Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

De Hombre a Dios - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. De Hombre a Dios
  4. Capítulo 22 - 22 Capítulo 20 El Augurio I
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: Capítulo 20: El Augurio I 22: Capítulo 20: El Augurio I Punto de vista de Drake Helkar  “Debo apurarme… ¡Immaterial!” Fueron mis palabras antes de que mi cuerpo se volviera intangible, logrando atravesar las desgarradoras garras de Oso Rocoso, un monstruo que aparecía a las afueras del desierto Suroeste de Flock.

“GRUAAARRGH.” Rugió ferozmente, intentando distraerme al ver que me acercaba a él rápidamente.

Se acabó, con este, por fin serán 20.

Me dije sonriendo, antes de activar nuevamente Immaterial al ver sus veloces ataques.

Cuando por fin tuve al Oso Rocoso muy cerca de mí, activé Deflagration después de tocarlo con mi mano izquierda, logrando expulsar una absurda cantidad de fuego que lo envolvió por completo, fracturándolo térmicamente con la ayuda de una fuerte patada que logré después logré conectarle.

Excelente, ahora podré regresar a casa.

Pensé muy cansado, después de que el convertidor en mi pulsera izquierda absorbiera parte del maná del Oso Rocoso, generando un poco de luz que pasó desapercibida bajo los intensos rayos del sol que golpeaban el lugar en donde estaba.

Cuando llegue nuevamente a casa, juro que lo primero que haré será darme un baño caliente.

Pensé, imaginando aquel momento antes de sacar la piedra mágica rojiza que había en los restos del monstruo, y de alejarme al lugar en donde había dejado a mi compañero de viaje.

Habían pasado muchos años desde la partida de Angelica, de la cual no he sabido nada después de nuestra rara pero recordada despedida.

Ahora me encontraba cerca de Brumenwent, un pueblo que estaba a cinco días seguidos de viaje desde Birton, y todo gracias a Ness, uno de los dragones de la familia que acortó mi viaje.

Los días fuera de Birton habían sido muy solitarios y extraños para mí, porque desde que tenía recuerdos en este mundo, la mayoría del tiempo la estaba en mi casa, en sus alrededores o si estaba afuera, siempre estaba con alguien.

“Es hora de irnos.” Comenté a Ness, antes de montarme sobre su lomo y de darle órdenes en forma de ondas de maná sobre su cuerpo.

Ness, al sentir lo que quería, empezó a mover sus alas, elevándose rápidamente hasta sobrepasar las nubes.

A ver, si demoré dos días encontrando y matando a esos Osos Rocosos, ahora debería de tener siete días para volver, ya que, si mal no recuerdo, el plazo que me dio Kadian fue de 15 días.

Pensé, antes de acostarme sobre su espalda, mientras miraba el cielo azul.

“15 días… Ese fue el plazo que me dio para la segunda prueba de mi Augurio.” Dije muy cansado, antes de tomar una corta siesta sobre la espalda de Ness.

Hace unos meses, mis padres, Kadian Helkar e Irisha Helkar nos informaron a Zoe y a mí que pronto partirían al Reino de Clifland, algo que ambos sabíamos desde hacía ya varios años.

Al principio me sorprendí por la repentina noticia, pero después de digerirla la acepté, ya que la idea de estar solo era algo que necesitaba para encontrar los demás fragmentos de Bernal, que era la misión principal que tenía en este mundo.

Después de informar eso, anunciaron que en unos meses darían inicio a mi Augurio, algo así como un examen final dentro de nuestra raza que consta de 5 pruebas distintas, que verifica nuestras habilidades y pensamientos, o algo así había dicho Zoe hace tiempo cuando le pregunté qué significaba exactamente.

En estos últimos meses mis padres se mantuvieron un poco distantes, ya que estuvieron preparándose para su viaje además de organizar mi Augurio, haciendo que mi único apoyo fuera mi confiable hermana Zoe, que ahora era más pequeña que yo en estatura, porque a pesar de que ella tenía 52 años apenas parecía alguien de 15, mientras que por alguna extraña razón yo parecía alguien un poco más mayor que ella.

Al despertar de mi corto sueño, noté que aún seguía sobre el aire, pero con un horizonte más amarillento, debido a que el sol empezaba a ocultarse.

A-aún falta para que anochezca.

Pensé bostezando, viendo cómo el arenoso suelo que había pisado hace unas horas fue reemplazado por uno más verdoso.

Supongo que puedo aprovechar este tiempo para pensar un poco.

Me dije a mí mismo recordando varias cosas hasta que una duda me vino a la cabeza.

Ahora que recuerdo, no pude preguntarles directamente a mis padres qué pasaría si no logro pasar esta prueba.

Pensé, imaginando esa posibilidad con una sonrisa irónica.

Bueno, como casi no los vi antes de la primera prueba, me olvidé completamente de hacerlo.

Aunque supongo que no pasará nada malo, después de todo, lo peor que podría pasar es que me dejen seguir entrenando, algo que obviamente no haría, ya que debo de ir a por los demás Fragmentos de Bernal.

El viaje de regreso a casa fue emocionante, porque pude ver los hermosos paisajes que había, a diferencia de la ida, que solo me centré en llegar rápido al territorio de los Osos Rocosos.

Después de estar viajando por varios días, por fin había llegado a Birton, y justo antes de que se oscureciera por completo el cielo.

Al acercarme lo suficientemente a casa, pude sentir el maná de mi maestra y hermana, aquella persona que me había enseñado casi todo lo que sé de magia, esgrima y otras cosas.

“¡Ya estoy de vuelta Zoe!” Grité desde lo alto, ordenándole a Ness que tuviera cuidado al aterrizar, para así no destruir el jardín que teníamos en casa.

“Sí que llegaste rápido.” Comentó Zoe, una qué vez bajé de los lomos de Ness junto a un pequeño saco de tela.

“Así es, lo hice tan rápido que pude lograrlo un día antes del plazo.” Dije con una sonrisa mientras me alejaba de Ness, haciendo que el enorme dragón cruzara los brazos antes de acostarse sobre el césped del suelo.

Con entusiasmo, empecé a contarle algunos detalles de mi viaje, hasta que al entrar a casa me encontré con Kadian enfrente de las escaleras que daban con la entrada de nuestra casa.

“Bienvenido Drake, pasa al salón.” Ordenó Kadian, después de señalarlo con una mirada afilada.

“Sí, padre.” Respondí nervioso por lo directo de sus palabras, antes de entrar al interior de nuestra casa.

Qué raro, no se ve nada sorprendido de verme llegar un día antes.

Me dije antes de pasar al salón.

Al entrar me encontré con Irisha, mi madre, que estaba sentada sobre los sillones que teníamos.

“Qué bueno que regresaste a salvo Drake.” Comentó alegremente mi madre, antes de invitarme a sentarme a un lado de ella.

Después de mi rara bienvenida, empecé a reportar lo que había hecho durante mi viaje, para después abrir el saco que llevaba conmigo y mostrarles las piedras mágicas rojizas que solo los Osos Rocosos tenían en su interior.

Kadian me pidió el saco para revisarlo, y después de hacer un conteo, dio por superada la segunda prueba.

“Bien hecho Drake, ahora ve a descansar, porque lo necesitarás, ya que tu la tercera prueba de tu Augurio será mañana mismo.” Dijo, mirando ligeramente a Zoe por un instante.

Satisfecho por los resultados de la prueba, agradecí a mis padres antes de ir al segundo nivel de nuestra casa.

Al estar arriba, lo primero que hice fue entrar a mi cuarto a por ropa limpia, para después darme un largo baño con abundante agua caliente como lo había estado soñando las últimas semanas.

Después de estar más de dos horas dentro del baño, decidí salir, escuchando un fuerte sonido a las afueras de nuestra casa antes de abrir la puerta del baño.

¿Eh?

Parece que recién dejarán a Ness en su cueva.

Sin darle mucha importancia, me dirigí a mi cuarto, solo para encontrarme a Zoe sentada sobre mi cama, con una mirada puesta en Ness que se alejaba cada vez más a través de la ventana de mi cuarto.

Zoe.

Pensé, observando su rostro preocupado, que apenas era visible por la poca luz de la luna que había.

“Zoe, ¿qué haces acá?” Pregunté, llamando su atención y haciendo que se volteara para verme.

“Pasa Drake, quiero hablar contigo.” Respondió a la vez que golpeaba levemente una parte de mi cama con la palma de su mano.

Qué raro, se ve más preocupada que desde que empezó mi Augurio, me preguntó qué le habrá pasado.

Comenté dentro de mí, acercándome lentamente para prender el Luminorb que tenía mi cuarto, un aparato mágico que servía para dar luz a las habitaciones con magia, algo así como una bombilla mágica que iba en los techos.

Gracias a la luz, pude ver que esta llevaba puesta su ropa para dormir, haciendo que tragara saliva antes de sentarme a su lado.

Ahora que somos más grandes, estas visitas nocturnas me parecen cada vez más incómodas….

Pensé nervioso, mientras esperaba a que Zoe dijera algo.

Aunque también es verdad que no espero nada raro con ella, porque después de todo confío en ella, porque se volvió más cercana a mí después de su ayuda en esta última década.

“Drake, la verdad es que estoy preocupada por la prueba de mañana, porque no estoy segura de si estás preparado para algo así.” Dijo, rompiendo el silencio que se había creado.

¿Preparado?

¿Acaso será tan difícil?

“No te preocupes Zoe, verás que superaré cualquier prueba que se me atraviese.” Dije con seguridad, antes de levantarme para posar como la estatua de un antiguo héroe, provocando una sonrisa en la cara de mi hermana.

“Jajaja.” Rio dulcemente, haciendo que me preguntara qué era tan gracioso.

“No importa cuánto crezcas en estatura, parece que siempre serás el mismo tonto de siempre.” Continuó, confundiéndome aún más.

“Espera, ¿cómo qué tonto?” Pregunté un poco molesto antes de que Zoe me pidiera nuevamente que me sentara nuevamente.

“Siéntate, quiero contarte algunas cosas de mi Augurio, porque a lo mejor te pueden ayudar.”  ¿Qué?

¿Ahora si pretende contarme?

Pensé, recordando las veces que se lo había pedido y cómo ella me lo había negado.

Me pregunto qué habrá cambiado ahora.

“Está bien.” Respondí, sentándome a su lado, y centrándome en lo que me iba a decir.

“Como sabes, yo pasé por mi Augurio hace más de 10 años, y a diferencia del que estás pasando tú, el mío solo duró unos pocos días, ya que los Augurios son pruebas distintas para cada miembro de nuestra raza.

Estas pruebas las organizan y definen los líderes de la familia y raza, así que en nuestro caso las mías fueron hechas por mamá y papá, que las hicieron para evaluarme especialmente a mí.” Es verdad, en aquel tiempo mis padres se veían muy ocupados, así que este era el porqué.

“La primera prueba que pasé fue una de conocimiento, en donde me hicieron responder a varias preguntas escritas y orales de razonamiento lógico, historia, cultura, y ciencias mágicas.

Algo parecido a lo que hiciste tú.” Comentó, antes de seguir hablando.

“En la primera prueba casi siempre se mide únicamente el conocimiento, y en la segunda la fuerza y la destreza contra los monstruos, ya que para mi segunda prueba tuve que ir a cazar a todos los líderes de los monstruos de los alrededores de Birton, algo que puede ser simple si lo haces tomándote tu tiempo, pero, a mí solo me habían dado un día para lograrlo.”  “Espera Zoe, ¿en serio lograste hacerlo en un solo día?” Pregunté, cortando sus palabras debido a la curiosidad que sentía.

“Así es, pude hacerlo gracias a mi habilidad Phantom Mirage, que lo había aprendido unos días antes de mi Augurio, y para serte sincera, eso me dio una gran ventaja, ya que nuestros padres no sabían que había aprendido esa habilidad.” Respondió, moviendo su cabello a un lado para que pudiera ver la runa que llevaba en la nuca, la misma que me había enseñado hace ya varios años.

Wow, creo que si a mí me pidieran hacer lo mismo, no podría lograrlo.

Reflexioné, antes de que Zoe continuara con sus palabras.

“Bueno Drake, más que contarte lo que pude hacer, quería darte un consejo para mañana, ya que nuestros padres me contaron de qué tratará tu prueba de mañana, y—”  “¿En serio?

¿Por qué no lo dijiste antes?

¡Dime que será, por favor!” Respondí con alegría, antes de que Zoe me pidiera guardar silencio poniendo su dedo índice enfrente de mi boca.

“Déjame terminar.” Dijo, alejando su dedo.

“Para la prueba de mañana te llevarán afuera de casa, no sé muy a dónde, pero tienes que prepararte, ya que normalmente la tercera prueba es una para medir la fuerza mental y emocional.”  Espera, ¿mental y emocional?

¿Acaso me pondrán en una situación desesperante?

Pensé dentro de mí, confundido por las palabras de Zoe.

“Así que antes de dormir procura meditar un poco, para estar en paz contigo mismo antes de la prueba de mañana.” Dijo finalmente, antes de ponerse de pie y pararse enfrente mío.

“Me gustaría ayudarte con más información, pero no puedo, ya que eso iría en contra del propósito de tu Augurio.” Continuó, antes de acercarse a mí, para darme un beso en la frente.

¿Eh?

“Para la suerte.” Dijo finalmente, saliendo de mi habitación.

“…”  Rayos, no sé muy bien qué pensar ahora.

Bromeé dentro de mí, mirando inconscientemente la puerta con una cara embobada.

¿Tan bien me conoce?

Porque parecía que podía leer mis intenciones, ya que respondió a mis dudas antes de preguntarle.

Confundido, decidí hacerle caso al consejo de mi hermana.

“Bueno, si la prueba de mañana será una mental y emocional, creo que la mejor manera de prepararme será pensar en las cosas que me molestan y dan miedo.” Con esa mentalidad, me puse a pensar en varias cosas mientras refinaba el maná dentro de mi corazón de maná, haciendo que el tiempo se pasara rápidamente.

Seguí así hasta que de entre varios pensamientos una duda pasó por mi cabeza.

Es cierto, ¿por qué me siento tan tranquilo sabiendo lo que quieren hacer Kadian e Irisha?

¿Por qué no estoy preocupado o algo parecido?

¿Acaso no me importa lo que podría pasarles si vuelven al Reino de Clifland?

Cuando me enteré del pasado de mi familia, aún no había pasado el incidente del bosque, así que no le di mucha importancia a las palabras de Kadian, porque aún no había visto con mis propios ojos la muerte, algo que cambiaría unos años después.

Sé que ambos son las personas más fuertes que conozco, y que sería muy raro que algo malo les pasara, pero aun así, el no estar preocupado por su bienestar me parece algo muy tonto de mi parte.

Me dije a mí mismo, cortando mi meditación para después ponerme de pie e ir a mi cama.

Sea en donde sea que esté en este mundo, procuraré estar comunicado con mi familia, ya que es lo mínimo que puedo hacer por todo lo que hicieron por mí desde que nací.

Decidido, me preparé para dormir, aprovechando las pocas horas que quedaban para que amaneciera.

… Al abrir los ojos, me levanté inmediatamente, atento para preparar mis ropas y armas.

Me fui alistado en silencio, lavándome la cara antes de bajar del segundo nivel.

Al estar bajando, noté que el resto de mi familia estaba esperándome en la entrada.

“¿Listo?” Preguntó Kadian, con la misma actitud fuerte y desafiante que tenía siempre.

“Así es padre.” Respondí asintiendo, antes de ver cómo abrían la puerta para salir.

Al estar afuera, me indicaron que iríamos al Quiosco que mi padre había construido hace un par de años, una estructura de madera envejecida con pilares gruesos que sujetaban su techo elevado en el centro.

Sorprendido al saber que el lugar al que se refería Zoe no era tan lejos de casa, los seguí en completo silencio mientras intentaba concentrarme para lo que se me venía.

Al llegar, el Quiosco estaba todo cubierto de vegetación, algo bonito pero a la vez un poco tenebroso, ya que era muy temprano y no había mucha luz por culpa de las ramas de los árboles que nos rodeaban.

Subiendo por los pocos escalones del Quiosco, noté que, además de las blancas bancas de madera, había una silla de un metal negro en medio, con cadenas situadas cerca a los brazos y piernas para impedir el movimiento de la persona que se sentara.

Espera, no me digas que….

Pensé, antes que Kadian me invitara a sentarme en aquel raro, pero a la vez conocido asiento, uno que veía en antiguas películas de guerra en donde se usaba para torturar a las personas.

Sintiéndome un poco incómodo por la situación en la que me encontraba, me senté, solo para notar a detalle, que al lado de mi asiento metálico había algunas bandejas, junto a varias hierbas y otros utensilios metálicos.

“Muy bien, ahora que estás acá pasaremos a tu tercera prueba.” Continuó Kadian, una vez Zoe e Irisha se posicionaron alrededor mío.

“Esta prueba consiste en demostrar tu fuerza mental, porque gracias a las hierbas que ves a tu costado te induciremos a un sueño, a la vez te enfermamos, esto hará que tu cuerpo se sienta débil y desprotegido.” No me gusta a dónde va esto.

“Además.” Continuó Kadian.

“Tu madre usará magia de electricidad en la parte posterior y frontal de tu cabeza, lo que te provocará ilusiones.

Todo eso combinado con las otras hierbas que te daremos hará que las ilusiones se convertirán en algo parecido a pesadillas, pero muy realistas.

La prueba consistirá en que superes todo eso, ya que si superas tus miedos, traumas y otras cosas que verás y sentirás dentro de ti, tu cuerpo responderá contra los estímulos que te estamos dando, haciendo que despiertes de las ilusiones.

Por cierto, habrá un tiempo límite para esta prueba.

Si no despiertas en las próximas 18 horas, te despertaremos nosotros, desaprobando esta prueba.” Así que por esto Zoe se sentía preocupada anoche….

Concluí, después de escuchar todas las palabras de Kadian.

Sintiéndome un poco nervioso por lo que podría pasar, asentí a mi padre, indicándole que comenzara con la prueba.

Zoe, siguiendo las órdenes de Kadian empezó a combinar algunas hierbas, para después triturarlas con magia de agua y viento, creando un líquido verdoso y morado que lo puso en un vaso de madera.

Por parte de mi madre, ella agarró los utensilios metálicos que había, y los empezó a posicionar con cuidado sobre mi cabeza, sabiendo que si algo salía mal podría haber consecuencias en mi cerebro, todo esto mientras Kadian ajustaba las cadenas a mi alrededor.

A decir verdad, no me esperaba algo como esto, supongo que mis padres se toman muy en serio estas pruebas.

Pensé, antes de agarrar el vaso que me dio Zoe con la mano izquierda, que aún estaba libre.

Reuniendo coraje y valentía, tomé la extraña mezcla que sabía a pasto, con un toque ácido.

Espero que esto no me provoque un dolor de estómago después.

Una vez tomé la mezcla, le devolví el vaso a Zoe, para después sentirme mareado, como si todo el mundo empezara a dar vueltas.

Kadian empezó a hablar algo a Irisha, algo que no escuché muy bien porque el sonido que percibía se escuchaba de una manera muy rara, y que poco a poco se fue silenciando hasta perderse por completo.

Mi visión se fue oscureciendo y mi cuerpo se empezó a sentir adormecido, algo así como cuando una persona se desmaya, perdiendo casi todo el control de su cuerpo.

Todo se sentía cada vez menos, y antes de quedarme completamente inconsciente o dormido, lo último que sentí fue un poco de electricidad recorriendo mi cabeza.

Esto se siente… familiar.

Pensé con dificultad.

La oscuridad que veía se sentía fría y solitaria, este sentimiento siguió hasta que un punto de luz blanca apareció enfrente mío, creciendo rápidamente antes de revelar el rostro joven de Zoe, cargando a un Drake bebé sobre sus brazos, en medio del soleado desierto que me recibió cuando llegué a este mundo.

¿Qué me pasa?

¿Esto, esto es… Todo se sentía raro, porque sin una razón estábamos los dos solos, caminando a un lugar desconocido hasta que de repente aparecieron Kadian e Irisha, acompañándonos.

“Míralos, siguen su camino con un impostor entre ellos.” Dijo una voz a mi costado, una voz que reconocí casi al instante, una que me acompañó durante más de 27 años, una voz que antes me pertenecía.

Volteando rápidamente vi al yo de mi vida pasada, aquel joven ingeniero que era, aquel que le arrebató la vida un accidente en la carretera.

“Parecen estar felices, y todo porque piensan que crían a su propio hijo.” Dijo nuevamente, haciendo que volteara a ver a mi familia, pero al hacerlo, el ambiente había cambiado, porque ahora era de noche, y todo estaba oscuro, pero no lo suficiente como para que no viera nada.

En medio del oscuro desierto estaba parado con mi actual cuerpo, confundido, sin saber qué hacer, y rodeado por una completa oscuridad, que me abrumó hasta que un pilar de luz emergió a lo lejos, saliendo un hombre de la luz, ese hombre era Bernal.

“Conocerlo fue lo peor que te pudo pasar, porque para él solo eres un instrumento, un lacayo que solo está siendo usado, porque de hecho, tal vez ni está muerto como todos piensan.” Dijo mi antiguo yo nuevamente, con tanto odio en sus palabras que me hizo dudar de algunas cosas.

“¡Solo eres una marioneta!” Seguí confundido con sus palabras hasta que recordé las cosas buenas que pasé con mi actual familia, con mis padres y mi hermana, haciendo que el ambiente cambiara, a uno más alegre en donde estábamos todos reunidos en el jardín de mi casa, sentados sobre el césped y riendo por los chistes de Kadian y Zoe.

N-no me importa si él me usa, porque a pesar de que yo no puse las condiciones para estar en este mundo, pude renacer gracias a él, algo que me permitió pasar varios momentos con estas personas, con mi familia.

Respondí, haciendo que mi otro yo se callara, para después observar junto conmigo varias escenas felices que viví desde pequeño, en donde me divertí, gocé y amé junto a mi familia.

Alegre, sentí que el tiempo pasó rápidamente, viendo las cosas que había logrado hasta el momento, haciendo que me sintiera orgulloso, hasta que al recordar la escena en la que conocí a Angelica todo se proyectó de una forma más oscura, haciendo que me sintiera incómodo por un momento.

“Desde que la conociste, solo has mentido más a tu familia, a tal grado que no te importó desobedecer a tus padres y perder su confianza.” Habló nuevamente, haciendo que me pusiera nervioso ante aquella suposición.

¿Qué?

¿Pero de qué hablas?

“Ellos ya no confían en ti, a pesar de que ahora finjan que lo hacen, así que imagina lo que harán cuando se enteren de que no eres verdaderamente su hijo.” El ambiente que veíamos transicionó a otro en donde estamos todos dentro del salón, y por alguna razón estaba inclinado en el suelo, con mi cabeza chocando el piso pidiendo perdón, perdón por no ser su hijo.

Intrigado por lo que sucedería, seguí viéndolo, hasta que al no recibir una respuesta de Kadian o Irisha mi yo que se proyectaba en la visión levantó la cabeza, pero al hacerlo, Kadian lo tomó de la ropa, levantándolo bruscamente, haciendo que sus pies se soltaran del suelo.

“Eres una basura por mentirnos de esa manera.” Dijo con ira, antes de darle un fuerte golpe en el abdomen que rompió el muro de nuestra casa con su cuerpo, con el mío, hundiéndome en el suelo de nuestro jardín, solo para que después Irisha me levantara del suelo, poniendo mis brazos en mi espalda, impidiendo que me moviera.

“Por favor, tengan piedad, nunca fue mi intención engañarles.” Dije con el poco aire que me quedaba en los pulmones a causa del golpe.

Sintiéndome desalentado y adolorido, vi con unos ojos entrecerrados como Zoe se acercaba caminando a donde estaba, antes de apuñalarme sin piedad en el corazón.

“Pero lo hiciste Christopher, nos engañaste, y eso jamás tendrá perdón.” Después de ver como me habían tratado y llamado por mi antiguo nombre me sentí mal, quebrado, a tal grado que empecé a creer que eso en verdad estaba pasando.

Perdón… Perdónenme.

“Eso es lo que pasará, porque todas las mentiras siempre se revelan, tarde, o temprano.” Dijo mi antigua versión, mostrando una sonrisa al ver mi rostro.

“…” Te-te equivocas, sé que tal vez se molesten o pregunten de lo que hablo, pero también sé que nunca me harían algo como eso!

¡Porque ellos me aman!

A pesar de que sea su hijo o no.

Reproché, inseguro de mis palabras.

“¡Palabras tontas y vacías!” Respondió gritando, haciendo que me confundiera por su repentino cambio de tono.

“¡No sabes cómo odio que digas que todo saldrá bien!

¡Como si todo fuera tan simple!

¡Como si todo saldría como tú quieres!” Continuó gritando, mostrando su verdadera personalidad, y sus verdaderos sentimientos.

“…” “Solamente eres un estúpido ignorante, uno que cambió por criarse dentro de una burbuja que escogiste, en vez de salir y enfrentar la naturaleza de este mundo.” ¿¡Qué!?

¿¡Pero de qué rayos hablas!?

¡Si yo siempre he deseado conocer más de este mundo!

Reproché nuevamente.

“Hablo de esto, mira atentamente.” Respondió nuevamente calmado, haciendo que el ambiente cambiara nuevamente.

Confundido, observé la escena en la que ahora estaba, hasta que después de un rato de estar observándola logré reconocerla, haciendo que un escalofrío recorriera mi espalda.

“Aquella vez intentaste explorar el mundo por tu cuenta, mintiendo nuevamente a tu familia, algo que causó la muerte de tu amigo, la muerte de Paul.”  En shock por sus palabras, observé mucho más de cerca de lo que recordaba como Duriel se acercaba a Paul, y lo mataba enfrente de mí, haciendo que salpicara su sangre sobre mi cara.

No, no nononono.

¡Eso no es cierto!

¡AHÍ YO HICE TODO LO QUE PUDE!!!

Grité a mi antiguo yo, antes de sentir cómo mi corazón empezaba a latir fuertemente.

Yo… yo… yo hice todo lo que pude….

“¡ME DAS ASCO!

¡INTENTANDO JUSTIFICAR TUS ERRORES COMO SIEMPRE, NO AFRONTÁNDOLOS!!” Gritó, deteniéndose de repente para ponerse a llorar.

“AL… al igual que aquella vez que matamos a Nia, nuestra hermana menor….” Continuó, antes de esfumarse, dejándome solo nuevamente.

Por mi parte, al escuchar sus palabras sentí como el mundo a mi alrededor empezaba a perder color, porque comencé a recordar a detalle el accidente que marcó mi anterior vida, uno que tuve con mi hermanita, algo que quise superar en aquel tiempo, pero que nunca pude.

Al ver todas las imágenes de cómo ella moría por mi culpa, hizo que el palpitar en mi pecho creciera más y más, a tal grado que caí de rodillas, rendido por las emociones que sentía.

…Tienes razón, todo fue por mi culpa, por no saber manejar bien las cosas, por mentir, por engañar y por dejarme llevar por mis deseos.

Pensé débilmente, apenas consciente por la carga emocional que sentía en todo mi cuerpo, antes de terminar de desplomarse sobre el oscuro suelo.

Y ahora… ¿Qué se supone que deba hacer?

Si yo soy la causa de las desgracias de las personas a mi alrededor.

Reflexioné, dejándome llevar por una oscuridad que empezó a envolverme cada vez más, hasta que una pequeña luz apareció a lo lejos, una luz que fue creciendo junto a unos gritos que venían del exterior.

“—eacciona Drake… Reacciona, hazlo ¡por favor!” Gritó Zoe, que empecé a verla poco a poco a medida que abría los ojos despertando de las ilusiones.

“Por fin, despertaste.” Dijo nuevamente Zoe, abrazándome fuertemente.

Sintiéndome extremadamente débil, noté que ya era de noche, haciendo que me preguntara cuánto tiempo había pasado, hasta que un suspiro de Kadian me hizo volver al presente.

“Recojan todo, no lo logró.” Joshua_Goose: Gracias por leer el capítulo, solamente les escribo para pedirles perdón por la demora, porque estuve enfermo por varios días, así que como compensación les entrego este capítulo que es más largo, espero que lo hayan disfrutado, porque con esto a Drake se le rompió la burbuja en la que vivía.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo