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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 80

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Capítulo 80: “Cuando Amar También Significa Soltar”

El cambio no fue brusco.

Fue silencioso.

Y por eso dolió más.

Aqua fue la primera en notarlo… y la última en decir algo.

En los días que siguieron, la casa volvió a llenarse de risas, pero ya no eran las mismas. Darek reía con Summer mientras cocinaban algo que inevitablemente salía mal. Aisa se acercaba a ayudar, chocando con él en la cocina, disculpándose demasiado rápido, riendo demasiado fuerte. Summer aplaudía, celebrando cualquier cosa, como si el mundo entero fuera seguro mientras ellos dos estuvieran ahí.

Aqua observaba desde el marco de la puerta.

No interrumpía.

No reclamaba.

No se iba.

Solo… miraba.

—¿Quieres venir? —le preguntó Darek una tarde, sin girarse, mientras Summer intentaba alcanzar la mesa con una silla.

Aqua sonrió de inmediato. Una sonrisa perfecta.

—Ahora voy.

Pero no fue.

Se quedó donde estaba, apoyada contra la pared, sintiendo esa punzada conocida en el pecho. No era celos. No era rabia.

Era algo peor.

Sentirse de más.

Más tarde, cuando todos salieron al patio, Aqua se quedó sola en la casa. Caminó despacio hasta la sala, pasando la mano por los respaldos de las sillas, por la mesa donde habían desayunado juntos tantas veces. Recordó a Darek preparándole té cuando entrenaba hasta el agotamiento. Recordó dormirse a su lado, escuchando su respiración tranquila.

Recordó cuando ese lugar también había sido suyo.

—No me están apartando… —susurró—. Soy yo la que ya no encaja.

Esa noche, Darek la buscó.

La encontró en el porche, sentada, mirando el bosque iluminado por la luna. Se acercó con cuidado, como si temiera romper algo frágil.

—Aqua… —dijo—. ¿Estás bien?

Ella no respondió enseguida.

—Darek —preguntó al fin, sin mirarlo—. ¿Eres feliz?

Él se sorprendió.

—Claro que sí. Estamos todos juntos. Summer está bien. El bosque… más o menos estable. Tú estás aquí—

—No te pregunté eso.

Darek se quedó en silencio.

Aqua lo miró entonces. No con reproche. No con tristeza abierta.

Lo miró como quien ya tomó una decisión y necesita confirmarla.

—¿Eres feliz… conmigo?

El aire se volvió pesado.

—Aqua, yo… —empezó él—. Tú sabes que te amo.

Ella asintió lentamente.

—Eso no fue una respuesta.

Darek bajó la mirada. Y ese gesto, pequeño, involuntario, fue suficiente.

Aqua cerró los ojos.

—No hiciste nada mal —dijo, rápido, antes de que él pudiera hablar—. Nadie lo hizo. Summer llegó, y todo cambió. Aisa… siempre estuvo ahí. Yo lo vi. Siempre lo vi.

—Aqua, espera—

—No —lo interrumpió, con una calma que dolía—. Déjame terminar… por favor.

Se puso de pie. Su voz no temblaba, pero sus manos sí.

—No quiero seguir siendo la princesa que sonríe mientras observa desde afuera. No quiero convertirme en alguien que compite por atención… ni en alguien que se rompe poco a poco esperando que nada cambie.

Darek dio un paso hacia ella.

—Podemos arreglarlo. Podemos hablar. Yo puedo—

—Lo sé —dijo ella, sonriendo con tristeza—. Y por eso mismo tengo que hacerlo yo.

Aqua respiró hondo.

—Darek… quiero terminar.

Las palabras quedaron suspendidas entre ellos.

—No porque no te ame —añadió—. Sino porque te amo lo suficiente como para no quedarme donde ya no soy el centro de tu mundo.

Él no supo qué decir.

No porque no sintiera nada.

Sino porque lo sentía todo al mismo tiempo.

—Voy a volver al reino —continuó Aqua—. Necesito recordar quién soy… sin compararme, sin esperar, sin observar desde lejos.

Darek apretó los puños.

—Aqua… —su voz se quebró—. Yo nunca quise que te sintieras así.

Ella se acercó y apoyó la frente en su pecho por última vez.

—Lo sé. Por eso duele tanto.

Se separó despacio.

—Cuida de Summer —dijo—. Cuida del bosque. Cuídate tú.

Y antes de que él pudiera detenerla…

Aqua dio media vuelta y entró a la casa.

Esa noche, mientras empacaba en silencio, el bosque no se movió.

Las barreras no reaccionaron.

El Demonio no apareció.

Pero algo se había roto.

Y esta vez…

no fue por odio.

Fue por amor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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