De repente, estoy casada - Capítulo 54
- Inicio
- Todas las novelas
- De repente, estoy casada
- Capítulo 54 - 54 Chapter 54 Dudas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
54: Chapter 54 Dudas 54: Chapter 54 Dudas “¿Qué estás haciendo?”.
Ryke llamó a Scarlett alrededor del mediodía, solo para escuchar su voz.
Desperdiciar un día de trabajo había sido más impactante de lo que esperaba, ya que hubo muchas reuniones de socios que tuvieron que posponerse.
Ese día, su asistente se negó a dejarlo ir a ningún lado, hasta que todos los asuntos pendientes quedaran resueltos.
El joven CEO lo odió en ese momento, pero sabía que era lo correcto.
Por mucho que deseara ir a ver a Scarlett, necesitaba ganar dinero y mantener satisfechos a sus socios.
Lo único que podía hacer era llamarla durante la hora del almuerzo.
Se escuchaba mucho ruido del lado de la chica y, de repente, ella resopló como si estuviera cargando cosas pesadas.
“Solo estoy…
Ya sabes, limpiando un poco.
Lavé las sábanas y ahora todas están secas y huelen rico.
Estoy guardando la ropa en su lugar y luego sacudiré los muebles, para quitar el polvo que se acumuló”.
“Mmm, ¡estás trabajando muy duro!
Más tarde, te invitaré a comer a un lugar que te gustará”.
“¡Oh, no!
Me la he pasado comiendo desde que te conocí, Levi.
No quiero convertirme en una ballena”.
Ryke se rio entre dientes al escuchar las cosas tan graciosas que decía.
“Bien…
Me gustaría estar contigo, pero hay demasiados asuntos pendientes en la empresa”.
Scarlett guardó las sábanas dentro del armario y respiró hondo.
Luego, se masajeó el cuello.
“¿Cuáles son exactamente los asuntos pendientes?
Creo que, como chofer, lo único que debes hacer es transportar a tu jefe de un lado a otro, ¿no?”.
Ryke se quedó en silencio por unos segundos.
“Es…
que…
Él tiene muchas reuniones, por eso he estado conduciendo todo el día”.
“¡Ah, claro!
Bueno, después de todo, él es una persona importante, así que es lógico.
Pero tú disfrutas tu trabajo, ¿verdad?”.
“Sí, es agradable conducir por la ciudad y descubrir nuevos lugares.
Te llevaré a visitar todos los sitios interesantes que conozca”.
Ella se rio y se emocionó con la idea.
No podía esperar para ir a su primera cita con Ryke.
Continuaron hablando durante un rato y pronto él tuvo que colgar para volver al trabajo.
Scarlett estaba orgullosa de él por esforzarse tanto.
Ahora era su turno de encontrar un empleo.
El dinero era algo que ambos necesitaban y ella estaba cansada de que él fuera responsable de todos los gastos.
La chica encontró un anuncio donde solicitaban empleados para una imprenta ubicada cerca del edificio de Globex.
Los candidatos podían ir a dejar su currículum y obtener una entrevista de inmediato, por lo que Scarlett decidió probar suerte para ver si la contrataban.
De tal modo, ella estaría trabajando en la misma área que Ryke, lo que significaba que podrían irse juntos todas las mañanas, y después reunirse para almorzar.
¡Estaba ansiosa por conseguir ese puesto!
Después de limpiar el apartamento y ducharse, se vistió con un atuendo formal y tomó su currículum.
Un Uber ya la estaba esperando en las puertas de su edificio, así que se subió y el chofer la llevó al área comercial más importante de Nueva York, donde se bajó en una esquina, para caminar hasta la entrada de la empresa.
Ya había muchos otros candidatos en la sala de espera y, sintiéndose un poco nerviosa, Scarlett se sentó en un rincón.
Ella notó que todos estaban practicando lo que le dirían al entrevistador, así que comenzó a hacer lo mismo.
La chica no tenía mucha experiencia profesional, pero confiaba en su voluntad de aprender y demostrar su valía.
Cuando fue su turno, entró en la oficina de contrataciones donde estaban sentados tres ejecutivos.
Todos ellos sonrieron e inmediatamente la hicieron sentir a gusto, por lo que Scarlett se esforzó por responder sus preguntas adecuadamente y con la mejor actitud.
Cuando se puso de pie para retirarse, creyó que lo había hecho bastante bien.
Sin embargo, decidió seguir buscando oportunidades de trabajo, para postularse a otros puestos.
Así que se dirigió hacia el metro para ir a casa y ahorrar algo de dinero.
Sin embargo, justo cuando se acercaba a la sede de Globex, algo inusual la hizo detenerse en su camino y esconderse detrás de un árbol para espiar un poco.
Ella vio que Ryke salía del edificio seguido por el señor Goldwin.
Sin embargo, todo era muy extraño, ya que parecía que el joven iba dándole instrucciones a su jefe, quien de pronto se adelantó hacia un lujoso auto que los estaba esperando y abrió la puerta trasera para que el joven empleado subiera; luego, él se sentó a su lado.
Además, había otro chofer detrás del volante.
Scarlett frunció el ceño.
El coche pasó junto a ella, pero, afortunadamente no la vieron, porque estaba muy bien escondida.
Sin embargo, ella pudo ver que Ryke parecía muy relajado sentado al lado del señor Goldwin, incluso iban riéndose de algo.
¿No era extraño estar tan cerca de su jefe?
Después de todo, ellos dos apenas se conocían.
¿Y por qué otra persona conducía el coche?
Esa imagen la molestó por el resto del día, provocando que tuviera una sensación extraña, que la volvió más consciente de que había demasiadas cosas que ignoraba acerca de su nuevo novio.
Era como si él estuviera ocultando algo…
Que posiblemente a ella no le gustaría.
Él la volvió a llamar por la noche, para pedirle que lo esperara abajo del edificio.
Scarlett se puso su falda favorita y un suéter con botones al frente, para luego bajar a la puerta a esperarlo.
El joven parecía encantado de verla, por lo que la recibió con entusiasmo y la sostuvo entre sus brazos para besarla apasionadamente.
Sin embargo, ella sospechaba de él, sin importarle que su corazón empezara a latir más aprisa cada vez que lo veía.
“Vamos a dar un paseo, ¿de acuerdo?”, susurró él en su oído.
“Hay un hermoso parque por aquí…
Con un lago.
Nunca he estado allí, pero siempre quise conocerlo”.
“Mmm, debe ser agradable…
Vamos”.
Mientras caminaban por las calles, él la llevó abrazada todo el tiempo, haciéndola sentir pequeña y protegida.
No eran los únicos que transitaban a esa hora del día, ya que el barrio estaba más animado que nunca.
Scarlett pensó en contarle que lo vio, pero temía que la tomara por una acosadora.
Después de todo, no lo había espiado a propósito…
“Estás terriblemente callada”, comentó él, mirándola con preocupación.
“¡Oh!
Solo estaba pensando”.
“¿En qué?”.
“¡Eh!
En cosas…
Como…
Que me encanta cómo hueles y que estés vestido con ropa de marca todo el tiempo…
¿A tu jefe no le importa que trabajes como chofer usando trajes de diseñador?”.
En ese momento, Ryke se había quitado el saco del traje, e iba solamente con su camisa de vestir y unos pantalones de poliéster.
“No, a él le da igual.
¿Ves este reloj?
Es un regalo del señor Goldwin; es muy generoso”.
“¡Vaya!”.
Scarlett conocía muy bien a la gente rica y, a pesar de tener mucho dinero, sabía que eran los más tacaños del mundo.
Ninguno de ellos le habría dado un maldito Rolex a su chofer, aunque fuera un modelo antiguo.
A menos que él tuviera motivos ocultos…
Llegaron a un hermoso parque que parecía de ensueño, donde las parejas de enamorados paseaban bajo las farolas que iluminaban los senderos llenos de guirnaldas.
Al pasar por la puerta principal encontraron un puesto de comida, donde compraron hot dogs, para comerlos mientras paseaban por la orilla del lago.
“¿Eso fue lo único en lo que pensabas?”, preguntó Ryke, después de un prolongado silencio entre ellos.
“Sí…
Bueno, no me gusta mucho saber que tu ropa fue regalo de tus clientas”.
“¡Ah!
¡Entonces, estás celosa!”, dijo él, riéndose.
“Es comprensible, ¿no?
Y ese jefe tuyo…
¿Sabe que te alquilabas para acompañar mujeres?”
“No lo creo”.
“¿Él es amable contigo?”.
“¡Oh, sí!
¡Muy amable!”.
“¿Te ha hecho algún comentario sobre la forma en que te ves?”.
“¿Hacia dónde va esta conversación, Scarlett?”.
Ryke dejó de caminar y se volvió hacia ella, para darse cuenta de que estaba mirando el lago con cara malhumorada.
Scarlett estaba tratando de entender por qué el señor Goldwin permitiría que su empleado se sintiera con tanta confianza para sentarse a su lado…
Quería encontrar cualquier cosa que descartara el pensamiento de que Ryke no estaba diciendo la verdad.
De pronto, se le ocurrió que su jefe estaba interesado en él, pero no le encontró mucho sentido, ya que ese señor parecía un caballero respetable.
“Háblame”, insistió Ryke.
“No me gusta cuando estás así de callada”.
“Olvídalo, todo está bien.
Estaba pensando tonterías”.
Ryke apretó la mandíbula.
¿Sería que Scarlett sospechaba de él?
Se había enredado en tantas mentiras, que podría cometer errores con facilidad, ¿o no?
Aunque ella sonrió y lo besó en la mejilla, él no podía librarse de su preocupación.
Tendría que decirle la verdad antes de que ella se enterara por su cuenta.
Sin embargo, a él le faltaba valor.
Tal vez podía esperar un poco más.
No quería que nada se interpusiera entre ellos dos, sobre todo, esperaba sinceramente no ser él quien arruinara su relación ahora que apenas estaba comenzando…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com