Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

De Dama de Honor a... Novia!!! - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. De Dama de Honor a... Novia!!!
  4. Capítulo 27 - 27 Capítulo 27
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

27: Capítulo 27.

El gran día 27: Capítulo 27.

El gran día Toda la casa era una locura, habíamos despertado a las 6.30 a.m porque a pesar de todo el alboroto los novios querían desayunar una vez más todos en familia.

Que podíamos hacer, era el gran día de la pareja y debíamos consentirlos.

Aunque la realidad es que todo estábamos eufóricos y felices porque esta semana nos cambió la vida totalmente y puedo decir que a mi me transformó y por primera vez en años me siento completo.

– Chicas?

Creen que el collar de la abuela me quedará muy ostentoso o exagerado.

– Ximena!

Ya tienes un collar no lo cambies a último momento.

– le dice su madre desde el otro lado de la mesa.

Las chicas eran las que más alborotadas estaban y lo que no podía comprender era como lograban seguir cuerdas luego de que pasaron básicamente toda la noche despiertas.

Luego de nuestro momento con Julia en el estanque tuvimos que volver a la cabaña ya que todas las chicas estaban allí y sabía que se preocuparían por ella si no volvía, la cuestión es que me echaron de mi propio lugar porque esa noche sería solo de chicas.

Tuve que pasar la noche con los demás chicos en la cabaña de los primos ya que todas sus mujeres también estaban con las demás mujeres.

Lo triste fue tener que escuchar a Mason preguntarse si Ximena no se arrepentiría en el último y cosas así.

Lo bueno es que nos emborrachamos un poco y nos dormimos luego.

– Crees que en todo el día no nos veremos o en algún momento podemos cruzarnos y estar un ratito juntos.

– le digo en el oído a Julia quien estaba en silencio mientras aún se despertaba por completo, creo que era la única que aún no emitía palabra.

– Probablemente como Dama de Honor Xime me tenga para todos lados, además las estilistas vendrán a peinarnos desde temprano.

– me dice mientras se recuesta en mi hombro y me mira con esos ojitos de gatito.

Estos últimos días estuve con algo en mente y ahora en el gran día de mi mejor amigo me doy cuenta que esta idea que me estuvo rondando tiene sentido más que nunca.

Esta mujer logró hacer que mi corazón vibrara de felicidad cosa que nunca había ocurrido, por lo menos no con esta intensidad.

Y mi decisión esta tomada, esta idea loca y absurda se enfatizó anoche luego de que Julia hablara sobre en futuro que nos esperaba y la verdad es que todo lo que le había dicho anoche era tan real.

La seguiría donde fuera no podría olvidar toda esta semana y volver a mi vida sin ella.

No lo soportaría.

– Bueno te disculparé por eso pero solo si luego de todo esto tenemos nuestro momento a solas.

Se acerca aún más y me da un pequeño beso.

– Perfecto, ya estoy ansiosa.

¡Bueno gente!

Atención a todos, en sus teléfonos encontrarán el itinerario del día, el gran día.

Recuerden mujeres sean puntuales ya que las estilistas tienen mucho trabajo, además deben estar listas a  tiempo porque nos tomarán algunas fotos antes, señores ustedes por favor anuden bien sus corbatas estén presentables para las fotos.

– ok…

La chica loca de los itinerarios y las listas ya estaba al 100% después de su café, ya la daba por pérdida aunque para lo  que tenia pensando era ideal, sabría exactamente donde se encontraría durante todo en día.

– Bueno gente que esperan!

Muevanse!

– grita Ximena echando a todos de la mesa.

Para mi grata sorpresa la cabaña estaría libre todo el día ya que dispusieron un saloncito de la casa principal donde todas las mujeres asistirían para los peinados y maquillajes además que tendrían habitaciones donde se vestirían y sabía que Julia y Dani estarían cambiándose donde Ximena así que la cabaña la tenía solo para mi.

– Señor Blanco – digo corriendo un poco para alcanzar a los padres de Julia quienes por suerte salieron mucho después que su hija y las otras chicas lo hicieran.

– Disculpen puedo hablarles unos minutos por favor.

– Hijo!

Si por supuesto!

Por favor dime Dario somos familia – me dice mientras palmea mi espalda  – Es verdad estamos en confianza, puedes llamarnos por nuestros nombres.

– me dice la señora Blanco muy dulcemente.

– Quieres hablar aquí o prefieres un lugar un poco más privado.

– La verdad es que prefiero un lugar lejos de las chicas.

– contesto muy sincero.

– Vayamos a nuestra cabaña, sabemos que nadie irá para allá – me dice Dario mientras caminamos.

Ambos eran unos padres increíbles, en los pocos momentos que compartí con ellos supe ver lo realmente unidos que eran y lo orgullosos que se encontraban por la hija que tenían, eso alegraba un poco más mi corazón ya que conocía ese tipo amor por los Alexander quienes me tratan como un hijo más desde que perdí a mis padres, me alegraba que Julia tuviera eso en su vida a pesar de que estuvo muchos años fuera alejada de ellos.

Por otro lado, cuando los mios aun vivían no estaban orgullosos del hijo que se negaba a ocupar su lugar y se encontraba feliz viviendo su vida diferente a lo que se suponía debía ser.

Eso logró en mi cierto trauma ya que luego de perderlos he buscado la forma de ser lo más perfecto posible en todo lo que me proponía para así poder hacer sentir orgullosos a los padres que la vida me había dado como segunda oportunidad y creo ahora que como regalo por haber elegido a la mujer correcta me gane otros padres más.

– Bueno Ryan, toma asiento y dinos de que querías hablar.

Bueno ahora que los tenía frente a mi los nervios me invadían, ellos no conocían la historia real, no sabían que en realidad conozco a su hija hace tan solo una semana pero que estaba completamente enamorado de ella.

Si lo supieran sería probable que me dijeran que no a lo que estaba a punto de preguntarles.

– Debo admitir que tengo el corazón desbocado, esto parecía fácil en mi mente pero ahora parece imposible.

– confieso mientras ambos me miran atentamente – La verdad es que amo a su hija con locura y jamás creí amar a alguien de esta manera, nunca creí  encontrar a alguien que me complementara de esta forma, que me entendiera y comprendiera tanto a pesar de que aún falte conocernos más.

<< Y la razón por la que este casi a punto de un infarto es que la amo y no soy capaz de pensar una vida donde no este ella a mi lado, no soy capaz de volver a mi vida después de esto sin ella a mi lado.

¡cielo santo!

Quiero pedirles la mano de su hija para poder así pedirle que se case conmigo, sé que quizás este un poco reacia a los casamientos, ¡Dios, la mujer vive ayudando a las mujeres a divorciarse!

– digo sin darme cuenta en voz alta – Perdón, se que estoy hablando muy rápido y diciendo muchas cosas.

Pero quiero casarme con su hija y quiero correr el riesgo de que me diga que no luego de la experiencia tan horrible que tuvo pero la amo tanto que quiero que todos los sepan de la misma manera que esta semana mi mejor amigo estuvo demostrándonos a todos que ama a Ximena.

Pero quise hacer las cosas bien, pedirles a ustedes primeramente su permiso y saber si tenemos su bendición.

Decidí cerrar la boca, había dicho tanto en tan poco y muy rápido que creo espante a los padres de mi novia, porque ambos me miraban casi atónitos y sin decir nada.

La expresión de Marissa se había suavizado más pero la de Dario aún seguía sería y eso me intimidaba un poco aunque hacia todo lo posible por no demostrarlo.

– Cariño tienes algo que decir?

– dice Marissa llamando la atención de su marido que aún me seguía observando.

– Quieres decirle algo tu primero o quieres que lo haga yo.

– Dile tu primero.

– contesta seriamente, mi corazón en ese momento se detuvo por completo ya que no sabía si el asunto de que no me dijera algo él primero no querría decir que estaba en desacuerdo con mi idea de casarme con su hija.

– Bueno Ryan, – comienza la madre de Julia que me mira con los mismos ojos marrones que pueden decirte el secreto del universo – Mira nos tomaste un poco por sorpresa, imagina que no habíamos visto a nuestra hija durante 5 largos años luego de que un imbécil la haya abandonado en el altar y cuando finalmente la tenemos otra vez otro hombre quiere volver a desposarla.

Tranquilo, no te compararía con Esteban ni estando loca porque en estos días que te conocimos puedo decir con seguridad que eres todo lo que siempre quise para mi hija.

Y lo veo, lo veo en tus ojos en tus palabras cuanto la amas y para tu tranquilidad infinita quiero decirte que si, tienes mi bendición.

La mujer se pone en pie e inmediatamente lo hago yo también ya que luego ella me abrazó con tanto cariño que sentía como el aire volvía mis pulmones.

– Ryan – dice Dario llamando mi atención, ahora él también estaba de pie.

¡Nervios al ataque!

– Puedo estar de acuerdo con Marissa con que vemos que realmente amas  a nuestra hija de tal manera que puedo estar tranquilo por que sé que no le romperías el corazón pero debo decir que quien me preocupa en verdad eres tú.

Mira muchacho, mi hija es de esas mujeres que nunca pueden cerrar la boca y hablan todo el tiempo pero cuando se trata de expresar sentimientos es más dura que una piedra, le cuesta.

Y la verdad es que no sabría decir como la veo luego 5 años queriendo superar el trauma de su vida que la llevo a cruzar todo un océano.

No digo que no la vea feliz a tu lado, todo lo contrario desde que la ví ha estado radiante como nunca pero temo que reaccione de alguna forma que no deseas cuando se lo propongas, pero bueno lo has dicho estas dispuesto a arriesgarte y eso lo valoro y lo admiro tanto.

¿Cómo no darte mi bendición?

– dice esto último riendo y extendiendo los brazos para un abrazo.

– Suerte chico!

Y si mi hija acepta casarse contigo sé que habrá tomado la mejor decisión de su vida.

– Gracias señor!

No sabe lo feliz que me pone saber que me aceptan y que realmente crean todo eso de mi.

Espero poder ser todo y más de lo que su hija necesita.

Muchas gracias, ahora debo ir a pedir que me devuelvan un anillo que estuvo esperando tantos años la mujer perfecta – digo mientras salgo disparado del lugar.

HORAS MAS TARDE…

Había corrido durante casi todo el día tuve que ir a pedirle a mi madre el anillo que le había pertenecido a mi madre biológica y que antes de ella era de mi abuela, ese anillo significaba tantas cosas para mi que era el indicado para proponérselo sabía que no me equivocaba aunque sabía que era precipitado pero esto era amor real y no lo dejaría pasar.

Finalmente mis cómplices fueron los hombres de la familia y Xime para la gran propuesta, ya que no confiaba en el silencio de nadie más y necesitaba a una mujer si o si que me ayudara.

Al principio lo dude ya que no paraba de hacer ruidos raros aunque logró controlarse y me explicó que eran gritos silenciosos, como sea, la mujer era una locura total pero una grandiosa amiga.

Con el permiso de Mason y la novia de acaparar un poco de atención en su boda planeamos todo rápidamente en detalle para que fuera inolvidable.

Y lo sería, de una manera graciosa pasaría a ser de Dama de Honor…

a Novia!

Mas tranquilo sabiendo que todo estaba en su lugar, me encontraba un tanto nervioso pero muy feliz tomándonos las fotos pertinentes.

Desde hacía media hora el fotógrafo nos tenía a todos por todas partes y con las exigencias de Xime de que todo fuera perfecto esto se hacia eterno.

Lo gracioso es que los novios aun no se vieron, faltan las fotos con la pareja ya casada.

Pero como dije, hoy era el gran día en  donde cada capricho se les daría.

– Buenas tardes a todos, les pedimos que vayan tomando asiento ya que la ceremonia esta por comenzar.

– La voz de la organizadora de bodas sonó por los altavoces e hizo que todos se movilizaran.

Todos tomaron su lugar quienes venían de lado del novio y los que vinieron por la novia.

A nosotros los padrinos nos mandaron a esperar en el altar junto con el novio quien estaba más nervioso y no dejaba de dar vueltas y vueltas hasta que finalmente la marcha nupcial había comenzado a sonar fue entonces que todo se puso en absoluto silencio y además las caminatas de Mason terminaron para luego quedarse petrificado en su lugar observando con cara de bobo la gran entrada de la novia.

Pero mis ojos no estaban con la novia, mis ojos seguían a una de sus damas la cual me tenía soñando despierto.

La ceremonia se llevó a cabo de la mejor manera, todas las mujeres se habían puesto a llorar ya que los votos de Ximena conmovieron a todos.

Luego cuando intercambiaron los anillos todos se pusieron en pie a darles un cálido aplauso después de que el pastor los uniera como esposos.

Todos los presentes esperaron que ambos recorrieran la alfombra donde todos lanzamos arroz y pétalo de rosas hasta que por fin pudimos abrazarlos y felicitarlos.

– Amigo felicidades!!

No puedo creer que lo hayas logrado ¡Te casaste!

– le digo a Mason quien estaba lagrimeando de la felicidad.

– Si lo hicimos, creí que moría de la angustia antes del si.

¿Por cierto estas listo?

No te arrepientes cierto.

– Estoy más seguro que nunca.

Verlos a ustedes me da más seguridad, solo espero escuchar lo que deseo.

– Lo harás tranquilo.

Fuimos cada quien a ocupar las mesas correspondientes mientras esperábamos a que la pareja hiciera su entrada en la carpa donde se había dispuesto todas las mesas y la pista de baile.

Para mi alegría sabía que a partir de este momento estaría con Julia, no la había visto desde el desayuno.

– Por fin te veo.

– me dice mientras toma lugar a mi lado.

– Amor no te he visto desde la mañana.

¿Que has estado haciendo?

– Nada cosas de padrino, calmar al novio – digo mientras sonrío y veo a Mason que bailaba el vals de entrada con su ahora esposa.

– Quieres bailar?

– Por supuesto  Ya algunas parejas acompañaban a los novios en la pista, ambos fuimos con ellos mientras en el proceso me bebí de un trago una copa de champagne.

– Te ves increíble – me dice mientras la veo observarme con esos ojos marrones – Siempre pensé que eras alguien que nació para los trajes.

Me río por esa ocurrencia aunque era algo que mi madre siempre le decía a mi padre cuando creían que no escuchaba.

Faltaba poco para la gran sorpresa que tenía preparado y solo esperaba con ansías que esta bella mujer me dijera que si.

– Tu te ves hermosa, la verdad temía que Ximena hiciera que usaras algo espantoso.

Pero debo decir que este vestido es perfecto.

– Y la verdad aunque no sabía nada de vestidos supe que este vestido era perfecto para Julia.

Pero no puedo negar que anhelaba con todo mi corazón verla vestida de blanco.

– Por favor pasemos a la mesa dentro de unos minutos serviremos los primeros platos.

– nuevamente todos seguimos las órdenes de la organizadora de bodas quien seguía el itinerario al pie de la letra como Ximena y Julia le habían indicado.

Mientras pasaban la historia de ambos en fotos servían el plato de entrada y todos reían y disfrutaban de la tarde noche tan hermosa que hacia.

Pero yo lo único que podía  pensar era en el momento en que dijera aquella pregunta que posiblemente cambiaría mi existencia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo