Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

De Dama de Honor a... Novia!!! - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. De Dama de Honor a... Novia!!!
  4. Capítulo 12 - 12 Capítulo 12
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: Capítulo 12.

Pasos Malos 12: Capítulo 12.

Pasos Malos Eran las 11 a.m.

y seguía habiendo gente dando vueltas, por ejemplo, Esteban y su bendita familia que era tan desorganizada.

Todos estábamos esperando en la entrada de la estancia donde los micros que nos llevarían se encontraban.

Sabía que Esteban no era sinónimo de puntualidad y orden, nunca lo fue, pero siempre las mujeres tendemos a serlo y por lo visto la querida esposa era un desastre al igual que él.

Xime estaba sumamente enfadada, los estaba insultando en todos los idiomas posibles, ella lo tenía todo planeado y si no llegábamos a horario perdíamos la reservación en la parrilla donde comeríamos.

– No lo puedo creer, juro que los dejaré si no se apuran.

– No harás eso Ximena, es tu hermano – contesto Alicia algo frustrada, conocía las mañas de su hijo, pero siempre había odiado que Xime y él se pelearan.

– ¡Mamá!

Es mi semana y me importa muy poco el dejarlos ¡Que se ofendan si quieren!

Xime nos indicó que subiéramos a los micros y cuando estábamos por largarnos los vemos aparecer, la cara de Florencia era de puro de disgusto claramente habían estado discutiendo.

Ryan se mostraba tenso a mi lado, ambos los observábamos desde los asientos, ninguno dijo nada, pero sabía lo que probablemente estaría pensando.

¿Cómo pude haber pensado en casarme con un sujeto así?

Bueno, eso algo que ahora mismo yo me lo estoy planteando, ¿Cómo pude ser tan ciega en su momento?

Ahora estaba avergonzada.

– ¿Estás bien?

– sorprendida por su pregunta volteo a verlo, había estado bastante tiempo en silencio imaginaba que en cualquier momento hablaría, pero no que me preguntaría como estaba.

– ¿Por qué lo preguntas?

– digo contestando con otra pregunta logrando que sonriera, desde mi perspectiva en su hombro era toda una maravilla.

– Estás muy callada, piensas mucho.

Lo sé porque te estuve observando y puedo ver como los engranajes giran dentro de tu cabeza.

– Tú también estabas muy pensante que yo no pude evitar pensar que tanto pensabas.

Un increíble juego de palabras.

Reí ante lo absurdo que sonó todo eso.

– ¿A qué conclusión llegaste?

¿Sabes lo que probablemente rondaba en mis pensamientos?

– Quizás el cómo pude querer casarme con un tipo tan desagradable como él.

Ryan me miró confundido, sonríe cuando ve que hablaba enserio y entonces se acercó a mi atrayendo mi rostro al suyo deleitándome con un beso suave pero fugaz.

– Yo no estuve pensando en eso – dice y luego me da otro beso – Pensaba en lo afortunado que soy al tenerte conmigo, al haberte conocido.

Además, me fue inevitable pensar en lo mucho que temo perderte y en lo cerca que estuve.

Recuerdo lo que ocurrió y me genera cierto malestar que no quiero volver a experimentarlo.

– Ya no lo pienses, somos más fuertes que cualquier cosa y averiguaremos quien está detrás de todo esto.

Lo amaba, lo sabía.

Aún no se lo dicho a pesar de que él ya me lo hubiera confesado, pero sé que lo amo como nunca amé a nadie.

Lo sentía era la persona indicada para mí y no permitiría que nada ni nadie nos dañen.

– Preparen sus cosas estamos llegando – anuncia Xime poniéndose en pie en el medio del pasillo – No quiero más retrasos – dijo esto mirando fijamente hacia su hermano – Y no se olviden de nada que después de almorzar iremos directo a la caminata y no volveremos hasta la tarde.

Mi amiga estaba mucho más cascarrabias que nunca, entendía por qué.

La familia de Mason había estado ansiosa de conocer más cosas de este lugar y esta caminata significaba mucho para ella y su relación con sus suegros, no deseaba que nada saliera mal.

La convivencia entre familias era sumamente importante, luego de esto era más que seguro que compartirían muchas festividades juntas y si no se toleraban iba ser difícil, Xime siempre había querido que su relación con sus suegros fuera la mejor ya que amaba tener a la familia junta.

Una vez que el micro se aparcó en el estacionamiento de la entrada de los Pasos Malos, que es donde se encontraba la parrilla.

Descendimos tranquilamente disfrutando ya del aire de la naturaleza, el lugar tenía una especialidad y era el chivo asado algo que hacía tantos años no comía.

Eufórica por ir dentro ya Ryan se mostró muy sorprendido por mis gustos, le mencioné que era como una tradición que, en las fiestas de año nuevo, navidad o algún cumpleaños el chivo era el plato principal.

El almuerzo fue bastante divertido y lleno de nostalgia.

Volver a disfrutar de un asado argentino después de tanto tiempo estando fuera sin mi familia, hoy reunidos en este lugar me volvió a transportar en los años en que era pequeña.

Mi familia todos los domingos tenían como tradición organizar un asado ya sea con más familiares o algunos matrimonios amigos, pero era infaltable.

Las mesas largas, las conversaciones variadas, los más pequeños correteando alrededor, juegos y muchas risas, la pasábamos tan bien.

Extrañaba todo eso, lo quería nuevamente y hasta ahora no me había dado cuenta de cuánto lo había estado añorando.

Todos estos recuerdos afirmaron más mis ganas de volver seguido, de no abandonarlos como mis padres creen que volveré a hacer.

¿Cómo podría?

Estaba disfrutando tanto estar rodeada nuevamente de personas que me querían y conocían, personas de mi pasado y personas nuevas que se ganaron un espacio en mi interior.

– Tienes una mirada perdida y sonrisa en tu rostro ¿En qué piensas?

Ryan me miraba sumamente curioso, le sonreí para que estuviera tranquilo.

Tenerlo al pendiente mío percatándose de cosas que nadie más lo hacía.

Me robaba suspiros tras suspiros a cada momento del día.

No sabía cómo pude desconfiar de él en un momento de esta mañana, debí imaginarme que se trataba de un engaño.

Presioné sus manos bajo la mesa y me acerqué a susurrarle evitando que personas me escuchasen.

– El asado, el ambiente todo esto.

Me hizo recordar momentos en familia que disfrutábamos todos los domingos desde que era pequeña, tradición argentina.

Lo necesitaba otra vez.

– Cómo no ibas a extrañar a tu familia, te alejaste por mucho tiempo.

Yo mismo extraño a los míos, aunque doy gracias a Dios por darme una de repuesto.

Lo miro enternecida, ese comentario hizo mi corazón añicos, nunca imaginé que quizás él extrañara a sus padres ¡Que insensible fui!

Había olvidado por completo que su única familia eran los Alexander, estaba solo en el mundo.

Tomé una de sus mejillas con mi mano y me acerqué aún más a él.

– En un futuro, juntos formaremos nuestra propia familia, hasta entonces quiero decirte que ya formas parte de esta.

Aquí amigos y familia de sangre no tienen diferencia, una vez que entras aquí ya no puedes escapar – digo acariciando su rostro viendo como su mirada bailaba con un brillo especial – Esto es como una sexta ¿Sabes?

– sonrío cuando sus cejas se levantan ante mis palabras – No permitiré que nunca más te sientas solo porque no lo estás.

– Te amo.

Me vuelves completamente loco, soy tan afortunado maldita sea.

– mi corazón pega un brinco tan alto ante tal revelación.

– Por fin alguien que te valora de vedad, amiga – dice con un grito Daniela que se encontraba a unas dos sillas de nosotros, la quería matar porque había logrado que todas las miradas estuvieran sobre nosotros, claramente había escuchado lo que Ryan me había dicho – El chico acaba de confesarle que la ama y que es afortunado por tenerla.

Yo creo que eres un hombre muy inteligente.

– ¡Dani!

– digo queriendo cerrarle la boca con un pan.

– No la hagas callar, porque tiene razón – dice Ryan poniéndose de pie, algunas exclamaciones de sorpresa se escuchan a nuestro alrededor ¿Qué hará?

– Espero que toda la familia lo escuche, quiero que todos sepan lo que siento por ti.

Estoy completa y locamente enamorado de ti, eres una mujer magnífica y me considero un maldito afortunado por tenerte.

Todos aplaudieron contentos con la afirmación tan sorpresiva de Ryan.

Mis padres eran quienes más sonreían, se mostraban felices por mí y me encantaba saber que lo aceptaban a él.

Era muy importante para mí saber que tenía el apoyo de todos en esto.

Pero ante un vistazo general y rápido por las caras sonrientes de todos vi como Esteban y Florencia eran los únicos que no expresaban felicidad por lo que acaban de escuchar.

Al contrario, podía ver como el rostro de Florencia se descomponía por el enfado, podía jurar que estaba maldiciendo en voz baja.

¿Qué demonios significaba eso?

Es que acaso la misma estúpida mujer que logró que mi prometido me dejara plantada frente al altar, estuviera interesada nuevamente en arrebatarme otro novio.

¿No fue suficiente con uno solo?

¿Tanta envidia sentía?

No lo comprendía, antes de esto jamás la había visto.

No la conocía de nada, no entendía porque querría hacerme tanto daño.

De todas formas, me encontraba tranquila, entendí que para Ryan solo existía yo y me amaba de verdad.

No haría las mismas cosas que año atrás hizo Esteban.

No se parecían en nada.

A pesar de esta seguridad algo dentro de mí despertó de repente alertando a todos mis sentidos.

Una duda emergió desde lo más profundo de mi mente, pero cuanto más lo pensaba más iba cobrando forma.

Tenía mucho que ver con la mujer de esta mañana en la habitación de Ryan.

Aun no comprendía exactamente qué relación podían llegar a tener, pero mi sexto sentido estaba encendido.

Mi instinto de caza de pruebas estaba de vuelta y era lo que me permitía ser una muy buena abogada.

Habíamos terminado de almorzar y sin darnos tiempo de nada Xime nos hizo ponernos en marcha, su locura por cumplir horario la tenía alborotada más aún cuando el guía se había atrasado unos minutos.

Cuando finalmente apareció nos divertimos todo el camino hasta el arroyo ya que mi querida amiga no permitía que descansáramos por tanto tiempo durante los tramos y en más de una ocasión habíamos logrado grabar excelentes videos de ella peleando con el pobre hombre por lo lento de su caminar o por algunas otras cosas triviales.

Todos esos momentos vergonzosos hizo más a meno nuestro andar y lo pudimos grabar absolutamente todo y ya teníamos material inédito que utilizaríamos en el gran día.

Sacamos fotos y videos de todo tipo, grabamos cada situación extraña y graciosa ocurrida, habíamos aprovechado para dejar todo absolutamente registrado, nadie se había salvado de nosotros cuatro.

Los padrinos y damas nos habíamos ganado los puestos con creces porque fuimos excelentes para capturar todo lo ocurrido en esta excursión que fue la más divertida de todas.

A más de uno habíamos captado en nuestras cámaras en una foto bizarra, será excelente para el álbum de recuerdos.

Al llegar donde se supone haríamos un pequeño camping y nos acomodaríamos a tomar sol, charlar, tomar mate y demás.

Los cuatro padrinos nos hicimos a un lado para charlar acerca de mi regalo de bodas.

La muy esperada “Despedida de soltera/o”.

Obviamente cada quien organizaba el suyo, las madrinas el suyo y el padrino el otro.

Pero como ya lo teníamos planeado al final ambas despedidas se unirían y tenía la idea perfecta.

Ryan quedó horrorizado al escuchar mi genial idea, una que había planeado en el vuelo mientras veníamos para acá, me dolía la panza de tanto reír porque según él ” No me tenía de esa forma” Si supiera la de cosas que planee en la secundaria, era la mente maestra de todos los desastres que hubo.

EL pobre tuvo que aceptar todas mis locuras ya que él no había pensado en nada lo bastante vergonzoso para el novio.

Las despedidas de soltero se trataban de eso, hacer miles de cosas bizarras en una noche antes de sentar cabeza en un matrimonio feliz.

Ya que nos encontrábamos retirados de los demás y tras cada uno estar en lo suyo no llamaríamos tanto la atención, decidimos conversar sobre la mujer misteriosa.

Xime y Mason se acercaron a nosotros cuando el otro tema quedó zanjado, mi amiga tenía noticias y se moría por compartirlas.

Antes de venir para acá había estado observando muy rápidamente las cámaras de seguridad de la finca, se había percatado de que la mujer había tenido alguien que la ayudó desde el interior ya que la había acompañado hasta nuestra cabaña.

El problema fue que el sujeto que no supo identificar si era una mujer o un hombre, se había mantenido alejado en ángulos bastante difíciles de captar por las cámaras, supo que se debía porque conocía exactamente su ubicación como los puntos ciegos.

Además, la noche había ayudado bastante para ocultarlos.

La mujer sí había estado en toma todo el tiempo, es como si no le importara que la viera a ella como si su intención todo el tiempo fuera ese mientras que él o ella se mantuviera como una incógnita.

Dani también había tratado de averiguar algunas cosas con el encargado de seguridad de la entrada.

El sujeto asegura que una persona dentro de la finca llamó diciendo que la persona que vendría era su hermana y que la dejara pasar ya que no había problemas.

Y que al dejarla ingresar esta persona había venido a recibirla, pero siempre manteniéndose en una distancia prudente donde su rostro no se viera y más teniendo en cuenta que venía vestida o vestido todo de negro hasta con una capucha sobre su cabeza.

Esto al guardia lo había sorprendido, pero entonces se dijo que la noche estaba fresca y que probablemente estuviera con frío, lo cual permitió que pasara desapercibido la situación y no lo avisara.

Lo único que quedaba pendiente ahora era el registro de llamadas, más sabiendo que hubo una llamada interna para avisar y autorizar la entrada de esta mujer misteriosa.

De esto me ocuparía yo, debía quizás recurrir a las leyes, pero antes debía refrescar mi memoria con los códigos y estatus del país.

Preferiría no pedirle ayuda a mi padre sobre el tema ya que esto lo alertaría, vería como poder solucionar esto con mucha discreción.

Luego de dar por cerrada la conversación los novios nos abandonaron ya que debía de pasar más tiempo con todos los invitados porque quizás lo más probable es que después se quejarían de que no compartieron tanto con ellos.

Daniela y Jesse alegaron que debían de charlar a solas, aunque sabíamos que lo que menos harían sería justamente “hablar” y es lo que más necesitaban, eran adultos y debían de saber aclarar las cosas y tomar las decisiones correctamente, pero hasta que no se dieran cuenta ellos mismos de sus errores nadie podía hacer nada.

Mientras tanto junto con Ryan aprovechamos de un momento para nosotros.

Nos recostamos y nos abrazamos disfrutando de la compañía del otro, hablamos de nuestras vidas y nos contábamos algunas cosas que no sabíamos del otro.

Había tanto que no conocíamos, pero estos momentos nos ayudaban a conocernos y a querernos un poco más.

Me sentía plena, en casa.

Sabía que este era mi lugar, entre sus brazos y en este momento no querría estar en ningún otro lugar.

Esa tarde volvimos mucho más tarde de lo que se tenía planeado, pero habíamos pasado un día hermoso, me había sentido tan feliz que me había olvidado de absolutamente todo, todas mis tristezas y todas mis inquietudes.

Estos días me he encontrado viajando en la nebulosa disfrutando como nunca antes.

– Hermosa que te parece si esta noche cenamos juntos, tengamos una cita.

– No te parece que estuvimos en una cita todo el día.

– Quiero una cita de verdad, una cita romántica.

Me encanta, me encanta que tenga esos detalles conmigo.

Es un hombre dulce pero que sabe cómo hacer sentir a una mujer especial.

– Ok, esta noche tendremos una cita romántica.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo