senderos cercanos, hablando de cosas triviales —comida, ropa para Summer, una broma de Kevin del día anterior— cuando las hojas comenzaron a crujir bajo sus pies con un sonido seco, antinatural.

Bonnie frunció el ceño.

—¿Siempre sonó así este camino?

Aisa negó despacio.

—No… antes era más suave.

Un tronco caído bloqueaba el sendero, aunque el día anterior no estaba allí. Las raíces parecían retorcidas, como si el árbol se hubiera arrancado a sí mismo del suelo.

Bonnie dio un paso atrás.

—No me gusta esto.

Aisa sintió un cosquilleo incómodo en las manos.

—A mí tampoco…

Dieron media vuelta.

Y en cuanto Aisa se alejó, el bosque volvió a la normalidad.

—

Neithan lo notó ese mismo día.

Estaba revisando una de las barreras externas, pasando los dedos por los símbolos grabados en el aire como si fueran hilos invisibles. Todo parecía estable… hasta que Aisa se acercó.

La barrera vibró.

No se rompió.

No se debilitó.

Reaccionó.

Neithan retiró la mano de inmediato, girándose hacia ella.

—Aisa —dijo con calma, aunque su mirada se había vuelto filosa—. ¿Sentiste algo raro ahora mismo?

Ella parpadeó.

—¿Raro cómo?

Neithan observó la barrera unos segundos más antes de responder.

—Como si tu magia… no estuviera siendo rechazada. Pero tampoco aceptada. —Hizo una pausa—. Como si alguien estuviera prestándole demasiada atención.

Aisa sintió un nudo en el estómago.

—¿Eso es malo?

—No lo sé todavía —respondió él con honestidad—. Pero no es normal.

Desde la casa, Darek los observaba sin darse cuenta de por qué esa escena le inquietaba tanto.

—

Esa noche, Aisa volvió a soñar.

Esta vez, Aqua hablaba.

No gritaba.

No acusaba.

—¿Sabes lo que más duele? —decía, con la voz temblorosa—. No que me haya perdido a él… sino que tú sí lo tengas.

Aisa intentaba responder, pero no podía moverse.

—No fue tu culpa —continuó Aqua, acercándose—. Pero tampoco fue un error.

El bosque ardía detrás de ella, envuelto en sombras que no consumían nada… solo observaban.

Aisa despertó con lágrimas en los ojos.

No sabía por qué lloraba.

Solo sabía que la culpa había llegado… sin que nadie la invitara.

—

Muy lejos de allí, la otra Aqua cerró los ojos, satisfecha.

—Bien —susurró—. No necesito destruirlos. Solo necesito que se rompan solos.

El Demonio no había creado la grieta.

Pero ya estaba dentro.

Y esta vez…

no apuntaba solo a Darek.

Apuntaba al corazón más frágil del vínculo que los mantenía unidos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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