De Dama de Honor a... Novia!!! - Capítulo 14
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14: Capítulo 14.
Sherlock 14: Capítulo 14.
Sherlock Luego de nuestra estupenda cita, en la mañana siguiente Ryan y yo tuvimos que dejar el restaurante muy temprano, para nuestra fortuna no nos topamos con ningún personal ya que el único quien estaba presente a esa hora era el guardia de seguridad.
Agradecía en mi interior ya que no tenía ganas de ver caras desconocidas mirándome de una forma acusatoria sabiendo lo que hicimos.
Eso no quiere decir que no lo haya disfrutado, porque sí.
Pero no soy de las que anda exhibiéndose sin problemas, yo no soy de esas.
Apenas llegamos a casa Ryan quiso ir directo a la cama seguía exhausto, pero yo no quise volver a dormir, ya estaba amaneciendo y quise aprovechar el día hasta el máximo.
Decidí darme un baño, preparar café para luego tomar la portátil para poder seguir con nuestra investigación de la mujer misteriosa.
Tenía un contacto a pesar de que desaparecí por mucho tiempo, que podría ayudar a conseguir la orden necesaria para pedir las grabaciones de esa noche a la compañía de teléfonos, el problema con esto es que esas órdenes solo son dadas por un juzgado cuando la causa es grave y de suma importancia.
Debía de armar una estrategia bastante convincente para que un juez firme esa orden.
No sé por cuánto tiempo trabajé, perdí por completo la noción de la hora.
Ponerse al día con las leyes de otro país era bastante difícil y llevaba mucho más tiempo del que tenía previsto.
La persona que estuvo apoyándome por videoconferencia también tenía lo suyo por lo que tuvo que cortar la llamada.
De todas formas, me concentré en buscar algunas otras opciones por lo que me sumergí con todo que no presté atención en absoluto a lo que se encontraba en mi alrededor.
Todos estos días que no estuve trabajando pareciera que lo estaba extrañando, enfrascarme tanto en mis actividades era mi día a día y volver a concentrarme en algo así me daba cierta emoción.
Logré volver a la realidad cuando sentí el ruido de una taza sobre el mármol de la mesada, Ximena me estaba observando con una gran sonrisa ¿Por cuánto tiempo estuvo ahí que no la vi?
– No te sentí cuando llegaste – digo sorprendida.
– Veo que nunca cambiaste, siempre que te concentras mucho en algo pierdas la noción del tiempo y el espacio.
– Si es una costumbre no muy sana supongo.
Estaba trabajando en lo que ya sabes, pero y tú ¿Qué haces aquí tan temprano?
¿Qué hora es?
– Traje algunas cosas para desayunar, la iba a despertar a Dani.
Como ayer tuvieron su cita pensé en dejarte dormir.
Son las 9 a.m.
Las 9.a.m.
¡Wow!
Estuve una hora y media con esto y para mi pareciera que pasaron solo minutos.
– Ok, déjame que cierro todo esto y la despertamos.
Tengo muchas cosas que contarles – digo muy sonriente alertando a mi amiga que ya saltaba de la emoción.
Ambas fuimos a despertar a nuestra amiga, sería nuestra primera mañana juntas sin hombres ni nadie que nos interrumpa.
Aprovecharíamos a ponernos al día, planear lo que quedaba pendiente, aunque la mayoría del trabajo ya lo había hecho Ximena.
Aunque nuestra amiga protestó mucho para lograr levantarla al final lo logramos.
Cuando las tres estuvimos listas trasladamos una mesa cerca del sillón colgante del otro lado de la laguna para poder estar a solas y disfrutar de nuestro tiempo.
Allí nos deleitarnos primeramente con los bocadillos y el café antes que nada ya que mis amigas estaban muy dormidas aún para hacer otra cosa, yo estaba lo suficientemente despierta, pero estar así mientras hablábamos de lo deliciosa que estaban las galletitas me hizo recordar nuestros momentos compartidos en la universidad.
– Bueno chicas me alegro que hayamos podido terminar todo finalmente – nos dice una muy feliz novia, habíamos trabajado en la lista de pendientes por casi una hora y media – Ahora debemos de pasar el cronograma completo a todos en la casa y todas las mujeres prepararnos para cuando la modista llegue, hoy concluye el tema de los vestidos.
– Bien, lo haré yo – ofrece Daniela, mandando un mensaje al grupo que habíamos creado el día anterior para facilitar mucho más esto.
– Volvamos con el resto, supongo que nuestros chicos nos estarán extrañando.
Porque yo sí extrañaba a Ryan, durante nuestro desayuno había puesto al corriente de nuestras aventuras el día anterior a mis amigas, les había mostrado su hermoso regalo y les había contado una historia a medias de nuestro “reencuentro” en el aeropuerto con el frappuccino.
Ambas quedaron extasiadas al ver el perfecto regalo y no paraban de recalcarme que me había sacado la lotería con él.
Ya lo creía.
– ¡Buenos días!
– digo entrando a la habitación esperando ver a Ryan todavía en la cama, pero me lo encuentro saliendo del baño en toalla.
– ¡Wow!
Me alegras la vista.
– Mmmm quizás tú también deberías de alegrarme la vista a mí – me dice acercándose mientras me agarra de la cintura y me arrastra hasta la cama.
– ¡Basta!
– digo retorciéndome entre sus brazos – Tenemos que ir con la modista dentro de poco.
Tengo un vestido de dama de honor que todavía no lo vi, confío en mi amiga, pero aún temo que no me guste.
– digo riendo mientras me escapo del agarre de Ryan y busco otro atuendo para el día.
Ya que el día se trataría exclusivamente en definir los últimos detalles de la boda, como la prueba de vestido, elegir el ramo adecuado, definir algunos arreglos florales que quedaron sin ver y por supuesto lo que estuve añorando desde el primer día el catering.
El día de hoy estábamos a salvo de actividades deportivas por lo que podía evitar las calzas deportivas que las odiaba infinitamente.
Busqué un atuendo tranquilo de verano, vestido floreado y suelto con un poco de maquillaje para darle vida a mi rostro, más teniendo en cuenta que me vería con mi vestido puesto dentro de unas pocas horas y no quería arruinar la primera y última prueba con una cara de zombi.
– ¡Estas hermosa!
– me dice Ryan quien también estaba más guapo que nunca con unos pantalones de color beige y una remera blanca básica.
– ¿Es necesario que ya te vayas?
En ese momento mi teléfono suena anunciando una llamada entrante, cuando miro la pantalla veo que se trataba de Ximena, aparte me di cuenta que tenía un mail que hasta el momento no lo había visto.
Miro a Ryan pidiéndole disculpas silenciosamente mientras tomo la llamada.
Estaba segura de la razón de su llamada, cuando la escuché toda alborotada y desesperada preguntándome donde estaba me confirmó lo que creí, la modista había llegado y no me veía cerca por lo que seguro ya estaba desquiciada, es que la conozco tan bien.
– Ya estoy yendo no te preocupes – digo colgando el teléfono.
– Tienes que ir – me dice Ryan con voz resignada.
– Si perdón.
Cosas de damas.
– Lo sé, te extrañaré – me dice mientras me acerco a él y le doy un beso fugaz.
Al llegar en la habitación de invitados de la casa principal donde mi amiga dispuso a la modista con todos los vestidos, escuché varios murmullos de mujeres.
Supuse que ya estaban todas presentes.
Cuando ingresé me sorprendí al ver a todas las mujeres de la familia ya presentes bebiendo de copas de champagne una más emocionada que otra.
¡Vaya!
Cuando se trata de vestidos y ropa todas llegan bastante rápido.
Hasta la zorra maldita de Florencia había llegado primero, había tenido la leve esperanza de que no vendría.
Como estaríamos solo mujeres creí que quizás se acobardaría de estar en un mismo cuarto conmigo, pero creo que esta mujer era una desvergonzada de primera.
– ¡Amiga llegaste!
– me recibe Dani – Por fin, ya no la soportaba más a la estúpida cuñada de Xime – me susurra esto último.
La miro sorprendida por lo que me dice, pero me susurra que luego me contará.
– Bueno señoritas, ¿Quién comienza?
– nos dice la modista entrando a la habitación.
Por supuesto todas las señoras quisieron que la novia fuera la primera, pero nosotras tres deseábamos que fuera Florencia.
De todas formas, tuvimos que disfrutar ver a nuestra amiga con su hermoso vestido de novia que era de ensueño sin dudas.
El corsé estaba hecho con muchas ballenas que dibujaba la figura de mi amiga, además, estaba bordada por completo con unos hermosos cristales traslucidos que reflejaban la luz de una manera cautivante, sabía que mi amiga amaba los brillos y llamar la atención, ¿Cómo no lo iba hacer el día más importante de su vida?
Estaba completamente de acuerdo con ella.
Luego de ver a Xime y a su madre llorando de felicidad emocionadas al punto que terminamos lagrimeando todas, mi amiga decidió que luego lo hicieran las señoras, Florencia y luego las demás chicas.
Quería que las damas fuéramos las últimas así ya no quedarían otras mujeres y podíamos disfrutar de este momento que por años habíamos soñado pasarlo juntas.
Aunque parezca tonto la prueba del vestido era la cosa más importante y emocionante que podías compartir con tu amiga.
– Julia querida, cuéntanos ¿Cómo van las cosas con Ryan?
– me pregunta la señora Alicia.
<< Señora que tiene que venir a preguntarme justo cuando estoy investigando a una mujer que se metió en la cama de mi chico además estando Florencia presente >> – ¡Bien!
volver a encontrarnos, darnos la oportunidad y que esté funcionando es muy grato para nosotros.
Estamos tratando de hacer todo como si esto fuera la primera vez.
Todas las mujeres en la habitación suspiraban ilusionadas contentas de escuchar eso, pero Florencia hacia unas caras de asco que creía que yo no me daba cuenta, pero lo que no sabía ella es que yo no la perdía de vista.
– Nos alegra tanto que hayas encontrado a un hombre que te ame de verdad.
– Escuchar eso de parte de Alicia me daba cierta gracia, sabía que la mujer odiaba las decisiones tomadas por su hijo.
Siempre me ha querido como a una hija, pero me alegro haber sabido lo estúpido que es su hijo, me salvé de encadenarme a alguien que no me merecía.
Después de lo que pareció una eternidad finalmente nos quedamos las tres juntas.
A pesar de que todas se fueron probando el vestido nadie había querido marcharse hasta que la última se probara el suyo, por lo que no tuve más remedio que ponérmelo frente a todas.
Para mi gran dicha la hermosa pieza que mi amiga encargó me quedó como un guante y me deleité aún más cuando vi el odio en los ojos de Florencia cuando veía mi figura envuelta en toda esa tela brillosa.
Es que el vestido de dama era hermoso, perfecto y cautivadoramente sexy.
De un color champagne con tiritas, en la parte superior ostentaba una tela de paillette con un escote en V profundo de los lados de adelante y atrás, en la parte posterior una tela de tul bordado de un color champagne bastante claro era la protagonista junto con una abertura que comenzaba desde muy arriba.
Una pieza atrevida que no dejaba nada a la imaginación, me sorprendí que mi amiga eligiera este tipo de vestido para sus damas ya que siempre buscan no opacar a la novia, pero Ximena no pensaba en esas cosas.
Ella sería el centro de atención sin importar que nos pongamos ese día, pero ella era increíblemente buena y quería que ese día no solo ella brillara de lo hermosa que estaría sino también sus amigas.
Por eso la amaba, ella siempre había sido muy especial.
Yo debía de confesar que por un momento me sentí muy expuesta, el vestido era hermoso muy revelador y ambas damas no éramos ciertamente de esas mujeres que eran piel y hueso.
Ambas somos bastante curvilíneas que tenían con que llenar cada parte de la tela, incluso la parte donde no había.
Aunque luego de escuchar las exclamaciones de todas jurando que ese vestido era para mí y luego de verme por unos largos minutos me dije ¿Por qué no?
– Bueno ya di lo que tienes para decir, desde que llegaste estuviste con unas ganas de charlar que parecía que explotabas.
– Bueno, había comenzado mis investigaciones con respecto a la mujer.
Conseguí que un conocido me ayude con la orden y hoy antes de entrar con la modista recibí un mail.
Tenemos un juez que está dispuesto a firmar la orden, cuando lo tenga me pondré en contacto con la telefonía.
– Eso es genial, pero tengo una duda ¿Cómo conseguiste un juez para que firmara la orden?
– Bueno, mi padre es abogado de tu familia.
Temporalmente estoy contratada por el despacho así que oficialmente soy tu abogada y el pedido lo estás haciendo tú misma, además, mi contacto me habló de un juez que conoce a nuestras familias y está dispuesto a ayudarnos.
Mis amigas quedaron observándome fijamente y luego estallaron en risas.
– ¡Wow!
Amiga enserio tienes ganas de saber quién era esa mujer.
– Bien Sherlock, vamos que el almuerzo ya va estar y después nos queda ver el ramo, definir los arreglos de flores y lo más asombroso el catering para la merienda.
Así que ponte en el papel de dama y deja la lupa mientras.
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