De Hombre a Dios - Capítulo 31
- Inicio
- Todas las novelas
- De Hombre a Dios
- Capítulo 31 - 31 Capítulo 28 Si un viaje más interesante
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
31: Capítulo 28: Si, un viaje más interesante 31: Capítulo 28: Si, un viaje más interesante Punto de vista de Drake Helkar Ahora entiendo a papá y mamá, por qué se enfocaron tanto en volver a Clifland, además del odio en sus palabras cuando hablaban de Boris.
Reflexivo por el breve relato de Zoe, me quedé en silencio mientras veía el oscuro techo de madera después de escuchar cómo Boris había matado a toda la familia de Kadian, y de cómo se había apoderado del Reino para poder matar a Kadian.
D-Debió de ser duro para Kadian perderlo casi todo.
Seguí pensando hasta que Zoe nuevamente volvió a hablar.
“Drake, te conté todo esto por varias razones, para que sepas las motivaciones de nuestros padres, del por qué prefirieron mantenerte lejos del conflicto y peligro, para que entiendas los peligros y la importancia del Fragmento del Dios Dragón que llevas en tu interior, y en especial, porque confío en ti, y sé que harás lo mejor con esta información en un futuro.” Sorprendido por las palabras de mi hermana, me quedé callado, ocultando levemente la mirada entre las sábanas por no poder corresponder esa sinceridad.
“G–gracias, Zoe, yo… yo también confío en ti.” Dije débilmente antes de darle la espalda, ocultando la frustración que empecé a sentir por todas las cosas que Zoe había hecho por mí, y por lo poco que había hecho por ella.
Después de ese incómodo momento en la cama, Zoe se sintió confundida por mi actuar y cambió rápidamente el tema de conversación, enfocándose en las cosas que haríamos durante el día.
… “¿Estás listo, Drake?” Preguntó mi hermana después de asegurarse de que todas nuestras cosas estuvieran en nuestras mochilas.
“Sí… más o menos.” Susurré inseguro, buscando por quinta vez el anillo que nos habían dado el primer día del viaje en el carromato, ese que funcionaba como boleto y llave de la habitación.
¡Ahh!
¡No lo encuentro!
Pensé desesperadamente mientras me agarraba la cabeza, con Zoe esperándome en la puerta para salir del carromato porque finalmente habíamos llegado a Brumenwent.
Había pasado casi un mes entero, o 77 días desde que Zoe me había contado el pasado de nuestra familia.
En todo ese tiempo no ocurrió nada importante, salvo por algunos ataques de monstruos que aparecían de vez en cuando en distintas partes del camino, que, de hecho, fue lo más interesante de todo el viaje.
Recuerdo que en esos momentos llegué a ver monstruos nuevos, además del Oso Rocoso que había derrotado durante mi Augurio.
Cuando vi a los nuevos monstruos me emocioné al querer salir y enfrentarme a ellos, pero siempre terminaba deteniéndome al ver cómo los aventureros y mercenarios contratados por el carromato los eliminaban, haciendo que todo se redujera a un simple espectáculo visual para mí.
Esa impotencia me fue frustrando cada vez más a lo largo del viaje, una frustración que se mezclaba con mi indecisión de contarle más cosas de mí a Zoe, especialmente después de que dijera sinceramente que confiaba en mí aquella noche.
Ahh… es inútil, no lo encuentro por ningún lado.
Pensé resignadamente después de buscar por toda la habitación nuevamente.
Saliendo de la habitación desanimado, le conté la verdad a Zoe, que terminó regañándome por perder algo que me pidió repetidamente que cuidara.
Dirigiéndonos a la salida, nos encontramos nuevamente con Markus, que, al vernos bajar por las escaleras, nos alcanzó, uniéndose a nosotros para devolver los anillos juntos.
Al igual que al principio, Markus no desaprovechó alguna oportunidad para apegarse a nosotros, algo que empezó a molestarme e incomodarme de cierta manera, pero por la relación de amistad que se fue formando con Zoe, no pude hacer mucho al respecto.
Entre las conversaciones que teníamos con Markus durante todo el viaje, nos enteramos de que su destino era Burden, la capital del Reino de Flok.
Al parecer, iba a ir allí para hacerse aventurero, algo que llamó un poco mi atención, especialmente por las historias de aventuras que tenía en mente gracias a mi antigua vida, y por las ocasionales historias que Kadian contaba cuando aún vivíamos todos juntos.
Llegando a la caseta afuera del carromato, noté que el ambiente se sentía un poco más seco y caluroso, pero no tanto como había esperado para un viaje de casi 120 días.
Después de pagar los 700 Sunaris por el anillo perdido, decidimos seguir a Markus, que desde hace una semana nos contó que su familia tenía un amigo transportista en Brumenwent, que ayudaría a que nuestro viaje fuera más divertido y económico.
Recuerdo que, cuando escuché su propuesta, quise rechazarla de inmediato, pero fui detenido por Zoe, que, hablando en privado conmigo, me convenció a la fuerza a considerarlo, por el fijo fondo de dinero que teníamos para nuestro viaje.
En el terminal de Brumenwent, seguimos a Markus por unos minutos, llegamos a una parte más céntrica del terminal.
Entrando a una estructura de madera mucho más grande y elegante que la caseta que nos recibió, Markus mencionó que nos presentaría a Talyn Wayne, quien dirigía la sede sur de una de las compañías de transporte más importantes del Continente.
Revisando a detalle el lugar de espera en el que estábamos sentados, me sorprendí por los ligeros lujos que tenía la habitación, ya que nunca había considerado entrar en un lugar así de elegante en nuestro viaje, y menos en el comienzo del mismo.
Parece que la persona a la que conoceremos no es como cualquier otra, porque incluso Markus se ve un poco nervioso a pesar de ser de la nobleza.
Escuchando algunos pasos acercarse, me puse de pie junto a Zoe para mostrar un poco de respeto, pero al notar que Markus seguía con un perfil bajo, sentado y pensativo, sentí un poco de miedo por lo que podría venir.
¿¡Eh!?
¿Pero qué le pasa a Markus?
Si él no es así.
“Ohh… Pero si es Markus Fleming.
¿Qué te trae por acá, muchacho?” Saludó Talyn Wayne con una sonrisa, después de atravesar una cortina de damasco y de observarnos a los tres.
Al analizar al humano que tenía enfrente, deduje que tenía alrededor de 40 años, pelo castaño y una piel oscura, algo que me causó más curiosidad por saber la relación que tenían con Markus.
Markus, al escuchar las palabras de Talyn, se mantuvo inexpresivo, poniéndose repentinamente de pie con un salto y una sonrisa genuina en el rostro, dándole un firme apretón de manos a Talyn, manteniendo la elegancia con la que lo habíamos conocido, y que se había perdido hace algunos segundos.
“Me alegra verlo, señor Talyn.
Ha pasado un tiempo desde la última vez que nos vimos.” Respondió Markus, haciendo que Talyn sonriera también.
Más calmados, Talyn nos invitó a pasar a su oficina, en donde nos ignoró a Zoe y a mí para centrarse en hablar con Markus.
“Serán casi cuatro años desde que nos vimos en Birton.
Cómo has cambiado, muchacho.
Pero dime… ¿Qué haces en Brumenwent?
Esta no es tierra común para un noble de Birton.” “Jaja, es verdad, pero podría decir lo mismo de usted.
Creí que no se involucraba personalmente con otras ciudades que no sean Skiple.” Al escuchar a Markus, Talyn chasqueó la lengua con una sonrisa ladeada, dándome a entender qué relación tenían.
“Y no lo hacía.
Pero últimamente han surgido ciertos… inconvenientes.
Mala gestión, retrasos, quejas acá en Brumenwent.
Nada que un viejo como yo no pueda resolver con algo de presión.” Dijo con una sonrisa que reflejaba impiedad.
“Como se esperaba de usted, tan eficaz como siempre.” Continuó Markus, asintiendo con alegría antes de voltear a vernos brevemente.
“Por cierto, señor Talyn, ellos son mis acompañantes de viaje, Zoe y Drake Helkar.” Centrando su mirada en nosotros, Talyn levantó una mano en forma de saludo, haciendo que devolviéramos su cortesía de la misma manera.
“Además de venir a saludarle, vine a pedirle un favor, señor Talyn.
Deseo que usted nos contrate a los tres temporalmente como guardias de la caravana que va a Skiple y de la que va a Skipton.” Talyn volvió la vista hacia Markus y luego hacia nosotros.
Sus ojos nos examinaron con atención, como si pudiera medirnos con solo la mirada, haciendo que me pusiera un poco incómodo.
“¿Guardias, eh?
No esperaba escuchar eso de ti, Markus, y menos después del problema con tu familia.” Dijo seriamente.
“Pero… si así lo quisiste, me fiaré de ti.” Terminó con un suspiro, cruzando ambos brazos.
Espera, espera ¿entonces su oferta era que fuéramos guardias?
Bueno, ciertamente es tentador, pero si aceptamos eso tendríamos que volver a viajar con Markus, y sinceramente preferiría que no fuera así.
Pensé, aún incómodo por lo que me recordaba la presencia de Markus.
“Por cierto, ¿por qué quieres ir a Skipton?
¿Acaso es por el festival de la tormenta?” Preguntó Talyn a Markus, haciendo que este se rascara la nuca.
“Bueno, la verdad es que sí, porque mi ruta final es la capital, pero como sabes, se acerca el festival en Skipton y no me gustaría perderme algo como eso, ya que es cada 10 años.” Espera, ¿hay un festival en Skipton?
¿Por qué no sabía nada de él?
Me pregunté mientras estos se ponían a hablar de sus cosas.
Al verme pensativo, Zoe aprovechó para tirar levemente de mi ropa, logrando llamar mi atención.
“Drake…” susurró, con una expresión preocupada.
Giré la cabeza hacia ella, aún algo perdido en mis pensamientos.
“¿Qué opinas?
¿Estás bien con esta oportunidad?” Preguntó en voz baja, lo suficiente para que solo yo la escuchara.
“…No estoy seguro.” Respondí con desconfianza.
“Me parece algo raro que Talyn no nos preguntó nada, porque solo se limitó a aceptarlo todo por Markus.” Me quedé callado por un momento, mirando a Talyn.
Al verlo de reojo, él seguía hablando con Markus de algunos asuntos del pasado, como si Zoe y yo no existiéramos.
“Podríamos negarnos si quieres, pero…” Dijo Zoe en voz baja, antes de mirarme a los ojos.
“Tal vez, cambiar un poco la dinámica del viaje no sea tan malo.” Dubitativo por la idea de viajar nuevamente con Markus o tener un viaje aburrido, me carcomía la cabeza, hasta que otro tirón de Zoe me devolvió a la realidad.
“N-no lo sé.” Susurré aún indeciso.
“Pero entiendo lo que quieres decir, así que vayamos con cuidado por ahora.” Talyn, después de terminar de ponerse al día con Markus, se giró hacia nosotros como si recién notara nuestra presencia.
“Entonces, están de acuerdo con esto, ¿verdad?” Preguntó con una ceja levantada, acompañada de la mirada expectante de Markus.
Mirando a Zoe, asentí, aceptando ser guardias de las caravanas que nos llevarían a Skipton.
“Perfecto.” Respondió Talyn con una sonrisa ladeada, casi como si ya supiera la respuesta desde el principio.
“Con todos de acuerdo, por ahora dejen sus cosas en el carromato de los guardias, ahí podrán prepararse y descansar si quieren, porque la caravana partirá mañana al amanecer.” “Entendido, señor Talyn, muchas gracias por su ayuda.” Terminó diciendo Markus antes de despedirnos y salir de ese lugar.
Sintiéndome extrañado por la reciente situación, llegamos al carromato que nos había designado Talyn.
Al verlo desde afuera, este era distinto comparado con el que habíamos llegado, porque era de madera oscura fina y metal pulido, demostrando la opulencia con la que trabajaba Talyn.
Además de los lujos de los carromatos de la caravana, el nuestro era un poco más alto, con una línea gruesa de cristal en la parte superior, que seguramente era para ver el panorama completo de lo que había a nuestro alrededor.
Cada uno de los carromatos era jalado por dos caballos de la raza Sleipnir, que eran los más rápidos y fuertes que había gracias a su gran tamaño y ocho patas.
Al entrar, el espacio era más pequeño que el antiguo carromato, causándome desconcierto, desconcierto que notó Markus.
“Este es el más pequeño de todos, ya que es exclusivo para los guardias de la caravana.” Comentó mientras avanzaba emocionado por el interior.
“Y… recuerdo que siempre quise subirme a uno de estos desde que era niño.” Dejando a un lado la actuación infantil de Markus, le pregunté por el tiempo de viaje hacia Skipton, haciendo que se pusiera desanimado.
“Y también recuerdo por qué no viajaba mucho.” “El viaje hasta Skiple tomará alrededor de 200 días, y hasta Skipton unos 380 días.” Dijo mientras dejaba sus cosas a un lado.
¿¡Qué!?
¿¡Tanto tiempo!?
Reclamé en mi mente.
¡¡AHH!!
¡Cómo extraño a Mork y Ness!
Resignado por la nueva información, me separé de Markus y Zoe para ponerme a explorar el vacío lugar, llamándome la atención que, a pesar de lo pequeño que era este carromato, tenía hasta 4 niveles o plantas, siendo el último exclusivo para vigilancia, y en donde estaba la puerta trasera para salir al exterior rápidamente en caso de emergencia o ataques.
Bajando nuevamente por las escaleras en forma de caracol, exploré las dos habitaciones que había en el segundo nivel, encontrando el cuarto perfecto para Zoe y para mí.
Bajé rápidamente al primer nivel, y al hacerlo, noté que Zoe hablaba de algo con Markus, pero se detuvieron instantáneamente al escucharme llegar, llenando de preguntas mi cabeza.
¿P-pero de qué estaban hablando?
Fingiendo que no pasaba nada, Zoe se me acercó un poco nerviosa, preguntándome por el lugar para desviar la atención.
Siguiendo su juego, le dije que llevaría nuestras cosas a nuestra habitación, prometiéndome que hablaría con ella más tarde.
Aun sintiéndome extrañado por la reciente escena, la guié al cuarto que había escogido.
Este era más grande y amueblado que el anterior, con un dormitorio, baño, oficina y un pequeño salón, todo lo necesario para que dos personas pudieran quedarse tranquilamente por varios meses.
“D-Dr-Drake… este cuarto….” Dijo en voz baja Zoe, señalando con una voz y mano temblorosa el centro del dormitorio.
“T-tiene dos camas.” “¿Eh?
Así es, como nos dejaron escoger el cuarto que quisiéramos, me separé al entrar de ustedes para buscar un cuarto como este, para que así no tuviéramos el mismo problema que el anterior carromato.” “¿Qué?
¿Problema…?” Comentó tristemente, confundiéndome por su extraña actitud.
“Espera, ¿no me digas que querías dormir en la misma cama conmigo nuevamente?” Pregunté, girando levemente la cabeza para buscar una reacción.
“No no no no, no es lo que crees, solo me pareció extraño que te empeñaras en algo sin importancia como esto.” Respondió nerviosa mientras negaba con sus manos y una cara sonrojada.
No entiendo.
… En el resto de la tarde, salimos a explorar una parte de la ciudad de Brumenwent, que, al igual que Birton, era gigantesca, con alrededor de 600 millones de personas.
Si mal no recuerdo, en el Reino de Flok la raza predominante son los humanos, al igual que en otros Reinos.
Pero a pesar de ser así, se ven a muchas personas bestias y pocos Kenkus, que al igual que los libros, son seres humanoides con ligeros rasgos de aves.
Después de comprar algunas cosas para el viaje, nos sentamos en un parque público justo antes de que anocheciera.
Al ver a Zoe feliz por pasar tiempo conmigo, no pude evitar preguntarle por la conversación que tuvo con Markus, la que se detuvieron cuando regresé al primer nivel en el carromato.
Al escuchar mis palabras, Zoe se puso seria, diciendo que era algo tonto, y que no le diera importancia.
Sospechando, preferí no insistir por su repentino cambio de actitud.
Caminando por unas horas más en la ciudad, regresamos cerca de la medianoche al carromato, un poco cansados mentalmente por el paseo que dimos.
Al entrar nuevamente al carromato, encontramos a Markus conversando con los otros dos guardias que ya habían llegado.
Al vernos, todos se quedaron en silencio por unos segundos, dejando claro que no nos esperaban.
“¿Qué rayos?
¿Ahora resulta que todos los guardias son unos críos?
Yo no vine aquí a hacer de niñera.” Comentó el hombre mayor, que aparentaba estar cerca de los cincuenta en años humanos.
“Jajaja, tranquilo Kaito.
Ellos son Dragontinos, así que no te dejes llevar por su apariencia.
Tienen más de cincuenta años cada uno, igual que tu compañera.” Añadió Markus.
“Puede ser, pero si están solos, no creo que estén a la altura para un trabajo como este.” Respondió Kaito, sin mucha convicción.
Con un suspiro, entramos al carromato tras las primeras impresiones de nuestro nuevo compañero de viaje.
Ya dentro, una de las tres personas asignadas como personal para nuestro carromato nos entregó un plato de comida.
Estas tres personas, ajenas a los guardias, se encargarían de cocinar y mantener todo limpio durante el trayecto.
Al sentarnos a la mesa junto a los demás, Markus nos presentó a Kaito y Jael.
Observándolos con más detalle, noté que Kaito era un hombre bestia con rasgos de serpiente.
Tenía una piel rojiza con patrones azules, un cuerpo corpulento y unas cicatrices en sus brazos que hablaban de su experiencia en trabajos como este.
Su compañera, Jael, era una Elfa bastante bonita de alrededor de sesenta años, porque aparentaba tener nuestra edad… o bueno, la de Zoe.
Ella tenía un pelo blanco amarillento, con unos ojos azules y orejas más puntiagudas que las de nuestra raza.
Al mirarla por toda la conversación que tuvimos, noté que era algo tímida, porque se mantuvo en silencio y evitó activamente cruzar miradas con nosotros.
Durante la hora que estuvimos hablando, compartimos algunas cosas sobre nosotros, cosas que Markus ya sabía por conversaciones anteriores, como mi falsa relación con Zoe, nuestro rango de núcleo, nuestra forma de combatir y algunos otros detalles.
Con esa información, Kaito dejó de tratarnos como críos, sorprendido por lo que habíamos logrado a nuestra edad.
Al preguntarle por él, nos contó que era de Rango Leyenda, superior a Zoe y a mí.
Cuando le hicimos la misma pregunta a Jael, Kaito tuvo que responder por ella, ya que le costaba hablarnos.
Ella era de Rango Avanzado, lo cual no estaba nada mal.
Finalizando de planificar algunos detalles y horarios de guardia en el cuarto nivel, cada uno de nosotros fue a su cuarto, listos para el trabajo que nos esperaba.
… Llevábamos viajando más de 30 días, y por suerte los días pasaron bastante rápido gracias a las interacciones que tenía con Kaito, que empezaba a caerme mejor con cada historia del pasado que presumía en privado cada vez que nos tocaba vigilar juntos en el cuarto nivel.
Historias que incluían sus amores fugaces y aventuras con distintas mujeres que tuvo, contadas con tanta elocuencia que me hacían dudar si eran verdad o no.
Por parte de Zoe, se mantuvo un poco distanciada desde que le pregunté por la conversación que tuvo con Markus, haciendo que me preocupara e imaginara lo peor.
Necesito hablar con ella, pero… será difícil si lo hago directamente.
Necesito algo para hacerlo, algo como… como su ayuda.
¡Claro!
¡Su ayuda con el regalo de mi Augurio!
Concluí en mi cabeza cuando me preparaba para hacer vigilancia toda la noche junto a Markus.
Con eso en mente, salí de nuestra habitación emocionado hacia el cuarto nivel, planificando a detalle cómo hablaría con Zoe.
Mientras subía por los escalones, me encontré con Jael, que al verme directamente a los ojos por un segundo abrió la boca.
“H-hola Drake.” Saludó, antes de bajar nerviosamente al tercer nivel en donde estaba su cuarto.
¿Eh?
¿Qué acaba de pasar?
¿Me habló?
Qué raro.
Dije en mi cabeza, antes de seguir subiendo con una cara desconcertada.
Bueno, al menos es un progreso comparado con antes.
Una vez arriba, me encontré con Markus, que tenía la mirada puesta en la oscuridad del paisaje.
“Drake, llegaste.” Dijo calmadamente, mirándome por un momento antes de seguir viendo el horizonte.
Asentí en silencio caminando al otro lado del puesto de vigilancia sin decir una palabra.
Por unos segundos, ninguno habló.
Solo se escuchó el sonido del viento sonando a través del cristal que nos rodeaba, volviendo incómodo el momento.
“Se está calmando el viento, eso significa que no lloverá esta noche.” Comentó sin verme.
“Sí.” Respondí en corto.
“Por suerte no hay señales de monstruos desde que llegué, así que probablemente sea una noche tranquila la de hoy.” “Sí.” Respondí nuevamente.
Volvió a haber silencio.
Solo los pasos de los caballos y el crujido de las ruedas al avanzar rompían la quietud.
“Zoe me dijo que habías… te volviste más frío de lo normal, ahora veo a lo que se refería.” Dijo de repente, haciendo que lo mirara directamente con una mirada molesta.
“¿Y desde cuándo te cuenta esas cosas?” Pregunté seriamente.
“Bueno, no fue así exactamente.” Se corrigió.
“Solo lo notó y lo comentó casualmente.
Nada más.” Al escucharlo, empecé a sentir claramente una presión creciente dentro de mi pecho.
“Y dime, últimamente hablas mucho con ella, ¿no?” Markus pareció pensarlo antes de responder, haciendo que el sentimiento de molestia en el pecho creciera aún más.
“Solo cuando se da la ocasión.
No es que la busque ni nada parecido.” “Curioso.” Dije dejando que el maná fluyera por mi cuerpo.
“Porque pareciera que siempre estás cerca cuando no estoy yo.” En este punto, sin notarlo, el tono de mi voz había cambiado, haciendo que Markus se pusiera un poco nervioso.
“No es intencional.
Simplemente… a veces hablamos.” “¿Y qué tanto tienen para hablar ustedes dos solos?” Hubo una pausa, poniendo más tenso el ambiente por el maná que se acumulaba en el ambiente.
“Cosas mías, supongo.” Respondió.
“Solo temas personales que salieron de forma natural.” “¿Eh?
¿Y por qué con ella?” “Porque ella escucha a las personas, supongo.” Cansado por no escuchar las respuestas que buscaba, me puse de pie, listo para sacar a Belarus de su vaina.
“Te gusta, al igual que Angelica, ¿verdad?” “¿Qué?” “¡Que intentarás quitarme a Zoe como lo intentaste con Angelica!” “Drake…” Dijo nerviosamente.
“¡Acéptalo!
Ya estoy harto de tus rodeos.” “Escucha, creo que estás exagerando las cosas.” “¡Te estoy preguntando algo simple!” Solté con rabia contenida.
“Desde que entraste al grupo estás metido en todo lo que hacemos.
Siempre tienes una sonrisa, una broma, una charla privada con ella.” “No, no es lo que crees, Drake.
Es cierto que al principio me acerqué a ustedes por tu pasado con Angelica, pero ahora solo me acerco para tener una buena amistad, nada más.
Además, hablo con Zoe varias veces sin ti porque ella sabe algo personal de mí, algo mío.” “¿Qué?
¿Pero de qué hablas?” Pregunté confundido por sus repentinas palabras.
“Ah…” Suspiró, antes de tomar aire y mirarme a los ojos.
“Escucha, Drake.
En verdad estuve hablando con ella de mis asuntos del pasado, de los problemas que pasamos con mi familia.
Algo muy personal… que solté a Zoe sin pensarlo.” Intrigado por sus palabras, me calmé, observándolo con atención mientras controlaba mi maná.
“Para que me creas, supongo que tendré que contártelo a ti también.
Solo te pediré que no me juzgues, por favor.
Mi familia, la familia Fleming, son los encargados de la región de Birton, como ya sabes.
Nosotros velamos por el bienestar de las personas y del territorio.
Territorio que son más de dieciocho millones de kilómetros cuadrados.” Dijo en voz baja mirando al piso.
Tanto territorio que controlarlo hace 6 años fue casi imposible.
En ese tiempo, la economía colapsó repentinamente, como un globo que se fue inflando hasta estallar.
Solucionarlo hubiera sido algo fácil para alguien con experiencia, para alguien capacitado como mi padre, pero… en ese tiempo él ya estaba enfermo de la Muerte Verde.” Dijo en voz baja, mirando al suelo.
“Esa rara enfermedad que cubre la piel de un musgo verde, como si te creciera moho por dentro.
Semanas antes de la crisis pensábamos que mi padre estaba enfermo de algo simple, o que solo era por el estrés del trabajo, ya que solo tenía ligeros cambios en la tonalidad de ciertas partes de su piel.
Pasando los días, recién entendimos lo que verdaderamente era.” Sorprendido por lo que decía, me mantuve en silencio, sintiendo cómo poco a poco el tono de su voz cambiaba a uno más oscuro.
“Cuando ya no pudo gobernar, mi hermana mayor tomó el mando.
Y aunque lo intentó con todas sus fuerzas, no pudo hacer nada frente a la crisis, y para ella fue como lanzarla a una jauría hambrienta.
El pueblo la culpaba, la capital la presionaba para que arreglara el desastre, y las amenazas empezaban a surgir.
Todo mientras veía a nuestro padre consumirse en la cama, sin poder ayudarlo.” Dijo con una voz temblorosa, algo que me dejó tonto, porque nunca lo había escuchado de esa manera.
“Yo, en ese tiempo, no le tomé importancia a ninguna de esas cosas.
Yo andaba en mi mundo, sin tratar de entender lo que verdaderamente pasaba.
Al pasar las semanas, noté que ella se volvió más fría, evitando comer con nosotros y pasando días enteros encerrada en su habitación mientras gritaba que se callaran de vez en cuando.
Mi hermano mayor regresó de la capital, y al llegar no aguantó verla en ese estado, así que se hizo cargo de varias cosas, como buscar en otras regiones alguna cura para mi padre y financistas para levantar a la Región de Birton del hoyo en el que había caído.
Uno de esos financistas era Talyn, que invirtiendo una gran cantidad de dinero, mejoró los caminos para que el comercio entrara con más fuerza, algo que finalmente reactivó la economía con los meses.” Es verdad, en ese tiempo recuerdo que mis padres decían que Birton estaba pasando por algunos problemas, problemas que no nos afectaban directamente, por lo que tampoco le di importancia.
“Con el territorio estabilizándose y la cura que mi hermano había encontrado, pensaba que todo había salido bien, pero, antes de que mi padre terminara de recuperarse por completo de su enfermedad, mi hermana, sin decirle nada a nadie, acabó con su vida, haciéndome despertar de las fantasías en las que vivía en el mundo de mi cabeza.” ¿Que?
“Cuando me enteré de la noticia, recuerdo claramente que la culpé, la culpé por lo tonta que fue al hacer eso, por lo cobarde que fue… por lo loca que se había vuelto… por…” Dijo con furia en sus palabras, mientras apretaba los puños y lágrimas salían de su rostro.
“Por lo sola que se sentía sin recibir la ayuda de su familia, y en especial, de su estúpido hermano menor.” Al escuchar sus palabras, se formó un pesado silencio en mi mente, recordando el sentimiento que tuve antes de morir y venir a este mundo.
“Comprendo, perdón por decir culparte de algo tonto.” Dije finalmente, mientras lo veía aguantar para no desplomarse.
Lo siento Markus.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Joshua_Goose Joshua_Goose: Quisiera pedirles disculpas por demorar tres semanas en escribir este capítulo.
La verdad, estuve muy indeciso con algunos diálogos, además de que me retrasé en la planificación del resto del volumen 2.
Como compensación, este capítulo fue más largo.
¡Espero que lo disfruten, suerte!
:3
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com