De Hombre a Dios - Capítulo 27
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27: Capítulo 24: Una nueva etapa 27: Capítulo 24: Una nueva etapa Punto de vista de Drake Helkar Pase mi Augurio, pero… ¿Qué hiciste Zoe?
¿Qué fue lo que hiciste para cambiar el resultado final?
Fueron las preguntas que rondaban en mi cabeza continuamente.
Aquella noche, después de regresar a casa confundido y furioso a la vez, intenté parecer calmado, pero al no poder controlar mis preguntas, tuve que preguntarle directamente a Zoe qué había pasado.
“Zoe, ¿qué pasó abajo?” Fueron mis palabras exactas, pero mi hermana, sonriendo, solo evitó responderla, causándome aún más dudas.
Espera, ¿pero por qué sonríe?
Después de hacerle preguntas similares decidió mentirme, para mantenerme calmado entre comillas, diciendo que solo habían llegado a un acuerdo con nuestros padres, que si ella me acompañaría en todo mi viaje, podría pasar mi Augurio.
Al no quedar satisfecho con su respuesta, quise insistir, pero Zoe cambió el tema de conversación a uno que me hizo olvidar aquel tema por el momento.
“Por cierto Drake, sé que dijiste que desde pequeño tu sueño era viajar por el mundo, pero, después de ver cómo te pusiste al saber que no lo harías por los próximos años, siento que esa no es la única razón.” Preguntó curiosa, levantando una de sus cejas para ponerme presión.
“Eh… t-te equivocas, ¡esa es la verdad!” Respondí nervioso, mirando a un costado para evitar mirarla directamente.
“Sé que me estás mintiendo, pero si a pesar de todo aún no confías en mí, está bien.” Insistió con una voz quebrada, cerrando los ojos y poniendo una expresión apenada, esperando a que le contara mis verdaderas intenciones.
¡Ahh!
¿Qué hago?
Pensé, antes de respirar profundamente para calmarme.
Creo que contarle una parte de la verdad es un trato justo, después de todo, hizo hasta lo imposible por mí.
“Está bien, está bien, no te pongas así, te diré la verdadera razón.” Dije con incomodidad.
Siendo cuidadoso en lo que decía, empecé a contarle el verdadero propósito de mi viaje, omitiendo varias partes como las instrucciones de Bernal, entre otras cosas.
Al final, le dije que quería viajar por distintas partes del mundo para recolectar los Fragmentos de Bernal, haciendo que la expresión de Zoe cambiara de repente.
“Espera, dijiste ¿Bernal?” Preguntó confundida, haciendo que me preguntara si había dicho algo que no debía.
“Ah… sí, ¿el Dios Dragon Bernal?” Respondí dudoso, esperando alguna reacción de Zoe.
“¿El Dios Dragón Bernal?
¿Cómo sabes que se llama así?
Si en todos los documentos y registros que leí, no se habla nada de su nombre.” Hay, yo y mi bocota.
Pensé conflictivo, antes de intentar buscar una salida.
“T-tienes razón, pero y-yo escuché que lo llamaba así una persona en Birton.” Respondí, mirando a los costados rápidamente haciendo que Zoe sospechara más.
“Mmmm… Está bien, no insistiré, pero me tienes que contar la verdad en un futuro.” Dijo, antes de cerrar ese tema.
Después de ese momento incómodo para mí, le expliqué a Zoe que quería recolectar todos los fragmentos de Bernal porque en las visiones que tuve así lo hacía, así que tenía curiosidad por saber qué pasaría si obtuviera todas.
Satisfecha con mi respuesta, Zoe me dijo que me ayudará a encontrarlas, mostrando un firme compromiso en sus palabras antes de despedirnos para dormir esa noche.
Wow, mi hermana en verdad es alguien increíble, aún no puedo creer que Kadian le haya hecho daño.
Pensé molesto dentro de mí, mientras terminaba de acostarme en mi cama.
Una cosa es que la reprimenda o castigue, pero golpearla hasta herirla….
Con ese sentimiento, los días que separaban la partida de nuestros padres al Reino de Clifland se habían acabado, y después de 35 años por fin nos separamos.
… Era tarde, pero aún el sol no empezaba a ocultarse cuando el día previo a la partida de nuestros Padres había llegado.
“Bajo mis palabras, como líder de la familia Helkar declaro que tú, Drake Helkar has pasado con éxito tu Augurio, demostrando que estás listo para ser un Adulto dentro de nuestra raza.” Fueron las palabras que dijo Kadian con mi madre y hermana presentes a un lado mio.
“Por eso, como símbolo de tu ascenso, te entrego esta runa, que se activará e impregnará en tu piel cuando logres descifrarla.” ¿Qué?
Pensaba que solamente podías obtener una runa por tu cuenta, y no por objetos como este.
Pensé dentro de mí, agarrando una piedra parecida a un pedazo de estalactita con un cristal en medio.
Si logro decifrarla, está sería la primera runa que tendría.
Emocionado por el obsequio, mis pensamientos volvieron a la parte final de mi Ascenso con las palabras de mi madre.
“Además, recuerden que la casa ya está vendida, por lo que lo más probable es que vengan a reclamarla en una o dos semanas, así que procuren no quedarse más de ese tiempo.” Comentó Irisha, alejándose un poco de nosotros para recoger una bolsa mediana del suelo.
“Así lo haremos, porque de hecho teníamos pensado partir pasado mañana.” Respondió Zoe, hasta que mi madre se acercó nuevamente dándole aquella bolsa a Zoe, que al abrirla encontró muchas monedas del Reino de Flok, monedas parecidas a chapas de cuarzo blanco.
“Este es el dinero que pagaron por la casa, conservarlas para su viaje.” Continuó Irisha, haciendo que mi hermana se pusiera feliz al recibirlas y guardarlas.
¡Síí!
¡Con esa cantidad estaremos cubiertos por al menos 3 años!
Pensé emocionado, al saber que los problemas financieros habían sido solucionados, o al menos temporalmente.
Con sentimientos más calmados dentro de nuestra familia, festejamos esa noche, comiendo, riendo y divirtiéndonos juntos hasta que el día de nuestra separación finalmente había llegado.
A la mañana del día siguiente, Zoe estaba terminando de ayudar a Irisha a acomodar algunas cosas sobre los lomos de Ness, mientras que Kadian revisaba que todo estuviera en orden con Mork.
Aún sigo creyendo que hubiera sido genial viajar en Mork o Ness.
Pensé desilusionado, viendo cómo el medio de transporte que más me gustaba en mis dos vidas se preparaba para irse a otro lado sin mí.
Pero bueno… entiendo las razones de Kadian.
Había propuesto a mis padres llevarme a uno de los dragones de la familia para agilizar mi viaje hacia el norte, pero después de una corta charla estos se negaron, porque dragones rojos como Mork o Ness no eran nada comunes en esta parte del mundo.
Al final, no pude convencerles porque estos llamarían mucho la atención, que era justo lo que mis padres querían evitar.
Sintiéndome un poco triste, entré al interior de la casa para recorrer por los pasillos, notando cómo todo se sentía distinto, a pesar de que la mayoría de los muebles aún seguían en su sitio.
Aún no puedo creer que mi tiempo acá se esté acabando.
Con la ayuda de Zoe y la mía, no pasaron muchos minutos hasta que mis padres estuvieran completamente listos.
“Los extrañaré.” Dijo mi madre entre lágrimas, abrazándome con fuerza antes de darme un beso en la frente.
“Ahora lo dejo a tu cuidado.” Continuó en voz baja, antes de darle un fuerte abrazo a Zoe.
“Vayan con cuidado, y recuerden no perder el transmisor.” Dijo mi padre desde lejos, haciendo que mirara el anillo que él me había dado ayer en la celebración.
Asintiendo en forma de respuesta, Kadian sonrió antes de subirse en los lomos de Mork.
Con buenos deseos para nosotros, mi madre lo siguió, subiendo en Ness, para que finalmente ambos nos miraran con una sonrisa mientras se elevaban sobre el aire.
En verdad… en verdad… Sin poder evitarlo, algunas lágrimas salieron de nuestros ojos mientras veíamos en silencio cómo se perdían en el horizonte.
Los extrañaré.
… Con aquella despedida, Zoe me dio un leve abrazo indicándome que pasemos dentro para terminar de prepararnos.
“¿Ya terminaste de trazar el camino hasta Skipton?” Preguntó silenciosamente Zoe, después de que entramos a la casa.
“Uhmm… la verdad es que no.” Respondí con una expresión de disculpas.
“Pero una vez que acabe de empacar mis cosas, ¡me pondré en ello!” Zoe mirándome como si fuera un descuidado, carcajeó antes de decirme que me ayudaría después de preparar un bocadillo.
Es bastante raro, pero desde que Zoe regresó de aquella noche, ha estado con muy buen ánimo, aún más que en otras ocasiones.
Intentando adivinar nuevamente que había pasado ahí, subí por las escaleras hasta que vi la puerta del cuarto de mis padres.
Al entrar, su cama seguía ahí junto a varias de sus cosas.
Nostálgico, empecé a recordar varias cosas que pasé con ellos mientras caminaba de un lado a otro por su cuarto.
Irisha, tan tierna, amorosa y poderosa que me enamoró el primer día que la vi, sentimiento, que con el tiempo se convirtió en el amor que todos los hijos tienen por aquellas mujeres que les dio la vida.
Pensé tontamente.
Algo que siempre le agradeceré es que, a pesar de lo ocupada que estaba por su trabajo, siempre encontraba tiempo para su familia, lo cual me ayudó mucho a adaptarme a este mundo, además de que fue ella quien me enseñó el idioma demoníaco y la cultura de Alister, el país de los demonios.
Girando, vi el símbolo del Dios Dragón en un lado de la cama, haciendo que mi expresión cambiara gradualmente.
Kadian, a pesar de su forma dura y alejada de ser, siempre se preocupó por nosotros, siempre nos protegió y proveyó de todo lo necesario.
Pensé, hasta que la imagen de mi hermana herida sobre el suelo nuevamente pasó por mi cabeza.
Pero… también comete errores, errores que yo jamás cometeré.
Al salir de su cuarto, apreté los puños por los sentimientos que me envolvían, hasta que me calmé al llegar al mío, donde continué preparando mi equipaje para el viaje.
… Gracias a Zoe, logramos trazar todo nuestro recorrido hasta Skipton esa misma noche, y tras hacer un complejo cálculo, concordamos que el viaje nos tomará unos 880 días, algo que no me sorprendió del todo.
Wow, y yo que me quejé por los 200 días que nos tomó llegar hasta aquí, cuando llegué a este mundo.
Pensé, recordando aquellos lejanos momentos.
El planeta al que había llegado era muy distinto a la tierra, porque después de estar más de 35 años pude comprender que en verdad este era una Mega-Tierra, un planeta al menos 50 veces más grande que la tierra.
Con ese tamaño, varias cosas que tomaba como normales habían cambiado, como el paso de los días, semanas y años, además de que la geografía que veía era distinta a la que antiguamente conocía, algo que me sigue maravillando con el pasar de los años.
Bueno, si son 880 días, eso significa que serán más o menos tres cuartos del año, algo que me parece razonable.
Pensé, viendo el mapa que tenía sobre mi mesa.
“Bien, ahora que establecimos todo, mejor vayamos a dormir al menos dos horas antes de partir.” Comentó Zoe, al verme pensativo.
“S-sí, tienes razón.” Contesté, sacudiendo la cabeza.
… Pasadas unas horas, despertamos con un intenso sol saliendo por las montañas, así que, sacando nuestras dos mochilas, nos paramos en el jardín de la casa antes de partir.
Rayos, ¿desde cuándo despedirse de algo fue tan difícil?
Pregunté en mi cabeza, viendo por última vez la casa que me vio crecer todos estos años, emprendiendo finalmente mi tan esperado viaje con Zoe a la delantera.
Para este viaje, junto con Zoe habíamos acordado algunas cosas, ya que debíamos aclarar algunos puntos antes de viajar juntos, algo que nos agradó a ambos.
Primero, como este era mi viaje, yo tomaría la decisión final en las decisiones más importantes.
Segundo, Zoe se encargará de las finanzas, además de darme guía, consejo y apoyo para evitar que me equivocara al tomar algunas decisiones, comprometiéndome a escuchar siempre su punto de vista.
Y tercero, nos turnaremos para estar al frente, atentos a los peligros que puedan surgir durante el camino, comenzando por Zoe, que lo estará hasta llegar a la ciudad de Brumenwent.
Es verdad… A partir de este punto, empieza una nueva etapa en mi vida.
Pensé sonriendo, mientras cargaba mi mediana mochila por el camino hacia Birton.
Después de caminar por más de 3 horas, logramos llegar al lado norte de la ciudad de Birton, en donde se reunían los carromatos que salían a las otras ciudades.
Caminando entre la gente, Zoe se acercó a uno de los tres lugares de embarque que decían que iban a Brumenwent, en donde había una señora humana un poco mayor a un lado de la tienda, que parecía a las que usaban los ambulantes en los mercadillos de mi antiguo mundo.
Ya cerca, mi hermana empezó a hablarle en el idioma mundial, el cual se usaba para los trabajos, comercio o interacciones con personas que no conocías, a diferencia de los otros idiomas que eran más culturales, algo que se había establecido hace casi un milenio.
“Para ambos, el pasaje hasta Brumenwent costará 2400 Sunaris, con dos comidas diarias.” Mencionó la señora, mirándonos con un ojo abierto mientras tenía las manos cruzadas, demostrando que no tenía mucho interés en nosotros.
2400 Sunaris….
Dije de manera pensativa en mi cabeza.
Los Suna, o más conocidos como Sunaris, son la moneda del reino de Flok, que se hace con distintos tipos de cuarzo.
Después de hacer muchos cálculos hace ya varios años, había descubierto que cada Sunari equivalía a medio dólar en su antiguo mundo, algo que vuelve este viaje bastante caro si no tuviéramos el dinero que nos habían dado nuestros padres.
A pesar de que tenemos dinero, 2400 me parece un poco caro.
Comenté dentro de mí, antes de que Zoe le volviera a preguntar algo a la vendedora.
“Entiendo, ¿y cuál es tu tiempo de llegada?” La señora, al ver que mi hermana no se espantó por el precio abrió su otro ojo, contestando de una forma un poco presumida.
“Que bueno que preguntes jovencita, porque nuestro servicio es el más rápido de todo Birton, y un viaje hasta allá tomará tan sólo 120 días.” ¿120?
Osea un mes y medio.
Creo… creo que está bien para el costo.
Mencione en mi cabeza, antes de ver como Zoe aceptaba y le decía que quería dos boletos, mostrando cuatro monedas en su mano.
Con la oferta aceptada, la señora se volvió amable de repente, echando una mirada rápida a nuestras manos en búsqueda de algo en el único bolsillo que tenía en su gran delantal.
Después de unos pocos segundos buscando, sacó dos anillos de plata, que tenían un bonito patrón con una piedra mágica esmeralda en medio.
“¡Perfecto!
Estos serán para ustedes.” Mencionó mostrandolos.
“Por favor, pasen por acá para grabar su información en ellos.” Continuó con una sonrisa, yendo hacia dentro de su carpa.
Qué rápido cambió su actitud al ver el dinero.
Pensé en mi cabeza.
Antes de que pudiera moverme, Zoe me detuvo con una de sus manos, diciéndome que no era necesario que vaya, ya que ella daría mi información además de acordar algunos detalles con la vendedora.
Asintiendo, me quedé en el mismo lugar, observando cómo Zoe seguía a la señora.
Observando todo el lugar, vi el gran número de personas que había en esta especie de terminal, moviéndose de un lado al otro con sus cosas, familias o ellos solos.
Sintiéndome extraño, pensé en la poca interacción que tuve a lo largo de mi vida en este mundo.
Pasado unos minutos Zoe regresó, entregándome el anillo que servía como boleto, el cual tras ponerlo en mi mano izquierda, me cabía perfectamente en mi dedo índice.
“Con cuidado para no perderlo, porque si lo pierdes, tendremos que pagar 700 Sunaris por cada uno.” Dijo en forma de amenaza mi hermana.
Sin saber qué más hacer hasta que nuestro carromato partiera al medio día, Zoe mencionó el ir a dejar nuestras cosas para después comer algo dentro, ya que la señora había mencionado que la comida venía incluida con el precio.
“Sí, tienes razón, hagamos eso porque ya me estaba dando hambre, después de todo no comimos nada desde el sándwich de ayer.” Mencioné tocándome la pancita.
Al acercarnos al carromato de madera, este estaba sellado por todos los lados, con excepción de unos pequeños agujeros y una gran puerta que tenía en un lado.
¿Eh?
¿No es demasiado pequeño?
Nuestro cuestionable método de viaje medía unos 4 metros de ancho por 7 metros de largo, algo que hacía que pareciera bastante pequeña para el largo viaje que teníamos.
Zoe mencionó que estos carromatos eran nuestra mejor opción para comenzar con el viaje, pero….
Al dirigirnos a la puerta, una persona que parecía aventurera nos detuvo, pidiéndonos que acercáramos el anillo que nos había dado la señora a un gran cristal de esmeralda que tenía con él.
Una vez este brillo, nos dejó pasar, haciendo que me sorprendiera por la tecnología mágica que tenía este tipo de viaje.
Me pregunto cómo funcionará.
Al abrir la puerta de madera, mi preocupación por el viaje se convirtió en uno de asombro y confusión, porque el pequeño tamaño del carromato se había multiplicado por al menos 10 veces, porque ahora se podía ver desde el exterior un espacioso comedor con 8 mesas en medio, con escaleras para un segundo piso y varios cuartos.
Pe-pero… ¿qué pasa acá?
Pensé confundido, alejándome de la puerta solo para encontrarme nuevamente con el pequeño carromato que había visto antes.
Ahhh… ¿No estaré enfermo?
“¿Todo bien Drake?” Preguntó Zoe desde el interior, haciendo que la mirara por un segundo antes de volver a ver el carromato, repitiéndolo velozmente varias veces, como si le preguntara con la mirada qué pasaba.
Zoe, al entender qué quería decirle, sin dudar se acercó para tomarme de la mano, quitándome del camino porque otra persona quería pasar detrás de mí.
“Tranquilo, te explicaré una vez lleguemos a nuestro cuarto.” Dijo, arrastrándome hasta llegar al segundo piso, en donde tras abrir la puerta me encontré con un cuarto mediano, que tenía un armario, una cama y una mediana ventana, que mostraba el paisaje de afuera, como si en verdad estuviéramos dentro del carromato.
Ya me confundí más.
Pensé sintiéndome mareado, hasta que mi hermana me explicó el funcionamiento de este medio de transporte.
Al parecer, convertían el pequeño espacio de un carromato de madera en uno mucho más grande usando magia de espacio, una magia que se usaba en la creación de estos carromatos para optimizar los largos viajes que había en este mundo.
Me enteré que este tipo de carromatos eran bastante caros, por lo que solo las tenían personas como la nobleza, grandes comerciantes o personas dedicadas al transporte de personas.
“Pe-pero… ¿¡Porque no tenemos uno de estos!?” Pregunté alterado, viendo lo útil que era tener uno de estos carromatos.
“¿Qué?
¿Para qué?
Si teníamos a Mork y Ness.” Contestó Zoe, haciendo que me diera cuenta de mi tonta pregunta.
Más emocionado que nunca, dejé mis cosas en el suelo al lado de las de Zoe, para después dirigirnos a la planta baja a comer.
Sin embargo, antes de que bajáramos, Zoe cerró nuestra habitación con el anillo de plata que nos dieron, activando un mecanismo que emitió un leve sonido “Listo, vamos.” Dijo tranquilamente, mientras yo mostraba una tonta cara de confusión por lo que acababa de hacer.
Estando abajo, nos sentamos en una de las mesas de 4 que estaban libres, ya que varias de ellas estaban ocupadas con personas de distintas razas comiendo un tipo de alimento.
Con Zoe explicándome con más detalles lo que había en el carromato, escuchamos un alboroto que venía de la puerta principal, en donde un joven humano de unos 30 años exigiendo entrar.
“¡Debe de ser un error!
¡Yo pagué mi pasaje!” Dijo en voz alta al aventurero que estaba en la puerta.
Con las personas mirándolo siguió hablando, a pesar de que le habían pedido que mantuviera la calma.
“¡Busquen bien!
¡Yo soy Markus Fleming!” Gritó alterado, como si estuviera nervioso.
Que escandaloso.
Pensé, viéndolo de reojo, antes de que volviera a mi conversación con Zoe.
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