demonio errante - Capítulo 51
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51: capitulo 51, cumplimiento, parte 8.
51: capitulo 51, cumplimiento, parte 8.
hace 10 dias.
había soltado la cabeza de Plukh, su cuello había quedado destrozado, después voltee para ver al líder de los nómadas, se encontraba paralizado, viendo fijamente el cadáver del bandido al que asesiné.
–¡padre!– exclamo uno de sus hijos, avanzando hacia nosotros, pero el no reaccionó al ser llamado.
me acerque a el, acercando una de mis manos a su oído derecho, haciendo chasquear mis dedos, y sacándolo del estado absorto en el que se encontraba.
–¡eh!, ¿pero que…,?– dijo, aun en estado de confusión.
–oye, deberías reaccionar.– dije, a lo que el volteo a verme aun confundido.
–ah…, si, es verdad, no me di cuenta.– contesto, volteando a verme, con recelo visible.
–lo-lo que el dijo, sobre a ver más bandidos, si eso es cierto…– su voz titubeó y su pulso se aceleró.
” ¿por qué siempre me involucro en estas cosas?, eso es algo que jamás he podido entender.” exhale con pesadez, ante lo que estaba a punto de hacer.
– si eso es cierto, eso significa que cuando se den cuenta de lo ocurrido aquí, será el fin para tu clan entero.– dije, completando lo que a él se le dificultaba decir en voz alta.
entonces vi como él frunció el ceño ante mis palabras.
–¡ya lo se!– dijo con visible molestia.
–¿entonces por qué le das vueltas al asunto?– le cuestioné, a lo que la dureza de su rostro desapareció.
–yo…, yo solo trato de pensar en qué haré.– respondió, teniendo nuevamente una voz entrecortada.
–uhm,pues tu opciones son reducidas, porque si lo que él dijo era simple fanfarronería, entonces no hay mayor problema.– dije a lo que su expresión pareció suavizarse un poco.
– entonces, ¿usted cree que pudo haber sido una mentira?– pregunto, notándose un leve ápice de esperanza.
– es posible, es algo que no descartaría tan fácilmente, pero personalmente, lo veo improbable.– conteste, terminando por aplastar sus esperanzas.
– dudo que en esa condición estuviera fanfarroneando, creo que sabía que iba a morir, una clase de “púdranse” antes de morir.– la desesperanza, es reemplazada por La angustia, en el rostro del líder del clan.
–¡maldición!– dijo con frustración.
pude entonces notar el cómo apretaba sus puños.
– incluso el pueblo más cercano, está a varios días de aquí.– “Leakage.” sería el primer pueblo en el que pensé trás escucharlo.
– sería una opción, pero tendrían que ir rápido, pero con toda esta carga que llevan, no podrán ganarle a los bandidos.– dije en sugerencia, aunque el líder del clan simplemente bajó la vista.
–no es una opción, es todo lo que tenemos para subsistir, dejarlo atrás sería igual que dejarnos la vida.– contesto el líder del clan.
–¿y como pretendías negociar con ellos?– pregunté, a lo que él volvió a verme sorprendido.
– así que también escuchaste eso.– dijo a lo que yo asentí en respuesta.
–bueno…
realmente es bastante la carga que llevamos, pensé que sí al menos podríamos salvar lo suficiente para nosotros.– el dijo a la vez que miraba a sus carretas.
– prácticamente, estabas entregando tus valiosos recursos, a vulgares ladrones.– dije disgustado por su respuesta.
– eso es preferible a tener que pelear.– contesto a mis palabras, ahora provocando que frunciera el ceño molesto.
–¡pero qué estupidez!– dije en voz alta, captando la atención de todos los presentes.
–¡oye!, ¡no te atrevas a faltarle el respeto a mi padre!– dijo uno de los jóvenes qué custodiaba Las carretas.
mantuve mi vista centrada en el líder del clan, ignorando los reclamos de su hijo.
– por esa actitud tan pasiva, es que terminaste en esta situación, ¡ que acaso tienen que matar a uno de tus hijos para que lo entiendas!– dije, a la vez que volteé a ver al joven impertinente.
–¡no te atrevas!– dijo con voz alarmada, interponiéndose entre el joven y yo.
–oh, ¿pensaste que mataría al mocoso?– dije con un tono de burla.
–ja ja, no, habría hecho todo esto por nada.– señale entonces los cadáveres de los bandidos.
–no, no voy a matarlo, pero si siguen de esta forma, solo vas a provocar que maten a tus hijos, eh hijas.– mire entonces a las carretas, y luego al líder del clan, quién se notaba sorprendido por lo último.
–¿como lo sabes?, ¿cómo sabes de mis hijas?– preguntó, con un miedo palpable en su voz.
–¿eso importa?, ahora solo considera la situación.– empecé a caminar, pasando a un lado suyo, a través y sobre los cadáveres de los bandidos.
– yo hice todo esto, ¿qué me costaría acabar con ustedes?– vi entonces una gota de sudor escurrirse por su frente.
–nada, para mí algo como esto, no representa nada, si quisiera tomar algo por la fuerza, me sería muy fácil, por lo tanto dime, las dudas que tienes en tu cabeza, ¿son válidas?– pregunte, a lo que él no supo qué responder.
entonces, otro hombre, parte de su caravana se acercó a él.
–hermano, considerando las circunstancias, no podemos ser quisquillosos.– dijo revelándose como su hermano menor, a lo que su hermano mayor volteó y lo miró.
– pero este hombre es peligroso, ¿no podemos confiar en el?– le contesto, a lo que su hermano negó con la cabeza.
– cometimos el error de confiar en Plukh, confiamos en el hombre equivocado, no cometas el error de desconfiar en quien ciertamente, no nos ha mentido.– contestó su hermano viéndome de reojo.
entonces, el líder del clan voltearía a verme.
– confiar en ti, ¿eso qué implicaría?– pregunto, a lo que una media sonrisa se aparece en mi rostro.
–fácil, formalmente les ofrezco mi protección, cómo escolta.– le conteste, a lo que la sorpresa se manifiesta en su rostro.
–¡escolta!, pero no tenemos dinero para pagar ese servicio.– respondería con tono dudoso.
– permíteme poner eso en duda, pero en todo caso y de ser cierto, no necesito que me paguen con dinero, me conformaré con comida.– él parecería confundido tras de escuchar mi respuesta.
–¡pe-pero hablamos de un trabajo como escolta!, no es una labor pequeña.– contesto el líder del clan, incrédulo por mi oferta.
–¿y dice que no quiere un pago adecuado?– en eso se oye el galope de un caballo acercándose, y al verlo me acerque a el, pasando mi mano por su cabeza.
–no necesito un pago, estoy mas que cubierto en eso, además….– entonces mire de re ojo al caballo.
“si me pongo quisquilloso con la justificación, el me amonestará con su sermón.” –ya no quiero poner excusas, haré lo que me parezca, y lo que deba, para no estar en deuda con nadie mas.– dije, y con eso un recuerdo reciente paso por mi mente.
“salvar al inocente, y castigar al pecador.” fueron las palabras de Stradanie, la promesa que debía hacer para enmendar el daño que causé, y mi propio deseo de ser mas proactivo.
–¿en deuda?– dijo el líder del clan, sin entender mis palabras.
–eso es…
eso es cosa del pasado.– conteste, pero entonces el caballo me empujo con su nariz.
–¿que pasa?, ¿no vez que estoy tomando la iniciativa?” “relinchido.” contestaría el caballo.
–ya sabia yo que nada te contenta.– dije, a la vez que suspire resignado, después voltee a ver al líder del clan.
–¿y bien, que te parece mi oferta?– el líder del clan no respondería de inmediato a mi pregunta.
–no ah mentido, y si Plukh dijo la verdad, entonces lo necesitaremos.– dijo su hermano menor en voz baja.
a sus palabras, el líder del clan alzo la vista y me miro.
–mi nombre es Prakh, Prakh Rutatka, líder y patriarca del clan Rutatka.– dijo Prakh, revelando su nombre.
–y acepto tu oferta.– a la vez que lo oigo presentarse,una media sonrisa aparecería en mi rostro.
–bien, entonces ahora yo me presento.– dije, volteándome a su dirección.
–yo soy Glad, y a partir de hoy, seré su escolta.– una vez dicho eso, me dirigí a uno de los cadáveres de los bandidos, para empezar a esculcarlo.
–¿pero que es lo que hace?– cuestiono Prakh, confundido por mi accionar.
–es fácil, para hacerles pensar al resto que esto fue echo por otro grupo de bandidos.– dije, a la vez que extraía una bolsa con monedas.
“aparte de que puedo conseguir un extra.” pensé, a la vez que tenia una sonrisa astuta en el rostro.
–¡bingo!– dije al ver la bolsa con monedas, y entonces la agite un poco, haciendo que las monedas en su interior resonaran.
–tsch!, bronce, pero que miserables.– mire entonces a la caravana de nómadas.
–vengan y ayúdenme con esto.– les ordené, y ellos contemplaron dudosos mi orden.
–pero…es un poco…– Prakh respondería con voz titubeante.
–ya están muertos, así que no importa.– dije, reiterando mi decisión.
tras eso, Prakh pareció dudoso de que hacer, asta que volteo a ver a sus hermanos, que exhalando decidió acatar mi orden.
–bien, Putnik, flaer, ustedes me ayudarán.– dijo, dirigiéndose a sus hermanos, luego miro a su hijo mayor.
–tu cuida que tu madre y hermanas no vean esto.– –pero padre, yo…– el muchacho trataría de discutir sus órdenes, pero Prakh no se lo permitió.
–¡sin peros!, ahora solo haz lo que te digo.– ordeno con tono severo.
el muchacho volteo a verme, con una expresión molesta, luego se giro para ir a las carretas.
” esta en esa edad, será difícil tratar con el.” pensé, teniendo un extraño sentimiento de nostalgia.
en eso mire movimiento dentro de la carreta, y una persona asomo su cabeza para ver lo que ocurría en el exterior.
–padre, ¿ya paso el peligro?– dijo una muchacha de aproximada mente 16 o 17 años.
–¡Sestra, no salgas!– dijo el muchacho a quien supuse era su hermana.
–perdon brat, es solo que…– se abstuvo de continuar cuando volteo a verme, viéndome detenida mente por un corto periodo de tiempo.
entonces sus mejillas se tornan rojas, y vuelve a entrar a la carreta.
“¿qué mosco le picó?” pensaría, sin darle mas importancia, y continuar con lo que hacía.
…
tras sumarme a su caravana, esta continuo en su ruta como estaba planeado, avanzando todo lo posible para la ciudad mas cercana.
y llegada la noche, estos se detendrían, y armarían una fogata, justo en el centro de su campamento.
aprovechando el fuego, las mujeres del clan comenzaron a preparar la cena para el resto, entonces el resto de miembros de la familia se reunieron al rededor del fuego.
mire como buscaban entre su carga, sacaron parte de sus reservas, y viendo esto, fui a mis alforjas, y tome un ave que atrape durante la mañana.
–¿podría prepararlo?– pregunte, acercándome a una de las mujeres mayores.
ella volteo y me miro con recelo.
–¿esta seguro?.– pregunto la mujer con voz nerviosa.
–si, igual tenia pensado cenarlo, aun que no soy bueno cocinando, así que quería aprovecharlo.– dije a lo que la mujer sonrió nerviosa.
–oh bueno, lo prepararé para usted señor.– dijo la mujer, con un tono amable de voz.
después de eso me voltee, y me encontré con las miradas de 4 chicas jóvenes.
“¿acaso…
quieren algo?” me pregunte al sentir sus miradas, después mire a la mayor, quien fue la primera de ellas en verme.
al verla esta desvió una vez mas la vista.
–oye, no acapares su atención.– diría la menor de las 4 chicas.
–¡no estoy haciendo nada de eso!– contesto la muchacha.
–como que no, solo mira como te pones cuando te mira.– contesto la menor de las hermanas, con un tono pícaro.
–¡oigan las 4!, les dije que no se involucraran con el.– dijo el mayor de los hijos de Prakh, este se acerco al notar de lo que sus hermanas hablaban, para después verme.– y tu, ¡no te acerques a mis hermanas!– palidecí ante la incomodidad que me causaban sus palabras.
“¡pero por quien me toma este mocoso!” tras aquello, la cena estaba lista, me aparte para comer por mi lado, encendiendo mi propia fogata, mientras escuchaba como los demás comían y hablaban entre ellos.
pude escucharlos desde rezar, hablar, bromear y reír entre ellos, aquello fue una escena que rara vez presenciaba, aunque por lo general, en las contadas ocasiones pasadas, en las que pude presenciar este tipo de interacciones, no terminaron bien.
“no, estoy siendo supersticioso.” sacudí entonces la cabeza ante tal idea.
entonces escuche a alguien acercarse, y cuando mire de re ojo, vi que se trataba de la mayor de las hijas de Prakh, la joven de nombre Sestra.
–hmm, señor, ¿no preferiría comer con nosotros.– pregunto la joven, con cordialidad.
–uhm, no, estoy bien.– respondí con un tono seco.
–oh, comprendo, pero si cambia de opinión, siéntase libre de acompañarnos.– dijo, ahora con una sonrisa tímida en su rostro.
en eso vi a su padre acercarse.
–¿ocurre algo hija?– cuestiono Prakh con tono precavido.
–no, no padre, solo….
solo le preguntaba al señor si gustaba acompañarnos.– contesto la joven de modo respetuoso.
–bien, como siempre, me alegra saber que tengo una hija tan considerada.– Prakh entonces le dedico una sonrisa amable a su hija, luego este volteo a verme un momento, para después volver a ver a su hija.
–regresa con el resto, me gustaría hablar con el señor.– Sestra asintió, y antes de irse se volteo y me miro.
–perdone las molestias señor, y gracias por ayudarnos.– Sestra hizo un leve asentimiento, para después regresar con el resto, y al llegar seria amonestada por sus hermanas.
–es una chica bastante ejemplar.– dije a modo de observación.
–si, fue la primer niña que tuvimos, estoy orgulloso por ella, ella y su hermano son hijos ejemplares.– dijo, viendo a sus hijos con una mirada de profunda devoción.
–tu hijo es muy impertinente.– dije, a lo que Prakh bajo la mirada angustiado.
–perdon si lo ofendió, pero incluso así me llena de orgullo, el solo desea proteger a sus hermanas.– contestaría viéndome a los ojos, con una mirada llena de dignidad.
–uhm, me mal interpretas, no es que sea correcta la actitud de tu hijo, pero no es algo que me moleste, mas o menos.– deje entonces escapar una risa.
–defiendes el honor de tus hijos pese al miedo que sientes, veo que eres un padre devoto.– el asombro se manifiesta en el rostro de Prakh.
–¿que pasa?, ¿dije algo raro?– le pregunte.
–n-no…, es solo que…, es solo que no esperaba esas palabras.– contesto Prakh, con voz nerviosa, pero ahora menos tensa.
–…, solo dije lo que creo, y creo que un padre no debe de renegar de sus hijos, aun cuando no es combeniente.– dije, con cierta añoranza.
–el honor de un hijo, no es algo que deba ser menospreciado.– –yo…
le debo una disculpa.– contesto Prakh, y en su voz el nerviosismo se vio menguado.
–¿por que?– le cuestioné.
–pensé que…, pensé que usted era la clase de persona que mas odio.– diría Prakh, teniendo una expresión de pesar en el rostro.
– un hombre cruel, y violento, sin un ápice de moralidad, eso fue lo que pensé.– –¡no te equivocas!– dije alzando la voz.
y un sorprendido Prakh me miró.
–soy un hombre violento, sádico, y solo actuó por capricho, soy la clase de hombre que solo provoca caos, y desolación a su paso.– conteste, con una mirada disgustada en mi rostro, para después tomar el mango de mi espada.
– el camino de la desolación, esa fue la verdad que me permitió recuperar la soberanía de Geibelung.– –¿el camino elegido…,?– la duda apareció en el rostro de Prakh.
–¿por que alguien elige un camino así?– –hay cosas que uno no elige de forma libre, son cosas que debemos hacer para continuar, y yo no puedo detenerme, o me volveré como el polvo.– doble la fuerza con la que sujetaba mi espada, y entonces mire a Prakh.
–tu elegiste un camino distinto al mio, por eso usaste armas de utilería.– una sonrisa incomoda apareció en el rostro de Prakh.
–tambien lo escuchaste, sabes, eso ya no me sorprende.– Prakh contendría una risa.
–si, usamos espadas de madera, para no matar a nadie.– respondería Prakh.
–¿por que?– pregunte.
–¿por que?– Prakh repetiría mi pregunta.
–si, ¿cual es el motivo para tener esa postura?, ya sean clanes nómadas, comerciantes, o errantes como yo, nadie tiene problemas con tener que matar para sobre vivir.– dije, basándome en mi experiencia personal.
–todos pelean para vivir, pero ¿por que tu no?– –una vez…, una vez tuve que matar, cuando era joven, para proteger a Navitsi…– contesto Prakh, con voz quebradiza.
–de niño quería ser un guerrero, pelear por oro y gloria, pensé que sería tan fácil.– –matar es…
matar es complicado, la primera vez que matas es algo que jamás olvidarás, pero con el tiempo…
con el tiempo se vuelve mas simple.– conteste, con tono distante.
–¿entonces es tan fácil?, ¿eso es dices?, ¿como pueden matar tan fácil mente?– pregunto Prakh.
–por que…
por que poseemos una profunda obsesión.– mi tono se hizo mas serio, a la vez que mi ceño se frunció.
–obsesión…– pregunto Prakh.
–la obsesión es la justificación, y el primer motor que nos obliga a continuar, es la necesidad mas fundamental, es por eso que no puedo detenerme.– dije, y Prakh permaneció en silencio tras escucharme.
–entonces, es eso.– diría Prak, mirando a la fogata.
– un camino donde nunca se esta satisfecho, un camino por el cual todo es valido para obtener la saciedad, ese es un camino de…– –devastación.– dije, completando la frase.
–si, es como usted dijo, pero entonces ¿cual es su obsesión?– cuestiono Prakh.
–retribución.– respondí de forma tajante.
–¿retribución…,?– –si, yo pago mis deudas, y mis agravios, de igual forma, pretendo hacer que aquellos que me han agraviado paguen por eso.– conteste con cierto desdén en mi voz.
–y no importa lo que tarde, no importa si no queda nada en el mundo, yo seguiré adelante.– – entonces, siento lástima por aquellos que lo hayan agraviado.– dijo Prakh con humor.
– retomando el comienzo, considerarías dejar de usar espadas falsas?– pregunte a lo que Prakh se sorprendería.
–yo…, yo se que es absurdo de mi parte, no querer pelear y matar para defendernos, pero…– las palabras de Prakh serian interrumpidas.
– es posible matar con una espada de madera.– conteste, provocando una reacción de sorpresa de Prakh.
–eso…– cuando trato de responder lo volvería a interrumpir.
– incluso, no es necesario portar una espada para matar, un cuchillo puede matar, una piedra puede matar, incluso tus propias manos pueden matar.– dije, y Prakh guardo silencio.
– matar es muy sencillo Prakh, la única diferencia, es que quienes quieren matarte, no se van a tentar el corazon por nada.– me puse de pie y retire mi espada de mi sintura junto con mi funda.
–matar es fácil, y las armas solo lo hacen mas fácil.– dije, dando un golpe contra un árbol sercano, rompiendo su corteza, y esto provocó que hojas de sus ramas cayeran.
el resto de los miembros de la caravana vieron esto extrañados, y entonces yo desenvainé mi sable, y de un solo movimiento, partí para el medio cada hoja que estaba a mi alcance.
– no puedes cometer el error de ponerte en desventaja ante ellos.– voltee entonces para ver a Prakh quien vio sorprendido el resultado de mi demostración.
–ku ku, veo que entiendes las implicaciones de lo que hice.– dije con un ligero tono de burla, ya que no cualquiera sabe, lo difícil que es cortar una hoja en el aire.
– algún día, me gustaría ver de lo que eres capaz con una espada.– envainé nuevamente a Geibelung, y coloqué la espada enfundada en mi cintura.
– hasta entonces, están a mi cuidado.– …
cuando concluí de relatar el primer día, Koprina me miro con una expresión levemente desconcertada.
–entonces…
así fue.– dijo la joven con tono nervioso.
–si, así fue como inicio mi extraña asociación con los Rutatka.– dije con cierta ironía.
–ya veo.– una media sonrisa aparece en su rostro.
–je je, veo que siempre eres tan encantador.– al escucharla mi reacción fue la de estremecerme, y sin darme cuenta, dejé caer el tazón de madera donde había desayunado, solo percatándome cuando escuché el sonido de la madera golpear el piso.
“¡rayos!” maldije para mis adentros, a lo que Koprina, dejó salir una sutil risa, al ver mi reacción.
–¡ja ja!, creo que ya estamos a mano.– dijo con una sonrisa pícara en el rostro.
–¿a mano?– le pregunte.
–si, por lo de la mañana.– dijo, refiriéndose a mi comentario de hace rato.
–oh…
veo que alguien es rencorosa.– dije, también con una sonrisa en el rostro.
ella entonces desvió la vista.
–en cualquier caso yo…
yo creo, que te entiendo un poco mejor ahora.– dijo con un tono de voz suave.
–no.– dije con tono seco, siendo todo lo opuesto al tono de ella.
– necesitas más que una breve conversación, para decir que conoces a alguien.– –aja, aun que…
zalog me contó que eres mas amable de lo que aparentas.– dijo, con un tono risueño, a la vez qué se daba la vuelta.– –¡eh!, contesta, ¿qué fue lo que te contó?– pregunte alarmado, a lo que ella solo comenzó a alejarse.
–si ya sabes ¿para que me preguntas?– dijo, volteando a verme, teniendo una expresión burlona en su rostro.
sentí entonces un escalofrío en mi columna, y fruncí el ceño para disimular –¡tsch!, ¡mas te vale que no le digas a nadie!– dije molesto.
–ah si, ¿y que aras?, señor que habla con los animales.– dijo sin quitar su sonrisa pícara, para inmediatamente irse corriendo.
–¡rayos!– dije, apresurándome en alcanzarla.
” esto me pasa por ser tan abierto con los demás.” pensé, y entonces recordé la mañana del segundo día, tras haberme unido a su caravana.
…
era de mañana, me había alejado del resto para poder recolectar agua.
“relinchido, relinchido.” – es muy temprano para que me estés dando un sermón.– dije molesto, sacando el contenedor del río.
una vez hecho eso, pude ver algunos peces nadando a través del río.
–debería aprovechar y pescar.– ” relinchido.” –¿pedirles ayuda?, yo puedo hacerlo solo, así que pedirles ayuda es un despropósito.– dije, sacándome las botas para entrar al agua.
“relinchido.” – en verdad no te entiendo, primero quieres que tome la iniciativa, y ahora quieres que me involucre más con los humanos, ¿qué se supone que gano con eso?– le cuestione, a lo que el caballo sacudió la cabeza.
” relinchido.” – sí, ya sé que el plan es volver a ser “un ser humano” pero no significa que tenga que relacionarme con ellos.– dije, recordando que ya le había contado de mis intenciones en el pasado.
– he vivido mucho tiempo, así que creo, que no me haría daño alejarme por un tiempo de los humanos, ya una vez que vuelva a ser uno.– a eso, el caballo resopló, dándose por vencido, de tratar de convencerme.
– no te pongas así, además yo…
¿¡qué se supone que hago!?, yo, tratando de razonar con un caballo el cual voy a vender.– dije, exasperado por la conversación.
en eso, entonces se escuchan, sonidos provenir de la maleza, me giré para ver a la dirección, de dónde provenían dichos sonidos, y por instinto, mi mano derecha fue a uno de mis cuchillos, pero al percibir de quién era el olor baje la guardia.
– sal de ahí niña.– dije, a lo que la hija menor de Prakh sale del arbusto, y con sus manos, retirando trozos de ramitas y hojas de su ropa.
–¿por qué espías a los extraños?– pregunte, a lo que la niña ignoró mi pregunta y miró directo al caballo.
–¿habla?– pregunto la niña, acercándose a mi caballo.
“¿acaso ella escucho nuestra conversación?” me pregunte, a lo que vi a la niña tratando de alcanzar la nariz del caballo.
esta por más que no podía alcanzarlo, no se rendía en su intento, y entonces suspire resignado, y viendo mi caballo, para indicarle que inclinara la cabeza.
este obedeció, bajando su cabeza, hasta que su nariz tocó las manos de la niña.
– no es que él pueda hablar, sino que yo lo entiendo.– dije, provocando que la niña me viera con admiración.
–¡en serio!, ¿¡usted habla con los animales señor!?– pregunto la niña, aún sin soltar la nariz del caballo.
– dígame, ¿usted puede hablar solo con los caballos, o con cualquier animal?– –hmm, cualquier animal terrestre.– dije con normalidad, pese a que sabía que cualquier otro me consideraría un demente, y ciertamente, razón no les faltaría.
–¡woa!, pero ¿qué hay de los pájaros o los peces?– –hmm, no, no puedo, como dije, solo entiendo a los animales terrestres.– dije tras hacer memoria.
–ya veo, y señor ¿desde cuándo puede entenderlos, y yo podría tambien?– pregunto la niña con gran interés.
–ah…
la verdad no recuerdo, creo que desde que me volví un errante, supongo que es algo que todos los locos tenemos en común, ja ja.– dije con tono irónico, dejando escapar una risa.
–oh pero…
usted no parece estar loco señor.– contesto la niña, con una gran sonrisa en el rostro.
– no te guíes por las apariencias, la gente loca no es tan fácil de diferenciar.– dije, a lo que la niña se llevó un dedo al mentón pensativa.
–oh, no lo sabía, aunque si fuera por el aspecto, mis hermanas no dejan de hablar de lo guapo que es.– dijo con normalidad, a lo que fingí tos, para disimular la incomodidad.
–ejem, eso no es relevante niña, ¿ puedes decirme qué te trae aquí?– pregunte, a lo que la niña volvió a poner una expresión pensativa.
–hmm, a si, mi papá lo está buscando.– contestaría la niña.
–¿tu padre te envió?– –no.– dijo, a la vez que negó con la cabeza.
–uhm, vamos, te llevaré con tus padres niña.– dije, a la vez que tomaba de regreso mis botas, y sujetaba las riendas del caballo.
la niña entonces camino a un lado mío.
–me llamo Zalog.– dijo la niña con un tono animado.
–y yo Glad.– dije con un tono casual.
–Glad, entonces es el señor Glad.– dijo con el mismo tono animado.
–hmm, señor Glad, ¿por qué su mamá le puso ese nombre?– entonces me detuve, al escuchar la pregunta Inocente de la niña.
– Porque yo quería vivir, aunque eso la mató.–dije, para después verla, y ver que aun tenía una expresión curiosa.
– fui nombrado así, por poseer un hambre tan egoísta por vivir.– –oh…
lo siento.– dijo la niña, ahora cabizbaja, para después alzar la vista, con una ocurrencia en mente.
–sabe señor Glad, creo que su madre fue muy ingeniosa al ponerle ese nombre, como mi mamá y mi papá, que nos pusieron nombres a todos.– –pfff, ja ja ja ja.– mi esfuerzo por contener mi risa sería en vano, y terminaría riéndome de sus palabras, de aquella expresión entusiasta en su rostro.
– jamás lo miré de ese modo, Hazme un favor de acuerdo.– –si.– contesto la niña sin dejar su entusiasmo.
– no le cuentes a nadie de esto, consideralo un secreto.– dije, a lo que la niña levantó su mano, extendiendo su dedo meñique, y cuando la mira el rostro, esta tenía ahora una expresión seria, qué entendí que esta era su manera de decirme que no le contaría esto a nadie.
sonreí, y entonces hice lo mismo, sellando de esa manera nuestro acuerdo.
tras eso la llevé de regreso con su familia, iniciando un largo viaje que nos llevaría a la ciudad de Kardia.
…
en el presente.
“al menos se que no le reveló ese último detalle a Koprina, aunque ahora creo que debí especificar, para que no revelace nada de nuestra conversación.” continue siguiendo a Koprina, quién continuaba burlándose.
” y pensar que necesito de la ayuda de esta chica, ni modo, he tenido peores subordinados.”
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