demonio errante - Capítulo 48
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48: capitulo 48, cumplimiento, parte 5.
48: capitulo 48, cumplimiento, parte 5.
hace 150 años.
los soldados presionan sus lanzas contra mi garganta, y las gargantas de mi padre, mi madre y mi hermana.
y frente a nosotros, la casa de nuestros ancestros arde, consumida por el fuego.
– que sirvan de ejemplo, y que se sepa que nadie puede atentar contra su majestad.– dijo el comandante de los soldados.
Vrag Supernik, el líder de la familia Supernik, y un enemigo de nuestra casa, y un verdadero traidor de su majestad, y el mismo no seria mucho mayor que yo.
–¡esa es una vil mentira!– reclamo mi padre, con palabras cargadas de indignación.
Vrag sonrió burlon ante los reclamos de mi padre.
–Slab, Slab Kuklovod, ¿aun crees que te salvarás con palabras?– Vrag camino hacia mi padre y saco una carta con el sello del conde Alchonost.
–no…, ¡no es verdad!, ¿por que el conde hace esto?, ¡no lo entiendo!– exclamo mi padre con voz desconcertada.
entonces Vrag se aproximo a su oído derecho y susurro algo.
– esto te pasa por no formar parte de nuestra sociedad, cuando pudiste.– al decir eso Vrag se alejo con una expresión burlona.
–¡esto lo pagarás!– replique indignado.
–Leden…– dijo mi padre al escucharme.
–¡mi padre es inocente!, ¡y cuando su majestad lo sepa, tu estarás de rodillas!, y esta felonía te será devuelta, ¡mil veces!– vocifere a lo que Vrag no cambio de expresión, y solo me observo.
luego, su puño se clava contra mi rostro, rompiendo mi nariz y provocando que sangre, y no contento con eso, mas golpes caen sobre mi rostro.
–¡hijo!– grito mi madre.
–¡hermano!– gritaría mi hermana.
–¡alto!– exclamo mi padre, tratando de interponerse entre Vrag y yo.
–pa-padre…– dije mientras un soldado empujaba mi rostro contra el piso.
–¡no toques a mi hijo!, hazme lo que quieras, ¡pero no lastimes a mis hijos!– exclamo mi padre, provocando la risa de Vrag.
–¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!, pero que admirable entrega, señor Kuklovod.– Vrag entonces se pone de pie y miro la casa de mi familia en llamas, para después ver a mi padre, y a mi madre.
–¿que tan dispuesto estas?, mas bien, ¿que tan dispuestos están, tu y tu esposa?– “¡que!” sentí una oleada de miedo, y tratando de superar la fuerza de mis captores llame a mi madre.
–¡ma-madre!– grite, ahora con voz asustada.
–¡padre!, ¡por favor no!– – lo haré…– dijo mi padre en voz baja, volteando a ver a mi madre.
–perdóname mi amor, esto es mi culpa.– mi madre negó con lagrimas en los ojos.
–tu no hiciste nada malo, esto es solo una injusticia, la cual será pagada.– dijo mi madre, volteando a ver a mi hermana, con una mirada, llena de preocupación.
–¡no!, ¡padre,madre!– exclame con impotencia, mientras mis hojos se humedecen.
los soldados los fuerzan a levantarse, pero ellos no se resisten.
–cuida a tu hermana.– dijo mi padre, sin voltear a verme.
–alto…, ¡no lo hagas!, ¡padre!, ¡madre!
– …
abrí mis ojos de golpe, despertando de aquel recuerdo.
“ese sueño, ¿por que ahora?” cuestione para mi mismo, no esperando una respuesta.
aquel sueño no era raro, era un recordatorio doloroso, pero necesario de mi debilidad, de mi impotencia, de mi naturaleza humana.
y ahora como demonio, yo debía alejarme de todo eso, para jamás volver a sentirlo, esa impotencia, esa humillación.
–algo esta pasando, y no se de que se trata.– dije, poniéndome de pie, entonces me percate de mis manos, viendo como temblaban.
Sentí entonces, como algo se retuerce en mi piel, y llevo mi mano al centro de mi pecho.
–¿por que de repente?.– dije a la vez que lo apretaba con fuerza.
–pronto me encargare de las molestias, así que cálmate.– entonces la molestia se calma, pero la inquietud permanece.
–si es por eso, no te preocupes, jamás volveremos a pasar por eso.– “esa humillación, jamás volveré a experimentarla.” …
Leden esperaba paciente mente de pie, de frente al humbral de la puerta, y entonces hablo.
– verdaderamente me he llevado una sorpresa, ya que cuando escuché que usted estaba entre estas personas, sinceramente no pude creerlo.– dijo Leden, con una expresión que no reflejaba sus palabras.
” así que ha estado vigilándonos.” si tal pensamiento era cierto, eso solo confirmaba las sospechas que lo apuntaban, pero justo ahora eso no era importante, si no que hacer al respecto.
–¿le molesta si paso?– pregunto Leden, disimulando su impaciencia.
ante su pregunta salí de mis pensamientos, y como si no fuera suficiente, ahora teniendo que responder a su petición de dejarlo entrar.
–bueno….– murmuré vacilante, tratando de ganar tiempo, antes de responder, y entonces una excusa se me ocurrió, al menos como una medida temporal.
– bueno, no sé si pueda darle el permiso para entrar, solo soy una invitada aquí.– –oh, ¿y no están los dueños?– cuestiono a la vez que miraba de re ojo el interior de la casa.
– la casa como tal no es nuestra, pero el dueño nos la confió durante nuestra estancia en la ciudad.– diría Sestra, tomando a todos por sorpresa cuando hablo, y acercándose, hablaría una vez más con un tono calmado.
– pero supongo que no tendría nada de malo si pasa, además mi familia no es descortés.– al recibir el permiso de Sestra, no tuve mas opción que dejar entrar a Leden.
” se ve calmada, ¿pero qué pretenderá?” pensaría a la vez que la veía, y el cómo ella manejaba la situación.
– es muy amable, jovencita.– diría Leden con una sonrisa amistosa en el rostro.
– la amabilidad es una característica de mi gente.– le contesto Sestra.
–¿puedo preguntar el porqué de su visita?– –oh claro, soy Leden kuklovod, para servirle.– Leden aria una leve reverencia frente a Sestra, y respondería manteniendo su tono despreocupado.
– en parte, es porque tenía curiosidad, por el motivo de la presencia de la señorita Lilavo entre ustedes, pero también porque había escuchado cierto rumor.– –¿y cual es ese rumor?– cuestiono Sestra, aparentando una genuina duda.
– que entre los viajeros, que llegaron el día de ayer, los acompañaba un ojos rojos.– “Glad…, el sabrá de el, ¿pero por qué le interesa?” –Cherveni Ochi.– dijo Sestra, respondiendo de forma sorpresiva.
–¿eh?, ¿disculpe?– pregunto Leden, ahora siendo él, cuyo rostro expresaba una genuina duda.
–Cherveni Ochi.– repitió Sestra, con un tono más serio en su voz.
– ojos rojos, no es mas que un término peyorativo que usan los extranjeros, pero los Cherveni, muy rara vez van a usar ese término para referirse entre ellos, me parece raro que usted lo use, siendo un Cherveni.– todos quedamos con sorpresa, tras escuchar la respuesta que ella le dio, eh incluso Leden pareciera haberse quedado sin palabras.
–oh bueno, suele pasar de vez en cuando, señorita.– dijo Leden con voz incomoda, tratando de volver a escucharse tranquilo.
–si, puede pasar.– respondió Sestra, con una sonrisa comprensiva en su rostro.
– discúlpeme si lo incomodé, y si, un hombre de su pueblo es quién nos ha estado protegiendo desde hace tiempo.– –no se preocupe, ¿pero podría decirme su nombre?– pregunto Leden, respondiendo a su gesto, con una sonrisa despreocupada.
–hmm, no lo se, no sé si él esté de acuerdo con que revele su nombre tan a la ligera.– dijo Sestra, aparentando preocupación, de no respetar la privacidad ajena.
– le aseguro que tendré suma discreción, señorita.– dijo Leden, su tono indicando, que su fachada de imperturbabilidad se desmoronaba.
–hmmm, si usted dice señor, ¿pero primero puedo preguntar quién es usted?– dijo Sestra, dándole la vuelta a su pregunta.
–me parece bien…, señorita.– dijo Leden, con un tono cada vez más impaciente.
– yo soy el asistente, del gobernador interino de Kardia, y cualquier cosa que usted me diga, será confidencial, señorita.– –oh que bien, pero antes debo decirle, qué es un honor conocer, a una persona tan importante.– respondió Sestra, escuchándose realmente admirada, por el titulo de Leden.
” ella es…, muy lista.” pensé, ahora haciendo yo quién estaba genuinamente admirada por ella.
–bien, bien, en ese caso se lo voy a decir, el nombre de nuestro guardián es, Syneto.– dijo Sestra, causando confusión en todos, yo misma incluida.
–¿Sy-Syneto?– repitió Leden.
–si, Syneto, es el hombre que amablemente ha estado cuidando de mi familia, es un hombre muy amable y educado, además de apuesto.– –pffff.– con tuve una risa emergente, pero no pasando desapercibida para los demás.
“¿amable y educado?,¿Glad?” entonces cubrí mi boca con ambas manos, para ocultar la ya evidente sonrisa en mi rostro.
–ah…, si, creo que esto ha sido un malentendido.– Leden entonces se dio la vuelta, yendo de regreso a la entrada, pero una vez en el umbral, giro la cabeza y nos miró.
– Perdón en las molestias.– entonces Leden cerro la puerta tras suyo, y solo pudimos escuchar sus pasos alejándose.
–ah…, ya se fue.– dijo Sestra, dejando escapar un suspiro agotada.
entonces me acerqué a ella, puse mi mano en su hombro y dije.
–oye, eso fue realmente increíble.– Sestra me sonrió con una expresión exhausta.
–gracias, pero espero de corazón, no tener que volver a hacerlo.– –¿pero como se te ocurrió?, y ese nombre, Syneto…– a mi pregunta, Sestra sonrió al recordar algo.
–fue Idea del señor Glad, poco despues de conocerlo, nos dijo que revelar su nombre podría no sernos combeniente, asi que nos dijo que usáramos su alias.– –así que tiene un alias.– murmuraría Gerb.
–vaya que es una caja de sorpresas.– dije con cierto tono irónico.
…
tras dejar el recinto donde los nómadas se habían hospedado, me fui con mas dudas que respuestas, pero una cosa era cierta, un demonio estuvo en ese recinto antes que yo.
“ese rastro es fuerte, eh indica que pertenece a un demonio de alto rango, ¿pero quien?” ante tal incertidumbre empece a sentir nuevamente, aquella vieja molestia, como algo se retuerce bajo mi piel.
“¡maldita sea!, este imprevisto no me sienta bien en lo absoluto, tengo que resolver esto rápido.” volví a ver de re ojo la caza donde se hospedaban, volviendo a recordar aquel rastro, y como por si solo provocaba que cada parte de mi, quisiera huir del peligro.
pero había algo mas, algo en el rastro que era mas inquietante, me era por alguna razón, extraña mente familiar.
“¿que clase de demonio esta protegiendo a esas personas?, ¿y por que?” entonces retome mi avance, fuese como fuese, era preferible no quedarme aquí, y esperar a descubrirlo.
pero entonces me detuve, habiéndome percatado de lo que estaba haciendo “¿acaso yo, estoy huyendo?
” entonces negué con la cabeza, no era cobardía, era solo la decisión mas sensata.
y entonces suspire frustrado ante tan lamentable resultado, y retome el camino de regreso.
…
poco después, durante la tarde, y en espera del resto de integrantes de la familia, Gerb vigilaba a un lado de la puerta, yo estaba con el resto de las hijas, y las sobrinas de Prakh, las cuales estaban cada una en lo suyo.
–hmmm, ¿cuando volverán papa y los demás?– pregunto Roklya con tono aburrido.
–estoy aburrida, si al menos el señor Glad estuviera aquí.– –es verdad.– le secundo su prima Duet.
–solo lo dices, por que quieres estar orbitandolo como mosca.– se burlaría Lameli.
–¿¡como me llamaste!?, ¡y además, eres una hipócrita!, ¿oh vas a negar que tu también quieres lo mismo.– replico Roklya.
–si, pero al menos no soy tan obvia como tu, ¡mosca!, ¡mosca!– Lameli continuo con sus burlas, solo acrecentando la ira de su hermana.
–niñas, no hablen así entre ustedes.–diría Navitsi, en reprimenda de sus hijas.
–perdon madre.– dijo Roklya con la mirada baja.
–perdon mamá.– añadió Lameli.
“en serio…, se estaban peleando por causa de el.” pensé a la vez que tenia una sonrisa incómoda en el rostro.
–bien, por que no puede ser, que se comporten así ante extraños o las visitas.–Navistsi entonces volteo y me miro, para después dedicarme una sonrisa.
–¡eh!, ¡no, no es necesario que se preocupen por esas cosas!– respondí incomoda por su gesto.
–oye, chica noble, tu lo acompañaste durante la mañana, ¿como fue ver al señor Glad en acción?– pregunto Roklya con una expresión juguetona en su rostro.
–¡eh!, ¿a que viene esa pregunta?, solo buscamos informacion, de gente…, desagradable…– mi tono cambio al recordar lo acontecido hace horas.
–no hay nada de especial en eso.– –aja, ¿pero como fue?– insistió Roklya.
–ah…, no se que quieren saber….– dije, dejando escapar un suspiro.
–saber como un hombre resuelve problemas, dice mucho de su carácter.– murmuro Navitsi, y confundida, voltee a verla.
–Glad da miedo cuando se enoja.– dice Zalog jugando con una muñeca de trapo, me sorprendí, y voltee a verla también.
–oh es verdad, como cuando nos cuido en el mercado, ja ja, es un hombre muy temible cuando quiere.– agrego Navitsi con una risa irónica.
–¿acaso hizo algo raro?– pregunto Gerb, rompiendo el silencio en el que estaba.
–aparte, ustedes dijeron, que ese hombre los protegió de bandidos…– –y engendros.– agrego Navitsi.
–¿engendros?– pregunte confundida.
–si, engendros, demonios, monstruos, aquello que mora en la oscuridad de lo desconocido.– explico Navitsi.
–son…, son las criaturas mas nefastas de nuestra era.– –pero…, ¿no son solo un mito?– pregunte, y Navitsi me miro con una sonrisa amable.
–para la gente de las ciudades, o la nobleza, podrían parecer una mera leyenda, pero para la gente de los pueblos, errantes y nómadas, son una dura realidad.– las palabras y expresión de Navitsi cambian a una mas seria, siendo que pensar en aquello, no le era agradable.
–los engendros rara vez atacan las rutas mas transitadas por humanos, como si hubieran desarrollado un instinto de advertencia, pero alguna que otra vez llega a pasar un incidente.– –¿han tenido acaso algún encuentro con engendros?– pregunte, eh inmediata mente después me arrepentí de mi pregunta.
–¡no!, perdon, no quiero incomodarla.– –tranquila, es verdad que estas cosas me causan cierto pesar, pero es mejor decirlo, que simplemente callárselo para uno.
– respondió Navitsi con voz comprensiva.
–y no, mi esposo, cuñados, mis hijos, y sobrinos, no han tenido que experimentar el horror de los engendros, pero…– la pausa en la voz de Navitsi me permitió imaginar lo que seguía.
–mis padres, mis hermanos, no tendrían la misma suerte, solo yo sobreviví cuando un engendro ataco nuestra caravana.– el pesar y el desagrado se mezclan en las palabras de Navitsi, lo cual me era extraño viniendo de una mujer de aspecto apacible.
– esas aberraciones no son animales, son blasfemias que no deberían existir en este mundo, y puedo jurar, que disfrutan jugar con sus víctimas, antes y despues de matarlas.– sentí un escalofrío al escuchar las palabras de la mujer, no pudiendo negar ni confirmar sus palabras, sintiéndome ignorante al no saber de estos incidentes.
“pensar que ese tipo de cosas…, pasan real mente…” –madre…– murmuro Sestra.
–perdon, no quería compartir mi amargura.– contesto Navitsi, retomando su expresión gentil.
–pese a todo, yo tuve mas suerte de la que pude haber pedido, conocí a su padre, las tuve a ustedes y a sus hermanos, perdí todo, pero pude empezar de nuevo.– Navitsi volteo a verme una vez mas retomando su semblante serio.
–y, ya que menciono a mi esposo, Prakh es un hombre pragmático en muchos aspectos, que no depende de la fuerza bruta para solucionar los dilemas, el señor Glad es algo diferente, es pragmático a su modo, es directo, soluciona los problemas recurriendo a la fuerza bruta, pero de una forma premeditada, es un hombre preciso, y va por la raíz del problema.– dijo Navitsi, y al oírla me quede sorprendida por lo perspicaz que era.
–así que la forma de saber a que clase de hombres pertenecen, es ver como solucionan los problemas, y en la vida hay toda clase de hombres, y los que hayan soluciones escasean mucho, y abundan los que no pueden ni con sus propios problemas.– –eso…, eso es un poco duro.– dije con tono incomodo.
–ja ja, solo soy sincera, y aparte quiero que mis hijas sepan como elegir a un hombre en el futuro.– Navitsi entonces se ríe con picardía.
–ja ja, mi mamá es genial.– comento Lameli entre risas.
–oh gracias, ja ja ja ja ja ja.– Navitsi se echaría a reír al escuchar a su hija, pero entonces su semblante cambio de repente.
–aun que…, ningún hombre es infalible, mi Prakh es un hombre capaz, pero odia la violencia, no por cobardía, el es muy capaz de defenderse, pero quitar una vida, es algo que él no desea en lo absoluto.– –¿el ah tenido que…, matar?– Gerb pregunto, para inmediatamente tratar de retractarse de su pregunta.
–perdóneme, no debí haber hecho esa pregunta.– –tranquilo, no es algo vergonzoso, ya que mi esposo no cometió ningún crimen, el solo nos defendió, a mi y a el, pero…, tras eso, jamás quiso volver a tocar una espada.– la respuesta de Navitsi fue extraña mente apacible, pero para mi, eso no respondía todas mis dudas.
–¿por eso papá no quería que usáramos espadas?– pregunto Osmi, quien habia bajado al primer piso .
–oh, asta que bajaste Osmi, ja ja ja ja.– Navitsi se echo al percatarse del menor de sus hijos varones.
el niño de 9 años puso expresion ofuscada, en parte por el echo, de que no se le dejara ir con el resto de sus hermanos.
–pero…, la capacidad no determina si una persona es buena o mala.– conteste tras escuchar lo que dijo, y entonces Navitsi volteo a verme.
–¿lo dices por algo?– pregunto Navitsi.
–Glad…, el es…, el es complicado, incluso ahora no estoy del todo segura, sobre si es bueno o malo, no, me corrijo, se que no es una mala persona, pero no se si simplemente intenta no hacer daño, o algo malo, y simplemente no le interesa hacer algo bueno por otros, no sé qué tipo de disposición tiene.– –ja ja ja ja.– Navitsi se ríe otra vez al escucharme, a lo que volteé a ver la confundida.
–perdon, perdon, es que aún no lo entiendes, hombres como él no te dirán cuál es su disposición, por eso debes juzgar sus actos, y por eso es importante observar cuando un hombre resuelve problemas.– –¿por que?– pregunté, genuinamente interesada por su respuesta.
– dime una cosa, ¿cómo llamarías a un hombre que ayuda a los demás con sus problemas?– la respuesta de Navitsi, resuena con fuerza en mi mente, y no supe qué responder de inmediato.
–creo que…, una buena persona, creo…– contesté con la voz temblorosa.
–uhm, sí eso es lo que crees, entonces no deberías tener dudas.– finalizó Navitsi con una respuesta contundente.
–oh, entonces tienes mucho interés, en saber la clase de hombre que es el señor Glad.– insinuaría Lameli con un tono de voz risueño.
–¡oye!, ¿es que ahora estás interesada en él, aún cuando en la mañana, fuiste grosera con el?
– protesto Roklya, siendo seguida de cerca por Duet.
–es verdad, confiesa la verdad.– diría Duet.
las tres chicas me miraron con ojos inquisitivos, y al tratar de responder, solo salieron titubeos.
–eh, bu-bueno…– –eso es absurdo.– dijo Gerb desde su lugar.– mi señora jamás se interesaría, por un hombre como ese.– –los viejos y feos no tienen opinión en esto.
– dijo Roklya viendo de re ojo a Gerb.
–si, mejor cállese, viejo feo.– añadio Duet.
– seguro está celoso.– dijo Lameli en adición.
entonces Gerb, palideció ante los comentarios de las tres jóvenes.
–niñas, no sean así con quien se encarga de cuidarnos.– las reprendería Navitsi, la cual miró a Gerb d reojo.
– aun si dice tonterías.– entonces Gerb bajo sus hombros y cabeza apenado, y hablaría en voz baja.
–perdon…, hablé de más.– ” sé que no debería reírme, pero esto es demasiado.” pense, a la vez que cubrí mi boca con ambas manos.
entonces la puerta frontal se habré, y a la caza entran los miembros restantes del clan Rutatka.
–¡papá!– al ver a su padre, zalog corrió a recibirlo.
–pero que buena bien venida, ja ja ja ja ja.– Prakh se echo a reír, a la vez que recibía a su hija con los brazos abiertos.
observe entonces, que detrás de ellos estaba Glad.
“así que fue con ellos.” pensé, dándome cuenta de que se refería a ellos, o al menos eso es lo que creía.
–entonces no les ocurrió nada, me tranquiliza.– dijo Navitsi, acercándose a Prakh.
–Koprina.– dijo Glad, llamándome por mi nombre.
–¡eh!, ¿si?– dije sonando sorprendida.
–tu y Gerb, necesito hablar con ustedes.– dijo Glad, indicando que lo siguiéramos.
voltee para ver a Gerb quien asintió, y seguimos de cerca a Glad, al seguirlo me percate que Glad tenia rastros de tierra en sus manos y botas.
“¿pero y eso, por que fue?” me cuestione, y final mente llegamos a un rincón apartado de los demás.
–¿ el vino, cierto?– pregunto Glad, pero parecía ya saber que Leden estuvo aquí.
–si, así es.– acentí, aun que el no pareció sorprendido.
–uhm, era cuestión de tiempo de que indagara.– contesto con tono despreocupado, y luego empezó a rascarse un costado de la cabeza.
–mañana por la noche iré para discutir el plan con Grober.– –¿y por que asta la noche?– –para despistar a Leden, aremos nuestro movimiento pasado mañana, por la noche.– contesto Glad.
–¡de verdad!– grito Zalog desde la otra habitación.
–ya le dijo.– comento Glad, entonces el relinchido de un caballo se oye desde el exterior al frente de la caza, y una sonrisa se formo en su rostro.
–y parece ser, que el la escucho a ella.– –¡caballito!– exclamo Zalog con entusiasmo.
me gire y vi como la niña era acompañada por su hermano mayor, al exterior frontal de la caza.
–¿un caballo?– dije con una expresión confusa.
–si, te dije que fui a recoger algo.– Glad entonces camino rumbo a las escaleras, pero antes se detuvo un momento.
–iré a descansar, ustedes acomódense, o vuelvan a su posada.– entonces Glad continuo y se dirigió al segundo piso por las escaleras.
–mi señora, usted decide, ¿nos quedamos?– cuestiono Gerb.
–creo que quedarnos, seria lo mas práctico.– –de ser así no hay problema.– comento Prakh quien estaba frente a la puerta, observando a sus hijos.
me acerque entonces al marco de la puerta, y observe a Zalog, acariciando la nariz de un caballo de pelaje cafe.
–tenemos barios caballos que jalan nuestras carretas, pero ella solo se a encariñado con ese caballo, quizás por que es de Glad.– una sonrisa se formo en el rostro de Prakh al decir esas palabras.
–ese hombre es un enigma.– dije, a la vez que miraba a la niña con una gran sonrisa en su rostro, y sin darme cuenta, yo también sonreía.
– uhm, ¿le gustaría que este viejo le de su humilde opinión?– pregunto Prakh, con una sonrisa en el rostro.
–creo…, creo que si me gustaría escucharlo.– dije, prestando especial atención a las palabras de Prakh.
…
Residencia Granitza.
cuando llegue al recinto del gobernador de la ciudad, rápidamente me dirigí a mi despacho personal.
–señor Leden.– me llamo una sirvienta, la cual corría tras mio para alcanzarme.
–¿que quieres?– me gire para verla, y esta bajo la mirada asustada.
–es el joven amo Priemnik.– contesto la sirvienta aun sin alzar la mirada.
–el joven amo…– – alza la mirada.– dije, y ella levanto su rostro, el cual tenia una expresión llena de miedo hacia mi.
–ahora habla.– –si señor, el joven amo no ah querido desayunar.– contesto la sirvienta.
–¿otra vez?, ese mocoso es un dolor de cabeza.– dije frotándome la cien.
–disculpe las molestias señor, pero usted se fue muy temprano, y yo no..– –ya, yo me encargo.– dije, interrumpiendo a la sirvienta.
poco después, lleve personal mente el desayuno a la habitación del hijo del Márquez, entre, y me di cuenta de que Priemnik no estaba a la vista.
–joven amo, deje de jugar, es hora de comer.– dije, pretendiendo no saber donde se ocultaba.
–es hora de comer, y no puede…– entonces me di la vuelta, al escuchar el rechinar de la puerta, e interceptó al niño de 8 años el cual intento sorprenderme.
–¡no es justo!, ¡haces trampa, haces trampa!– se quejo el niño haciendo un berrinche.
–no, simple mente eres muy malo escondiéndote.– sonreí burlon, y Priemnik hizo un puchero enojado.
–un día…, un día te voy a ganar.– dijo Priemnik desviando la vista.
–lo dudo, pero ahora debes desayunar.– Priemnik me obedeció y acerco una silla, y en poco tiempo, el niño comenzó a desayunar.
–¿por que haces estos berrinches, para luego hacer lo que te indico?– dije y Priemnik se apresuro a responder.
–es que….– su voz se corta al no haber masticado bien la comida, y como resultado tosiendo.
– no hables al masticar.– dije a la vez que le acerco una servilleta para limpiar su rostro.
–es que tu…, te fuiste otra vez.– contesto Priemnik.
–¿y yo que tengo que ver?– le cuestione, y el niño pareció molesto.
–¡me dijiste que te quedarías para desayunar juntos!– –oh, ¡ja ja ja!– comencé a reírme, lo cual solo lo hace enfurecer mas.
–¡no te rias!, …, papá, el siempre desayunaba conmigo, antes de irse a trabajar, y ahora que el esta enfermo no tengo a nadie mas, aparte de ti.– –es por eso…– dije, no sabiendo que decir a continuación.
–si, dijiste quecuidarias de mi asta que papá se recuperara, ¡lo juraste!– contesto Priemnik de manera enérgica.
–comprendo.– dije, asintiendo a sus palabras.
“aun recuerda esa promesa, si tan solo supiera la verdad el…” mis pensamientos se cortan cuando Priemnik comienza a comer de forma apresurada.
–¡no comas así!– dije en reprimenda, para después suspirar.
– eres el hijo de un Marqués, y debes comportarte de acuerdo a tu sangre.– –bien…
señor Leden, ¿me podrías contar el resto de la historia?– mire entonces a Priemnik, el cual esperaba ansioso el resto del relato.
–¿seguro?, no es una historia agradable.– dije, y el niño sacudió la cabeza.
–¡no importa!, quiero saber cómo le fue al heredero, y a su hermana, ¿tendrán un final feliz?– pregunto ansioso por continuar el relato.
–¿no preferirías pensar que lo tuvieron y ya?– dije, a lo que el nego con la cabeza.
–¡no!, quiero saber la verdad, y no solo imaginarme un final feliz.– dijo Priemnik.
–bien, pero no te quejes, si no te gusta el final.– tome asiento frente a el mientras Priemnik estaba ansioso por escuchar.
– cuando los padres de aquel muchacho fueron empujados contra las llamas, estos no temieron a la muerte, solo tuvieron miedo por el destino de sus hijos.– continúe con el relato, y al recitar palabra por palabra, sentí un extraño sentimiento de incomodidad, mientras el niño seguía escuchando atentamente, cada detalle de mi historia.
y entonces, al considerar de qué podría tratarse un sentimiento extraño, una idea fugas pasa por mi mente, una idea que negué tan pronto apareció.
“culpa, no, deje de sentir esas cosas, hace mucho, mucho tiempo.” pensé, y mientras me repetía la negativa a mí mismo, seguí siendo incapaz de ahogar tal sentimiento.
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