Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

De Hombre a Dios - Capítulo 39

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. De Hombre a Dios
  4. Capítulo 39 - 39 Capítulo 35 Reconstrucción eléctrica
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

39: Capítulo 35: Reconstrucción eléctrica 39: Capítulo 35: Reconstrucción eléctrica Punto de vista de Zoe Rainhard “¡Felicidades Markus!

¡Felices 30!” Gritamos al unísono junto a Drake y los demás guardias que nos acompañaban, sorprendiendo a Markus que acababa de regresar de su guardia en la fría noche que hacía.

Markus se llevó una mano al pecho con una expresión de sorpresa tan exagerada que nos hizo reír a todos por los gestos que hacía.

“¡No me lo puedo creer!

¿Todo esto para mí?” Dijo con un claro falso asombro, antes de soltar una carcajada.

“jaja, bueno, para ser sincero, sospechaba que tramaban algo, pero eh… gracias.

En serio, gracias a todos.” Verlo sonreír así, tan genuinamente feliz, me llenó de una calidez que contrastaba con el frío de afuera, a pesar de que la sorpresa, no fuera tan secreta como planeé.

Después de felicitarlo con un abrazo, me alejé un poco mientras veía cómo otros hablaban con él, dándole golpes en la espalda mientras bromeaban de algunas cosas.

Sonriendo, miré a Drake que estaba a mi lado, sentado mientras sonreía por Markus, mucho más tranquilo que desde esa experiencia.

A veces siento que el tiempo vuela sin que nos demos cuenta….

Pensé, nostálgica por las cosas que habían pasado este último medio año.

Después de que Thania, la Diosa de los Espíritus desapareciera en aquel histórico evento en Skipton, Drake se había desplomado por la pérdida total del maná en su núcleo, haciendo que me asustara muchísimo, pensando que le había pasado algo por tener el fragmento del Dios Dragón en su interior, pero, tras confirmar que no era nada grave, logré calmarme, recuperando la compostura para ser el apoyo que necesitaba en aquel momento.

El hecho de que una Diosa mitológica apareciera fuera de su hogar era un acontecimiento que nadie esperaba, porque tras reunirnos con Kaito y Jael hablamos de eso, de hecho, el resto del día y durante los siguientes días, e incluso semanas, no se hablaba de otra cosa que no fuera eso.

Mientras Kaito y Markus comentaban la increíble hazaña la noche del incidente, yo solo podía ver a Drake, callado y pensativo, mientras compartíamos nuestras perspectivas junto al resto del grupo.

Al día siguiente después de la visita divina, nos despedimos de Kaito y Jael, prometiendo volver a luchar juntos si nos volviéramos a encontrar en un futuro.

Tras eso, Drake y yo nos preparamos para salir de Skipton junto a Markus, dirigiéndonos hacia Barton sin un objetivo claro, porque cada vez que le preguntaba a Drake qué deberíamos hacer ahora que ya había pasado todo lo de su sueño, él simplemente respondía que no lo sabía, dejando ver de forma clara su frustración y depresión, que iba creciendo cada vez más con el pasar de los días, semanas y meses.

Después de intentar varias cosas para animarlo, una noche en particular, hace poco más de una semana atrás, vi a Drake tan decaído que decidí hacer algo drástico para animarlo, algo que me costó decidirme en ese momento, que era ser sincera conmigo misma, al expresar lo que verdaderamente quería.

Entré al cuarto en silencio, encontrándolo sentado en el borde de su cama, con la mirada perdida en el suelo.

El silencio era pesado, lleno de una frustración que casi podía tocar.

Me senté a su lado, sin saber muy bien qué decir.

“Drake,” Empecé suavemente, para no asustarlo.

“Estaba pensando y… ya que solo estamos viajando con Markus hasta la frontera, ¿por qué no cruzamos el gran bosque y el lago de Cafle?

Para así pasar por el Reino de Dunumese y llegar al sur del Reino de Mitian.

Estuve averiguando… y dicen que es un lugar fantástico, con montañas cubiertas de nieve y hermosos paisajes.

Así que pensé que… q-quizás podríamos instalarnos ahí, ya sabes… comprar una casa y-y vivir los dos solos, y-ya que después de todo… no hay un lugar que nos ate.” Drake levantó la vista, confundido por mis palabras antes de repasarlas en su mente.

“¿Eh?

¿Instalarnos en una casa?

Con montañas y… ¿y nieve?” Dijo, con una voz un poco ronca antes de que sus ojos se abrieran como un par de platos.

“‘…la nieve nos sepultaba hasta las rodillas.’ ¡Claro!

¡Todavía no pasamos por eso!” Gritó saltando de alegría, cambiando el ambiente tan bruscamente que no me dio tiempo a entender a lo que se refería.

Poco después, me explicó que en su sueño ambos estábamos caminando en un lugar con mucha nieve, y que lo hacíamos sin ningún carruaje o persona cercana, que estábamos los dos solos cerca del árbol del Principio, algo que todavía no había pasado.

“Entonces, eso significa….” “¡Así es!

Nuestro viaje todavía continúa, todavía tenemos algo que hacer hasta llegar a ese punto.” Continuó animado, antes de seguir hablando mientras planeaba a detalle lo que tendríamos que hacer para llegar ahí.

Después de esa conversación, nos acostamos para dormir, pero al no poder hacerlo, me levanté un momento con el ambiente a oscuras, suspiré con un corazón agitado, antes de girar mi cabeza y mirarlo descansar.

Con una expresión de alegría, Drake descansaba más calmado que en los últimos días, haciendo que pensara en las cosas que habían pasado.

Reuní mucho valor para proponerle vivir juntos… pero, lo minimizó e hizo a un lado al descubrir que deberíamos continuar viajando… Ahh… a pesar de que me dolió en ese momento, me alegro de que ahora esté mejor.

Dije dentro de mí, recordando su plan de quedarnos en Barton e ir caminando a Macury, la frontera con Dunumese.

Mejor lo olvido también, al menos por ahora, porque si soy sincera… antes no creía del todo en sus visiones o lo que decía.

Pensé en ese momento, observándolo en silencio mientras la luz de la luna atravesaba el cristal e iluminaba su rostro.

Nunca había escuchado de una magia que te mostrara el futuro, o algo parecido, así que… me pareció algo sacado de un cuento lo que me dijo antes que un hecho.

Pero, después de ver lo que vi en Skipton… y en especial después de ver esa expresión de terror formarse en su rostro hizo que me recriminara a mí misma por no tomarlo en serio, por eso, para evitar algo similar me prometí nunca más dudar de él.

Recordé, antes de volver a la actualidad.

La celebración de Markus continuó, con la música sonando a todo volumen y las jarras de cerveza pasando de mano en mano celebrando su cumpleaños, mientras afuera, una fuerte tormenta de nieve azotaba nuestro pequeño y a la vez gran refugio a tan solo cinco días de llegar a Barton.

… Al día siguiente, mientras todos aún se recuperaban de la fiesta que duró hasta la madrugada, me alisté para salir de guardia junto a Axel, una guerrera que siempre manejaba una gran hacha en su espalda.

“Está haciendo demasiado frío afuera, ¿verdad?” Pregunté tras analizar y agradecer dentro de mí que estuviéramos en un carruaje.

“Sí, tienes razón.” Respondió, mirando a través del cristal las medianas montañas que nos rodeaban cubiertas por completo de nieve.

“Según Brath, es normal que esta parte del Reino esté así en esta época del año.” “¿En serio?

Y yo que pensaba que era un fenómeno natural, ya que hace tan solo un mes estábamos rodeados por el desierto.” Comenté, revisando la parte delantera para verificar que no hubiera problemas en los carruajes de los pasajeros, ya que a diferencia del viaje a Skipton, nos había tocado revisar la retaguardia de la caravana.

El viaje continuó con normalidad durante las siguientes horas.

La tormenta de nieve había amainado con las primeras luces del día, y ahora el sol comenzaba a asomarse por encima de las montañas blancas, pintando el cielo de un naranja pálido y haciendo que la nieve brillara con intensidad.

Era un paisaje hermoso, así que con calma, hice una revisión rutinaria de los alrededores con Perception, una habilidad que garantizaba nuestro contrato como guardias a mí y a Drake.

Extendiendo mis sentidos, empecé a analizar el área a nuestro alrededor, cuando de repente, sentí algo.

Una anomalía.

Una concentración de maná extraña, al este, a un kilómetro de donde estábamos.

Qué raro…

Pensé, frunciendo el ceño ya que no era normal lo que sentía.

“Axel.” Dije en voz alta, sin apartar mi concentración del punto.

“Siento algo raro al este, a un kilómetro.” Axel, que estaba a mi lado revisando el filo de su hacha, levantó la vista de inmediato.

Al ser la guardia encargada del carruaje, su expresión se volvió seria.

“Intenta averiguar qué es.

Porque también empiezo a sentir un mal presentimiento.” Asentí, cerrando los ojos para enfocarme mejor en mi hechizo.

Inyectando más maná en mi hechizo, amplifiqué el rango y la nitidez de Perception.

Las firmas de maná se volvieron claras, porque la anomalía en verdad era un aura que venía de cinco criaturas, cinco poderosas presencias que se movían bastante rápido por el aire, acercándose….

Mi corazón dio un vuelco.

No puede ser…

Las reconocí por la forma que tenían gracias a la reconstrucción que hice en mi cabeza.

Eran Thunderbirds, aves del Trueno.

La imagen de un viejo libro que había leído en la biblioteca del castillo de Cherphy, en Clifland me vino a la mente de golpe.

Recuerdo que venían de una ilustración, en donde se veía un ave colosal, con cuatro alas, plumas que parecían hechas de acero y ojos que brillaban con electricidad pura.

“Clase A.

Extremadamente agresivas y territoriales.” Recordé haber leído en voz alta cuando aún era una niña.

“Cazadores de climas fríos.

Poseen una afinidad innata con el rayo, a tal grado de poder crear pequeñas tormentas eléctricas para cazar a sus presas.

Se recomienda a todos los aventureros evitar cualquier contacto.

La tasa de mortalidad en un encuentro directo para un aventurero Rango Leyenda es superior al ochenta por ciento.” Un escalofrío me recorrió la espalda al volver a la actualidad, haciendo que reaccionara rápido para informar de lo que se venía.

“¡Axel, son cinco Thunderbirds adultos!” Dije rápidamente, mi voz un poco más aguda por la urgencia.

“¡Son muy peligrosas!” Axel, al oír el tipo de monstruos que eran, no perdió un segundo, agarrando rápidamente el cuerno de alarma que colgaba en el puesto de vigilancia, dando tres toques largos y agudos, siendo la señal de alerta máxima.

“¡Conductor!

¡Alerta máxima!

¡Aves del Trueno al este!

¡Comuníqueme rápidamente con la Carroza Uno!” Gritó Axel, haciendo que el conductor al escucharla se asustara por el tono de la alerta.

Asintiendo con pánico, agarró rápidamente el Yetsu, un instrumento mágico con forma de caja negra que servía para comunicarse con otro dispositivo en la misma frecuencia, pasándoselo inmediatamente a Axel.

“¡Aquí Carroza Cuatro!” Gritó Axel al dispositivo.

“¡Repito, cinco Thunderbirds adultos al este, acercándose rápido!” Hubo un segundo de estática antes de que una voz grave respondiera.

“¡Recibido, Carroza Cuatro!

¿¡Cuáles son las instrucciones!?” “¡Todos los guardias a posición defensiva máxima!

¡Avise a los demás para salir y esperar una batalla!” Con la orden dada, toda la caravana se fue deteniendo en medio de las montañas, haciendo que mi preocupación aumentara por lo que podría venir.

Al mismo tiempo, mientras varios pensamientos pasaban por mi cabeza, el resto de los guardias que descansaban en los niveles inferiores comenzaron a subir por la escotilla, alertados por la alarma, incluyendo a Drake y Markus.

Él se acercó a mí rápidamente, su rostro lleno de confusión.

“Zoe, ¿qué pasa?” Antes de que pudiera decirle algo, Axel empezó a hablar, su voz resonando con autoridad.

“¡Atención todos!

¡Se acercan cinco Aves del Trueno por el este!” Analizando el ambiente, pude ver la preocupación en los rostros de algunos guardias, ya que parecía que sabían exactamente a lo que se enfrentarían, mientras que otros se preocuparon por el término “Clase A” que Axel mencionó después.

“¡Escuchen!” Gritó Axel, su voz cortando la tensión.

“¡La estrategia es ‘Cúpula’!

¡Nuestro escuadrón cubrirá estos tres carruajes de pasajeros!

¡Carroza Dos y Tres se encargarán de los suyos!

¡Yo tomaré el frente!

¡Zoe, Drake, flanco izquierdo grupo 3!

¡Brath, Tino, derecha grupo 4!

¡El resto, formen la línea defensiva y no dejen que nada se acerque!” Tras las instrucciones finales, todos nos dirigimos a la puerta trasera del carromato.

Al abrirla, el frío se hizo notar de inmediato, porque una fuerte ráfaga de viento helado golpeó mi rostro, recordándome que ya no estábamos protegidos por el hechizo de calor del interior.

Saltando del barandal al camino, mis pies se hundieron profundamente en la nieve que lo cubría, haciendo que fuera un poco molesto caminar.

“Con cuidado.” Comentó Drake, que había saltado justo después de mí, antes de extenderme una mano para que subiera a un lugar un poco más firme.

Al tomarla, aprovechó para preguntar con una voz baja y seria.

“¿En verdad es tan grave la situación?” Lo miré fijamente, con una expresión llena de preocupación.

“Sí.” Respondí.

“Enfrentarse a uno de ellos…

es como pelear contra un aventurero experimentado de Rango Leyenda.

Y bueno, en este caso será contra cinco de ellos.” Drake, al escuchar mis palabras, asintió lentamente.

“Entiendo… en ese caso necesitaremos usar todo.” Dijo con una sonrisa.

Sintiendo el maná salir de su núcleo, vi cómo activaba su runa Atlas, para que un segundo después, nuestras armas aparecieran en sus manos desde su dimensión de bolsillo, entregándome mi cuchilla larga y un par de cristales de maná.

“Gracias.” Dije, agarrándolo mientras veía cómo él también sacaba a Belarus, su espada para empuñarla con la mano izquierda.

Levantando la vista hacia el este, en dirección a la amenaza, entrecerrando los ojos.

“¡A las 8 en punto, 300 metros detrás de la montaña!” Grité, lista para la batalla, antes de que Axel diera unos pasos sosteniendo su hacha con ambas manos mientras un par de barreras se formaban en los carromatos detrás de ella.

Inmediatamente, del lugar que había indicado aparecieron tres de los monstruos.

La presión de su maná se sintió de inmediato, era pesada y sofocante.

Al vernos, los Thunderbirds soltaron un chillido ensordecedor que retumbó entre las montañas.

Una de ellas plegó sus alas y bajó rápidamente hacia nosotros con claras intenciones de atacarnos, mientras que las otras dos comenzaron a batir sus alas, invocando una tormenta eléctrica y de nieve.

Tal como estaba escrito en los libros, estas criaturas saben usar hechizos….

Pensé, viendo cómo el cielo se oscurecía de golpe, y la nieve se volvía tan densa que era difícil de ver con ella.

Axel, llenando su cuerpo con maná no se dejó intimidar, a diferencia de algunos guardias que nunca habían enfrentado algo parecido.

Con una mirada seria, ella miró directamente hacia el Thunderbird que se acercaba velozmente, haciendo que el monstruo fuera hacia ella como una flecha.

El impacto fue casi instantáneo y seco, tras el choque del pico del ave contra el mango de su hacha que sostenía con dificultad con ambas manos en una posición horizontal.

Una onda de choque visible explotó desde el punto de impacto, barriendo la nieve a nuestro alrededor.

Axel resistió por un par de segundos, sus músculos tensos mientras el monstruo empujaba con toda su fuerza, hasta que Axel no pudo aguantar la fuerza del monstruo.

En una fracción de segundo, ella fue arrastrada varios metros hacia atrás, hundiendo y destruyendo todo el suelo en el proceso hasta terminar de impactarse violentamente contra la montaña de la derecha.

No… ¡Axel!

Pensé, temiendo lo peor al ver cómo gigantescas rocas habían sido reducidas a polvo por la fuerza del impacto, creando una gran nube de polvo.

Pero cuando el Thunderbird se elevó nuevamente en el aire, saliendo de entre el polvo, la vi.

Ella estaba agarrada de las plumas del monstruo con una mano.

Haciendo un tiro con su brazo, se montó ágilmente sobre la espalda del ave, antes de lanzar un grito salvaje y empezar a atacarla repetidamente en su cuello con la ayuda de su hacha.

Aumenté mi visión con magia, porque apenas podía ver entre la nieve y la oscuridad de la tormenta, y fue entonces cuando lo noté.

Axel estaba herida, tenía sangre corriéndole por toda la cabeza y rostro.

Cuando sus ataques empezaron a atravesar la gruesa piel del Thunderbird, este intentó tirarla con movimientos bruscos en el aire, pero Axel se aferró a sus plumas, siendo movida como una muñeca de trapo por el aire.

Siguieron así hasta que el ave se detuvo de golpe en el aire y atrajo hacia ella dos fuertes truenos que iluminaron todo el ambiente oscuro.

Vi a Axel resistir los rayos con dificultad, su cuerpo convulsionando por la electricidad, pero no soltó su hacha.

Siguió golpeando hasta que finalmente hirió de gravedad al monstruo, cortándole profundamente el cuello y haciendo que su cabeza casi colgara de un pedazo de carne y piel, antes de que ambos se estrellaran violentamente contra una montaña cercana.

Wow… Si soy sincera, n-no creo que yo pueda hacer algo similar.

Dije dentro de mí, antes de volver a la batalla que ya había empezado.

Al ver cómo una de ellas había caído, las dos aves que quedaban en el cielo no perdieron el tiempo y empezaron a atacar desde la distancia con truenos, haciendo que un par de guardias cayeran heridos mientras las barreras mágicas de los carromatos resistían los impactos, protegiendo a los pasajeros.

El contraataque no tardó en hacerse notar, ya que muchos de los guardias magos lanzaron hechizos a larga distancia, obligando a las aves a moverse constantemente en el aire.

Siguieron así, hasta que las dos aves que faltaban aparecieron por los lados, una por la izquierda y otra por la derecha, empezando a arrasar contra la línea defensiva con su imponente fuerza y tamaño.

Drake, después de lanzar algunos cañones de piedra rápidos a las aves del cielo, se giró hacia mí, con una actitud seria.

“¡Zoe, a la izquierda, hay que apoyarlos!” Asintiendo, corrí junto a él, cubriéndome con una capa de maná más densa mientras preparábamos nuestras armas, listos para combatir.

Al acercarnos, vi que el Thunderbird de la izquierda ya estaba siendo cubierto de lodo espeso por una maga que estaba cerca, dificultando visiblemente sus movimientos.

Aproveché esto y activé mi hechizo Numbness, paralizando al ave con ayuda de la gravedad.

El monstruo se congeló por un instante, y usando esa abertura, me deslicé rápidamente a un lado suyo después de juntar una gran cantidad de maná en mi arma, siendo la clave para cortarle una de sus piernas por la parte más delgada.

Al mismo tiempo, una luz salía de mi derecha, logrando ver cómo la otra pierna era incinerada por las llamas del hechizo de Drake.

El ave soltó un chillido de dolor agonizante, haciendo que varios rayos cayeran directamente sobre nosotros, pero fueron cubiertos por otro guardia que estaba en la retaguardia, a lo lejos, que los interceptó con unas flechas especiales que los atrajeron, desviándolos y haciendo que cayeran en otro lado.

Me puse alerta de nuevo, viendo a la inquieta ave que se revolvía en el suelo lodoso como si fuera un gusano, agitando sus cuatro alas desesperadamente.

Al no poder hacer mucho desde mi posición, me puse a pensar en la forma de acabarla, hasta que sin preverlo, Drake dio un paso adelante y tocó el suelo con fuerza.

Un segundo después, unas diez estacas de piedra afilada salieron de la tierra, un poco deformes por la resistencia al atravesar la gruesa piel del ave desde abajo.

Con sus últimos sonidos guturales, el Thunderbird murió, cubierto de lodo y de su propia sangre.

Solté un suspiro, sintiéndome ligeramente cansada por el reciente combate, antes de ver a nuestro alrededor y darme cuenta de cómo los demás guardias habían logrado hacer caer a una de las aves del cielo, rematando con hechizos mientras que la otra, siendo mucho más veloz y lista para ocultarse en la oscuridad y la nieve, seguía atacando con rayos y hechizos de aire, reduciendo nuestro número total de 28 guardias, a solo 9.

Tengo que hacer algo por el que está en el aire, porque si sigue así, terminará por acabarnos….

Comenté tras ponerme nerviosa al ver que quedábamos tan pocos disponibles.

Al dar un paso para ir a ayudar, me detuve por las palabras de Markus, que se acercaba a lo lejos.

“¿Oigan, cómo se encuentran?” Preguntó preocupado al vernos cubiertos de lodo.

“Estamos bien, al menos por ahora.” Respondí, mirando al cielo.

“Pero si no hacemos algo con esa cosa, las cosas se complicarán cada vez más.” Dije antes de que se me ocurriera una idea para acabarla de una vez por todas.

“Markus, Drake, vayan a por el ave de la derecha.

Yo me encargaré de la del cielo.” Asintiendo, ambos se alejaron para unirse a la otra batalla.

Yo, juntando maná en mi runa, corrí rápidamente hasta la punta del acantilado del camino, en donde activando Perception logré identificar fácilmente el lugar donde se ocultaba el Thunderbird.

Con un suspiro y cerrando los ojos para concentrarme, activé después de muchos meses mi runa Phantom Mirage.

En mi mente se abrió una proyección desde lo alto, justo a varios metros de donde estaba el Thunderbird.

Viendo todo como si tuviera cuatro ojos, hice que mi otro yo ajustara su caída para tocarlo por una fracción de segundo el cuerpo del monstruo, tiempo suficiente para activar mi hechizo.

Magia de nivel Experto, Capsule__.

Dije dentro de mí, haciendo que toda la nieve alrededor del ave se pegara a su cuerpo como si fuera su centro de gravedad ese, impidiendo rápidamente su movimiento en el aire, haciendo que cayera lentamente mientras se revoloteaba.

Desactivando la runa, y activándola nuevamente, algo que me consumió mucho maná, me posicioné cerca del lugar en el que el ave había caído.

Esta intentaba liberarse de la nieve que la rodeaba, invocando rayos sobre ella misma al igual que las otras, lográndolo después de un par de intentos.

Pero antes de que pudiera alzar el vuelo nuevamente, mi fantasma lanzó tres gigantescas lanzas de luz, atravesando al ave en una de sus alas, pecho y cabeza, matándola en el acto de una forma bastante violenta.

Al desactivar la runa, caí de rodillas, jadeando y cansada mental y enérgicamente.

“Ga-gasté más maná del que pensaba…” Dije en voz baja, sintiendo mis reservas casi vacías.

Tras tomar un respiro, activé Perception para ver la situación del último Thunderbird que se libraba al otro lado de la caravana, algo que al final terminó poniéndome de los nervios.

Corriendo con las pocas fuerzas que me quedaban, solo llegué para ver con horror cómo varios de los que luchaban contra él eran atravesados por sus garras o caían muertos por los rayos.

De los 9 que quedaban disponibles, 4 habían muerto, incluyendo al arquero que nos había salvado la última vez.

Los que quedaban, incluyendo a Markus y Drake, estaban muy cansados, jadeando por la resistencia y persistencia del monstruo.

Me preocupé en serio por la situación, hasta que me calmé un poco al ver cómo Axel caía del cielo encima del ave, lanzando un fuerte hachazo que la tumbó al estrellarse contra el suelo.

Con una leve nube de polvo, Axel se puso en pie, respirando con dificultad.

“¡Posiciones!” gritó.

“¡Yo al frente!

¡Drake, Markus, ustedes serán mi apoyo!

¡Los demás, ataquen desde lejos!” Esto está mal… sé que Axel es de rango leyenda, una gran guerrera y todo, pero… apenas se sostiene.

Pensé, viendo la sangre que aún corría por su rostro y cuerpo acompañado de la poca fuerza que tuvo ese último ataque.

No funcionará su estrategia, si no aprovechamos ahora, se recuperará y nos matará a todos.

Tengo que acabarlo ahora, ahora….

A pesar del poco maná que me quedaba, lo reuní todo en mi cuerpo y salí disparada hacia el ave, ignorando la orden.

“¡Zoe, espera!

¡Vuelve a tu posición!” Gritó Axel, haciendo que el monstruo reaccionara y elevara sus cuatro alas, soltando un intenso chillido que incrementó la tormenta de nieve y los truenos por todo el terreno.

Varios intentaron cubrirse, pero algunos no pudieron, cayendo por los poderosos truenos.

Sentí el impacto de uno de ellos golpearme de lleno, desgastando aún más mis reservas de maná y haciéndome caer sobre una rodilla.

Preocupada por la situación, me puse a pensar qué hacer, hasta que vi cómo Drake activó su runa Atlas, lanzando dos pequeños objetos, parecidos a espinas, que luego de imbuirles su magia, se agrandaron hasta revelar su forma original.

Eran árboles, que golpearon al Thunderbird con una gran fuerza.

El monstruo retrocedió, dándole confianza a Drake para lanzar más, pero el ave, enfurecida, fijó su mirada en él, lanzándose hacia Drake siendo su nuevo objetivo ahora.

Quise hacer algo para ayudarlo, pero estaba muy débil.

Drake, al ver que el monstruo venía hacia él, se preparó para hacer algo, porque se quedó quieto por un segundo, pero entonces, por alguna razón que desconocía, me miró con los ojos abiertos, antes de cambiar su postura en el último segundo, esquivando la embestida del Thunderbird.

El ave, al ver que lo había esquivado, aún pasando por el lado de Drake hizo un movimiento con sus patas, logrando agarrar a Drake antes de estrellarse contra la montaña.

No… no puede ser.

Sujetándolo fuertemente mientras se elevaba por los cielos, intensificó la tormenta de nieve con el batir de sus alas, haciendo que fuera imposible siquiera verlo en el aire.

Al no poder hacer nada por las reservas de maná que tenía en ese momento, un sentimiento apareció en mi pecho, uno que no dejaba que pensara en nada más que él, en mí lo único que me quedaba en esta vida.

“¡¡DRAKE!!” .

.

.

Joshua_Goose: Este es el penúltimo capítulo del volumen, así que espero que les haya gustado, pido perdón por subirlo un poco tarde, la verdad me costó más de lo esperado.

Les recuerdo que compartan esta historia, cada vez se pondrá más interesante 😀 Por cierto, si a alguien le interesa, busco un editor para mejorar la calidad de mi historia, hacer correcciones, etc.

Si alguien está interesado, por favor envíeme un correo electrónico a [email protected]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo