De Hombre a Dios - Capítulo 41
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- Capítulo 41 - 41 Capítulo 37 Camino para estar con mi amado
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41: Capítulo 37: Camino para estar con mi amado 41: Capítulo 37: Camino para estar con mi amado Punto de vista de Angelica Yue “Wow… el tiempo en verdad pasa rápidamente.” Pensé en voz alta, refugiada del ruido que había en las calles desde mi cuarto.
“Ahora… ahora que seré por fin una adulta, podré hacer lo que quiera… y con quien quiera.” Dibujando una sonrisa en mi rostro me puse de pie, para abrir un mapa viejo que tenía para ver la ruta que tanto me había costado planificar.
“Pronto… pronto nos volveremos a ver, Drake….” Habían pasado varios años desde que me mudé a Swaford, la ciudad costera, ciudad que recibió con un cálido abrazo a mi dolida familia después del asesinato de mi hermano mayor, Paul.
Tras llegar, mis padres se adaptaron rápidamente gracias a la ayuda de unos viejos amigos que tenían en la ciudad.
Mientras que por mi parte, me fui adaptando gradualmente, todo por culpa de mis inseguridades tras aquel incidente.
Por suerte, gracias a mis estudiantes, un par de nobles humanos, que crecieron rápidamente hasta parecer ya casi de mi edad, logré sentirme aceptada nuevamente.
Actualmente tengo 39 años, a solo uno de entrar en la edad adulta, por lo que mis padres no se opusieron a la idea de que viajara por el continente central como aventurera.
Con su aprobación y bendición, recuerdo empezar a planear en secreto cada detalle de las cosas que haría en estos casi seis años que tenía antes de verme con Drake, mi primer amor en la capital del Reino de Alum, Slorah.
¡¡Ahh!!
¡Me pregunto si él estará contando los días como yo!
Pensé emocionada mientras veía el mapa.
¡Seguramente sí!
Con una sonrisa y mi cara sonrojada, enrollé el mapa, que titulaba: ‘Camino para estar con mi amado’ antes de guardarlo en un lugar secreto para que mis padres no lo vieran.
Tras unos minutos, logré calmarme, antes de que mi mente me traicionara y volviera a pensar en él, haciendo que me ocultara entre las telas de mi cama llena de una emoción que me costaba ocultar.
Haciéndome ideas de cómo se vería tras todos estos años fueron pasando las horas, hasta la noche, cuando mis padres y hermana finalmente volvieron del festival que había en Swaford.
Tras escuchar el sonido de la puerta principal abrirse, seguido de unas risas que inundaron el pasillo, me sacaron rápidamente de mis pensamientos sobre Drake.
“Están cerca.” Susurré.
“¡Hermanita!
¡Hermanita!” Gritó una voz aguda antes de que la puerta de mi cuarto se abriera de golpe, revelando a Susam, mi hermana pequeña, que entró saltando con una energía que parecía no agotarse nunca.
Detrás de ella, mis padres se dejaron ver desde el pasillo con expresiones más tranquilas, pero con una calidez que siempre traían consigo últimamente.
“¿Angélica?
¿Qué haces aquí?” Preguntó mi madre de forma amable, mientras me veía sentada en la cama con Susam intentando treparse encima de mí.
“Pensamos que estarías afuera con Gean y Ángel aprovechando el festival.” “Tiene razón tu madre, nos preocupamos al ver que no estabas en la plaza principal.” Añadió mi padre, cruzándose de brazos con una expresión un poco molesta.
“Sí, lo siento, pensábamos acompañarlos como acordamos, pero…
antes de salir de su mansión les surgió un imprevisto de último momento y pasaron varias horas hasta que finalmente me dijeron que no podrían.” Respondí rápidamente, tratando de sonar natural mientras ocultaba mis nervios tras la ligera mentira.
La verdad es que me dijeron desde la mañana que no irían, pero quería estar a solas para terminar los últimos detalles para mi viaje.
Mi madre apenada por mis palabras asintió, pareciendo conforme con la explicación.
“Ya veo, es una pena.
Pero bueno, aprovechando que estás aquí, trajimos algunas cosas deliciosas del mercado para comer.
Ve preparándote para la cena, ¿está bien?” Antes de que pudiera responder, Susam se abalanzó sobre mis piernas, tirando de mi ropa con sus manitas inquietas y una cara de asombro total.
“¡Hermanita, hermanita!
¡Adivina!
¡Hoy vi a muchos animales en la calle!” Dijo con su vocecita infantil, agitando los brazos.
“¡Estaban volando!
¡Eran como globos gigantes por todo el cielo!” Me reí suavemente ante su emoción, antes de acariciarle el cabello mientras la miraba a los ojos.
“¿En serio?
¿Y dime, esos animales estaban sujetos por una cuerda que sostenía la gente?” “¡Sí!
¡Así es!” Respondió ella, dando un saltito de alegría.
“¿Tú también los viste, hermanita?
¿Porque no entendí cómo volaban?” “Jeje, verás, Susam, esos no eran animales como tal, sino que eran globos especiales para el festival.” Respondí sonriendo, contagiada por su inocencia mientras la acompañaba hacia el comedor.
“¿Globos?” “Sí, no son muy comunes por acá, pero como este es un festival que se da cada 10 años, los hicieron para el entretenimiento, seguramente.” La cena transcurrió entre risas y anécdotas del festival.
Mis padres hablaban sobre lo mucho que había crecido la ciudad, mientras yo disfrutaba de la comida, sintiendo un nudo en la garganta por lo que estaba a punto de decir, porque sabía que este ambiente familiar era algo que extrañaría muchísimo.
Al terminar de comer, dejé los cubiertos sobre la mesa y respiré hondo, captando la atención de todos por mi extraña respiración que se dejó entrever más de lo que pretendía.
“Por cierto… quería decirles que la mayoría de mis cosas ya están listas.” Empecé, tratando de que mi voz no temblara.
“Y, por cómo van las cosas, probablemente parta cuando acabe el festival, en unos tres días.” El silencio cayó sobre la mesa de golpe.
Mi padre dejó su taza a medio camino, mirándome con una sorpresa evidente que rápidamente se transformó en una expresión de tristeza.
“¿Qué?
¿En tres días?
¿Tan pronto, hija?” Dijo, dejando escapar un suspiro pesado.
“P-pero, ¿por qué no esperas un poco más?
Al menos hasta que cumplas los 40 y entres oficialmente en la edad adulta.
Podríamos celebrar aquí, con calma y…” Agradecí el gesto con la mirada, sintiendo el calor de su cariño, pero mi decisión ya estaba tomada.
“De verdad lo agradezco, papá, pero no puedo.” Respondí con firmeza.
“En unas semanas habrá una campaña especial en Skipsearing, al norte de acá para ayudar a los nuevos aventureros a establecerse.
Si no voy ahora, me costará mucho más tiempo y dinero hacerlo por mi cuenta después.” Mis padres se miraron entre sí, y aunque no dijeron nada más, pude ver la tristeza en sus ojos.
Mi madre apretó mi mano sobre la mesa, mientras el ambiente se volvía un poco más pesado por la idea de mi partida.
Los entiendo… sé que les duele que me vaya tan lejos después de todo lo que pasamos con Paul.
Pensé, sintiendo una punzada de culpa en mi pecho al ver sus rostros.
Pero debo ser fuerte… ya que esto es algo que debo hacer.
No solo por mi carrera como aventurera… sino por él, por el camino que me llevará de vuelta a Drake.
Un largo silencio se instaló en la mesa tras mis palabras.
Mis padres se miraron entre sí, compartiendo una mirada que no logré descifrar del todo, antes de que mi padre se levantara calmadamente.
Sin decir una palabra, caminó hacia la habitación del fondo, dejándonos a nosotras tres en un ambiente cargado de una tensión melancólica.
Susam, que había estado inusualmente callada, me miró con una expresión de pura confusión y tristeza en su pequeño rostro.
“Hermanita… ¿ya te irás?” Preguntó con un hilo de voz, aferrándose al borde de la mesa.
Me dolió verla así, por lo que me acerqué un poco para tomar sus manos entre las mías.
“Sí… ya tengo que irme.
Lo siento mucho si no puedo quedarme más tiempo, de verdad…” Sonreí, tratando de tranquilizarla.
“Pero verás, ¡prometo escribir seguido!
Además, vendré cada dos años para ver qué tanto creces, ¿te parece bien, chiquitina?” Al escuchar mis palabras, los ojos de Susam se iluminaron un poco ante la promesa, recuperando parte de su energía.
“¡Síí!
¡Ya verás que creceré muy rápido!” Sonreí ante su entusiasmo, sintiendo un poco de alivio, hasta que el sonido de unos pasos pesados me hizo girar la cabeza.
Mi padre regresaba de la otra habitación cargando dos bultos en sus manos, ambos envueltos en un sencillo papel café, algo común para dar obsequios o regalos.
Con curiosidad, vi cómo se acercaba a mí mientras mi madre también se ponía de pie a su lado.
Se detuvieron frente a mí y, con una solemnidad que me conmovió, me extendieron los regalos.
“Esperábamos darte esto después, quizás el día de tu cumpleaños número cuarenta…” Empezó mi madre con una voz suave, pero cargada de emoción.
“Pero… ya que falta tan poco tiempo para que te vayas… creemos que es mejor que lo tengas ahora.” Sentí cómo mi corazón daba un vuelco de alegría.
Sin poder evitarlo, me levanté y les di un abrazo grupal lo más fuerte que pude a ambos, hundiendo mi rostro entre ellos.
“¡G-Gracias!
¡Muchas gracias de verdad!” Exclamé con la voz quebrada mientras varias emociones recorrían toda mi alma, emociones cargadas de dolor, tristeza y melancolía.
“Los amo mucho, no saben cuánto.” Al separarnos, sentí mis mejillas húmedas por unas pocas lágrimas que empezaban a salir, así que me las sequé rápidamente con el dorso de la mano.
Mis padres me hicieron un gesto para que abriera los paquetes, y así lo hice con manos aún temblorosas.
Al abrir el primero, el de mi madre, me encontré con un juego completo de ropa de aventurera, claramente diseñada para una excelente movilidad.
Solo con tocar la tela, sentí una vibración constante de maná; era un equipo mágico de alta calidad, diseñado para resistir las inclemencias del viaje.
Sintiéndome muy alegre tras abrir el primer regalo, fui a por el segundo, que era más pequeño que el otro.
Al abrirlo, mi respiración se detuvo por completo.
No..
no puede ser.
Pensé en shock por lo que tenía en mis manos.
Esto es… “Es una fruta de Liberto.” Me quedé helada.
Era un objeto tan absurdamente raro y caro que solo lo conocía por las ilustraciones de los libros de botánica avanzada.
Verlo en persona me parecía casi un sueño.
“Papá, esto es… no puedo aceptarlo, esto debió costar una fortuna…” Intenté decir, pero él me detuvo poniendo una mano sobre mi hombro con una mirada firme que no admitía discusiones.
“No digas eso, hija.” Dijo con seriedad, antes de mirarme a los ojos mientras mostraba un lado que era difícil de ver en él.
“Tras la muerte de tu hermano, me propuse una meta conmigo mismo, esa era la de cuidar a mi familia con todo lo que tenía, incluso mi vida.
Por eso, cuando nos contaste que te irías, una inquietud me recorrió el cuerpo, inquietud que solo se detuvo cuando tras mucho esfuerzo y trabajo, logré obtener esa fruta milagrosa gracias a un favor que me debía mi viejo amigo, Julius Godfrey, el que nos ayudó a llegar aquí.” “Por eso, hija.” Continuó mi madre.
“A pesar de que no estaremos ahí contigo, espero que con esto recuerdes que nosotros también te amamos, y que siempre te desearemos lo mejor.” “Papá… Mamá….” Con un sentimiento de plenitud, pasamos una agradable noche riendo todos juntos.
Al día siguiente, el festival de la Ruta Marítima aún se alzaba con fuerza, haciendo que el centro de la ciudad fuera un lugar con bastantes personas.
Ignorando todo eso, me dirigí a la casa de unos gemelos nobles que había tomado como discípulos poco tiempo después de llegar a esta ciudad.
Algo que por cierto no fue tan difícil, ya que el rango de mi núcleo y el historial que tenía en la universidad me respaldaron.
Al llegar a su mansión, que estaba en la zona más lujosa de la ciudad, me recibieron en la entrada unos guardias de su familia, los cuales al verme, abrieron rápidamente la puerta para dejarme pasar por el muro que rodeaba su hogar.
Siempre que hacen eso, me hacen sentir alguien bastante importante, jeje.
Caminé por el sendero del jardín, disfrutando de la vista de las flores perfectamente cuidadas y las fuentes que adornaban la entrada, hasta llegar a la gran puerta de madera tallada.
Al verme, uno de los sirvientes se apresuró a abrirla para mí, dándome la bienvenida con una reverencia, como si fuera la dueña o familia de este lugar.
Sin embargo, en cuanto puse un pie dentro, un enorme y potente chorro de agua salió disparado directamente hacia mi rostro.
¿Pero qué…?
Reaccionando por puro instinto, cubrí mi mano con magia de aire y, con un movimiento seco hacia los lados, logré separar el agua justo antes de que me tocara, desviándola hacia las paredes del vestíbulo.
Al recuperar la visión, divisé a mis dos estudiantes del otro lado, aguantándose la risa tras un jarrón decorativo.
Solté un suspiro de pesadez, poniendo una cara de: “No puede ser, otra vez….” “¡L-lo siento mucho, señorita Angélica!” Dijo el mayordomo, acercándose con una expresión de total resignación.
“Pero por más que lo intenté, no pude negarme a las órdenes de mis señores….” Hice una pequeña seña con la mano para indicarle que no se preocupara, antes de clavar una mirada asesina sobre Gean y Ángel y, al verla, empezaron a sentir escalofríos por todo el cuerpo.
Al ver que me acercaba, ambos intentaron escapar corriendo hacia las escaleras por diferentes lados, pero fue inútil.
Impulsándome con un poco de magia, alcancé la distancia en un parpadeo y los agarré firmemente de sus ropas por la parte de atrás.
Tras regañarles durante unos minutos por su comportamiento inmaduro, los solté mientras cruzaba mis brazos.
“¿No creen que ya son bastante grandes como para seguir haciendo estas trampas?
Tienen diecisiete años después de todo, así que empiecen a comportarse como los nobles que son.” Ambos bajaron la mirada, un poco apenados por el sermón, hasta que les pregunté si ya habían decidido qué harían hoy en el festival.
“Bueno, acerca de eso… todavía no nos ponemos de acuerdo.” Resopló Gean, desviando la mirada.
“Yo quiero ir a ver la exhibición de telas y el baile de máscaras en la plaza norte, pero él se niega, ¡es un tonto que no sabe apreciar el arte en este tipo de eventos!” “¡Y yo te dije que eso es lo más aburrido que pudiera haber!” Reclamó Ángel de inmediato.
“Yo quiero ir a las pruebas de tiro y al torneo de exhibición de armas.
¡Eso es un verdadero festival!” No puede ser….
Me quedé mirándolos, suspirando como si estuviera decepcionada de mis propios discípulos por ahogarse en un vaso de agua.
“Pero, ¿por qué no hacemos simplemente las dos cosas?
Así estarán felices ambos y no perderemos el tiempo discutiendo.” Los hermanos se quedaron en silencio por un momento, mirándose entre sí antes de empezar a culparse el uno al otro por no haber pensado en algo tan simple.
Con ese tonto problema resuelto, finalmente salimos hacia el festival.
Pasamos el resto de la tarde recorriendo los puestos, yendo de un lado a otro para cumplir con los deseos de ambos.
Vimos las telas preciosas que Gean quería, comimos dulces tradicionales mientras caminábamos y luego acompañé a Ángel a los puestos de tiro, donde, para sorpresa de nadie, terminaron compitiendo entre ellos para ver quién era el mejor en eso que Gean no quería, llenando el ambiente de risas y pequeñas peleas amistosas.
Ya por la tarde, de vuelta en la tranquilidad de la mansión, sentí que era el momento adecuado para darles algo que había preparado, ya que el punto de mi partida se acercaba cada vez más.
Busqué en mi bolso y saqué un par de bandas para los brazos, entregándoselas a cada uno.
“Tengan, es un regalo por haber soportado mis clases todo este tiempo.” Dije con una sonrisa.
Ambos las tomaron con asombro, fijándose de inmediato en el símbolo que tenían bordado.
Siendo esta mi marca personal, un diseño que yo misma había diseñado hace pocos años.
Al verlo y verme para confirmarlo, se emocionaron al notar que era el mismo símbolo que yo llevaba en un collar.
“¡¡MUCHAS GRACIAS!!” Dijeron al mismo tiempo, antes de probarlos sobre su ropa de noble.
Hablando un poco más con ellos, noté que empezaron a ponerse nerviosos, algo que me hizo preguntarme el porqué, pero sin darle importancia, seguimos hasta que finalmente el sol terminó de ocultarse.
“Bueno, chicos, creo que es hora de irme, gracias por la conversación.
No se olviden de venir pasado mañana para mi despedida.” Dije, poniéndome de pie y visualizando la salida.
Con unas miradas bajas dijeron que ahí estarían, antes de que me despidiera nuevamente y me alejara extrañada por su raro comportamiento.
Pocos pasos después, sentí cómo esta vez ambos me jalaban de mi ropa, pero de una forma que decía claramente que no querían que me fuera.
Pensando en qué decirles para que todo esto no fuera más difícil de lo que ya era, me quedé helada tras escuchar lo que dijeron con firmeza al unísono poco después.
“Angélica… queremos acompañarte en tu viaje.” ¿Qué?
Me quedé en shock por un segundo, procesando sus palabras, hasta que solté una carcajada nerviosa mientras negaba con la cabeza.
“Jajaja… No, no pueden.” “¡P-Pero hablamos en serio!” Insistió Ángel, poniéndose enfrente para evitar que saliera caminando de esta conversación.
“Oigan, escuchen, sus padres jamás les dejarán irse así como así.” Respondí, tratando de ponerme seria para que entendieran que no era un juego, antes de intentar caminar por otro lado.
“De hecho, ya hablamos con ellos.” Respondió Gean con una sonrisa triunfal, después de bloquear mi nueva ruta de escape.
“Y al final dijeron que, si íbamos bajo tu cuidado y supervisión, no se interpondrían en nuestra decisión de salir de la ciudad como aventureros.” Sin palabras por sus respuestas, busqué rápidamente otra excusa.
“No, no pueden… no pueden descuidar su casa y sus labores como nobles por un capricho.” “Angélica, vamos… somos los cuartos hijos.” Replicó Ángel con total naturalidad.
“No tenemos labores importantes ni herencias que manejar.
Somos libres de hacer nuestro propio camino.” Ah, mierda, cierto….
Seguí poniendo excusa tras excusa, mencionando el peligro, los gastos y la dificultad del viaje, pero para cada cosa ellos tenían una respuesta ya preparada.
Me di cuenta de que realmente lo habían planeado todo con antelación.
Sentí mi cabeza confundida, sin saber qué más decir ante su insistencia.
“¡Maestra, entiende!
¡Ya pensamos en todo!” Dijeron ambos al unísono, abrazándose por los hombros mientras me mostraban su pulgar arriba con total confianza.
“¡Cuando tenemos un objetivo en común, no hay nada que nos pare!” Al ver su determinación y darme cuenta de que no aceptarían un no por respuesta, solté un suspiro largo, que terminó con una risa finalmente ante ellos.
“Jajaja… No.” Al final, después de quedarme hasta más noche hablando con sus padres finalmente acepté, convencida cuando escuché que me pagaron por solamente estar con ellos, algo así como un trabajo de su guardia que otra cosa.
… Con los nuevos preparativos estuve bastante ocupada replanteando todo, incluyendo a las dos cargas que nunca pedí para financiar parte de mi viaje.
Cuando finalmente el día llegó, di por inicio mi nuevo viaje como una aventurera adulta, o eso creía al menos yo….
“¡¡Apuren!!
¡Nos dejará la caravana!” Grité mientras ayudaba a cargar con magia algunas cosas de mis tontos discípulos.
“¡Es culpa de Gean, que no puede decidirse qué sombrero llevar puesto ahora!” “¡Mentiroso!
¡Ya lo había escogido pero me dijiste que me quedaba horrible!
¡Te odio!” ¿Por qué acepté….
Con arrepentimiento, fui hasta ellos para sacarlos y finalmente ir al terminal de la ciudad, en donde estaba esperando mi familia.
Tras una emotiva despedida con mis padres, finalmente partimos hacia Skipsearing y luego a Witleton, que estaban cerca de la cordillera del Reino.
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Joshua_Goose: Wow, ya pasó un año desde el final del volumen 1…
En retrospectiva, noté que en un año se escribio el volumen 2, algo que me disgustó bastante, porque tengo pensado hasta ahora la historia hasta el volumen 10, y si sigo a este ritno, nunca llegaré a escribir esas epicas e interesantes ideas….
Por eso, apartir de ahora, tomé la firme descicion de que habrá un capitulo por semana de esta increible historia (Si soy firme en esto, se avanzaran 2.8 volumenes por año, jeje) Además de esa gran noticia, quiero decirles dos cosas, la primera, que prepararé 5 capitulos adelantados para patreon, en donde estará barata la suscripcion (todavia estoy definiendo el precio).
Asi que si les gusta la historia, no pierdan esta oportunidad de apoyarme y de disfrutar de varios beneficios.) La segunda cosa que quiero decirles es…
Felices fiestas!!
En especial, Feliz Navidad!!!
Espero que la pasen muy bien en familia!!
o solos si es el caso!!
Recuerden consentirse en estas alegres fechas!!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com