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demonio errante - Capítulo 55

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Capítulo 55: capitulo 55, cumplimiento, parte 12.

Neshtastie, ya era en aquel entonces una de las peores prisiones del continente, y en el reino de Rodoslovie, Neshtastie era el peor destino posible. una prisión subterránea, construida en una fisura silindrica en la tierra, sobre la cual fue construida una gran fortaleza, y yo tendría que palidecer en lo mas profundo de este infierno.

reservada para los peores criminales, un noble jamás debería de pisar aquel pozo de miseria, pero conmigo se hizo una excepción. se me atribuyeron los crímenes de complicidad en los supuestos crímenes de mi padre, convirtiendo así el sacrificio de mi padre en una condena.

lo que se debía esperar era que mi condición, como el hijo de un barón fuese ocultada de la población general. eso hubiera sido lo idóneo, pero las cosas nunca salen como uno espera, siempre pueden ser peores, mucho peores.

…

las rejas se abren, junto con el sonido de las cadenas de los grilletes siendo arrastradas por el piso. a manos de dos guardias, el de la derecha era un hombre robusto con una sonrisa cruel en el rostro, y el de la izquierda tenia una mirada hundida y sin interés.

– Hemos llegado a sus aposentos, mi señor, ¡ja ja ja ja ja ja ja!– dijo el guardia robusto, dejando salir una risa cruel.

inmediatamente fui arrojado con brusquedad al interior de la celda, mi cuerpo resonó con fuerza.

–esta vez casi lo matan.– dijo el guardia mas moderado.

–ja, y que importa, es solo uno mas en esta prisión, y no olvides por que esta aquí, él es un traidor. Debido a eso, ya no tiene derechos, le pueden hacer lo que quieran.–

–e-eso es falso…– dije débil mente.

–yo…, ¡no soy ningún traidor!–

Mis palabras hicieron que el guardia robusto me mirase molesto, he inmediata mente después me dio un punta pie en el estómago.

–¡Aagh!– me encorvé al recibir el golpe, tosiendo sangre.

–ya basta.– dijo el guardia demacrado, tocando el hombro de su compañero. – te despedirán, y de paso a mí también.–

–ja, eres un blando.– se burlo el guardia robusto, para después mirarme de re ojo. – si vas a morir, hazlo de una vez.–

tras eso ambos cierran la celda tras ellos al salir de la celda.

ya una vez solo, me arrastre hacia el manojo de sabanas que eran mi cama, sacando algo de debajo de estas. entonces mire el medallón de estaño, el cual era lo único que pude conservar de antes de que todo esto ocurriera.

mis ojos quedaron fijos en el grabado, el ojo que contenía la bóveda celeste, símbolo de la autoridad del dios vivo. hoy como todos los días, desde los ultimos 5 años de haber sido encerrado aquí, había tomado mi medallón con la intensión de orar por salvación y justicia.

apreté el medallón a la vez que arrugue el rostro, lagrimas fluyen de mis ojos, tratando genuina mente de rezar. fruncí el labio, apreté los dientes y en un acto de frustración arroje el medallón.

–¡maldita sea!– grite, teniendo como única respuesta el eco de mi voz.

me arrastre asta la pared, para enderezarme con mis brazos y apoyarme contra esta.

–dios dime, ¿cual es la razon? ¿por que razón mis padres murieron, mi hermana fue echa rehén del culpable, y por que yo debo de pudrirme aquí?– mi pregunta de nueva cuenta solo recibió silencio.

baje entonces la mirada, queriendo sollozar, pero ya no teniendo fuerzas.

–creas demonios y creas angeles, pero no te dignas a responderme, y mucho menos salvarme.– respire entonces de forma irregular, en un intento de controlar lo que sentía.

–¡por que, maldición por que!– grite nueva mente, pero mi cuerpo no pudo tan siquiera con el esfuerzo de gritar.

mi cuerpo colapsa en el piso, mi rostro golpeando un charco de agua acumulada.

mire mi reflejo en el agua, el joven de 25 años había desaparecido, un rostro maltratado, cabello encanecido, y una mirada sin esperanza era todo lo que veía.

alce la vista mirando al techo de la celda, no había tan siquiera una vista del exterior por mas mínima que fuera.

–¿por que dios?– volví a preguntar una vez mas, esperando por una respuesta que jamás llegaría.

–mi padre fue justo, era el noble mas digno de su título, el no explotaba a la gente de sus dominios, y era un hombre de fe, temeroso de ti señor.– baje la vista y mire el medallón, arrastrándome hacia el.

–mi madre, y mi hermana, ellas eran igual de inocentes, e igual de temerosas de ti, y yo…yo he rezado, y he suplicado, todo por que sabía que me salvarías, por que jamás peque ni hice blasfemia de tu nombre.– dije, tomando el medallón y alzando la mirada.

–eso era lo que yo creía… pero veo que me he equivocado… ahora lo veo, toda la verdad….– baje la vista, apoyando mi frente contra el muro. –ahora se que no te importamos, ahora se que no significa nada para ti si somos justos, de la manera en la que tu nos lo exiges…–

las palabras del guardia pasaron por mi mente.

“si vas a morir, hazlo de una vez.”

una sonrisa se formo en mi rostro.

–morirme, ja ja ja…. claro…– la sonrisa rápida mente cambio, apreté los dientes y alce el medallón. –¡Ustedes Mueran!–

azote el medallón contra el piso, y continúe maldiciendo.

–¡Mueran ustedes! ¡Mueran ustedes!– azote el medallón contra el piso a la vez que maldecía. –¡Mueran ustedes! ¡Mueran ustedes!–

con cada azote el medallón se deformó asta que salió volando de mis manos.

–¡Agh!, maldita sea…– mire mis dedos, el golpe termino lastimando la punta de mis dedos, habiendo perdido 3 uñas. –pero que patetico… ja… ja ja ja ja ja, ¡ja jAh a ja ja ja ja ja ja ja ja!–

me burle por el absurdo, y mire el medallón.

–ya no mas… no volveré a rezar, ¡ya no creeré en nadie ni nada!– lleve mi mano al muro, sujetando un ladrillo con firmeza. –y no moriré, ¡no moriré aquí!–

me puse de pie, apoyado contra la pared aun que mis piernas seguían temblando, y mis dedos no podían sujetar mi peso. entonces lleve mi otra mano a uno de los ladrillos, ignorando el dolor que me causaba.

–ya no me importa si me matan, ya no me importa la fe, solo me importa una cosa…– una sonrisa apareció en mi rostro demacrado.

–¡regresarles esto mil veces!– mis dedos lastimados presionaron con fuerza el ladrillo, y mi sangre escurrió en el bloque. –no importa como, pero juro que recibirán de regreso todo lo que me hicieron, ustedes… ¡ustedes y todos a quienes amen!–

comencé a reírme, apoyándome contra la pared, descendiendo poco a poco.

–¡ja ja ja ja ja ja ja!, les arrancaré las uñas, los hundiré en la oscuridad más profunda, los entregare a los salvajes, y prendere fuego a su seres queridos frente a sus ojos, ¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!– a medida que me reía comencé a reponer mi fuerza, y mi cuerpo mal trecho se repuso.

“¿que es esto? ¿que es esta dicha que siento?” me había dado cuenta de aquel sentimiento emergente.

–es verdad, esto es tan maravilloso, un sentimiento maravilloso, así como una idea encantadora.– el rostro de Vrag paso por mi mente, para después imaginar su cabeza clavada en una pica, con el horror plasmado en su rostro.

–que encantadora idea, real mente quiero verlo suplicar.– mi sangre comenzó a arder.

entonces recordé a mis carceleros, y me imagine matándolos de hambre.

–¡ja ja ja ja ja, Mueran ustedes, Mueran ustedes, ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!– el dolor de mis dedos se disipó.

–¡prendere fuego a esta prisión, los quemare a todos! ¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!– y sin darme cuenta mi voz fue cambiando, y entonces lo sentí con mas fuerza.

el ardor en mis venas, mis músculos, huesos y mi piel, todo sufrió un cambio cada vez peor. caí sobre mis rodillas, frente al charco de agua, pudiendo apreciar el cambio que había sufrido.

mi cabello era negro, mis ojos eran rojos, ya no era un hombre demacrado, y entonces me di cuenta. una oportunidad se me había dado, y una sonrisa se manifestó en mi rostro, pudiendo ver mis dientes, dientes afilados y echos para matar.

–¿esta es tu respuesta dios? ¿acaso así me enseñas tu misericordia?– mire al techo con una sonrisa, y de mi espalda emergieron alas membranosas, y mis ojos se tiñeron de rojo.

–¡haré de esta vida mi venganza, y de su sangre mi festín!–

…

sería entonces que con aquel poder, logre destruir los barrotes de mi celda, así iniciando mi venganza. ahora todo estaba a mi alcance, y la idea de recuperar mi vida se hizo presente, pero lo primero fue hacer realidad mis reciente mente descubiertos deseos.

así, hice realidad la imagen de una Neshtastie en llamas, y para mis captores…

…

en Neshtastie la oscuridad fue reemplazada por la luz de las llamas de aceite, los barrotes fueron rotos y los cautivos liberados. perdone sus vidas, o eso pensaron, la realidad es que solo lo use, y dejarlos solos, para ser presas de su propia naturaleza, era el peor castigo.

–¡ja ja ja ja ja ja ja!– mi risa resonó entre los muros rotos, y atraves de las llamas.

–¡por favor!, ¡haz que me quiten las manos de encima!– exclamo uno de los guardias, cuyas extremidades eran sujetas por los prisioneros.

–¡ya cállate!– grito uno de los prisioneros liberados.

este tenía un bloque de piedra, que alzo por lo alto y lo dejo caer sobre las rodillas del guardia.

–¡Aaaaaaaaaaaaaaaaarh!– el guardia dio un fuerte alarido de dolor cuando sus huesos fueron destrozados.

–ja ja ja, al fin tenemos un poco de carne para el menú.– se burlo el prisionero.

–ja ja, pero este muerto de hambre apenas si tiene carne, ¡ja ja ja!– comento el que le sujetaba los brazos.

–no hay que desperdiciar.– le contesto el prisionero.

“repugnantes.” mire con asco al resto de prisioneros, pero a la vez una sonrisa apareció en mi rostro. “se merecen unos a otros, esto es lo que se ganaron, ¡mátense entre ustedes!”

me di la vuelta y mire entonces al sello de la superficie.

extendí mis alas, preparado para salir.

–¡por favor, yo jamás te hice nada!–

voltee y mire al guardia al que le rompieron las piernas.

–¡ya cállate cerdo!– dijo uno de los prisioneros, tratando de aplastar su cabeza, pero atravesé su rostro con la punta de mi ala.

el resto de prisioneros retrocedieron con miedo.

–es verdad, tu jamás me hiciste nada.– le contesté.

–¡entonces sálvame!– suplico el guardia, con un ápice de esperanza en su rostro.

–no.– dije, destrozando sus esperanzas.

–cierta mente no me hiciste nada, pero también es verdad que jamás hiciste nada por evitar nada de lo que me hicieron.– mire entonces de re ojo a una celda sellada con piedras, después volviendo mi vista al guardia y le sonreí.

–si el cerdo morirá en oscuridad, tu morirás a manos de estas bestias.– dije para darme la vuelta y volver a ver al techo. –¡yo me voy!–

salte comenzando a batir mis alas en el aire, empezando a ascender al techo.

…

me puse de pie tras escuchar su relato asta esa parte, y me deje caer sobre una cama dentro de la habitación.

–así que esa es la verdad, tu blasfemia fue causada por la indiferencia de dios.– dije a la vez que miraba al techo. –es algo clásico si me lo preguntas.

–¿acaso me juzgas?– me cuestiono Leden.

me enderese y lo negué con la cabeza.

–yo solo di mi opinión, lamento si me escuche cínico.– dije, disculpándome.

–en todo caso ya no importa, así como el pasado en si mismo carece de valor, para el hoy y el mañana.– contesto Leden a mis disculpas.

empecé a caminar de un lado a otro por la habitación.

–solía pensar lo mismo cuando era humano, y es que esa lógica es propia de seres de perspectiva finita, y no propia de inmortales.– dije con tono calmado a la vez que me apoyo contra la pared izquierda.

–¿que quieres decir?–

al oír su pregunta lleve mi mano a mi mentón para pensar en la respuesta.

–hmm veamos, es muy simple en realidad. veras, pasa que todo tiene repercusiones, incluso aquello que creemos que no.– dije ,y juraría que al oírme Leden alzo una ceja.

–no tengo nada que ver con quien solía ser, aquel joven esta muerto, el era débil, he incapaz de hacer algo por si solo.– dijo Leden negando de forma tajante mis palabras.

–eso piensas, pero cometes serios errores.– le respondí, viendo a la pared con sarcasmo, ha la vez que pose mi mano sobre la misma. –vives en base a las palabras de Vrag, pero mantienes atisbos de quien alguna vez fuiste. pero Leden, esa no es tu mayor desgracia.–

hubo un momento de silencio.

–¡entonces dilo, di cual es esa desgracia!– exigió Leden.

inmediata mente di un golpe con mi palma abierta, atravesando la pared con las puntas de mis dedos.

–¡pensar que podías vivir en ese engaño!– mis dedos apuñalaron su piel, pudiendo sentir su sangre hirviendo.

inmediata mente sus alas atraviesan las paredes, apuntando a mi rostro, salte hacia atrás evitando daños, arrancando un trozo de su carne en proceso, dejando un tenue rastro de sangre en el aire. su ataque se retrae para al momento siguiente algo saliese del agujero en la pared.

aquel extraño apéndice se extiende y se retuerce a gran velocidad, casi como si de un látigo se tratase.

“uhm, mas que un látigo parece una serpiente.”

aquello tenia un color rosa, pareciendo un molusco que exploraba la habitación, rompiendo cosas debido ha sus movimientos bruscos. el extraño apéndice se mueve amenazando con golpearme, ha lo que lo evite dejándome caer al piso.

“esa cosa parece una lombriz, o el tentáculo de un calamar, pero sea como sea, no puede verme.” deduci tras observar su movimiento, entonces tome el cuchillo de mi bota y me puse de pie con un salto.

“sea un látigo o no, esta es la mejor manera de lidiar contigo.”

vi como el apéndice se sacudió directo ha mi, balanceo mi cuchillo a la punta de este, así frenando sus movimientos.

–no fue tan difícil…– dije, para que al momento siguiente el extraño tentáculo se abriera y mostrara que en lugar de ventosas tenia afiladas púas.

estas intentan cerrarse sobre mi mano, pero rápidamente desenvainé a Geibelung, apuñalando con esta, y extrayendo el cuchillo. el tentáculo forcejeó a lo que retire mi espada, evadiendo otro golpe, y apuñalandolo en el reverso opuesto.

entonces di un salto hacia la pared, clavando el tentáculo con el cuchillo, y de un rápido movimiento lo corte con mi sable.

–alas y tentáculos, ¿no tienes algo mas creativo?– dije restándole mérito a sus ataques.

entonces la pared se rompe, Leden aparece con su mano izquierda vuelta una pinza, la cual se origina desde su codo asta 20 centímetros por encima de la punta de lo que fueron sus dedos. con esa arma Leden me atacaría de frente, su ataque dirigiéndose a mi cuello.

“¡es una trampa!” di un salto a mi izquierda, saliendo de la habitación.

vería como esa pinza atraviesa la pared, y la tritura al cerrarse.

“busca atrapar mi espada y destrozarla.” pensé a la vez que deje escapar una risa.

–¡ja ja!, veo que eres un ingenuo.– dije restándole importancia una vez mas.

y Leden saltaría directo a mi para perseguirme.

por un instante mire a mis espaldas, viendo las ventanas del pasillo, y tan pronto sentí el piso salte directo a una de estas. miraría ha Leden de re ojo, viendo que no solo no había renunciado a alcanzarme, si no que también empezaría a tras mutar su mano derecha, de la que se origino aquel tentáculo dentado.

mi cuerpo entonces atravesó la ventana saliendo así al patio frontal, instantes después la pared es atravesada por Leden, quien había usado a modo de ariete un escudo recién formado sobre su mano y ante brazo derechos. este estaba compuesto de placas, estando adornadas por afilados bordes irregulares.

–oh, primero alas, luego un tentáculo, ahora pinzas y un escudo.– dije con la mirada fija en sus nuevas armas, después mire que había vuelto a ocultar sus alas.

–diferentes tipos de armas, pertenecientes a diferentes demonios, ¡ahora lo veo, ese es tu don!– dije a lo que Leden solo sonrió.

–asimilación.– contesto Leden.

–increíble, pero jamás pensé que un demonio mayor pudiera tener un don, pensé que eran exclusivos de la nobleza.–

“asimilación.” pensé repitiendo el nombre de su don.

ante la revelación de su nombre volvería a centrar mi atención en sus armas corporales, estas eran tan diferentes, era como el nombre indicaba. asimilar, la capacidad de hacer propio a otros seres, o en su defecto, las pqpartes de sus cuerpos.

–¿cuantos demonios asimilaste?–

– esa pregunta, es complicada de responder, por que verás, solo puedo mantener asimilada un número finito de partes de otros demonios.– contesto Leden, viendo primero la tenaza en su brazo izquierdo, y después mirando su escudo en el derecho. – he matado a muchos demonios en el pasado, coleccionando las mejores partes, y así tal vez un día poder retar a un demonio noble.–

–ja eso es muy ambicioso Leden.–dije a la vez que llevaba mi mano izquierda, con la que sujetaba mi cuchillo curvo a mi espalda, tomando el cuchillo de la hermandad.

–¡Pero eres un ciego si crees que eso te servirá de algo!– dije a la vez que arrojaba el cuchillo de la hermandad directo hacia su rostro. y al mismo tiempo había arrojado el cuchillo curvo hacia su costado.

Leden se cubrio el rostro con su escudo, pero no contento con esto, haría emerger sus alas, las cuales estaban recubiertas por placas de hueso, bloqueando de esta manera el cuchillo de la hermandad, y haciendo que el cuchillo curvo rebotara contra sus alas.

–¡soberbio!– dije a la vez que salte hacia el.

Leden abrió sus alas y me apunto con sus tenazas.

–¡quién mejor que tú para poner a prueba mis habilidades!– exclamo Leden, salto al encuentro, y batiendo sus alas para impulsarse en el aire.

di un corte en diagonal cuando la distancia entre ambos se acorta, Leden bloqueo el filo de mi espada con su escudo de placas. inmediatamente después, Leden trataría de atrapar mi cuello con sus pinzas, apoyando mi peso en mi espada, me impulsé logrando salir de su alcance por apenas unos milímetros.

como resultado empezaría a descender, pero Leden se mantuvo suspendido en el aire debido a sus alas.

“puede impulsarse aún con todo ese peso encima.” pensaría en medio del descenso.

caí al piso de píe, pero inmediatamente tuve que saltar hacia atrás cuando Leden cayó en picada hacia mí tratando de golpearme con su escudo. trazaría en el piso una línea tosca con el borde irregular, para finalmente volver a tomar impulso y ascender.

me detuve tras el salto, sin antes notar que había pisado algo, al verlo y darme cuenta de lo que se trataba sonreiría. entonces volví a centrar mi vista en Leden, quién estaba volando directo hacia mí, di un paso a la izquierda seguido de un corte vertical hacia la derecha.

fue entonces que Leden atrapó mi espada con su pinza, sonriendo confiado.

–¡que aras sin tu espada!– exclamo Leden, forcejeando la vez que trataba de romper la hoja de Geibelung.

– de modo que crees que Geibelung puede ser dañada por algo tan burdo.– dije en tono de burla.

y aplicando una mayor fuerza, arrastre su brazo junto con su pinza hacia la izquierda hacia abajo.

– te mostraré lo errado que estás.– dije y con una pisada haría saltar mi cuchillo de regreso a mi mano izquierda.

una vez con cuchillo en mano, dejé caer su filo sobre la base de la pinza superior, provocando que esta sangrara, desprendiendo parte de las pinzas y liberando mi espada. Leden rápidamente me atacó con su escudo, inverti el agarre de mi espada, bloqueando el golpe.

con mi brazo derecho lo empujé con más fuerza, haciendo que retrocediera varios metros, de esta manera rompiendo su guardia, salté para dar un golpe vertical. la pinsa restante se interpuso en mi camino, pero esta vez había golpeado con más fuerza, así terminando por cortarla.

Leden salto nuevamente hacia atrás, para después saltar hacia el aire, donde pensó tener ventaja, pero rápidamente le probé lo contrario.

salte, y en un instante corté la distancia entre nosotros, y volvería a tratar de cortar su torso.

Leden bloqueo el filo de Geibelung con su escudo, pero al igual que con su pinza, su escudo solo le serviría para amortiguar parte del golpe. logrando así un amplio corte, el cual iba desde su hombro derecho, hasta su costado izquierdo.

–¡Graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!– la sangre brotó a borbotones a la vez que su cuerpo empezó a descender a gran velocidad.

ambos descendimos en direcciones contrarias, yo caería sobre el patio nuevamente, pero Leden cayó sobre parte del techo de la mansión Granitsa.

–¡levántate, ya se que no estás muerto!– dije, y entonces pude ver cómo empezó a moverse entre los escombros.

–¿que-que demonios es esa espada?– preguntó Leden con vos entrecortada.

– el arma que neciamente trataste de destruir, es la última espada forjada en la era de los héroes.– dije a la vez que lo apuntaba con Geibelung.

–increíble, realmente increíble.– confeso Leden con voz agitada.– necesito hacerte una pregunta.–

–hmm, es un poco inesperado pero no tengo problema, haz tu pregunta.–

–¿tu de casualidad te topaste con un demonio llamado Ubiest, y un humano llamado Zhestoka?–

alcé una ceja ante su pregunta, y los rostros de ambos pasaron por mi memoria.

–si, recuerdo a ese par de bastardos hijos del averno, ahora se están pudriendo en el infierno.– contesté con palabras cargadas de desprecio.

–ja, eso explica muchas cosas.– dijo Leden.

– ahora tú responde, ¿tienes algo que ver con el Dux?– pregunté y pude notar como la sorpresa apareció en su rostro.

Ahora confirmo que esto también era obra de el, sea quien sea el Dux, tiene demasiadas personas bajo su mando.”

–ahora estás rompiendo el acuerdo.– dijo Leden, logrando captar mi atención.

– el pacto decía que yo podía hacer lo que quisiera, y que ustedes no se inmiscuirían en mi vida privada.– conteste.

–¡ja ja ja ja ja ja ja!– Leden empezó a reírse de forma irritante.

– creo que solo recuerdas lo que te conviene, de tal modo que me voy a tomar la molestia de recordártelo.–

Leden dio un salto para aterrizar en el patio frente a mi.

– hace 300 años, se acordó que se te dejaría hacer lo que quisieras, y que no interferiríamos en tu vida privada. pero de igual manera, todo con la condición de que fuera lo mismo para con nosotros, la sociedad de los demonios tenía derecho a llevar a cabo sus planes, sin que tú aquel que no quería formar parte de estos interfiriese, ¿qué harás cuando se le informe a Su Majestad, qué harás cuando llames a su ira?– Leden sonrió con arrogancia, la cual solo se acentuó al ver que yo no respondía.

–oh ya veo, lo había olvidado.– respondí por lo bajo.

–¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja! ¡lo vez, interferir con los planes de mi señor es un incumplimiento de tu parte! ¡ja ja ja ja ja ja ja! – Leden volvería a reírse de forma irritante.

– es verdad, qué torpeza la mía, pero la solución sencilla es matarte.– dije y la risa de Leden se corta.

sin darle oportunidad de responder, lo golpeé con toda mi fuerza en el estómago, mandándolo a estrellarse contra el frente de la mansión. Leden quedó incrustado contra la pared, cuando este se separó de la misma, apenas fue capaz de ponerse de pie, y al momento siguiente este expulsó una gran cantidad de sangre por la boca.

–¡Ghak!– la espalda de Ledence se arqueo con brusquedad.

entonces este alzó la vista, y se encontró con que yo tenía una gran sonrisa en el rostro.

–¿qué tanto te da risa, acaso crees que con matarme no sospecharán de ti?– condeno Leden.

– permíteme decirte algo que no sabías, la realidad es que ustedes ya sospechaban de mi, ¿O me vas a decir que Hassar no era parte de ustedes?– dije provocando la sorpresa de Leden.

–¡Hassar! ya entiendo, así que tú lo mataste ¡ ja ja ja ja ja, se lo tenía merecido el arrogante!– se burlo Leden.

– así que la ciudad de Milis también tuvo que ver con ustedes, ¿en verdad pretenden Iniciar una guerra?– le cuestione.

–¡pero claro!– exclamo Leden con demencia, acercándose a mí, a pasó calmado.

– la vida de un demonio puede ser muy aburrida sin algo de entretenimiento, ¿¡ qué mejor que una guerra entre humanos!? tuvimos mucho entretenimiento,cuando ocurrieron las invasiones de los normandos y los orientales,¡solo imagina a Pistis y Mirabilia, estas dos potencias peleando y matándose entre sí, sería grandioso!–

–¡ustedes están locos!– maldije a la vez que fruncí el seño, lo cual no pasó desapercibido.

–¡ja ja ja ja ja! de modo que eso era lo que Hassar estaba investigando, ahora confirmo que los humanos te importan. pero es cierto, siempre has buscado recuperar tu humanidad, ¿pero acaso la razón de eso es más compleja?– una mirada burlona apareció en el rostro de Leden.

– te lo advierto, no hables más de la cuenta o te arrepentirás.– la advertí, pero él solo sonrío de forma burlona.

– Así que era cierto, había el rumor de que te han visto con humanos, cada cierto tiempo con uno nuevo, ¿será que te gusta tener mascotas? Por qué no puedo creer que verdaderamente sintieras algo por ellos.–

aprete los dientes ante sus palabras, a lo que Leden solo estalló en carcajadas.

–¡ja ja ja ja, así que era verdad! dime una cosa, ¿qué tantas decepciones vivieron contigo? ellos envejeciendo mientras tú permanecías igual, ver como otros creaban vida, mientras que tú como todos nosotros eres incapaz de eso, ¿qué expresión pusieron cuando vieron tu verdadera forma?– exclamo Leden con una sonrisa torcida en el rostro.

– veo cuál es tu punto Leden, pero me pregunto si eres tan consciente de lo estúpido que suenas al ser tú quien lo dice.– dije con una voz calmada, una calma tan antinatural que no hizo más que confundir a Leden.

su expresión burlona desapareció, cuando vio que en mi rostro se formó una gran sonrisa, llena de dientes afilados. Despues lo miré con mis ojos teñidos en rojo, directamente a los suyos del mismo color, dejando que un gruñido gutural, y una porción de mi sed se filtraran al exterior.

– porque vi cómo quedabas desarmado ante la mirada de aquel niño.– dije, y Leden retrocedió de un salto por mero instinto.

–¿fue divertido? pretender que eras el padre del niño, ¡a cuyo verdadero padre encerraste en una jaula como un animal! ¿¡eh, fue divertido!?– exclamé a la vez que di un paso al frente.

Leden daría un segundo salto hacia atrás, pero topándose contra la pared.

–¿¡qué sentirías si le arrancara la cabeza frente a tus ojos!?–

a mis palabras la expresión de Leden cambiaría, de una temerosa, a una desafiante, reformando los bordes de sus alas, haciendo las más afiladas,y pronunciadas hacia el frente.

–ja…– dejé escapar una tenue risa, cerrando mis ojos y al momento de abrirlos estos eran como antes. y la presión ejercida por mi sed se disipó.

–¿acaso reaccionarías así si ese niño fuera solo una mascota para ti?– dije para empezar a caminar de forma calmada hacia él.– fue igual para mi en su momento, pero no niego lo que dijiste. porque tampoco fue correcto que yo lo hiciera, ya que no podemos darle ningún futuro a los seres humanos, porque el ser un demonio es una maldición.– dije estando a medio metro de el.

– no pienso lastimar a ese niño, pero sí te voy a matar a ti, y acabaré con los planes del Dux mientras siga topándome con los suyos.– dije, y la molestia se manifestó una vez más en el rostro de Leden.

– ¡No juegues conmigo! porque aunque me asesines, tarde o temprano sabrán tu identidad, y entonces el Rey en persona te castigará.– dijo Leden.

–ja, ¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!– a sus palabras, brotó una risa desde lo más profundo de mi corazón. – soy muy consciente de eso, pero en cuyo caso también tiene un fácil arreglo.–

mi risa se calmó y mire directamente a los ojos de Leden.

–ha… Solo tengo que volver a forzar al rey para pactar una vez más.– dije, y los ojos de Leden se abrieron en gran manera.

–¡imposible! ningún demonio puede forzar al rey aceptar sus términos, ¡ni siquiera tu! no importa si tú eres él…– corte sus palabras a media oración, al propinar un golpe ascendente en su mandíbula, enviandolo a estrellarse contra los bordes del techo.

–¡te diré lo que le he dicho a muchos otros como tú! sus títulos y su sociedad, nada de eso tiene algo que ver conmigo, yo soy quien yo elijo ser, ¡yo soy Glad, yo soy el azote de Los malditos!– dije a la vez que alzaba mi espada, y daba un salto hacia el techo de la Mansión, con la intención de propinar otro corte sobre el cuerpo de Leden, este volvió a saltar para evitar el golpe. pero antes de que lo hiciera, sujete su brazo izquierdo, entonces Leden dio otro salto para retroceder, lo sujeté con fuerza y como resultado termine arrancando parte de su túnica, junto con un pedazo de su muñeca.

entonces mire parte de su torso descubierto.

–¡pero que…,!– mis ojos se abren de sobremanera al ver finalmente aquello que se movía bajo su túnica.

cerca de su hombro derecho, sobre su pecho era visible un rostro humano, y por sus facciones este pertenecía a una mujer joven. la mano de Leden se posó sobre aquel rostro, no con la intención de ocultarlo, sino para calmarlo, ya que este empezó a moverse.

– tranquila, esto acabará pronto querida hermana.– dijo Leden.

entonces sentí un escalofrío recorrer mi columna, y palidecí ante el entendimiento.

–no llegué a saber lo que le pasó a tu hermana.– dije a lo que una sonrisa apareció en el rostro de Leden.

– quería guardarme esta carta del triunfo, creo que ahora es un buen momento.– dijo Leden.

–¿de qué estás hablando?– pregunte.

– no sabía quién eras, Pero había considerado una posibilidad, de que fuese quien fuese el demonio aliado a Koprina, este guardaba cierto apego hacia ese clan de nómadas.– dijo provocando que alzara una ceja.

– Así que ese era tu comodín.– dije con calma.

– intuyo que habrás tomado precauciones para ocultarlos, Pero mis hombres son buenos rastreadores. si te vas ahora, quizás llegues a tiempo para salvarlos.– dijo Leden.

– qué patético intento.– conteste, causando una vez más que la sorpresa se manifestara en su rostro. – considere la posibilidad de que los encontraran, pero entre ellos hay alguien con un potencial increíble.– dije y un recuerdo paso por mi mente.

…

esa mañana.

hice entrega de una de las espadas a Prakh, este dudo antes de finalmente tomarla.

–¿esto es solo en caso de que vengan por nosotros, verdad?– me cuestionaría Prakh.

– es un hecho que vendrán por ustedes, así que lo mejor es que por tener más en caso de emergencia.– dije para después ver en dónde estaba la familia de Prakh.

Después mi mirada regresó a Prakh.

” tal vez me ignore, pero él posee un talento que muy pocas veces he visto en mi vida, con su edad, debería ser suficiente para poder defenderse de unos cuantos asesinos. diablos qué desperdicio de talento, pensar que lo mismo me pudo haber pasado a mí.” Deje escapar una leve risa ante aquella idea, agradeciendo en el fondo el como las cosas resultaron.

– eso será solo en caso de emergencia, por qué ahora hay que implementar otra precaución– dije, a la vez que sonreía confiado. – hay que empezar a mover a los miembros de tu familia.–

…

presente.

–ellos no me preocupan, así que por que no me dices, ¿cuál fue la razón de que asimilaras a tu propia hermana?–

…

barrios bajos.

había pasado solo media hora desde que Glad y los suyos se habían ido, contal de llevar a cabo sus planes. ahora, solo podía esperar junto a mi familia que tuviese éxito, aunque en el fondo sentí una profunda inquietud, llevando ocasionalmente mi mano a la empuñadura de mi espada.

–odio esto.– se quejo Brat.

–no me digas que quieres acompañarlos, ¿acaso eres tonto?– dije a modo de reprimenda.

–pero…solo decía, además de que odio sentirme inútil.– dijo Brat por lo bajo.

–¿para que nos enseño entonces?– Brat entonces miro la espada en su sintura.

–deja de decir estupideces, ¿crees que porque te impartió una breve lección de esgrima, y te obsequió esa espada, crees que ya estas listo para pelear y matar?– replique con severidad.

–no seas estúpido, él es un asesino experimentado, y lo acompañan dos caballeros con entrenamiento, y la mano derecha del señor del crimen en esta ciudad. ¿Qué falta les haces tú?– a mis palabras Brat bajo la mirada apenado.

–lo siento padre… no quería sonar como un estúpido.– contesto Brat.

–no… yo estoy de mal humor…– conteste.

entonces se oyen ruidos venir de la casa donde habíamos estado.

–¿y eso?– pregunto Brat.

–deben ser los asesinos de los que Glad hablo.– dije, mirando por una ventana entre abierta.

“deberíamos estar bien mientras guardemos silencio.” pensé, volviendo a llevar mi mano a la empuñadura.

” con suerte no tendré que usarla.” pense, pero entonces un sonido mas fuerte nos irrumpe en el silencio.

eran los caballos, estos empezaron a relinchar y bufar de manera desesperada.

–¡los caballos! ¿pero que les están haciendo?– dijo Brat con tono alarmado.

–no hagas nada, deben pensar que si lastiman a los caballos, nosotros intentaremos detenerlos, esto se trata de una trampa.– conteste, indicándole que mantuviera la calma.

“es una lastima, pero los caballos seran un sacrificio aceptable.” pensé, disimulando el disgusto que me generaba.

–¡caballito!– dijo Zalog, su voz tomándome por sorpresa.

Sestra apareció detrás de ella, rodeando a Zalog con sus brazos.

–perdon, me distraje un instante y…–

–no, no necesitas explicarte.– dije, sin dejar de ver en dirección a la casa.

” es verdad, su caballo estaba con los nuestros.” mire entonces a Zalog, quién tenía una expresión angustiada.

–papá, no dejes que lastimen a caballito.– dijo Zalog sin cambiar de tono.

– es solo un caballo, Glad lo entenderá,¿cierto padre?– dijo Brat, volteando a verme.

–si, muy seguramente lo entenderá.– dije, no pudiendo negar las palabras de mi hijo, pero aún así no dejaba de sentirme disgustado.

–¡no es solo un caballo! ¡el y Glad son amigos, y si algo le pasa el se sentirá muy solo!– protesto Zalog.

entonces la sorpresa invadió mi rostro, para después volver a suavizar mi expresión.

ocasionalmente, deje escapar un leve suspiro.

” es verdad, probablemente lo entiendas, pero aún así te sentirías devastado, ¿cierto Glad?”

sería entonces que un recuerdo reciente pasó por mi mente, un recuerdo de aquella mañana.

…

– es hora de empezar a mover a tu familia, primero tus hijos mayores, y luego seguirán tú y tu esposa.– explico Glad.

– lo entiendo, con esto espero no tener que pelear.– dije a la vez que miré de reojo la espada en mi cintura.

– sí, tienes suerte.– dijo Glad, con cierto toque de sarcasmo.

–ja pareciera que no te agrada la idea.– dije con ligereza.

– es solo… que te terminaste librando muy fácilmente de la confrontación, y eso me repugna.– contesto Glad, y una expresión desconcertada aparece en mi rostro.

–pe-pero yo…– mis palabras se cortan al tratar de responderle.

–escucha Prakh, asta ahora he tratado de guardarme mis opiniones para mí mismo, pero la realidad es que siempre he pensado que eres un cobarde.– dijo Glad con palabras afiladas como una daga.

–tienes un talento innato, lo se por que reconozco el talento a simple vista, pero en vez de aprovecharlo decides ponerte en desventaja a ti y a tú familia. de echo, te lo dije en esa ocasión, no importa cómo lo intentes, te verás en la situación de matar o morir inevitablemente.–

–yo…yo no quiero sentir eso de nuevo…– dije, tratando de disimular que mis manos temblaban.

–eso es inevitable.– contesto Glad.

– tarde o temprano, nos vemos obligados a confrontar nuestros temores, tú tuviste suerte, pudiste tomar un respiro después de matar por primera vez.– al oírlo me di cuenta de que él sabía los motivos de mi renuencia a matar.

–¿fue Navitsi?– pregunte a lo que el asintió.

–creo que le gusta ponerse nostálgica.– dijo a lo que deje escapar una leve risa.

–si, ella es buena para relatar anécdotas.– dije tratando de aliviar la tensión.

–se podría decir, pero mi punto es que tu tuviste muchas facilidades en el pasado, facilidades que aquellos que entramos en combate nunca tenemos.– dijo, volviendo a acrecentar la tensión del momento.

–no digo que tu reacción fuera incorrecta, nadie puede matar y no verse afectado la primera vez, pero en el campo de batalla no hay tiempo de relajarse.– dijo, pudiendo percibir cierta nostalgia en su palabras.

–¿así fue tu primer batalla?– le cuestione.

–si, había visto a mi Rey pelear en muchas ocasiones desde lejos, pero verlo de cerca, ver la expresión de un hombre cuando pierde la vida, la sensación que se trasmite a través de la espada. es imposible olvidar esa primera vez, y más aún cuando tuve que volver a matar por segunda vez, instantes después de matar al primero.–

– no puedo negar tus palabras, la realidad no es como uno Espera que sea, yo antes, cuando tenia 16 solía fantasear con dejar la caravana de mi padre, y enlistarme como mercenario. todo eso cambió cuando conocí a Navitsi, y supe que esa vida no era para mí, y mas aun después de matar por primera vez.– dije, recordando cuando había asesinado a un bandido hace tantos años.

–¿tenias 16 o 17?– pregunto Glad.

–16, ¿eso importa?– dije viéndome confundido

–que lujo, yo tenía 14 en mi primer batalla.–

lo mire consternado tras escuchar su respuesta, había escuchado que algunos ejércitos reclutaban a soldados jóvenes, pero 14 era demasiado.

–exponer a un niño a esas cosas es abominable.– dije casi sin pensarlo.

–hmp, puede ser, pero eso es fue lo que yo elegí.–

entonces Glad llevo su mano a la empuñadura de su sable.

–tras esa primera vez, no supe cómo lidiar con la carga de matar, pero…todo fue fácil después de eso…–

–¿de que hablas?– le cuestione nueva mente.

–es curioso, todo lo que mi propio padre no me dio, me fue dado por mi rey, y después de eso, matar fue mas fácil, todo para que al verme, se sintiera orgulloso.– contesto Glad, con un tono de añoranza.

–los niños pueden matar si son sus padres quienes les dicen que esta bien, eso es algo de lo que me di cuenta.–

–tu y yo…somos demasiado diferentes.– dije, no pudiendo, o no queriendo imaginarme en su lugar.

–puede ser, pero eso no cambia nada, tu tienes una responsabilidad, al igual que yo he tenido que ser responsable por muchos. por eso te doy a elegir, ellos.– dijo, señalando a la casa donde estaban mis hijos.

–o aquellos que quieran lastimarlos.–

–de ser así, elijo a mi familia, ¿pero tú crees que sea capaz de cargar ese peso?– dije y Glad sonrió ante mi pregunta.

–como dije, sé reconocer el talento cuando lo veo, y son pocas las veces que he visto talento como el tuyo.–

deje escapar una nueva risa ante su respuesta.

entonces miramos a unos metros a Zalog, quien había llevado comida para el caballo de Glad.

– se ha encariñado mucho con el.– dije con una sonrisa mientras observaba.

– si quieres, se pueden quedar con el caballo, creo que estaría mejor con ustedes que conmigo.–dijo Glad, con un tono considerado en su voz, y una mirada preocupada, mientras veía al caballo.

–ya entiendo.– murmure y resoplé por la nariz.

– tu oferta no está mal, pero sé cuándo un caballo se ha apegado a su dueño, cuándo eso pasa no aceptan las órdenes de nadie más.– dije, pasando a un lado de el. – así que creo que tendré que rechazar tu oferta.–

–por cierto Prakh.– me llamaría Glad, a lo que me voltee para verlo.

– la mejor forma de saber si estarás a la altura, es poner a prueba tu habilidad.– dijo con una sonrisa astuta en el rostro.

…

tras eso, ya había tomado una decisión, empezando por dirigirme a la salida trasera.

–¿padre, a donde vas?– pregunto Brat.

–quédense aquí, y no salgan por nada, es una orden.–

“se que entendería si dejamos que lastimen a tu caballo, y se que no nos guardarías rencor, pero eso no basta cuando te debemos tanto por salvarnos.”

salí de casa, y di un rodeo por la calle, asta llegar a la puerta frontal.

“además tu lo dijiste, debo ponerme a prueba, y si no soy capaz de cuidar de mis caballos, mucho menos podre cuidar a mi familia.”

abrí la puerta frontal, y los sonidos provenientes de los establos se calman.

cerré la puerta tras pasar, y vi salir al encuentro a un hombre cubierto con una capa gris. este se la retiro, vistiendo un uniforme de la guardia.

–vaya, al final si vino alguien, pero me decepciona que solo sea un anciano.– dijo aquel hombre, con tono despectivo.

entonces pude ver a otro hombre en el segundo piso, y a un hombre en la entrada.

–¿son todos?– pregunte, a lo que sonrío.

–¿esperabas mas viejo?–

–no, en realidad así es mejor.– dije, llevando mi mano a mi espada.

–wow, en verdad quieres pelear, ¡ja ja ja ja ja ja ja!– dijo para empezar a reírse.

–este viejo esta loco, mejor matemoslo.– dijo el hombre apoyado en el marco de la entrada.

de repente el del segundo piso baja y aterriza frente a la casa.

–no, mejor hagamos que nos diga donde esta el resto, así el señor Leden estará conforme.–

–uhm, ¿por qué el asistente del administrador tiene asesinos trabajando en la guardia?– pregunte con calma, lo cual pareció desconcertarlos.

entonces el hombre que parecía su líder Camino hacia mi con paso calmado.

–escucha viejo, eso no es importante, por otro lado la oferta te conviene, y si se vuelven rehenes el señor Leden los usara para sacarse de encima a la persona que le molesta, y ustedes solo tienen que…– sus palabras se cortan a media oración cuando mi espada rebanó su garganta.

un chorro de sangre broto de su herida, mientras que sus ojos solo expresaron confusión, y sus dos compañeros se sobresaltaron tras verlo caer.

” y también quiero ponerme a prueba.”

–¡quiero probarme que no soy un cobarde!– dije, estando determinado a pelear.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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