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demonio errante - Capítulo 56

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56: capitulo 56,cumplimiento, parte 13.

56: capitulo 56,cumplimiento, parte 13.

el olor a sangre impresa en el piso, paredes y techo, inundaba el aire del pasillo.

pero entonces decidí ignorarlo, simplemente reacomodando mi capa, y cerrando la bolsa que colgaba de mi sintura.

mire de frente, viendo que me encontraba ante las puertas de los aposentos de mi hermana.

–final mente.– dije apenas pudiendo contener la emoción.

– Aima, querida hermana, muy pronto serás libre.– acerqué mi mano a la aldaba fija en la puerta, pero me detendría y miré a mis espaldas.

había dejado atrás de mi, decenas de cuerpo sin vida, quienes antes de morir, me ofrecieron una fuerte resistencia.

” de seguro debió haber escuchado el escándalo, así que me puedo imaginar, en qué es lo que ha de pensar que ocurrió.” pensé, y volvería entonces mi mirada hacia la puerta.

“5 años son demasiada espera.” así habiendo tomado valor, abrí la puerta y mire ante mi, una lujosa habitación hermosa mente decorada, y en el centro de la pared del fondo había una cama, y en su docel colgaban finas cortinas de seda.

y en un rincón apartado estaba una mujer joven, con una niña pequeña aferrada a su vestido.

–eres, tu Aima.

veo que no haz cambiado en nada.– dije acercándome a ambas.

–¡aléjate!– replico Aima, con un fuerte rechazo en su voz.

“oh, pobre hermana mia.

ha de estar aterrorizada, tras semejante escándalo.” con tuve entonces una leve risa, entrando con paso calmado.

–no temas, soy yo, soy Leden.– dije,pero Aima negó con la cabeza, mientras lagrimas corrían por sus mejillas.

–¡no!

¡mi hermano esta muerto!– deje escapar una risa sutil ante sus palabras.

entonces saque mi medallón, el cual pese a los daños sufridos era la prueba de quien era.

se lo arrojé, y sus ojos se abrieron con sorpresa al ver el medallón.

–se que he cambiado mucho, pero te lo aseguro hermana, yo soy Leden, tu hermano que ha regresado para salvarte.– dije retirando la bolsa de mi sintura.–te dijeron que morí en Neshtastie, pero era mentira.

Aima, ahora tengo poder, poder para restablecer la casa de los Kuklovod, y cuidar de ti, y de tu hija.– mire entonces a la niña aferrada a Aima, quien permanecía resguardada junto a su madre.

su olor era tan similar al de Aima, algo que podía notar gracias a mi nueva condición.

–no importa si es hija de Vrag, ella es nieta de nuestro padre, y podrá tomar con orgullo el nombre de nuestra casa.– dije, a la vez que dedicaba una sonrisa esperanzada a mi sobrina.

así era como debía de ser, era la voluntad de mi padre, por que sin importar que, la familia debía permanecer unida.

–¡Vra-Vrag!

…, ¿¡que le ha pasado!?–pregunto Aima, con una desconcertante preocupación.

pero en ese momento, simplemente lo considere miedo por que su captor, tomase represalias contra ella y su hija.

al considerar esa idea, apenas fui capaz de contener la emoción,y no decirle de una vez lo que hice con Vrag.

–no debes temer, el no podrá hacerte daño.– dije, con una gran sonrisa en mi rostro.

–tu…

¿acaso tu…,?– ante sus dudas asentí sin tapujos.

entonces alce la bolsa, y desate el nudo, y mire a mi sobrina, luego a Aima.

le sonreí como si fuera algo normal.

–tal vez quieras taparle los ojos.– dije, y ella cubrió los ojos de la niña de forma presurosa con sus manos.

entonces, ignorando su nerviosismo y su miedo, saque el contenido de la bolsa.

colgando de mis dedos, la cabeza cercenada de Vrag, la cual yacía con una expresión de agonía impresa en su rostro.

–te he traído un regalo, te traigo la cabeza de quién te obligo a ser su concubina, de quién nos encerró tras orillar a nuestros padres a inmolarse vivos, así poniendo su cabeza a tus pies.

con esto te puedes regocijar hermana, al igual que nuestros padres pueden regocijarse en el paraíso, sabiendo que la desgracia de nuestra familia ha terminado.– dije, pero mi sonrisa desapareció, al ver la expresión pálida en el rostro horrorizado de mi hermana.

–¿¡pero que haz echo!?

¡que acabas de hacer!– exclamo Aima, horrorizada.

–Aima…pero…, ¿pero por que…,?– dije confundido, pero Aima me interrumpiría.

–¿por que?

¡por que tenías que volver y arruinarlo todo!– reclamo Aima, cubriendo la cabeza de la niña con sus brazos.

–¿¡por que no te quedaste muerto!?

¡todo era perfecto, y lo arruinaste!– –¿de que estas hablando?

Vrag, ¿que acaso no lo recuerdas?

el…

¡el destruyo a nuestra familia!

¿¡por que te lamentas por el!?

– dije, recriminándola.

entonces ella alzo la mirada, viéndome con ojos acusativos, y dijo.

–no lo entiendes, ¿verdad?

eres igual que nuestro padre, ¡un maldito ciego!– mi corazon se tambaleó por sus palabras.

–¿que haz dicho?– dije no queriendo creer lo que mis oídos escuchaban.

–Vrag jamás me obligo a nada, yo lo amaba, pese a que nuestro padre lo odiaba, por eso, no dudé cuando hubo la oportunidad de estar juntos.

fue una decisión fácil, por que nuestro padre estaba condenando ha la familia a la desgracia.– me acerque con rapidez, dándole una bofetada en el rostro.

–¿¡como te atreves!?

nuestro padre dio la vida por nosotros, y sin embargo ofendes su memoria de esta manera.

¡retira esas palabras!– dije, y la sangre en mis venas empezó a arder, pero la contuve.

–mírate, eres tan ingenuo como el.

ante pones tus principios por encima del beneficio, ¿por que crees que fue tan fácil, el llevar a ese anciano inútil a la ruina?– dijo Aima, diciendo calumnia tras calumnia.

“no sigas.” supliqué para mi mismo.

–así que cuando Vrag me ofreció quedarme a su lado fue fácil, solo tenía que confesar lo que el me dijo que dijese.– revelaría Aima, ante lo cual me quede sin palabras.

“detente, no hagas esto, no me quites esto.” dije para mí mismo, rogando porque se detuviera.

“no me quites la única cosa buena que me quedaba por hacer.” entonces Aima sonrío con una expresión cruel.

–te cuesta aceptarlo, por eso eres como nuestro padre, un patético ciego que no ve lo que pasa bajo sus narices.

el solo se busco su fin, murió pensando que su hija era tan ciega, y debota como su primogénito, ¡quien resulta ser un hombre igual de patético!– ante sus constantes transgresiones a la memoria de nuestro padre, termine rompiendo la última línea que me mantenía aferrado a mi humanidad.

sin darme cuenta, mi ala derecha atravesó su garganta, arrancando su cabeza de un rápido movimiento.

entonces sus brazos cayeron, soltando la cabeza de la niña, esta al darse cuenta alzo la vista y dijo.

–¿madre…,?

¡!– sus ojos se abren horrorizados.

–¡¡¡Madreeee!!!– un grito desgarrador emergió de ella.

este sería un grito imposible de ignorar, pero para mi, se escuchaba distante.

pero ahora yo tenía la cabeza de mi hermana frente a mis ojos.

“¿por que he echo esto, y por que fue tan facil?” me pregunte, y entonces una sonrisa torcida se formo en mi rostro, a la vez que lagrimas corrían de mis ojos.

–¡ja ja ja ja ja ja ja!

¿por que estoy llorando?– pregunte sin esperar una respuesta.

–¡ja ja ja ja ja ja!

esto es tan patético, ¡ja ja ja ja ja ja ja ja ja!– al parar de reír deje escapar un suspiro pesado.

–ah…

kgh…, ¡maldita sea!

¿¡por que tenías que hacerlo!?– dije con palabras cargadas de negación.

–¡lo arruinaste todo!– me deje entonces caer sobre mis rodillas, tomando la cabeza de Aima entre mis manos.

–…no, no lo acepto…– dije, cerrando mis dedos sobre su cabello.

–¡no lo permitiré!– mi cuerpo empezó a crecer, desgarrando mi túnica, mostrando mi verdadera forma frente a la hija de Aima.

–la familia debe permanecer unida, ¡esa era la voluntad DE NUESTRO PADRE!– mi voz fue cambiando al compás de mi cuerpo.

…

–así que fue eso, ah…

vaya drama.

pero ya he escuchado suficiente.– dije, empezando a correr directo a Leden, acortando la distancia entre los dos, asta tenerlo al alcance de Geibelung.

entonces de su escudo cercenado emergió una nueva arma, iluminada por la luna como un destello rojo.

desvíe el repentino ataque con mi sable, pudiendo verlo clara mente.

como si de un trozo cortado de la obsidiana se tratase, su nueva arma tenia el largo de una espada de dos manos, con bordes rojos irregulares y translúcidos.

era una espada de cristal volcánico rojo oscuro, y a lo largo de la hoja translúcida podía ver tenues líneas parecidas a vasos sanguíneos.

–y lo que sigue es…– Leden entonces me apunto con el muñón de la pinza.

este se dividió en dos, formando una tenaza de menor tamaño, pero con una forma peculiar, estando hueca por dentro.

–¡muere!– a sus palabras pude entender el poder de su nueva arma.

esta se abrió y se cerró en un parpadeo, y una explosion de aire comprimido con forma de cono se extendió tratando de alcanzarme.

me aparte de un salto, y el piso de roca y tierra donde estaba de pie termino volando por los aires.

“un cañón de aire comprimido, y una espada de obsidiana sangrienta.

vaya combinación la suya, sera un dolor de cabeza el acercarme.” suspire con un falso tono agobiado.

Las alas de Leden se extienden de par en par, dando un salto quedando suspendido en el aire, para inmediatamente caer en picada hacia mi, y entonces al estar a su alcance, el me apunto con su pinza, disparando otro estallido de aire comprimido.

salte nueva mente para evadirlo, no antes de arrojar mi cuchillo, el cual se clavo en su cuello.

–que curiosas armas, pero no sirven de mucho si eres tan predecible, ¡ja ja!– me burle, a la vez que volví a saltar hacia el, dejando caer un corte vertical.

este fue amortiguado por los bordes recubiertos de sus alas, y estando tan cerca retrajo su espada, haciendo que esta creciera de nuevo y atravesara la membrana de sus alas.

moví mi cabeza a un lado, su espada apenas dejando un leve corte en mi mejilla.

patee con la suela de mi zapato la superficie de sus alas, impulsándome hacia atrás en el aire.

–veo que aprendiste un poco del oficio de la hermandad.– dije, a la vez que aterrizo con una expresión desafiante.

–te lo había dicho, me he preparado con el único fin de retar a un noble.

si no pudiera ofrecerte un desafío, entonces mi esfuerzo fue en vano.

– Leden aterrizo, extendiendo sus alas, con puas afiladas en los extremos.

–si me subestimas te arrepentirás.– agito sus alas, y numerosas puas de hueso vuelan directo hacia mi.

“esa debe de ser una habilidad propia.” pensé tras observar su ataque, para empezar a evadir o desviarlos con mi sable, y atrapo con mi mano izquierda un proyectil que se dirigía a mi nariz.

entonces lo vería de cerca, viendo que tenían puntas de obsidiana roja.

“no, esto es parte del mismo demonio.” habiendo descartado aquella idea, aplaste el fragmento de hueso, y empecé el contra ataque.

salte de frente, lo que provocó una sonrisa confiada por parte de Leden.

–¿y me llamaste predecible?– dijo Leden regresándome mis comentarios.

entonces el me apunto con su pinza, cerrándose a medio metro de mi rostro, disparando el aire a presión.

salte a mi izquierda, y su espada de obsidiana se balanceo desde la derecha.

desenfundé mi cuchillo de la hermandad, bloqueando el golpe de su espada.

–¿conoces mi marca personal?– pregunte, causando su confusión.

entonces sonreí, y ha esta distancia lo apuñale una docena de veces en el pecho,piernas y cuello.

con mi último golpe en su cuello, este solo escupió sangre, y antes de que se recuperase lo patee enviándolo a estrellarse contra un árbol del jardin.

su cuerpo se estrello con la fuerza para derribar el árbol, el cual causo un estruendo al caer sobre el.

–ja, veo que no.– dije con tono sarcástico, empezando a caminar al rededor del árbol.

–¿por que no te transformas?

a este paso morirás sin aberlo dado todo de ti, ¿eso es lo que quieres, morir como un pusilánime?– a mis palabras Leden se levantó, retirando los restos del árbol sobre el, mirándome con los ojos enfurecidos.

sus heridas habían cerrado, exceptuando las que rodeaban el rostro de Aima.

–hmm, al final este es el precio de lo que hiciste.

tu hermana se ha convertido en un lastre, tu don no funciona bien con humanos, no, no debe usarse en humanos u otras criaturas.– –tsch, ¿tu que entiendes?

¡nada!– replico Leden con vehemencia, para luego decir.

–¡debo mantener a la casa Kuklovod unida!

¡¡¡ese es mi deber!!!– –¡la casa Kuklovod dejo de existir hace mucho!

esto es una obsesión, con tal de justificar el cargar a cuestas con un cadáver en tu piel.– le reproche, a lo que Leden, con el ceño fruncido contestó.

–¡cierra la boca!– sus alas se clavaron en el piso, apoyándose sobre estas.

–de acuerdo, ¡transformémonos y luchemos hasta la muerte!– –yo estoy bien, pero si quieres transformarte, Hazlo si así lo quieres.– conteste, provocando su ira.

–¡Aaaaaaaaaaagh!– Leden se encorvó a la vez que dio un gran grito, su piel tornándose de un pálido azul, su cabello se hizo mas largo, a la vez que se tornó blanco, su torso y brazos se vuelven voluminosos junto a sus armas.

También sería que sus brazos empezaron a ser recubiertos, su brazo derecho se cubrió de placas parecidas a las de su escudo, las cuales eran parecidas a roca volcánica, y de su brazo izquierdo, se formó un exoesqueleto similar al de los crustáceos.

” así que así era la forma original de esas armas.” Pense, para darme cuenta que aún no había terminado de transformarse.

De su espalda crecen otro par de alas, y sobre su cabeza crecen 2 cuernos a cada lado, a modo de una corona.

“¡corona de cuernos!

pero que visión mas desagradable.” contuve la risa, mientras el continuó transformándose.

sus mandíbulas se volvieron mas pronunciadas, y su nariz desapareció, volviéndose como un murciélago.

–¡¡¡te destrozaré!!!– exclamo Leden.

–ja ja, adelante.– dije, con una sonrisa, a la vez que lo apuntaba con mi espada.

…

al salir de los calabozos, vi que me encontraba en la oficina del señor de Kardia, y en una esquina vi ha Zamyana, quien se escondía temblando debajo del escritorio.

–¿¡tu!?

¿pero cómo saliste de ahí?– dijo Zamyana, con voz temblorosa.

–¿yo, y tu que haces aquí cobarde?– replique recriminándolo.

–si, ¿que haces aquí gordo?– me gire al escuchar aquella voz, y miré al joven Priemnik.

–¿y tu que haces aquí?– –no me quería quedar ahí abajo, era aburrido.– contesto Priemnik como si fuera obvio.

–no puede ser…

¡regresa con tu padre!– dije, señalándole las escaleras de bajada.

–¡no, quiero ver a Leden!– negó el niño, a la vez que me sorprendí por sus palabras.

–este niño está loco.– dijo Zamyana.

–tu cállate.– dije señalando a Zamyana, y después mire a Priemnik.

–¿por que quieres verlo?

ese hombre encerró a tu padre en un calabozo, ¿acaso no tienes miedo?– –…no, el no me da miedo, y si en verdad hizo eso, quiero saber por que.– contesto Priemnik, con la mirada baja.

–quiero saberlo, ¿en verdad me mintió?– guarde silencio ante sus palabras por un momento.

cerré los ojos y trate de pensar en que decirle.

“si le digo que regrese solo me desobedecerá, y además…” lo mire un momento, habiendo tomado una decisión.

” lo involucraron en esto, merece tener su respuesta.” entonces así, tomaría firmemente su mano.

–esta bien, pero no te separes de mi, ¿eh sido clara?– dije, y a mi pregunta Priemnik asintió emocionado.

–si, no separarme de ti.– repitió Priemnik.

luego mire a Zamyana, y frunci el ceño.

–mas vale que sigas aquí.– dije, dirigiéndome a la salida.

–no estoy tan loco como para salir de aquí.– murmuro Zamyana.

…

habíamos empezado ha recorrer los pasillos, en busca de Glad y Leden.

–…ehm, señorita duquesa.– dijo Priemnik en voz baja.

–¿que ocurre?– le pregunte.

–este camino nos lleva a mi habitación.–contesto.

–¿en serio?

¿y eso que tiene?– pregunte nueva mente.

–no lo se, pero el tipo que se parece a Leden prefirió salir por la ventana.– me detuve al escuchar su desconcertante respuesta, estando a medio metro de un cruce.

– quédate aquí.–dije, indicándole que esperase un momento.

entonces caminé con cierta cautela, y cuando me asomé por la esquina pude ver la razón de que Glad, hubiera preferido salir por la ventana.

un escalofrío me invade al ver los cuerpos sin vida, tendidos en un gran charco de sangre.

–señorita duquesa, ¿por que huele a hierro?– pregunto Priemnik, provocando que me sobresaltara.

me gire para ver que estaba justo detrás mio.

” no me hizo caso.

por esto no me gusta tratar con niños.” dejé entonces salir un leve suspiro de agobio.

lo mire y con una sonrisa incomoda dije.

– creo que no están por aquí, así que mejor vayamos a buscarlos a otro lado.– dije, para que momentos después, el techo fuese atravesado por algo que cayó con fuerza.

envolví a Priemnik con mis brazos, tratando de protegerlo de que recibiera cualquier daño.

–eso dolió…– dijo una voz conocida.

–¡Glad!– me giré para ver que él estaba ahí.

recostado sobre una pila de escombros del techo.

–ah, al final viniste y…, ¿¡pero por que diablos trajiste al niño!?– dijo con tono de reproche.

–¡por que es un niño inquieto!

¡no podía dejarlo solo!– dije, alzando la voz para responderle.

–¡que tono es ese!

¡llévatelo de una…– Glad se detuvo a media oracion, entonces el agujero en el techo cayó sobre nosotros.

cerré los ojos, pero entonces sentí como rodeaban mi cuerpo con fuerza, alzandome para al momento siguiente, sentir una repentina aceleración.

un fuerte estruendo se oye provenir de donde estábamos hace unos momentos.

abrí mis ojos, estaba suspendida, aun teniendo a Priemnik en brazos.

y yo, yo estaba….

–eso estuvo cerca.– dijo Glad, sosteniéndome en sus brazos junto con Priemnik, y su mirada fija en el frente.

–oye estas…– sus palabras vuelven a cortarse al voltear a verme.

sentí mi rostro calentarse, a la vez que hacia un esfuerzo por pronunciar palabra alguna.

–su-su- ¡ya bájame!– dije gritando con fuerza.

entonces Glad puso una expresión de incredulidad ante mis palabras.

–eso esta fuera de lugar.–dijo Glad dejándome caer.

–¡ay!– exclamé, para después verlo molesta.

–¿contenta?– diría él con una sonrisa sarcástica.

–eres un…– traté de responder hasta que una voz deformada resonó con mayor fuerza.

–¡tu velocidad es increíble, pero no podrás huir por siempre!– dijo el origen de aquella monstruosa voz.

entonces del techo, descendió una criatura inhumana, con piel de una tonalidad azul, y cabello blanco, a la ves que dos pares de alas sobresalian de su espalda.

tenía pronunciadas garras en los dedos de sus pies, y también en los talones, dos cuernos sobresaliendo de cada lado de su cabeza, un cuerpo voluminoso, ademas de una pronunciada mandíbula, repleta de enormes colmillos irregulares.

pero lo mas estremecedor era que en su torso había un rostro humano, que clara mente era de mujer, y parecía moverse.

–…Leden…– dije por lo bajo, habiendo entendido quien era.

–si, es el.– contesto Glad.

–¡señor Leden!– dijo Priemnik al escuchar el nombre de Leden.

–¡niño, espera!– dijo Glad, sujetando a Priemnik.

–¡priemnik!– dijo Leden al percatarse de la presencia del niño.

el niño se giro y vio ha Leden, provocando una expresión desconcertada en el niño.

por un momento, pude jurar que en el rostro de Leden, Se reflejó la misma expresión desconcertada.

–ja, tu hipocresía es tan evidente, lo cual solo hace más graciosas tus palabras.– dijo Glad, con una sonrisa desafiante.

–tsch!…no, ¡esto no significa nada para mi!– exclamo Leden, saltando al agujero en el techo, y extendiendo sus alas.

–…el…, ¿el se fue?– le pregunté, a lo que Glad nego con la cabeza.

–no, solo se aleja de él.–dijo, a la vez que señala a Priemnik con la vista.

–¿pero cómo fue que provocó semejante derrumbe?– pregunté ahora con la mirada fija en el enorme hoyo en el techo.

– un cañón de aire comprimido, es un arma común en los demonios artilleros.

además porta una espada de obsidiana sangrienta.– contesto Glad, pero su respuesta, más que darme Claridad, solo me dio más dudas.

– no creo haber entendido bien lo que dijiste, pero…, ¿puedes con el?– dije, esperando una respuesta más sencilla.

– bueno, considerando su alcance, y que podría tener más armas ocultas, yo diría…

nah, es una victoria fácil.– Glad entonces sonrió confiado.

después se dio la vuelta, yendo directo al agujero.

–espera.– dijo Priemnik, tomando un extremo de la ropa de Glad, y este lo miro confundido.

–¿que le harás al señor Leden?

Priemnik miro a Glad con una expresión angustiada.

–voy a matarlo.– dijo Glad, con un tono frio.

–¡no!– negó Priemnik con voz sobresaltada, sujetando ahora con ambas manos ha Glad.

–¿¡por que tienes que matarlo!?

no te dejaré hacerlo, ¡te ordeno que no lastimes a Leden!– ante sus reclamos, Glad permaneció impasible.

entonces levanto su mano derecha, con la palma abierta.

–¡te ordeno que no lo mates!

¡¡¡no lastimes al señor Leden!!!– Priemnik continuaría protestando asta que la palma de Glad le dio una bofetada.

–¡Priemnik!

– dije a la armada, corriendo para alejarlo de Glad.

después voltee y lo mire molesta.

–¡cómo te atreves a golpear a un niño pequeño!– –ja, he sido bastante suave.

hice lo que su padre jamás hizo.– dijo Glad, restandole importancia mis protestas, lo cual solo me causó más molestia..

después miro ha Priemnik quien había permanecido en silencio tras la bofetada.

– escúchame bien mocoso, Leden fue quien envenenó a tu padre, y lo encerró como si de un animal se tratara, ¡y todo este tiempo te estuvo mintiendo!

él ni siquiera es humano, ¡es un demonio fraticida, que merece el miserable final que le voy a dar!– replico Glad con severidad.

lo continúe viendo aún con una expresión molesta, sin dejar de rodear a Priemnik con mis brazos.

– él es malvado, así que puedes quedarte aquí, mientras yo voy y lo mato.

si quieres odiarme, eres libre de hacerlo, pero ahora no podrás impedir que haga lo que tenga que hacer.– dijo Glad, volviendo a alejarse.

–no es verdad…–murmuro Priemnik.

entonces Glad volteo al escucharlo y dijo.

–¿qué cosa no es verdad?– pregunto a la vez que alzaba una ceja.

–¡el señor Leden no es malvado!– exclamo Priemnik.

–Priemnik, basta.– dije, tratando de calmarlo.

– no me gusta admitirlo, pero Glad dice la verdad.

desde que Leden llego a esta ciudad, solo ha hecho daño.– –pero conmigo…

aún sí me mintió sobre lo demás, el siempre fue abierto conmigo…– Priemnik entonces miro a Glad con una expresión decidida.

– el cuento para dormir, ¿acaso fue una mentira?– –…no, solo el final era mentira.– contesto Glad.

– el final fue idea mía, me dijo que yo podía ponerle el final que quisiera.– respondió Priemnik, causando la sorpresa en Glad.

–así que tu…

no puedo prometerte nada, pero te dejaré hablar con él una vez más.–contesto Glad, y este entonces, desvió la mirada a su derecha.

– otra vez lo he hecho esperar.– –espere.– dijo Priemnik, captando la atención de Glad una última vez.

–¡lo que le paso al señor Leden fue injusto!

¡el no hizo nada malo, y aun así le pasaron cosas malas!– dijo final mente Priemnik, y despues Glad volvió a verme, y dijo.

–Koprina, no vayas a soltar al niño.– dijo, a lo que asentí, sujetando a Priemnik con fuerza.

Glad fue a la Pared de su derecha, pero antes volteó y me miró, teniendo una extraña sonrisa en el rostro.

– veo que se te da bien el tratar con niños.– dijo con un evidente tono de burla.

–tsch!, no seas idiota.– dije molesta, a la vez que miraba a mi derecha.

Glad golpearía el muro, así abriéndose paso al jardín frontal.

…

salí con calma al jardín frontal, pudiendo ver a Leden en el borde de la muralla.

“no me imagine que el vínculo fuera tan fuerte, pero eso da igual…

no, nada ha cambiado.

Leden no puede ser perdonado, pero al menos le daré la oportunidad de morir con algo de honor.” pensé, a la vez que continúe de frente al encuentro con Leden.

–¿que tanto te demoró?—dijo Leden con altivez.

–¿por que la prisa?

¿tienes prisa por morir?– sonreí emocionado, empuñando Geibelung en mi mano derecha.

“matarte sin aplastar tu dignidad me será muy difícil…” saldría entonces de mis pensamientos, empezando ha correr.

–¡¡¡Leden!!!– exclamé, dando así inicio a la confrontación final.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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