Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

demonio errante - Capítulo 42

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. demonio errante
  4. Capítulo 42 - 42 capitulo 42el hornoepilogo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

42: capitulo 42,el horno,epilogo.

42: capitulo 42,el horno,epilogo.

aquel día tras la ejecución de Zhestoka,en Leakage no hubo festejo,ni la mas modesta celebración.

incluso yo…no tenia ganas de festejar,mas aya de una botella de vino claro.

pero la ejecución no era nada para mi,por que sin importar que, ese día la decisión fue tomada,era el momento de ir a Nui.

durante la noche inicié el trayecto asta un arroyo,y por primera vez tuve un contratiempo inesperado.

–¡ya avanza!– reclame,jalando las riendas con cuidado,pero el caballo se negó a continuar.

–maldición,¡ya nos vamos!– “relinchido,relinchido.” –¿que?– pregunte,y sin darme cuenta solté las correas,y con el impulso termine cayendo de golpe, hice un ruido sordo levantandome en el proceso.

–kgh!,…maldición…– me volvi a poner de pie,y sacudí mi ropa.

“maldición,maldición.” maldiciendo una y otra vez para mis adentros talle con fuerza mi rostro.

–¿ya estas contento?– dije con mirada recriminante,a la vez que me frotaba la nariz.

–hay mi pobre y hermoso rostro.– el caballo se río de mi,y golpeo el piso con sus pezuñas.

–¿que?,¿y para que despedirme?– “relinchido,relinchido.” respondió el caballo.

–ah…mira estoy tratando de seguir tu consejo,por mas ridículo que suene.– le respondi para ponerme de pie.–pero si voy a tomar la iniciativa será a mi modo.– “relinchido,relinchido.” –oye,en principio no hago esto para mi beneficio.– “sin contar lo económico.” pensé tras fijar mi vista en la bolsa con mi pago.

–no me importa lo que la gente de un pueblucho remoto piense de mi,yo solo hice lo que debía hacer, y no pienso disculparme con nadie solo para agradarle a la gente.– “relinchido,relinchido.” –¿que por que no estoy contento?,¡hey!– proteste a sus insinuaciones.

– no podría estar más contento, el malo está muerto,los crucificados recibieron digna sepultura, y tengo un saco lleno de oro, no podría estar más feliz.– relinchido, relinchido.

–oh ya callate.– dije con tono exasperado.

repentinamente me puse alerta, había escuchado pasos acercarse lentamente y mi mano se posó sobre la empuñadura de mi espada, pero la retiré tan pronto percibí el olor de quién se acercaba.

–¿con quien está hablando?– cuestiono Stradanie, este llevaba ropa más acorde a su nueva posición, aunque llevando como de costumbre, una espada en su cintura.

–hmm, pues con él,¿que no ves?– le señalé al caballo, el cual movió su cabeza de arriba a abajo en respuesta.

–¿por que viniste hasta aquí?– – necesitaba hablar contigo pero no te encontre en el pueblo.– Stradanie se acerco y despues miro el arroyo.

–en el pueblo aquellos que presenciaron la ejecución quedaron bastante trastocados,¿esa era tu intención?– escuche su pregunta,me acerco al arroyo y alzo la vista.

–uhm, mi intención era que aprendieran el precio de lo que pedían.– dije notando la expresión de sorpresa de Stradanie.

–¿por que?, tú mismo dijiste que tenían el derecho legítimo de exigir venganza,¿qué era lo que debían entender?– ante su pregunta lo miré de reojo sin girar la cabeza, de esta manera le respondí.

–Stradanie,¿que pensabas qué ocurriría una vez completarás tu venganza?,¿pensaste que todo sería como antes?– –no…

sé que nada será como antes, aunque para mí las cosas jamás han sido pacíficas.– dijo respondiendo con una expresión cabizbaja,asta que volteo a verme.

– creo que tu pregunta debería estar dirigida al resto, y no a mí.– entonces me volteé para verlo.

– tú hablas por ellos,¿cuál sería su respuesta?– – probablemente creían que todo sería como antes.– contesto Stradanie.

– ese era el problema, gente tan poco realista no está lista para la venganza, la venganza no hubiera borrado la amargura que sentían, así que lo que hice fue quitarles ese deseo y que pudieran vivir como personas normales.– dije para despues volver a ver el arroyo.

ante mi respuesta,el rostro de Stradanie mostraba sorpresa hasta que desvío de golpe su mirada.

– vidas normales,¿que es eso?– murmuro.

–¿ tú no eres de aquí verdad?– pregunté a lo que él respondió sin voltear a verme.

–no….– dijo Stradanie,negando con la cabeza.

– soy un desertor, la verdad es que no era diferente a esos mercenarios hace mucho tiempo.– – eso explica mucho, y supongo que mech también tiene un pasado particular.– – él…no sé si era mercenario, creo que fue soldado pero en todo caso, él sí es de aquí.– respondió y entonces una leve sonrisa se formó en su rostro.

– hace 7 años,fue el quien me recibió,fue como un padre en ese tiempo, y me sentí bien en un principio al estar en un pueblo pacífico, hasta que él llegó.– – un pueblo pacífico atormentado durante años ,por un hombre malvado,y su demonio guardaespaldas, vaya tragedia.– dije con Tono irónico.

– como dije hoy, los actos de Zhestoka tuvieron repercusiones en la gente de este pueblo, si simplemente él hubiera muerto, la gente de este pueblo no hubiera sido capaz de superar su influencia.– entonces me di la vuelta,me dirigí a mi caballo y tomé algo de entre mis cosas.

– no es normal que la gente ordinaria albergue el deseo de ver a una persona morir,de la forma más horrible que te puedas imaginar.– saque el libro que tome de Zhestoka.–he visto lo que pasa cuando la gente está dispuesta a hacer un linchamiento, y no es para nada algo bueno, quería evitar que este pueblo se convirtiera en algo así.– – así que eso era lo que te preocupaba.– comento Stradanie, y después vio con curiosidad el libro en mi mano derecha.

–¿y ese libro?, creo que ya te había visto con él antes.– – sabes una cosa, el peor daño es aquel que haces indirectamente,cuando por tu influencia otros terminan haciendo el mal.– le arrojé el libro el cual atrapó entre sus manos.

– si no hubiera hecho lo que hice el dia de hoy,entonces Zhestoka quien solo quería hacer el mayor daño posible hubiera ganado, y yo no tendría excusas.– Stradanie escucho mis palabras, para después mirar la portada del libro.

– Atlas del dolor.– murmuro y continúo leyendo la portada.–¿qué tiene que ver este libro?,¿y por qué tendría que excusarse?

–es un manual de tortura,fíjate en quién fue el que escribió el libro.– indique,y cuando Stradanie abrió para ver la contraportada dijo en voz baja el nombre del autor.

–Syneto…–diría Stradanie, para después alzar la vista y verme.

y durante un momento hubo un silencio entre ambos en el cual solo se escuchaba el sonido de los Grillos.

pero entonces el silencio se corta cuando Stradanie hablo en voz baja.

–tú escribiste esto,¿cierto?– – es más complejo que eso…– dije asta que opte por no tratar de justificarme.

– pero para fines prácticos…si.– entonces escuche como Stradanie rechinó los dientes, su expresión denotó un malestar creciente,dejo caer el libro de sus manos.

Entonces él me miró fijamente con el ceño fruncido, su mano fue directamente a la empuñadura de su espada, la desenvainó para inmediatamente después correr hacia mí con ella.

–¡entonces tu fuiste el culpable!– exclamo,y su espada se precipitó de frente contra mí.

Entonces extendí mi mano derecha con la palma abierta hacia la punta de su espada, y extendí mi mano izquierda frente al caballo.

la punta de su mandoble atravesó mi palma, sangre brotó profusamente de mi herida, y exceptuando sutiles gestos,mi expresión no cambio.

el repentino acto hizo que el caballo se pusiera alarmado, y cuando este intentó avanzar para apartar a Stradanie,lo detuve con mi brazo izquierdo.

– el sufrimiento de los prisioneros en la torre norte, el sufrimiento de Krasiva y Bez…,¡todo fue culpa tuya!– reclamo con frustración en su voz, pero entonces su mirada recriminadora se rompió, revelando una profunda decepción.

– estaba desesperado, y confíe en ti…,¿ acaso fue un error confiar en ti?,un demonio…,¡no es digno de confianza!– tras su reclamo, aplico más fuerza sobre su agarre,empujando más profundo contra mi palma su espada, la punta de la hoja sobresalió del dorso de mi mano.

–¿mi mano es suficiente?,¿o acaso quieres tomar mi brazo entero?– pregunté con el mismo tono de voz,sorprendiendo a Stradanie.

–¿que es lo que quieres,que necesitas quitarme para estar contento?– –tsch!,¿que acaso no te duele?– dijo Stradanie.

–¡claro que duele!,¿que no es obvio?,…tengo una espada atravesando mi mano de lado a lado, ¡obvio que duele!,demasiado…– respondí con una voz cargada de pesar.

entonces Stradanie extrajo su espada de un rápido movimiento, más de mi sangre se derramó y me tambaleé hacia el frente.

miré mi mano derecha, y la herida abierta había empezado a cerrarse.

–¿por que?,¿por qué te detuviste?– alcé mi vista y le pregunté, el tenía una expresión de auto reproche.

–¡no lo se!, tal vez…simplemente me di cuenta de que no te puedo hacer nada, dices que te duele…pero parece que podrías soportar lo que sea.– contesto Stradanie con voz entre cortada.

abrí y cerré mi mano,comprobando que la herida se hubiera cerrado por completo.

–entonces…

dices que ya no quieres atacarme,¿porque no le ve sentido?– Stradanie suspiro,dejando escapar una debil risa.

–ja…

tal vez…

lo que hiciste funcionó mejor de lo que pensaste.– dijo Stradanie, ladeando la cabeza asta que volvió a fijar su vista en mi.

–pensé en…

¿como alguien puede soportar semejante herida?, y me di cuenta de que no tengo idea, del tipo de porquerías que has de haber vivido, ¿qué podría hacerte yo que no te hayan hecho antes?– –eres…

bastante perspicaz,ja ja…ja.– respondí dejando yo escapar una leve risa.

– una vez me quemaron vivo,unos…religiosos.– –entonces fue por eso por lo que hiciste lo de la ejecución, eso si esta jodido…– contesto Stradanie sinceramente sorprendido por mi respuesta.

–aun que tiene sentido,demonios,religiosos,matemática simple.– –si…

pero gracias a eso tengo un umbral del dolor muy amplio.– dije asintiendo con la cabeza.

– entonces…,¿aún quieres vengarte de mí?– –¿que podría hacer?,sencillamente nada.– expreso Stradanie.

–no soy yo quien pueda castigarte…y sincera mente no quiero hacerlo.– –Stradanie…ha…eres un caso especial…– suspire resignado.

–Glad…,¿por que dejaste que te atacara?,pudiste usar tu espada,¿acaso tu…,?– corte las palabras de Stradanie.

–escucha,yo nunca le eh debido nada a nadie,y ahora estoy en deuda con tu gente.– le respondí a Stradanie,entonces el sonrió,y aparte la vista hacia el frente.

–les eh echo daño sin darme cuenta,y como le dije a Zhestoka…si el juicio ha de caer sobre mí, lo enfrentaré,no como el,que trato de negociar para escapar de su juicio,por que yo no soy ningun cobarde.– –…eres sorprendente,pero entonces las cosas que hiciste,¿fueron un intento de enmendar esto?– pregunto Stradanie.

–no,la verdad no lo supe asta después de capturar a Zhestoka.– respondí y mire el libro en el piso.

–entonces fue después…– murmuro Stradanie, comprendiendo mis palabras.

–dime,¿por que hiciste ese libro?– –bueno,si estas dispuesto a escuchar.– me relaje mientras veía mi sangre disolverse en cenizas,entonces suspire.

– la realidad es que yo no lo escribí, solo le enseñe mis conocimientos al autorr,peroeste me dio el crédito, por cierto…, el título no fue idea mia.– –¿usaste tu seudónimo?– me pregunto.

– lo solía utilizar mucho más en aquella época.– contesté.

–oye…

si no me equivoco, en lenguaje antiguo esa palabra significa prudencia,¿verdad?– dijo Stradanie haciendo una observación.

–de ser así,¿por qué la elegiste– – no lo elegí yo, lo eligió mi abuelo paterno.– respondí con incomodidad.

–¿tu abuelo?– dijo Stradanie viéndome con duda.

–¿tienes un abuelo?

–obvio,¿que tu no?– respondí a su pregunta.

–no me refiero a eso,¿los demonios tienen padre y madre?– – los demonios no fueron siempre demonios, sin excepción todos alguna vez fueron seres humanos que cometieron una ofensa al dios vivo, y serían maldecidos y convertidos en demonios.– ante mi respuesta,la expresión de Stradanie fue de asombro.

– me doy cuenta de que no sabía nada de los demonios.– contesto con humildad.

–bueno,ahora que lo sabes,te dire lo que pasó,fue poco después de que yo nací,y que mi madre falleciera al darme a luz.– explique para despues dejarme caer en el piso frente al arroyo.

–poco antes de morir ella me había dado un nombre,pero mi abuelo no respetó sus deseos,y me puso un nombre de su preferencia,para que fuera lo que su hijo jamás fue,Syneto.– –supongo que tu padre y tu abuelo no eran muy cercanos.– comento Stradanie haciendo lo mismo que yo.

– yo tampoco tengo una buena relación con mi padre.– – entiendo de lo qué hablas, pero si lo pienso en retrospectiva, creo que puedo entender un poco porque mi padre era como era,considerando quién era su padre.– dije exhalando con pesadez.

– es raro,pero eres de las pocas personas a quienes les he contado esto, aunque la mayoría ya murieron de viejos.– – entonces supongo, que la gente que conoce esa historia, y aún está viva son aun menos,ja…– dijo Stradanie, dejando escapar una risa, y en su rostro había una leve sonrisa.

– supongo que ahora soy parte de un grupo selecto,ja…vaya honor.– –si…claro…– murmure para después ponerme de pie.

– ahora supongo que si no vas a intentar matarme, ya no hay nada que pueda hacer para enmendar el daño.– – dices que no consideras habernos ayudado,como una manera de enmendar el daño, porque no sabías que se estaban utilizando tus conocimientos.– dijo Stradanie para ponerse de pie.

– pero si quieres enmendar el daño podrías hacer lo mismo qué hiciste por este pueblo.– –eh…,bueno es algo que he estado haciendo desde hace tiempo,y ahora estoy intentando tomar la iniciativa.– le contesté con cierto tono de incomodidad.

– de ser así creo que vas por el buen camino, solo que ahora deberías hacerlo a conciencia.– contesto Stradanie, aún con una sonrisa en su rostro.

– salvar al inocente, y castigar al pecador.– –¿un pecador es el más apto para impartir juicios?,¿un pecador es el más indicado para proteger al inocente?–mepregunte a mi mismo.– hasta ahora no me había hecho esa pregunta, Pero antes quería ser indiferente al resto del mundo,y ahora no puedo.– – creo que está bien que te lo preguntes ,pero yo no se la respuesta, y creo que nadie la sabe.– contesto Stradanie, con la mirada baja.

– ni siquiera sé si pueda llevar por el buen camino a este pueblo, pero quiero intentarlo, y si un pecador como yo puede lograrlo,no me imagino lo que alguien como tú podría lograr.– lo mire con sorpresa tras escuchar esas palabras, y una extraña sensación de nostalgia me invadió,y de igual manera,Stradanie volteó y me miró, con una expresión tranquila en su rostro.

– creo que tú podrías cambiar el destino de este país, o quizás cambiar el destino del mundo ya sea para bien o para mal.– Stradanie exhaló con pesadez y volvió a fijar su vista en el arroyo.

– una persona me dijo algo parecido hace muchos años…– dije, y un recuerdo lejano de un claro apartado de todo pasó por mi mente, entonces tomé la empuñadura de Geibelung.

– no se me da muy bien salvar a gente inocente, pero se me da muy bien castigar a los pecadores, siempre y cuando tenga a Geibelung en mis manos.– –¿Geibelung?, con que así se llama esa espada.– dijo Stradanie,observando de re ojo mi sable.

– si no me equivoco, en la lengua de las tierras del norte significa flagelo, tiene sentido.– –bueno…

he matado a muchos malditos con esta espada.– dije para después desenvainar mi sable.

– el flagelo de Los malditos.– murmuró Stradanie.

–eh!, repite eso último.– dije tras percatarme de lo que dijo.

–flagelo de los malditos,¿no me digas que tienes otra epifanía?– pregunto Stradanie molesto.

– algo así…

flagelo de los malditos, no está mal aunque no siento que sea lo suficientemente agresivo.– contesté con cierta emoción en mi voz.

–ah…

no puedo creer que en serio te divierte pensar en un sobrenombre.– dijo un exasperado Stradanie.

– Bueno si no te gusta puedes cambiarlo.– – nunca he sido bueno para inventar nombres, así que preferiría que lo hicieras tú.– dije con una leve sonrisa en mi rostro.

–bien…,¿ ysi cambiamos flagelo por una palabra parecida?,látigo o…

azote….,¿?– Stradanie me miró con una expresión extrañada.

–¡ja ja ja ja ja!, veo que tienes un talento para esto Stradanie.– dije entre risas, balanceando mi espada de arriba hacia abajo, resonando el sonido de la hoja cortando el aire.

–¡que así sea!, nunca le he quedado de ver a nadie, y ahora no será diferente, ¡enmendaré ese error a mi manera!– entonces alcé la punta de mi sable,y la luz de la luna se reflejo en el acero – y lo haré como siempre he hecho las cosas,¡yo Glad el azote de Los malditos!– exclamé con fuerza y de un rápido movimiento volví a envainar mi espada.

entonces mire a Stradanie y resoplé.

–o esa es la idea.– respondí con media sonrisa en el rostro.

– no tengo en mente algo tan absurdo,cómo convertirme en una especie de salvador.– –supongo que esta bien.– dijo Stradanie, imitando mi gesto.

– entonces ahora vas a irte,¿no quieres despedirte del resto?– –no, no creo que quieran verme después de lo que ocurrió el día de hoy…,¿eh?– Inmediatamente me voltea hacia atrás, cuando escuché personas acercarse.

– no puede ser en serio.– –ja, les dije que intentaría conseguirles tiempo.– se burlo Stradanie.

–Mech no puede correr muy rápido.– ” vaya que es un tipo precavido.” un grupo de tres personas salió al encuentro con nosotros.

–¡señor Glad!– exclamo Bez con Krasiva en sus brazos.

– puedo caminar sola,esto es vergonzoso.– dijo Krasiva entre protestas, protestas que serían ignoradas por Bez.

–ah…perdonen la demora pero no puedo andar muy rápido.– dijo Mech.

– vinieron todos…– dije con cierto toque de incomodidad en mi voz.

–¡ja ja!,¿no pensó que se iba a ir sin despedirse de todos o sí?– se burlo Stradanie.

entonces Bez dejo Bajar a Krasiva, esta llevaba una bolsa entre sus manos,y pude oler que tenía comida.

–tome señor , para el viaje.–dijo entregándome una bolsa.

– el día de hoy no estuviste en la ejecución.– – ¿para qué ir?, algo así no podría importarme en lo más mínimo.– contesto la mujer.

” una mujer lista sin lugar a dudas.” – cuídala bien Bez.– dije a lo que Bez asintió.

–¿crees que el Dux vuelva a intentar retomar este pueblo?– preguntaría Mech.

–no,con la muerte de Ubiest, sea quien sea, no se arriesgará a enviar a más demonios mayores, y ningún demonio noble se dignaría venir a un pueblo como este.– –¿ahora a dónde irás Glad?– me pregunto Stradanie.

– primero a la ciudad fronteriza de nui, y luego al corazón de este reino.– –¿vas a Kardia?– cuestiono Stradanie.

–¿Kardia?,¿ la ciudad de Kardia?– le hice una contra pregunta.

–si, no necesita ir asta Nui,Kardia está solo a un par de días al norte.– contesto Stradanie, señalando hacia el norte.

–corazon del reino…– murmuré.

–cometí un error, el indicio no se refería a la capital en pravo,si no a Kardia.– “los espíritus y sus adivinanzas son una verdadera molestia.” – esa ciudad si no me equivoco se llama así en memoria de una mujer,¿verdad?– pregunto Bez.

–si,Kardia en el lenguaje antiguo significa corazón.– contesto Mech.

– es un nombre raro para una mujer.– dijo Bez.

–yo creo que es un nombre bonito, con un lindo significado.– comento Krasiva –tienes razon, aunque era un hombre raro entre las mujeres de esa época.– dije con voz cargada de nostalgia.

– un equivalente de esta era sería…Surtse.– entonces me di la vuelta y me dirigí a mi caballo,y el saco con el pago por ayudarlos en la revuelta resonó.

–¿listo para irnos?– le dije al caballo,a lo que este asintió.

después vi al grupo reunido.

– si puedo trataré de volver en algún futuro y ver cómo les ha ido.– – para cuando vuelvas quizás este pueblo sea mucho mejor.– contesto Stradanie.

–bien, entonces me voy, continuaré con este camino, y aún si no queda nada en el mundo, continuaré avanzando.– entonces le indiqué al caballo que caminase.

esta vez rumbo al norte, y a medida que nos alejábamos, me giré hacia atrás para verlos.

ellos se despidieron con una expresión amistosa en sus rostros, y así entonces pude continuar de frente.

…

A mediados de marzo, del año 429 de La era del dios vivo, en un pequeño pueblo de la frontera sur de mirabilia, se originó el mito que traería esperanza a quienes sufren,y temor a quienes pecan, de aquel pueblo llamado salió un hombre conocido como…

“¡el azote de Los malditos!” REFLEXIONES DE LOS CREADORES magod quiero avisar que este es el penúltimo relato, y que también este capítulo será el último capítulo que subo los martes.

el ritmo de publicación va a cambiar a un capítulo por semana los sábados.

también quiero agradecer,ya que demonio errante ha superado los 6600 lectores, esto no hubiera sido posible de no ser por ustedes, y ya que estamos en el tramo final de este primer volumen, los invito a expresar sus opiniones respecto a esta mi primer novela.

pds:este sabado habra capitulo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo