Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

De Hombre a Dios - Capítulo 25

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. De Hombre a Dios
  4. Capítulo 25 - 25 Capítulo 23 El Augurio IV
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

25: Capítulo 23: El Augurio IV 25: Capítulo 23: El Augurio IV Punto de vista de Drake Helkar  En una semana mis padres viajarán al Reino de Clifland.

No importa lo que cueste, debo superar mi Augurio.

¡DEBO DARLO TODO!

“¡Magia de nivel Experto!

¡Deflagration!” Tras recolectar hasta la última gota de maná que me quedaba, lancé el mayor hechizo ofensivo de mi arsenal, logrando impactar al arma cúbica de mi madre.

¡Por favor!

¡Llega!

Supliqué dentro de mí, mientras tocaba el suelo con ambas manos, antes de sentir un ardiente impulso en mi núcleo dragontino, que potenció Deflagration de tal manera que pudo llegar a la ubicación de mi madre.

“¿Lo-lo logré?” Me pregunté susurrando, después de que las enormes llamas rojas desaparecieran del campo de batalla.

Sintiéndome mareado, observé a mi madre, que estaba de rodillas, con ambos brazos cruzados en forma de X, aun cubriéndose de lo que fue mi hechizo.

Sí… yo pude— Con unos ojos entrecerrados caminé torpemente hacia ella, notando cómo un par de manchas que tenía en sus antebrazos se fueron aclarando hasta revelar unas leves quemaduras, indicando que la prueba había terminado.

“Pude… lograrlo.” Dije, una vez estuve enfrente de ella, sintiéndome completamente feliz, hasta que las pocas fuerzas que me quedaban se esfumaron, haciendo que soltara a Belarus y cayera de rodillas.

Ahora… solo falta una más, una prueba más y podré convertirme finalmente en Adulto.

Comenté dentro de mí, antes de ver con la poca conciencia que me quedaba a varias lianas salir del suelo, sujetarme bruscamente por todas las extremidades, y levantarme a varios metros del suelo.

Desorientado por lo que estaba pasando, intenté buscar respuestas en mi madre, pero en un instante, su imagen de rodillas se desvaneció con el viento, haciendo que mi mente divagara en lo que era real y lo que no.

N-no puede ser….

Pensé, viéndola acercarse por un lado distinto al de antes, sin ninguna herida visible, antes de que finalmente quedara inconsciente por el casi nulo maná que me quedaba.

… Inconscientemente, dentro de mi cabeza aparecieron varias escenas fugaces de los últimos años en forma de sueño, dentro de las cuales hubo una que, después de verla por segunda vez, hizo que me diera cuenta de algo.

Repasando la última visión que tuve, volví a ver la escena de mi viaje, en donde Zoe, mi hermana, estaba a mi lado, explorando juntos la ciudad de Skipton, aún en el Reino de Flok.

Con esas imágenes en mente, al despertar sobresaltado, lo primero que pensé fue en Zoe, mi hermana.

¡Es verdad!

¡Ella estaba ahí conmigo!

Grité dentro de mi cabeza, sentándome y ajustando la vista a mi entorno.

Una vez pude ver bien, noté que estaba en mi cuarto, acostado sobre una manta que había sido puesta en mi cama.

Si Zoe estaba conmigo.

¿Significa que ella me acompañará en mi viaje?

Pensé rápidamente.

¿Pe-pero por qué no me di cuenta de eso antes?

¡Soy un estúpido!

Sintiéndome sorprendido por la nueva información, fui asustado por la voz de mi hermana, que estaba sentada en una silla dentro de mi cuarto, mirándome con una cara confundida, mientras sonreía gentilmente.

“¿Drake?”  ¿¡EH¡?

¿¡E-Ella qu-qué hace aq-quí!?

Mi hermana, al verme un poco sudoroso y alterado se puso de pie, para después acercarse a mi cama y poner su mano en mi frente, haciendo que mi corazón se acelerara aún más por el nerviosismo que me invadía.

“Parece que tu fiebre disminuyó.” Dijo tranquilamente, sentándose a un costado mío para poder verme de frente.

“¿Cómo te sientes?” “¡Tú estabas…!” Dije alternadamente, antes de darme cuenta de mis palabras.

“¡Quiero decir!

¡Estoy bien!” ¿Qué me pasa?

¿Estoy tonto o qué?

“¿Uh?

Bueno, me alegra escuchar eso, ahora ya no me sentiré preocupada.” Respondió, manteniendo su sonrisa a pesar de mi extraño comportamiento.

Sacudiendo la cabeza volví al presente, haciendo que volviera a ver a mi alrededor.

“Por cierto Zoe, ¿qué hora es?” “¿La hora?

Mmm… Creo que ya pasamos el mediodía.” Contestó, mirando a su alrededor.

No puede ser, ¿dormí más de 5 horas?

“Por cierto Drake, buen trabajo en tu batalla contra nuestra madre.

¡Estuviste genial!

En especial cuando combinabas los hechizos para atacar y protegerte.” “¿Qué?

¿E-eso crees?” Pregunté sorprendido, ante sus repentinas palabras.

“¡Claro que sí!

Estoy segura de que después de ver tu desempeño, nuestros padres te darán por válida la cuarta prueba.” Respondió con emoción, antes de empezar a relatar algunas partes de mi batalla que me hicieron sonrojar.

“Gracias Zoe.” Contesté con una sonrisa genuina, después de que Zoe terminara de hablar.

Aún tengo una oportunidad para superar mi Augurio.

Más decidido que antes, me puse de pie para buscar un cambio de ropa, para después despedirme de Zoe antes de dirigirme al baño.

“Zoe, si pasa algo, me avisas por favor, ahora aprovecharé este tiempo para darme un baño.” Al estar en el baño, me la pasé pensando en la forma de invitar a Zoe a mi viaje, ya que a pesar de que antes le había comentado que haría una vez pasara mi Augurio, nunca le dije algo parecido de que me acompañara.

Tengo que convencer a Zoe sin importar qué, porque estoy seguro de que ella sería una gran ayuda para mi viaje.

Con ese pensamiento, las próximas horas pasaron rápidamente hasta que finalmente fui llamado a bajar para mi quinta prueba, o al menos eso yo creía.

“Drake, después de ver tu desempeño en las anteriores pruebas, tanto tu padre como yo decidimos cancelar tu Augurio, porque sentimos que aún no estás preparado para andar por tu cuenta dentro del mundo.” Dijo mi madre, mostrando una cara apenada, antes de que continuara de hablar Kadian que estaba al lado suyo.

“Por eso, para que estés listo para un futuro Augurio, te llevaremos con Lucio, un amigo nuestro de confianza que vive en el continente Central.

Allí entrenarás y prepararás hasta que volvamos a reunirnos en unos 10 años más o menos.” Esto… solo es un chiste de mal gusto… ¿Verdad?

Pensé lentamente dentro de mí, esperando a que dijeran que solo era una broma o que era una parte de la quinta prueba para ver mi reacción, pero, después de ver sus rostros, confirmé que no era nada de eso.

¿Po-Por qué no dicen nada más?

¿Por qué parece que lo dicen en serio?

¿Por qu—?

“Gracias por avisarme, paso a retirarme a mi cuarto.” Pronuncié rápidamente, después de ponerme de pie y retirarme del salón en donde todos estábamos sentados.

¿Por qué?

Mientras subía las escaleras, el ruido que había afuera, el sonido de las gradas al ser pisadas, y los pasos que me seguían se fueron ensordeciendo hasta que no pude oír nada más, dando espacio libre para que mis pensamientos fueran lo único que escuchara.

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué…?

Pensé repetidamente, dejando que la frustración recorriera cada parte de mi cuerpo.

¿Por qué me ilusioné?

¿Por qué no fui más realista?

¿Por qué no di suficiente?

¿Po— Apretando los puños con más fuerza de lo que lo había hecho antes, seguí subiendo las escaleras, con una respiración cada vez más entrecortada.

Al llegar al segundo piso, un leve dolor apareció en mi pecho, un dolor que fue creciendo de tal manera que me impidió andar y respirar con normalidad.

Al estar cerca de mi cuarto, el dolor ya era insoportable, obligándome a caer de rodillas sobre el pasillo, mientras me agarraba el pecho con ambas manos y veía de forma borrosa la puerta de mi cuarto enfrente de mí.

10 años, ellos dijeron 10 años….

Dije débilmente en mi cabeza, empezando a llorar y sentir cómo todo mi mundo se caía a pedazos, como todos los planes que tenía de viajar y conocer el mundo, de encontrar los fragmentos de Bernal y de reunirme nuevamente con Angelica se rompían.

Al no sentir nada más que dolor, caí al suelo finalmente, pero antes de tocarlo, fui sostenido por unas firmes manos que me levantaron sin mucha dificultad, y me llevaron al interior de mi cuarto.

Mientras me sujetaba el pecho, con los ojos entrecerrados y el cuerpo encogido, un sentimiento familiar y cálido entró en mi cuerpo, uno que se siente cuando alguien usa magia de curación sobre ti.

Intentando buscar la fuente de la magia, giré la vista hacia la derecha, y al enfocar mis ojos, me encontré con la cara de Zoe, quien nuevamente estaba a mi lado, cuidándome como lo había hecho todos estos años.

“…” Con cuidado, Zoe me acomodó sobre sus muslos, acercándome a ella mientras su mano recorría mi cabello, en un intento silencioso de calmarme con su magia aun fluyendo por mi cuerpo.

A pesar de que ella hiciera todo eso, no pude ocultar mi tristeza y frustración, continuando llorando en silencio mientras Zoe me observaba desde arriba sin decir nada.

Pasó más de una hora para que finalmente dejara de llorar, así que más calmado me reacomode, sentándome a un lado de mi hermana que aún estaba conmigo.

Después de eso, ella intentó decir y hacer varias cosas para animarme, pero, al no obtener ningún resultado, solo se quedó en silencio, al igual que yo, que no pude apartar la mirada del suelo, mientras pensaba en las cosas que había hecho mal para que todo acabara de esta manera.

¿Qué debería de hacer…?

¿Debería seguir?

Ya estaba oscureciendo, y después de que Zoe prendiera el Luminorb, ella salió de la habitación, dejándome solo.

No me dejes solo, Zoe…  ¿Zoe?

¡Zoe!

¡Es cierto!

¡La visión!

Pensé alternadamente, dejando que un rayo de esperanza apareciera en mi interior.

¡Zoe!

¡Zoe estaba conmigo!

¡Ella se veía casi igual ahora!

Recordando algunas imágenes de la visión que tuve, concluí que ella no podía verse casi igual en unos 10 años, porque tanto el tamaño de su pelo como su rostro eran iguales ahora, solo su vestimenta cambiaba.

Si ella no cambió, ¡significa que sí viajamos!

¡Y que no me quedé 10 años en otro lugar!

Poniéndome de pie con un salto, sonreí nuevamente, feliz por el descubrimiento que había hecho, hasta que volví a preocuparme al no saber la forma en la que lo habíamos logrado.

¡Es verdad!

¿¡Cómo lo logramos!?

¿¡Cómo no fui al continente Central!?

Pensé de pie, mirando a un lado con una postura de felicidad, creando desconcierto en la cara de Zoe cuando ingresó nuevamente a mi habitación, sujetando dos platos de comida con sus manos.

“…

¿Drake?” Preguntó inmóvil, intentando comprender qué me pasaba.

“¡Zoe!

Pasa por favor.” Le dije, cerrando la puerta detrás de ella para después invitarla a sentarse en una de las sillas que tenía en mi cuarto.

Aún confundida se sentó, antes de preguntarme qué me había pasado.

“Drake, ¿qué te pasó?

¿Estás bien?”  “Sí sí, estoy bien, de maravilla, porque me enteré de algo que me puede ayudar a no ir al Continente Central.” “¿Qué?

¿Pero de qué hablas?”  Dubitativo al principio, decidí contarle algunas partes de mí a Zoe, ya que después de todo, ella era la persona en la que más confiaba.

“Zoe, quiero contarte algo.” Dije, haciendo que pusiera una cara aún más confusa.

Con cierta inquietud sobre si me creería o no, comencé a contarle que el Fragmento del Dios Dragón, aquel que nuestro padre me implantó al nacer para salvarme la vida, había reaccionado en mí, mostrándome un par de visiones hace ya varios años.

Sin mostrar ninguna expresión siguió escuchándome, incluso cuando le testificaba que lo que pasaba en esas visiones se cumplía.

“Por eso, si es que los dos estábamos en Skipton, sé que hay una manera para no ir al Continente Central.” Continué diciendo, mirándola a los ojos.

“Entiendo…” Respondió en voz baja, con una mirada baja.

Por favor, que me crea, para que me ayude a salir de esta situación.

“Drake, si bien confío en ti, lo que me dices es algo difícil de creer.” Dijo después de un rato, haciendo que me preocupara por un instante.

“Pero, sé que no me mentirías con algo como esto, por eso, quiero escuchar lo que tienes en mente.”  Tras escucharla me puse feliz, feliz de que ella fuera así, de que siempre estuviera ahí para apoyarme, a pesar de lo tonto que fuera a ser.

“Gracias Zoe, pero sinceramente, no sé qué hacer para lograr ese viaje, por eso, quería preguntarte si a ti se te ocurriría algo, algo que nos ayudaría.” “Pides mucho.” Dijo, mirándome con los ojos entrecerrados antes de ponerse a pensar en algo.

Después de varios minutos en silencio, me desesperé un poco, ya que tanto a ella como a mí no se nos ocurría nada, hasta que finalmente una idea pasó por mi cabeza.

“Zoe, ¿y qué tal si nos escapamos?” Dije sonriendo, haciendo que la expresión de mi hermana cambiara de golpe.

“¿Qué dijiste?” “Escaparnos, imagínate a los dos viajando por el norte hasta llegar al continente Nórdico, por Militian.” Continué, antes de reírme tras imaginar una fuga dramática.

“Jajaja, solo era una broma, sé que no podemos hacer eso.” Respondí, rascándome la nuca mientras seguía riendo.

Zoe, tras escuchar eso sacudió la cabeza, poniéndose a pensar nuevamente en algo, hasta que pronunció algo en voz baja que me dio esperanzas.

“Podría ser….” Susurró mirando al suelo, haciendo que pusiera todas mis esperanzas en ella, ya que por lo que parecía, se le había ocurrido una idea.

“Drake, superar todas las pruebas no es la única forma de pasar un Augurio.” Comentó Zoe, quedándose callada mientras a mí se me revolvía el cerebro, porque sus palabras iban en contra de lo que sabía del Augurio, ya que desde que lo mencionaron, dijeron que la única forma de pasarlo era por medio de las pruebas.

“¿¡En serio!?

¡Por favor dime!

Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa siempre y cuando mi cuerpo lo resista.” Supliqué, mirándola a los ojos con determinación.

“No… no puedo decírtelo… porque, tanto Kadian como Irisha no lo consideraron como una opción para tu caso.” Respondió Zoe.

¿Qué?

¿A qué se refiere?

“Pero, te ayudaré a ir por ese medio sin decirte de que se trata, porque siento que no hay otra opción.” Comentó, con una sonrisa irónica mientras evitaba mirarme directamente.

“No-no entiendo muy bien a lo que te refieres, pero… si puedes ayudarme, hazlo por favor.” Le pedí, agarrando una de sus manos en forma de súplica.

Zoe, al sentir mi tacto me miró, sonrió tiernamente y se puso de pie mientras aún sostenía mi mano, asintiendo levemente con su cabeza.

“Está bien, intentaré de esa manera.” No estoy seguro de qué hará, pero confío en que logrará algo, ella siempre lo hace.

Pensé en mi cabeza, antes de que ella se alejara para estirarse, y luego salir de mi habitación, sin antes decir algunas palabras que me pondrían bastante nervioso por la manera en la que la dijo.

“Drake, pase lo que pase y oigas lo que oigas, no salgas de tu cuarto hasta que yo vuelva, incluso si pasan varias horas, o de otra manera, no funcionará lo que intentaré.” ¿Qué?

¿Qué pretendes Zoe?

Pensé, estando nuevamente solo.

Preocupado al no saber qué tenía en mente Zoe, me puse a seguir su rastro con Perception, pero al sentir que solo iba a su cuarto, me confundí aún más.

No entiendo….

Ella estuvo adentro por varios minutos, haciendo que la incertidumbre me matara hasta que nuevamente empezó a moverse, pero esta vez a la oficina de Kadian.

Llegó la hora.

Comenté para mí mismo, centrándome en percibir lo que pasaba abajo.

Una vez Zoe entró a la oficina de Kadian el ambiente no tardó en ponerse pesado, por unas algunas palabras que dijo Zoe.

Al querer saber con más detalle qué pasaba allí dentro, aumenté un poco el flujo de maná a Perception, pero cuando lo hice, Kadian levantó una de sus manos para poner una barrera en la habitación, que bloqueó por completo mi hechizo.

¡Mierda!

Se dio cuenta.

Maldije dentro de mí, mientras mi mente se llenaba de posibilidades sobre lo que podría suceder en el primer nivel.

Con ansiedad, curiosidad y preocupación, esperé rezando a que todo estuviera bien, hasta que sentí y escuché un gran estruendo desde abajo que hizo temblar toda la casa.

¡Pero qué demonios!

Pensé sorprendido, manteniendo el equilibrio antes de sentir por un instante el maná de Kadian, mi padre, con una intensidad tan abrumadora que me hizo sudar frío por el miedo que me invadió.

E-Esa intensidad no era de broma.

Lo siento Zoe, pero no puedo esperar acá sin hacer nada, necesito saber qué pasa allá abajo.

Dije en mi cabeza, antes de imbuir maná de mi núcleo Dragontino a una parte de mi cama, de la misma manera que lo había hecho hace más de una década.

Solo espero… que todo esté bien.

Seriamente, mi mente divagó en varias posibilidades, pensando incluso en las peores.

Una vez salté desde mi ventana sin antes ocultar por completo mi maná, sentí un poco de dolor al aterrizar tras la caída, haciendo que mi mente se centrara en el presente.

Corriendo hacia el bosque, me oculté entre la oscura vegetación antes de empezar a rodear mi casa, alejándome cada vez más de ella para impedir ser descubierto.

Espero que con esta distancia sea suficiente.

Pensé, deteniéndome e imbuyendo rápidamente maná a mis ojos, para ver qué pasaba en la única luz que había a mi alrededor.

Una vez mis ojos se enfocaron, lo primero que vi fue un gran agujero en una de las esquinas de la oficina de Kadian, que a pesar de lo inmenso que era, la barrera que habían puesto no parecía afectada.

Al enfocarme en mis padres, noté que Kadian se veía furioso, gritando varias cosas que no pude distinguir y menos escuchar desde donde me encontraba.

Irisha, con una cara dubitativa, estaba entre Kadian y Zoe, poniéndose enfrente para cubrir a mi hermana.

¿Qué?

¿Qué rayos pasa?

Pensé seriamente, sintiéndome culpable al ver a mi hermana, que estaba de rodillas cerca al agujero que había, intentando curarse una herida abierta que tenía a un lado de la cara.

Con Kadian acortando distancia mientras seguía gritando, mi madre realzó su posición, impidiendo que Kadian se acercara más a Zoe.

Kadian al ver la mirada de mi madre, se alejó con pasos rígidos, caminando en círculos mientras intentaba contener su furia.

Después de unos segundos, Kadian le dijo algo a Irisha, algo que la dejó más pensativa de lo que estaba.

¿Por qué está tan furioso?

Nunca lo vi así.

¿Qué intentaste Zoe?

Me pregunté, mirando con frustración cómo Zoe abría la boca, rompiendo el silencio que se había formado tras algunos minutos.

Zoe, agachando la cabeza hasta tocar el suelo de madera en forma de súplica, habló, pareciendo buscar piedad mientras lloraba, manchando no solo el suelo con su sangre, sino también con sus lágrimas.

¡Mierda!

¡MIERDA!

¡¡MIERDA!!

¡¡¡MIERDA!!!

¡Todo esto es por mi culpa!

Pensé enojado, cerrando los ojos para no ver más esa escena.

Al abrirlos nuevamente tras varios segundos, observé que Zoe estaba con la cabeza lavanda, pero aun de rodillas, con ambos ojos completamente abiertos viendo a Irisha.

Kadian, atónito, comenzó a reclamarle algo a Irisha, pero ella lo miró fijamente antes de responderle algo, haciendo que sus palabras lo dejaran en silencio, sumiéndolo en un profundo pensamiento.

Kadian, sin decir más, después de un rato desvió la mirada hacia Zoe y, tras unos segundos de duda, asintió con evidente disconformidad.

Mi hermana, al ver y escuchar todo eso derramó lágrimas nuevamente, pero esta vez de felicidad, porque no se molestó en ocultar una sonrisa mientras miraba al cielo.

Luego de calmarse, Zoe se puso de pie lentamente, observando a Irisha en silencio.

Está, pasando a un lado del escritorio de Kadian se acercó a uno de los cofres en los estantes que había al fondo, uno en donde solo se guardaban cosas muy importantes.

Sonriendo, mi madre sacó un par de collares dorados, y tras acercarse, se los entregó a Zoe con tranquilidad, antes de terminar de curar la herida que aún tenía en el rostro.

¿Qu-qué fue lo que pasó?

¿Qué dijo mamá?

Pensé, antes de darme cuenta de que pronto volvería Zoe a mi cuarto.

¿Qué pasó ahí?

Asegurándome de ocultar mi presencia me acerqué nuevamente a casa, enojado por las cosas que había visto.

Con dificultad, subí por mi ventana, y una vez dentro, me dejé caer en una de las dos sillas junto a mi escritorio, mientras intentaba entender los previos sucesos.

Después de media hora, Zoe finalmente regresó.

No tenía heridas ni marcas en el cuerpo, pero su aspecto desaliñado y su expresión de felicidad y cansancio, eran el rastro de lo que pasó abajo.

“Funcionó Drake, pasaste tu Augurio.” ——————————- Joshua_Goose: Lo siento por no poder subir un capítulo la semana pasada, me enfermé 🙁 Pero para compensar, les dejo este capítulo cerrando el Augurio.

Nos vemos a la próxima semana.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo