De Hombre a Dios - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capítulo 22 El Augurio III
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24: Capítulo 22: El Augurio III 24: Capítulo 22: El Augurio III Punto de vista de Irisha Helkar Pero… ¿Qué fue lo que viste hijo?
Pensé preocupadamente, después del intercambio de palabras que tuvieron Zoe y mi esposo dentro del quiosco que teníamos en el bosque, cerca de nuestra casa.
Queriendo saber si estaba bien o no, extendí mi mano para tocarlo, pero fui interrumpida por Kadian, que la interceptó y agarró para llevarme con un poco de fuerza afuera del quiosco.
“Irisha, haremos algunos cambios en su prueba.” Dijo seguidamente, alejándonos cada vez más de Drake y Zoe.
¿Pero qué le pasa?
¿Por qué me saca de esa manera?
Molesta, por no poder comprobar el estado de Drake, decidí escucharlo.
“¿Cambios?
¿Pero qué cambios?
Pensé que ya habíamos establecido lo que se haría en cada una de las pruebas.” Pregunté, ajustando mi velocidad a su paso.
“Tienes razón, pero en esta última prueba hubo algo que me inquietó.” Continuó, mientras yo pensaba y deducía a lo que se refería.
Es verdad… no fue algo normal lo que pasó con Drake.
Pensé dentro de mí, antes de recordar los minutos previos a sus convulsiones.
Drake, a lo largo de su prueba estaba tranquilo, con una sonrisa que reflejaba el pronto éxito de su prueba, hasta que repentinamente su expresión había cambiado a una de incomodidad, para que después su respiración se agitara, mientras que de sus ojos empezaban a salir algunas lágrimas, antes de que su cuerpo empezara a reaccionar violentamente.
En aquel momento pensé que era algo pasajero, algo que habíamos previsto que podría pasar, pero cuando se intensificó, me asusté.
“Sé que tú no tienes la habilidad para sentir el maná de otras personas, pero en aquel momento, cuando Drake se alteró, expulsó un maná distinto al que suele tener, uno que reconocí inmediatamente.” “¿Qué?
¿Pero de qué hablas?” Pregunté confundida, ante esas preocupantes afirmaciones.
“Como lo oyes, el maná que expulsó fue el mismo que tenía, el del Dios Dragón.” ¿Qué?
Pero eso es imposible….
“Espera Kadian.” Dije, agarrando esta vez a Kadian para detenernos en medio del bosque.
“Eso no puede ser posible, tú mismo me dijiste en varias oportunidades que él no podría acceder a ese maná hasta llegar al rango Semi-Dios.” “Sí, lo sé, pero parece que el Fragmento está actuando de una manera distinta dentro de él, porque además de esto, su núcleo pasó del rango Avanzado a Experto en solo 13 años, algo que no tendría que pasar.” Sintiéndome un poco perdida por las palabras de Kadian decidí tomar un segundo aire para relajarme.
“Entiendo, ¿pero por qué estamos yendo a casa?
¿Qué tienes en mente ahora que sabes esto?” Pregunté, antes de que Kadian se pusiera de nuevo en marcha, obligándome a seguirle.
“Es para traer un artefacto mágico que me ayudará a confirmar si Drake está usando el fragmento o no, quiero buscarlo, ya que no lo he usado desde antes de venir a esta casa, y la verdad no sé muy bien dónde está.” ¿Desde antes de venir a Birton?
Pe-pero sí nunca me mencionó algo parecido.
Pensé, siguiéndolo en silencio hasta llegar a casa.
Una vez llegamos nos pusimos a buscarlo, entre el almacén, la oficina de Kadian, y otros lugares de la casa.
Después de buscarlo por más de 4 horas, por fin pudimos encontrarlo en el sótano de la casa.
“Excelente, ahora tendré que revisarlo para saber si aún funciona.” Comentó Kadian, antes de transmitir maná sobre él.
Al mirar el artefacto, noté que era un pequeño tarro de vidrio con un cristal blanco en medio, rodeado por decenas de lo que parecían ser cabellos dorados, que lo jalaban por todos los lados, impidiendo que el cristal se moviera del centro.
Cuando el maná entró dentro del tarro, este comenzó a brillar con un tono amarillento, indicando que aún funcionaba correctamente.
“Sí, si sirve, porque la naturaleza del maná de mi raza es dorado.” Después de que también yo probara el artefacto y viera que el color de mi maná era rojo, Kadian me dijo lo que cambiaría para la cuarta prueba del augurio de Drake.
“Irisha, quiero que para la cuarta prueba batalles contra Drake en vez de Zoe, como lo teníamos planeado antes.” “¿Eh?
¿Pero por qué yo?” Pregunté sin entender sus intenciones.
“Porque Drake no conoce tus habilidades, y quiero que lo presiones con los distintos hechizos que sabes, para ver si usa nuevamente el maná del Fragmento en un momento de estrés.” “Entiendo, pero… no sé si pueda lograrlo, no quiero lastimarlo.” Respondí a Kadian, antes de que el ambiente cambiara al presente, en donde estaba recordando aquella frase que le había dicho, de no lastimar a mi hijo.
“Magia de nivel Leyenda, Tempestad.” Pronuncié con las manos levantadas, después de sentirme obligada a usar más maná de lo que lo había estado haciendo.
Tengo que ser cuidadosa y usar todo el potencial de este hechizo.
Repetí varias veces dentro de mí, antes de hacer caer algunas agujas de hielo enfrente de Drake, como advertencia de lo que se venía.
Drake, al notar el peligro en el que se encontraba rápidamente se envolvió en una cúpula de piedra, que lo protegió de las miles de agujas que empezaron a caer desde el cielo, exactamente al otro lado del río.
Su defensa es muy pobre.
Pensé, al darme cuenta de que podría derribarla fácilmente con la otra parte de mi hechizo, que consiste en lanzar truenos desde el nublado cielo.
Después de unos pocos segundos, la defensa de Drake se empezó a agrietar, por el constante impacto que recibía por las agujas, haciendo que me pusiera en un dilema de si detener mi hechizo o no.
¿Qué hago?
Si esto sigue….
Aun con las manos levantadas, decidí detenerlo, pero, al notar cómo Drake se había dado cuenta de que pronto estaría desprotegido, continué con mi hechizo.
Drake, cambiando su agarre de mano en la espada que le habían regalado, empezó a crear una barrera de fuego afuera de su cúpula, para después salir de ella justo a tiempo antes de que esta se derrumbara por completo.
Bien hecho.
Pensé, al ver cómo las llamas eran avivadas por magia de viento, logrando que fueran lo suficientemente potentes como para evaporar, o derretir las agujas de hielo que caían sobre él, dejándome más tranquila.
Drake, al notar que su defensa era eficiente, lanzó dos pequeñas cuchillas de viento en mi dirección con su mano derecha.
Fingiendo que eran un peligro para mí, me moví a varios metros de donde estaba para esquivar sus ataques, haciéndole creer que no había otra opción para que no me diera.
Mientras los esquivaba, aproveché para detener mi hechizo, dando la impresión de que se debía a que bajé mis manos, lo que hizo que las agujas se transformaran en una simple lluvia, que fue disminuyendo hasta desaparecer en pocos segundos.
Una vez a la distancia, vi a Drake cruzar el río con facilidad, impulsado por un pilar de piedra que surgió bajo sus pies.
Drake ha mejorado mucho desde la última vez que lo vi pelear.
Reflexioné dentro de mí, viendo cómo ahora se acercaba a gran velocidad a donde estaba.
Antes él no era tan creativo con los hechizos, y todo porque le dedicaba más tiempo a la espada, pero desde que se lesionó el brazo derecho eso ha cambiado demasiado.
Al tenerlo a un par de metros de mí, decidí corresponder el esfuerzo que estaba poniendo en superar esta prueba, así que liberando más maná de mi núcleo, me dispuse a ponerlo en un momento de tensión.
Supongo que puedo ser un poco más ruda con él.
Magia de nivel Experto, Destello.
Pronuncié en mi cabeza, creando una intensa luz desde una de mis manos que lo cegó por completo, haciendo que esquivarlo no fuera una gran proeza.
Drake, mostrando signos de irritación en sus ojos, giró la cabeza rápidamente en distintas direcciones, intentando sentir mi maná con la habilidad que tenía la familia de Kadian, Perception.
Al encontrarme, preparó cuatro cañones de piedra que los hizo girar con magia de viento antes de lanzármelos, haciendo que los cañones sean bastante rápidos, obligándome a usar una de mis runas.
Blinkslash.
Dije dentro de mí, recordando la sensación de la runa antes de que mi campo de visión cambiara instantáneamente, a uno en donde veía cómo los cañones que Drake había lanzado impactaron contra Hexalia, mi arma cúbica.
A pesar de los potentes y rápidos que eran sus cañones, estos fueron reducidos a polvo, y todo porque mi arma estaba hecha de Diamante Carbonado, uno de los minerales más duros y caros que existían.
Drake, después de recuperar su visión, se abalanzó en contra de mí nuevamente, acercándose con velocidad mientras sujetaba su espada con ambas manos.
¿Eh?
¿Qué pretende al hacer lo mismo?
Me pregunté, acercando a Hexalia detrás de él mientras preparaba un hechizo de hielo desde mi arma.
Una vez Drake se acercó lo suficiente, usé nuevamente Blinkslash, cambiando de posiciones con Hexalia, que rápidamente conectó el hechizo de hielo directamente a Drake.
Veamos cómo sales de eso.
Pensé, hasta que vi cómo Drake había logrado desviar mi hechizo con su espada lo suficiente como para que no le impactara directamente.
Wow, así que ya aprendiste a usar tus armas de esa manera.
Pensé sorprendida, viendo el progreso que estaba teniendo mi hijo.
Drake, con ambas manos ligeramente congeladas por estar cerca de mi hechizo, sonrió, antes de bajarlas hasta tocarlas contra el suelo, gritando su próximo movimiento.
“¡Magia de nivel Experto!
¡Deflagration!” En menos de un segundo, unas potentes llamas se expandieron por todo el lugar, con Drake como epicentro, logrando alcanzar a Hexalia y amenazando en llegar a donde estaba, a pesar de estar a más de 15 metros de él.
Al ver el peligro, me dejé llevar por mi instinto, haciendo que todos mis siguientes movimientos fueran en una fracción de segundo.
Magia de nivel Leyenda, Nightmares.
Recité, mientras me alejaba del radio de su ataque con un potente salto, dejando atrás cientos de puntos negros flotando sobre el aire.
Con mi hechizo puesto sobre el campo de batalla, cubrí mi presencia para ver qué haría Drake, esperando el momento perfecto para continuar con mi siguiente movimiento.
Después de unos pocos segundos todo el fuego había desaparecido, y entonces Drake se levantó con dificultad, antes de acercarse torpe y lentamente a mi antigua posición, pisando el pasto quemado que había dejado su anterior hechizo.
Drake, viendo a la nada, sonrió, antes de detenerse de golpe.
“Pude… lograrlo.” Dijo con satisfacción en su rostro, antes de caer de rodillas y soltar su espada sobre el negro césped.
Ahora es el momento.
Pensé rápidamente, haciendo que salieran decenas de lianas verdosas desde el suelo, atrapando a Drake de las cuatro extremidades para después levantarlo, estirándolo por todo lado para impidiéndole cualquier movimiento.
Sin ver resistencia por su parte, me acerqué a él mientras levantaba una de mis manos, apuntándole directamente.
Magia de nivel Leyenda, Lumora.
Al instante, aparecieron diez orbes de luz en la palma de mi mano, cargando con un zumbido lo que hubiera sido una catastrófica escena si no hubiera escuchado la voz de Kadian a lo lejos.
“¡Es suficiente!” ¿Pe-pero por qué?
Si esto aún no acaba.
Sintiéndome confundida, cancelé mi hechizo, bajando mi brazo y haciendo que los orbes de luz desaparecieran.
“¿Qué pasó?
¿Por qué detuviste la prueba?” Pregunté, mientras veía cómo Kadian se acercaba a donde estábamos con Zoe detrás de él.
Sonriendo, Kadian se dirigió directamente a donde Drake estaba acostado, que se quedó ahí después de liberarlo de las lianas.
“Solo lo hice para que no mates a nuestro hijo.” ¿Qué?
Pero si él podía continuar peleando, estaba segura de que encontraría una manera para salir de esa situación, al igual que lo hizo las anteriores veces.
Reclamé dentro de mí, mientras veía cómo Kadian llegaba con Drake y sacaba una de las frutas de Liberto que llevaba con él.
“Míralo atentamente, está inconsciente, él ya dejó de pelear desde su último ataque.” “Pe-ero cómo?
Si él estaba dando una gran pelea, y….” Sintiéndome muy mal por lo que acababa de pasar, me agaché la cabeza, mientras cuestionaba mis acciones.
Ca-casi mato a mi hijo….
Después de hacerle comer la fruta de Liberto, Kadian dejó a Drake acostado sobre el suelo, antes de venir a donde yo estaba.
“Cálmate, él está bien, además sé que no era tu intención lastimarlo, por lo que no te sientas mal por todo esto.” Después de unos minutos tratando de calmarme, Kadian cargó a Drake sobre su espalda, para que así todos pudiéramos volver a casa.
Al llegar, dejamos a mi hijo sobre su cama, con Zoe a su lado para cuidarlo.
Estando solos, bajamos a su oficina para poder hablar, que se encontraba a la derecha del pasillo central, en el primer nivel.
“Y entonces, ¿de qué color alumbró el mágico finalmente?” Pregunté directamente a mi esposo una vez que cerramos la puerta detrás de nosotros.
Con un suspiro, respondió mirándome a los ojos.
“De color blanco, él usó el Fragmento del Dios Dragón con su último hechizo.” Entonces… eso significa que todo lo que planeamos con él no sirve de mucho.
Pensé preocupada, sentándome en uno de los sillones que estaba enfrente de su escritorio.
Me sentía preocupada, confundida, y a la vez sorprendida, porque que Drake pudiera usar el Fragmento del Dios Dragón era algo que no debería de pasar, que debería de ser imposible para el rango de su núcleo, pero…
Ahora no podemos dejarle vivir una vida tranquila, y todo por culpa de Boris.
Pensé, apretando los puños.
“Si es así, ¿qué haremos ahora que lo sabemos?” Pregunté, a pesar de saber dentro de mí cuál sería su respuesta.
“Cancelaremos su Augurio, y probablemente volvamos a tomarle las pruebas cuando logre alcanzar el rango leyenda.” Dijo, antes de ponerse a buscar algunas cartas que tenía sobre su escritorio.
“No podemos dejarle las cosas fáciles a Boris, dejando a Drake a su suerte.” Hace algunos pocos meses nos enteramos de que Boris, el hermano de Kadian nos estaba buscando por esta parte del continente, así que decidimos apresurar nuestros planes de viaje, para así separarnos de Drake y de Zoe para no ponerlos en peligro.
Pero, ahora que Drake usa el Fragmento del Dios Dragón, será más fácil que lo rastreen, que lo encuentren y maten, para extraerle dicho Fragmento.
Después de todo, Boris tenía un artefacto para buscar el maná del Dios Dragón, con el cual nos estaban buscando.
Lo siento Drake… pero esto será por tu bien.
Pasaron las horas, y por la tarde bajaron Drake y Zoe con otra ropa, aseados y con una sonrisa en sus rostros.
Después de sentar a Drake dentro del salón, Kadian le dio la noticia, de que se cancelaría su Augurio, y además de otras cosas.
“Por eso, para que estés listo para tu próximo Augurio te llevaremos con Lucio, un amigo nuestro que vive en el Reino de Alister.
Allí entrenarás y prepararás hasta que volvamos a tomarte tu prueba cuando dentro de unos 10 años.” Mencionó Kadian, mientras Drake miraba sus rodillas en silencio y con pura impotencia.
Después del aviso, Drake se retiró a su habitación, con Zoe detrás de él.
Pasaron las horas y no supimos más de ellos, hasta que al anochecer, que después de subir al segundo nivel con la comida me encontré con Zoe, que me recibió afuera del cuarto de Drake.
“Lo siento madre, pero…
¿Crees que podamos comer en su cuarto?
Drake no se siente muy bien.” Comentó sin ninguna expresión en su rostro, antes de que yo accediera.
Ya era completamente oscuro, y mientras hablábamos con Kadian dentro de su oficina para incluir a Drake en el viaje y otros detalles, escuchamos pasos bajar por las escaleras.
¿Drake?
Pensé alegre, pero después de darle permiso para que pasara una vez tocó la puerta, me di con la sorpresa de que era Zoe, que entró en la habitación con unos ojos rojos e hinchados, indicando que había estado llorando.
“Lord Kadian, Lady Irisha, quiero proponerles algo a ustedes, y no como su hija adoptiva.”
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