De Hombre a Dios - Capítulo 34
- Inicio
- Todas las novelas
- De Hombre a Dios
- Capítulo 34 - 34 Capítulo 30 Mi primera Runa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
34: Capítulo 30: Mi primera Runa 34: Capítulo 30: Mi primera Runa Punto de vista de Drake Helkar ¿Debería hacerlo?
¿Debería contarle?
Me pregunté repetidamente mientras Zoe miraba al pueblo, dándome la espalda.
Desde que era pequeño quise mantener varias cosas en secreto a mi familia, porque, a pesar de que eran mi familia biológica, no confiaba completamente en ellos.
Pero ahora… “Espera.” Dije en voz alta, deteniendo a Zoe que se había puesto de pie para retirarse.
“Puedo abrirlo, pero… necesitaré que no te asustes o sorprendas por lo que va a pasar.” Confundida por mis palabras, me miró a los ojos buscando un sentido en las mismas.
Sin saber qué pasaría a partir de ese punto, tomé aire cerrando ambos ojos mientras mi mente era absorbida en los muchos momentos que viví con mi hermana desde que era tan solo un bebé.
Sintiendo una sensación fría recorrer todo mi cuerpo, el maná de espacio que era la llave para obtener mi primera runa me cubrió completamente.
Con una mirada seria y fría a causa del cambio, miré a Zoe, intentando buscar una reacción en ella.
Viéndola en un estado de completo shock, mi expresión cambió como una montaña rusa, porque al dar un paso hacia ella esperando una sorpresa positiva, esta empezó a alejarse de mí, con una expresión de completo terror.
“¿Zoe?” Pregunté, preocupado por lo que estaba pasando con ella.
Zoe comenzó a retroceder cada vez más, hasta que tras chocar contra una raíz de un árbol cercano, esta cayó al piso y empezó a negar algo con la cabeza mientras susurraba algo que no pude escuchar con claridad, o al menos al principio.
“…no puede ser, n-no… No ¡NOO!
¡¡NOOOO!!” Sintiendo un ardor en la punta de los dedos y el resto de la mano, noté que el cristal se había roto, y el maná en su interior era absorbido por mi cuerpo, adormeciendo los dedos de mis manos.
Restándole importancia, me centré en Zoe, que había cerrado los ojos y empezado a gritar fuertemente, diciendo que me alejara de ella.
¡Mierda!
Desconcertado por sus palabras no supe qué hacer, estaba confundido y dolido por todo lo que estaba pasando.
Tras estar sumergido en mis propios pensamientos y sentimientos por un par de segundos, sentí un peligro cercano por puro instinto, que al analizar mi alrededor noté que este venía de Zoe, que había sacado su espada con unas manos temblorosas.
Maldición, ¿¡qué pasa!?
¿Por qué?
¿Será porque cambié de núcleo?
Concluí finalmente tras alejarme, y analizar qué cambió para que ella estuviera en ese estado.
Intenté cambiar nuevamente de núcleo, pero al haberlo hecho hace poco, no pude.
¡Mierda!
Esperando lo peor vi como Zoe, mi hermana, soltaba su espada y empezaba a agarrarse el pecho con fuerza, con un ritmo irregular en su respiración que me hizo entender lo grave de la situación.
Zoe.
Dije en mi mente, antes de sentir una fuerza impulsarme en el cambio y regresar a mi núcleo dragontino.
Sintiendo una lluvia de emociones por el cambio, me acerqué nuevamente a ella que había caído al suelo por el ataque que estaba sufriendo.
“¡Zoe!” Grité, arrodillándome a su lado para tomarla por los hombros.
Al ver que no respondía, el pánico se apoderó de mí.
Mierda, ¿qué hago?
¡Piensa rápido!
¡Ya sé!
¡Tengo que llevarla con los médicos!
¡Rápido!
Impulsado por la preocupación que sentía, no dudé en cargarla entre mis brazos para llevarla lo antes posible hacia los médicos de la caravana.
Mientras corría, vi las figuras de Markus y Kaito acercándose rápidamente a mi lado, con unos rostros claramente preocupados por la imagen que proyectaba en ese momento.
“¡Drake!
¿¡Qué le pasó a Zoe!?” Gritó Markus, corriendo a mi lado.
“¡No lo sé!” Respondí, con una voz entrecortada por la carrera y el miedo que sentía.
“Reaccionó mal a algo, empezó a gritar y solo… solo cayó al piso.” Una vez llegamos, los curanderos me ayudaron a recostarla en una camilla y me sacaron de la pequeña habitación para poder trabajar.
Esperando afuera, el tiempo se hizo una eternidad.
Cada segundo que pasaba, la culpa me carcomía por dentro.
Cuando por fin uno de ellos salió, me abalancé con preguntas sobre él.
“¿Cómo está?
¿Está bien?
¿Cuál es su estado?
¿Se recuperará?” “Tranquilo, ella está bien.” Dijo el curandero, con una calma que contrastaba con mi estado.
“Su cuerpo está bien, no tiene heridas visibles ni internas.
Pero, parece que sufrió un shock mental muy fuerte, a causa de eso, su cuerpo simplemente se apagó para protegerse.
En un par de horas debería despertar.” Al escuchar que estaba estable, una inmensa calma llegó a mi corazón, a tal grado que todo el aire de mis pulmones salió en un largo suspiro.
Bien… Ella está bien.
Markus, que había esperado con Kaito en silencio, dijo que iría a informarle a Jael, para que así pudieran cambiar los tiempos de guardia de la caravana, saliendo junto al curandero.
Dejándonos solos a mí y a Kaito en el pasillo, este se acercó a mí y puso su pesada mano en mi hombro.
“Muchacho, ¿te encuentras mejor?” Sintiendo sinceridad en sus palabras, no pude evitar abrirme con él, ya que quería contarle a alguien lo que pasaba, porque no sabía qué hacer una vez Zoe despertara.
“La verdad es que no.” Dije en voz baja.
“Es por mi culpa que ella está así, porque… le dije algo que no sabía de mí, o bueno, se lo mostré directamente… supongo que soy un estúpido.” Kaito se quedó en silencio por un momento, antes de hacerme una seña para que lo siguiera.
“Mira Drake.” Dijo calmadamente, sentándose en una de las sillas que había en el pasillo de madera.
“Hace varios años, tuve una esposa.” Empezó de repente, su voz grave y cargada de un peso que no le había escuchado antes.
“Una elfa, parecida a Jael.
Terca como una mula, pero con un buen corazón.” Lo miré, sin entender a dónde quería llegar con esto.
“Antes de conocerla yo no era una buena persona, era alguien impulsivo y agresivo, pero al conocerla cambié, cambié por ella.
Una vez nos casamos, para ella yo era alguien fuerte y amable.” Continuó, con una sonrisa media triste.
“Un mercenario con un sentido del deber.
Alguien predecible, alguien que la protegía.” Hizo una pausa, y su expresión se ensombreció.
“Una noche, unos borrachos en una posada intentaron sobrepasarse con ella.
Al ver eso, me interpuse inmediatamente, haciendo que las cosas se pusieran feas.
No fue una pelea limpia, en medio del caos, uno de ellos sacó una daga para tomarla de rehén y amenazarme.
Al ver esa escena mi antiguo yo brotó nuevamente, la ira me controló.
No sé qué vio exactamente, tal vez mis ojos cambiaron, o tal vez el gruñido que salió de mi garganta no fue del todo de una persona.
Solo sé que el resto de la pelea, ella no vio a su esposo defendiéndola.
Vio a la bestia que llevo dentro, una criatura dispuesta a matar sin pensarlo.” “Maté a todos esos hombres, Drake.” Continuó.
“Pero cuando me giré hacia ella, su rostro estaba pálido como la nieve.
No me miraba a mí, sino a través de mí, como si viera a un monstruo.
Esa mirada en ella… simplemente me rompió… más que cualquier golpe o corte que recibí esa noche.
Después de eso no me habló por más de una semana, no porque estuviera enojada conmigo o algo parecido, sino porque tenía miedo.
Miedo de la criatura con la que estaba compartiendo su cama.” Finalmente, su mirada se encontró con la mía, intensa y llena de una amarga comprensión.
“El punto es, muchacho, que cuando le muestras a alguien una verdad tan fundamental sobre ti, una que no sabían que existía, pero que debiste contar en el pasado, destrozas su realidad.
La imagen que tenían de ti se hace añicos.
Su reacción no es contra ti, no del todo.
Es contra el caos que acabas de meter en su cabeza.
Entiendo que tu intención era buena, o tal vez inocente, pero el resultado fue un desastre.
Por eso, no te mortifiques por lo que vaya a pasar, sino afróntalo con paciencia y amor.
Sus palabras, tan directas y sin adornos, me golpearon.
Una sonrisa amarga se formó en mis labios tras comprender y descubrir lo que tenía que hacer a partir de ese momento.
“Gracias Kaito….” … Horas más tarde, estaba sentado en una silla junto a la cama de Zoe, observándola mientras esta dormía calmadamente.
Viéndola, me preguntaba cómo hacer exactamente para que no me odie por todo lo ocurrido o, peor, que se aleje de mí para siempre.
La respuesta era obvia, aunque aterradora por lo que significaba.
Tengo que decírselo todo.
No más secretos entre nosotros.
La verdad sobre mis dos núcleos, lo de Bernal, y la razón de este viaje… todo, con excepción de mi anterior vida.
Estuve pensando en formas de decirle para no arruinarlo, hasta que la idea de que ella se alejara de mí pasó por mi mente, haciendo que mi estómago se revolviera, ya que, desde que llegué a este mundo, ella siempre ha estado ahí para mí, en las buenas y en las malas, de lo que me fui dando cuenta con el tiempo.
Supongo, que el hecho de saber que mi hermana estará ahí para mí me hizo muy dependiente de ella, de sus consejos, y de su apoyo… Sorprendido por las palabras que decía en mi mente, la miré, con una sonrisa amarga formándose en mis labios, antes de desviar la mirada al suelo.
“A pesar de lo egoísta que suene… me encantaría que ella esté conmigo para siempre.” Susurré sin querer, dejándome llevar por mis sentimientos.
“Para siempre….” “—D-Drake… yo, yo también quiero estar a tu lado para siempre.” Di un respingo, levantando la cabeza de golpe.
Su voz, aunque un murmullo fue lo bastante claro para entenderla.
Al verla, sus ojos estaban abiertos, mirándome con una lucidez que me tomó por sorpresa.
“¿Zoe?” Dije rápidamente, antes de inclinarme hacia ella con un corazón latiendo con fuerza.
“¿E-Estás despierta?
¿Cómo te sientes?” “Estoy bien, Drake, gracias por estar a mi lado.” Respondió con una voz cansada, antes de formarse un silencio incómodo por las cosas que había dicho.
“L-lo siento.” Dije finalmente sin poder mirarla directamente a los ojos, antes de que recordara la razón por la que estaba en cama.
Mi vista se clavó en mis propias manos, que al entender la situación en la que me encontraba, estas empezaron a temblar ligeramente.
“Zoe, perdóname.
Por ocultarte lo de mi otro núcleo, y por….” Las palabras empezaron a salir atropelladamente, tal como había estado temiendo hace unos minutos.
Con torpeza, empecé a contarle las cosas que no sabía de mí, las cosas que había estado ocultando todo este tiempo, por miedo, o por egoísmo.
Estuve unos minutos hablando sin parar, todo mientras Zoe escuchaba en silencio, sentada sobre la cama con una mirada baja.
“Lo siento mucho por ocultarles todo esto, perdón….
perdón.” “Drake….” Su voz, suave pero firme hizo que la mirara después de sentirme desnudo frente a ella, por todas las cosas que había dicho en unos pocos segundos.
“Drake, perdóname también, por no ser lo suficientemente confiable.” Continuó, antes de que sintiera un golpe en el pecho por sus palabras.
“Yo… tampoco he sido completamente sincera contigo, te he ocultado varias cosas de mí, o de la familia.
Cosas que todavía no puedo contarte, pero que en un futuro lo haré.” Por un instante, nuestras miradas se cruzaron en silencio.
Sentía que entre nosotros quedaban más verdades enterradas de las que me había atrevido a imaginar.
Zoe respiró hondo, como si buscara la fuerza para continuar.
“Mejor olvídalo.” Dijo finalmente, antes de desprenderse de las mantas que la cubrían.
“En cuanto a lo que pasó en ese momento, no fue tu culpa.” Continuó, negando lentamente con la cabeza antes de ponerse de pie y estirarse.
“La verdad es que no me asusté porque tuvieras otro núcleo.” Espera ¿qué?
Estaba completamente confundido por lo que estaba pasando, tanto por sus palabras como por su extraño comportamiento.
“Sino… por el maná que sentí desprender de ti.” Continuó, su mirada perdiéndose por un instante, como si estuviera viendo un fantasma en la pared.
“Esa presencia… esa energía era idéntica a la de un demonio que me hizo mucho daño cuando era niña, un daño que sentí al ver morir con mis propios ojos, a personas que amaba por sus manos.” Sus palabras me cayeron como rocas duras, dejándome sin aire o saber qué decir.
“Cuando la sentí venir de ti…” Explicó, su voz temblando por primera vez al recordar ese momento.
“mi mente no pudo procesarlo.
Se nubló y… solo volví a ese momento, reviviendo todo el terror que sentí cuando era una niña.” Claramente quiso cambiar de tema, pero, ¿por qué?, ¿por qué a uno de su pasado?
un pasado que nunca me contó ella o nuestros padres.
Sin poder mover un solo músculo, no sabía muy bien qué pensar después de escuchar sus palabras.
“Entiendo, Zoe, si eso es lo que pasó, prometo no usar nuevamente ese núcleo contigo a mi lado.” Un largo silencio se formó entre nosotros.
Ella se limitó a asentir, todavía visiblemente agotada, y yo no sabía qué más decir.
La atmósfera era pesada, cargada con la verdad que acabamos de revelar.
Buscando desesperadamente cambiar el tema para aligerar el ambiente, recordé lo que había pasado justo antes de que todo se fuera al diablo.
“Oye… sobre lo de antes…” Empecé, un poco inseguro.
“El cristal… al final pude abrirlo.” Sonriendo, Zoe centró su atención en mí para aliviar el ambiente.
“Justo después de cambiar de núcleo, sentí un adormecimiento en la punta de los dedos, uno que…” Me detuve a media frase.
El recuerdo me golpeó de repente.
Era la misma sensación, el mismo adormecimiento helado que sentí en el pecho después de absorber el maná de Bernal.
Espera.
La conexión se formó en mi mente.
Si el sentimiento es el mismo…
entonces el dragón negro que se formó sobre mi piel en ese momento…
¿también fue una runa?
¿Una que se activó en ese momento?
“¿Drake?” La voz de Zoe me sacó de mis pensamientos.
“¿Estás bien?
Te quedaste callado de repente.” Mierda.
Sacudí la cabeza, forzando una pequeña sonrisa para disimular.
Tengo que analizar esto después, con calma.
“P-perdón, me distraje.” Dije, continuando como si nada.
“Te iba a decir que, después de eso, apareció esto.” Levanté mis manos, mostrándole las palmas.
Las puntas de mis dedos, en ambas manos, se habían teñido de un negro profundo.
Desde esa oscuridad, un montón de puntos negros se esparcían hacia mis palmas, disminuyendo en tamaño a medida que se alejaban.
Parecía como si hubiera metido los dedos en tinta y luego alguien hubiera soplado con fuerza, salpicando el resto de mis manos.
Zoe se inclinó para verlas más de cerca, su expresión cambiando de la tristeza a una genuina sorpresa.
“Nunca había visto una runa como esta.
Normalmente aparecen en un solo lugar, no… esparcidas así.
Pero, ¿ya sabes qué hace?” “No tengo idea.” Admití con una sonrisa.
“No he intentado ponerle maná por todo lo ocurrido, y también… porque tengo miedo de que pase algo como una explosión.” Ella soltó una pequeña risa, sonando un poco más como la Zoe de siempre.
“Jajaja… no va a explotar.
Sentirás lo que va a pasar a medida que le pongas maná.
Así que, si notas algo malo, simplemente te detienes y ya está.” Dijo, con una confianza que yo no sentía en lo más mínimo.
La miré, no muy convencido por sus palabras.
Su mirada alegre y expectante me presionó a ceder.
“…Está bien.” Acepté finalmente, aunque con una desconfianza que no pude ocultar.
Respiré hondo y cerré los ojos, concentrándome en mis manos y en la nueva sensación que emanaba de ellas.
Esto se siente muy raro.
Pensé, mientras empezaba a imbuir una pequeña cantidad de maná.
No es como usar magia normal.
Siento… como si mis dedos estuvieran sedados, junto a un hormigueo frío que empieza a subir por mis brazos.
Una vez que el flujo de maná se estabilizó en mis manos, una extraña confianza me invadió.
Quería experimentar, ver qué pasaba, así que poniéndome de pie con un salto, me sentí un poco mareado por las sensaciones que pasaban en mi cabeza.
Perdí el equilibrio y para no caerme, apoyé mi mano derecha en la pared más cercana.
Pero en lugar de un soporte sólido, mi mano simplemente no encontró nada.
La pared de madera simplemente no estaba.
Cayendo torpemente al suelo, detuve el flujo de maná a mis manos por puro instinto, antes de usarlas para amortiguar mi caída.
“¿D-Drake?” Levantando la mirada, vi que Zoe estaba tan confundida como yo.
Y vi por qué.
La sección de la pared que había tocado había desaparecido por completo, dejando ver las vigas internas del carromato con un corte limpio.
Fue entonces cuando sentí un picor en la palma de mi mano derecha, a pesar de que la runa ya no estaba activa.
Sin saber cómo, o porqué, vi con una incrédula cara la pared en la que quise apoyarme hace unos segundos.
J-J-ajajaja… esto es tan surreal….
Una versión en miniatura de ella, no más grande que una moneda de un centavo, flotando sobre mi piel.
¿Qué mierda es esto?
Jajaja Pensando que era un sueño o algún tipo de broma, me puse a reír por lo que acababa de pasar, pero al ver la cara de confusión y sorpresa de Zoe, entendí que no era nada de eso.
Con miedo, solté la pared rápidamente, intentando alejarla de mí, como si de un bicho se tratara.
Al no ser sostenida más por mi mano, la diminuta pared cayó instantáneamente al suelo como una bala.
Atravesó la madera del piso con un sonido sordo y seco, y un segundo después, escuchamos un pequeño estruendo cuando golpeó la tierra debajo de nosotros, levantando una nube de polvo que se coló por el agujero recién creado.
Nos quedamos en silencio, mirando el agujero en el suelo y luego el agujero en la pared.
Zoe y yo nos miramos, nuestras caras reflejando la misma pregunta: ¿qué demonios acababa de pasar?
Haciéndome una idea en la cabeza gracias a los conocimientos de mi vida pasada, empecé a moverme por pura curiosidad.
“Drake, no…” Dijo Zoe, adivinando mis intenciones.
“No lo actives de nuevo hasta que sepamos exactamente qué es.” “Tranquila, sé que no es peligroso lo que intentaré.” Dije, buscando algo pequeño con lo que probar mi teoría.
Activé la runa de nuevo, esta vez centrándome en mi mano izquierda.
Me acerqué a la silla en la que había estado sentado y la toqué.
A diferencia de la pared, la silla simplemente… se desvaneció.
No dejó rastro.
No apareció en mi mano izquierda.
No se hizo pequeña o algo parecido.
Sintiendo aún su presencia, me dejé llevar por mi teoría, así que, activando nuevamente mi runa en mi mano izquierda, devolví la silla, pero esta vez unos centímetros de donde la había recogido.
Una sonrisa, una que no pude contener, se dibujó en mi rostro.
El miedo fue reemplazado por una euforia abrumadora, porque empecé a comprender el verdadero poder de mi runa, y las cosas que podía lograr con ella.
“Es todo.” Susurré, sentándome nuevamente en la silla tras no tener más maná para volverla a activar.“ Con esto, tengo el poder de un dios.” REFLEXIONES DE LOS CREADORES Joshua_Goose Joshua_Goose: Hola a todo el mundo!
Quiero pedirles perdón por no poder subir capítulos en casi un mes >.< La verdad he estado muy ocupado con la universidad, pero eso no lo justifica, así que les debo un capítulo, uno que probablemente suba entre estas dos semanas.
Noticias: Estoy hablando con unos amigos artistas que me ayudarán a hacer un One-Shot de la novela.
Este estará disponible de forma gratuita aproximadamente en noviembre.
Si quieren más información, recuerden seguirme en mi Instagram @joshua_goose.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com