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Darek: A Complicated Adventure - Capítulo 85

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Capítulo 85: “Lo que Quedó sin Decir”

La casa estaba en silencio, pero no era un silencio tranquilo. Era de esos que pesan en el pecho, que hacen que cada paso suene más fuerte de lo que debería.

Darek estaba sentado en el borde de la cama, con los codos apoyados en las rodillas y la mirada perdida en el suelo de madera. No había entrenado. No había bajado a desayunar. No había hecho nada desde que Aqua se fue al reino.

El golpe no había sido una discusión.

Había sido una decisión.

Y eso dolía más.

Unos nudillos tocaron la puerta con suavidad.

—¿Darek? —la voz de Aisa, baja, cuidadosa—. ¿Puedo pasar?

Tardó unos segundos en responder.

—…sí.

Aisa abrió despacio y se quedó en el umbral un instante, como si no estuviera segura de si debía entrar del todo. Al verlo así, con los hombros caídos y la expresión vacía, se le apretó el corazón… pero no dio un paso impulsivo. Esta vez no.

Cerró la puerta detrás de ella.

—Summer se quedó con Bonnie —dijo, rompiendo el silencio—. Está dibujando. Pensé que… tal vez podríamos hablar un poco.

Darek asintió sin mirarla.

—Está bien.

Aisa se sentó en la silla junto a la cama, no demasiado cerca. No demasiado lejos. Ese punto exacto donde uno está presente sin invadir.

Pasaron unos segundos.

—No tienes que decir nada si no quieres —añadió ella—. Solo… no me gusta verte así.

Darek soltó una risa corta, sin humor.

—Ni siquiera sé cómo “así” es esto —murmuró—. Me siento… vacío. Y cansado. Como si hubiera llegado tarde a algo que se terminó sin mí.

Aisa bajó la mirada a sus manos entrelazadas.

—Aqua no se fue porque tú hicieras algo mal —dijo con cuidado—. Se fue porque estaba sufriendo.

—Y yo no lo vi —respondió él, con un hilo de voz—. O peor… lo vi y no hice nada.

Ahí Aisa levantó la vista.

—Eso no es verdad.

—Sí lo es —dijo Darek, al fin mirándola—. La veía quedarse atrás. Sonreír sin estar ahí. Mirarnos desde lejos. Y pensé… “ya se le pasará”. Pensé que mientras Summer estuviera bien, todo estaría bien.

Su voz se quebró.

—Pensé mal.

Aisa respiró hondo. Este era el momento delicado. El que podía romper algo… o dejarlo en su lugar correcto.

—Darek —dijo despacio—, hay algo que necesito decirte. Y no es fácil.

Él asintió, tenso.

—No vine a reemplazar a Aqua —continuó ella—. Ni antes… ni ahora. No vine a ocupar su lugar, ni a llenar un vacío que no me pertenece.

Darek frunció el ceño, confundido.

—Aisa, yo no—

—Déjame terminar —pidió, con suavidad pero firmeza—. Yo te quiero. A Summer. A esta casa. A lo que somos juntos. Pero eso no significa que pueda arreglar lo que se rompió entre tú y Aqua.

Sus palabras no eran duras. Precisamente por eso dolían.

—No voy a irme —añadió—. No voy a abandonar esto ni desaparecer porque las cosas se volvieron difíciles. Pero tampoco voy a ocupar un lugar que no me pertenece solo para que no estés solo.

El silencio cayó entre ellos, más pesado que antes.

Darek tragó saliva.

—Entonces… ¿qué se supone que haga? —preguntó, casi en un susurro—. Porque sin ella… siento que todo lo que era firme se desarmó.

Aisa se levantó despacio y dio un paso más cerca, sin tocarlo.

—Ahora mismo —dijo—, lo único que puedes hacer es sentirlo. No taparlo. No correr. No usarme como muleta emocional… ni usar a Summer como excusa para no enfrentar esto.

Le dolió decirlo. Se notaba en sus ojos.

—Yo puedo caminar a tu lado —añadió—. Pero no puedo caminar por ti.

Darek cerró los ojos un segundo. Cuando los abrió, estaban brillosos, pero no lloró.

—Eso… no me hace sentir menos solo —admitió.

—Lo sé —respondió ella—. Pero sería peor mentirte.

Aisa dio un pequeño paso atrás, devolviendo el espacio.

—Voy a estar abajo con Summer. Si quieres bajar… bien. Si no… también está bien.

Se detuvo en la puerta y, sin mirarlo directamente, dijo lo último:

—A veces, amar a alguien también es saber cuándo no ocupar un lugar que no te corresponde.

Luego salió.

Darek se quedó solo otra vez.

Pero esta vez no era el silencio de antes.

Era uno nuevo. Más claro. Más cruel.

Un silencio donde ya no había consuelo fácil…

solo la verdad, desnuda, esperando que él decidiera qué hacer con ella.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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