Denji (No) es un Niño - Denji is (Not) a Child - Capítulo 20
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- Capítulo 20 - 20 Requiem Agitato
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20: Requiem: Agitato 20: Requiem: Agitato —¿Están listos?
—Preguntó Aki, amarrándose su cola en la cabeza.
—¡MÁS QUE LISTA!
—Power gritó, entusiasmada y haciendo reír a sus dos compañeros.
—Aki…
—Denji se acercó a Aki, poniendo una mano en su pecho, donde estaba su corazón—.
Recuerda que debes esperar mi señal…
Apenas la tengas, abandona lo que estés haciendo.
—Habrán muchas preguntas…
—Aki cerró los ojos y esbozó una pequeña sonrisa, devolviéndole el gesto a Denji.
—No hace falta responderlas —Denji terminó, serio.
—¡NO SE MURMUREN COSAS SIN MÍ!
—Power se puso en el medio de los dos, agitando los brazos de forma cómica.
—¡UN TORO CON RABIA!
—Gritó Denji, empezando a hacerle cosquillas a Power.
—¡BASTA DENJI!
¡ME VOY A ORINAR!
—Dijo Power, empezando a llorar de la risa.
—¡DENJI!
—Gritó Aki, mientras Denji y Power se detenían, mirándolo—.
¡Déjame sus costillas derechas!
—¡TRAIDOR DE MIERDA!
—Gritó Power, mientras Aki y Denji se unían para hacerle cosquillas.
—Tardaron bastante…
—Kobeni dijo, algo nerviosa.
—Algo huele a orín…
—Un hombre con chaqueta y con máscara de doctor de la peste dijo, algo divertido y asqueado.
—Power se hizo pipí —dijo Denji, mientras Power se ponía roja de vergüenza.
—¡ERES UN LENGUA LARGA!
Denji le sacó la lengua, divirtiendo a los demás del grupo.
El hombre de la máscara se acercó a Denji, algo cauteloso.
Denji alzó una ceja ante esto, mientras lo miraba.
Notó por su aroma que este hombre se bañaba con la misma loción que Aki, es decir, tenía un olor a oficinista fracasado.
—Oye…
¿Tú eres el motosierra?
—Preguntó el hombre, discreto.
—Soy Denji —Denji comentó, estoico.
—Si, ya sé —el hombre se sostuvo el puente de la máscara, agotado—.
Escucha, solo quiero decir que…
—Si, lo soy —Denji sonrió, haciendo que el hombre se crispe—.
¿Sucede algo?
—Olvídalo…
—El hombre se marchó, frustrado.
—Que grosero —dijo Denji, frunciendo el ceño mientras se reía por lo bajo.
—¿Conocen el plan?
—Dijo un pequeño chico afeminado con una areola y alas de ángel, a una distancia prudente de Denji.
—Lo conocemos —Denji le dirigió una mirada rápida, sin menor importancia—.
¿Cuál es tu poder?
—Clasifica…
—No, somos compañeros —dijo Denji, divertido—.
¿No pensarás que seré estúpido como para cruzarme en fuego aliado?
—Solo quieres saber mis poderes para contrarrestarme —dijo el chico, suspirando.
—Lo hago porque quiero saber cómo aprovecharlos.
Quizás nos conviene en la misión y resultas útil —Denji se encogió de hombros, mirándolo.
—Planeas usarme como arma…
—Todos aquí lo somos.
Vete acostumbrando.
—Ya lo estoy —dijo el ángel, mientras Denji ladeaba la cabeza.
—Haz que se note, no lo dejes a la imaginación del otro.
—Mi poder me permite absorber la esperanza de vida de la gente con mi toque —dijo el ángel, agotado.
—Buen poder, ¿Qué haces con toda esa esperanza de vida?
—La transformo en armas —dijo él, señalando una katana que sostenía Aki—.
Yo cree esa…
—Así que sus armas tienen efectos especiales…
La katana del demonio maldición, normalmente no funcionaría de no ser porque este tipo la creó.
Es muy peligroso…
No debo dejar que me toque nunca en combate —pensó Denji, mirando al edificio gigante frente a él, de doce pisos.
—¿Cuál será nuestra señal?
—Preguntó Aki, mientras Denji parpadeaba.
—Lo sabrás apenas llegue el momento —Denji le respondió, mientras un brillo emanaba de una ventana del edificio—.
Y ahí está nuestra señal.
Todos se movieron buscando cobertura.
De repente, una ráfaga de balas llovió sobre su posición anterior, mientras ellos ya estaban cerca del edificio.
El primero en saltar a la acción fue Denji, seguido de cerca por Power y el tipo de la máscara.
Entraron al edificio, mientras Denji analizaba rápidamente el pasillo.
—Vacío —mencionó el tipo de la máscara.
—¿Qué poder tienes tú?
—Preguntó Denji, mirándolo.
—Pego muy fuerte —dijo el tipo.
—¿Y tú nombre?
—Violencia…
—Bien.
Es hora de pegar muy fuerte —dijo Denji, lanzándose hacia las escaleras, seguid por Violencia—.
¡POWER, AL ELEVADOR!
—¡Suerte!
—Le gritó Power a ambos, mientras ella subía por el elevador, al piso más alto.
Mientras Violencia y Denji subían piso por piso, acabando con algunos sicarios, Power se detuvo en el noveno piso.
El elevador no subía más.
Ella salió con una patada que derribó la puerta.
Cuando salió, miró un ejército de zombis, sonriendo.
Sabía que hoy podría quitarse todo el estrés que le ha estado consumiendo desde la muerte de Himeno.
—Quizás Himeno no haya significado nada para mí…
Pero lo fue para Denji y Aki —pensó Power, creando una guadaña de sangre—.
Entonces, es mi deber como su protectora el asegurarme que completen su venganza…
¡ESTO ES POR USTEDES!
¡AKI!
¡DENJI!
Power se lanzó al ataque, completamente eufórica.
Mientras saltaba, recordó la forma en que Denji masacraba al demonio murciélago.
Pensó en esa calculada brutalidad.
Una forma de pelear basada en hacer sufrir el mayor tiempo posible al enemigo, dejando que muera lenta y dolorosamente, asegurándose de causarle la mayor desesperación.
—Creo…
Creo que yo también puedo hacer eso —Power pensó, finalmente rebanando cabezas de forma sincronizada.
—¡Deben estar más arriba!
—Gritó Violencia, haciendo piruetas en el aire, conectando patadas y llegando a desnucar sicarios sin problema alguno.
—Posee una agilidad excepcional…
Puede lograr acrobacias, fusionándolas con golpes increíbles, poderosos e impredecibles…
—Denji lo miró en acción, y ante la siguiente horda de sicarios, sonrió—.
Yo puedo hacerlo mejor.
Violencia se detuvo, mirando a Denji saltar de una pared hacia el grupo de sicarios.
Lo miró aterrizar sobre la cabeza de uno, destrozándola con la patada.
Cuando cayó al suelo, se puso de cuclillas y barrió los pies de los restantes.
Mientras caían, Denji sacó un pedazo del manubrio de la bicicleta de Reze, recortado y afilado de una punta, como estaca.
Clavó el tubo en la cabeza de uno, girándolo y sacándolo, clavándolo en la de otro, repitiendo el mismo patrón con los demás.
Violencia se quedó pasmado, mirando a Denji acabarlos antes de siquiera caer al suelo.
Cuando Denji se reincorporó, tenía una mirada fría.
Violencia sufrió un escalofrío, observando la espalda de Denji con algo de temor.
—Copió mis movimientos con un vistazo…
Los mejoró…
¿De dónde mierda sacó ese tubo?
¡No pude siquiera notar que lo traía y estuve tan cerca de él hacía un rato!
Este tipo…
Este tipo da miedo —pensó Violencia, mientras Denji le dirigía una mirada.
—Yo subiré.
Power está abajo.
Ve a echarle una mano —dijo Denji, en el décimo piso—.
A partir de ahora esto lo acabo yo.
—Pero la señorita Makima…
—Yo estoy a cargo aquí —Denji estiró la mano con el tubo, girándose y mirando a Violencia, con una cara serena, adoptando un matiz de tranquilidad mientras le apuntaba con la parte filosa del tubo—.
Me enteré que los demonios que mueren renacen en el infierno…
Y tras morir, renacen en este mundo.
Un ciclo sin fin.
Kishibe me lo comentó…
—¡¿Q-qué dices?!
—Violencia se puso alerta, mientras Denji daba un paso adelante, poniéndolo más nervioso.
—¿Quieres morir otra vez?
—Preguntó Denji, esbozando una pequeña sonrisa tranquila, mirando a los ojos de Violencia, quien debajo de la máscara se horrorizó ante la facción serena y ligera de Denji.
—¡N-no!
¡No podrías!
—¿Quieres probarme?
—Denji dio otro paso, mientras Violencia se paralizaba.
—¡Detente!
—Violencia dio un paso hacia atrás, mientras Denji asentía, dándose la vuelta y caminando hacia las escaleras.
—Buena elección —Denji se fue, mientras Violencia suspiraba de alivio.
—Ese tipo…
Es un monstruo.
—Aquí viene —dijo un hombre con barba negra, mirando a la entrada.
—¿Lo acabamos rápido?
—Preguntó la rubia Watari, mirando a la entrada.
—No.
Lo acabaré yo mismo…
—Dijo el pelinegro, mirando a la entrada con los ojos entrecerrados.
Los pasos se oían, mientras la voz de Denji comenzaba a oírse, tranquila y bastante relajada para la situación que enfrentaban.
—Katana-man…
Watari…
—Denji preguntó, sin aparecer.
—¿Cómo sabes nuestros…
—¿Cómo han estado?
—Preguntó Denji, interrumpiendo a Watari.
—Hemos estado peor —dijo Katana, tronándose el cuello—.
Pero estaría mejor que aparezcas.
¿No vas a pelear de frente?
—¿Pelear?
¿De frente?
—Denji se rio, su voz genuinamente divertida—.
¿Crees que jugaré limpio?
Voy a encargarme de hacer trampa.
—¿Es estúpido?
—Watari miró a Katana, preguntándole.
—Bueno, hasta donde yo sé si es un verdadero descerebra…
De repente un brillo cruzó la periferia, y cuando Katana-Man parpadeó, Watari tenía un tubo de hierro atravesándole la garganta, sorprendiéndola.
Watari se sostuvo la garganta, sus manos temblando al ver el tubo atravesando su tráquea.
Intentó tomarlo, pero otro brillo apareció y, esta vez, ella lo esquivó por poco.
—¿Qué haremos nosotros?
¿Vamos a simplemente dejarnos ser atacados?
—Preguntó Ángel, cubriéndose a él y a Aki con sus alas.
—Estamos esperando la señal.
Calma —Aki le dijo, serio.
—¿Señal?
Makima no dijo nada sobre señales —dijo Ángel, alzando una ceja.
—Hay cosas que se saben en el campo de batalla, no antes —Aki justificó, observando el edificio, atento—.
Vamos Denji, no me falles…
Aki miró una ventana destrozarse en el último piso.
Ese tubo de metal afilado, ¿De dónde más pudo haber salido sino de Denji?
Aki alzó una ceja, crispado.
¿Enserio?
¿Un tubo?
¿De dónde carajo sacó un tubo Denji?
Haría preguntas más tarde.
Fijó su vista en ese lugar, haciendo una señal con su mano.
Se aseguró de sonreír, sabiendo que Denji lo vería.
Cerró un ojo, poniendo en marcha su plan.
—Kon —dijo Aki, mientras de repente y sin previo aviso, una cabeza enorme de zorro aparecía, mordiendo ese trozo del edificio, engullendo cualquier cosa dentro—.
Bien Denji, el resto está en tus manos.
—Katana-Man —dijo Denji, observando al zorro aparecer, mientras Katana-Man era partido a la mitad, su cabeza sorprendida tras que su torso cayera al suelo.
—¡¿QUÉ CARAJO?!
—Preguntó el hombre, mirando a su compañera desaparecer, engullida por el zorro enorme, junto a su mitad inferior.
Denji le miró, acercándose lentamente.
Katana-Man le miró, débil.
Observó a Denji meter su mano en un bolsillo, mientras su vida se escapaba rápidamente de sus ojos.
Denji le miró, severo.
Cuando finalmente murió, sacó de su parte trasera un pequeño frasco de sangre.
Era sangre de un sicario que sirvió para este momento.
Lo vertió en la boca del Katana, quien volvió a la vida, regenerándose.
—De pie —Denji le lanzó un pantalón que estaba cerca de la puerta, perteneciente a un sicario.
El Katana se puso el pantalón, confundido.
Cuando se incorporó, Denji le lanzó una daga.
Denji estaba desarmado, mirándolo con frialdad.
Katana miró al cuchillo, luego a Denji y repitió la acción dos veces.
Estaba impactado, ni siquiera podía procesar el por qué Denji le otorgaba un cuchillo.
—¿Qué mierda estás haciendo?
—Frunció el ceño, observando a Denji.
—Tú…
—Dijo, mientras le señalaba, su voz más grave de lo usual, su ceño ligeramente fruncido y los ojos más desprovistos de emoción que jamás habría visto aquel ex-Yakuza—.
Tú mataste a Himeno…
—¿Himeno?
—Preguntó Katana, sin entender.
—Seré breve.
Voy a matarte.
Voy a encargarme de matarte tantas veces que pronto se volverá rutina.
Voy a encargarme de causarte tanto dolor que ya no sientas nada.
Y cuando ese momento llegue; el momento en que no puedas pensar en otra cosa que la muerte como cotidianidad…
—Denji bajó su mano lentamente, estrechando sus ojos—.
Entonces voy a matarte para siempre.
—¡¿QUÉ MIERDA HABLAS?!
—Es tu destino…
—Denji se puso en guardia, sin ningún arma en sus manos—.
Mi boca ha hablado; es hora que mi cuerpo haga.
Katana se lanzó hacia Denji, con el cuchillo en manos.
Denji lo observó tranquilo, ambos sabían que este sería su último enfrentamiento.
Era ahora o nunca; pronto ni siquiera fue, porque Denji le pateó la espinilla, rompiéndola.
Katana había intentado asestarle un tajo descendente, pero Denji atacó su pie derecho, rompiéndolo.
Katana-Man se dejó caer hacia adelante, perdiendo el equilibrio a falta de un pie funcional.
Denji le rompió el codo cuando caía, dándole un manotazo desde debajo de la articulación, haciendo que se invierta su movimiento.
Mientras Katana-Man pensaba en gritar, Denji le dio una patada en la boca, tirando varios de sus dientes al introducir su zapato en aquella cavidad bucal.
—Sin gritar…
—Dijo Denji, introduciendo más su zapato en la boca de Katana-Man—.
Voy a hacer que gritar no sea una opción para ti…
Katana-Man fue sorprendido cuando, tras un movimiento feroz, Denji le abrió la mandíbula, partiendo en dos su cráneo.
Katana murió en ese instante, mientras Denji le arrebataba el cuchillo.
Se agachó hasta la altura del suelo, alzando su brazo derecho.
Lo acercó a la boca del Katana, cortando sus venas y dejando que su propia sangre cayera sobre su boca partida.
—La sangre puede funcionar de combustible para los híbridos…
Dado que no posees características demoniacas y puedes activar tu transformación, eres como yo…
También eres inmortal.
Entonces…
—Denji miró que funcionó su táctica, alejándose y soltando el cuchillo, mientras el hombre se regeneraba y volvía a la vida, observándolo incrédulo—.
Eres inmortal.
O sea que eres un juguete irrompible para el niño que llevo dentro.
—¡Bastardo!
—Gracias —Denji sonrió un poco, preparándose—.
¿Listo para el segundo asalto?
Power se divertía con los zombis, brincando de un lugar a otro.
Recordó la forma en que Denji brincó entre las paredes del restaurante, copiándolo.
No era tan eficiente como él, llegando a caer bruscamente, pero su fuerza y resistencia aumentadas por la sangre que estaba recibiendo sirvieron para que incluso sus errores no fueran fatales.
—¡Denji!
¡Realmente estoy siendo como Denji y Aki!
—Dijo ella, creando una chokuto—.
¡ESTOY SIENDO IGUAL A MIS DOS HERMANOS!
Power brincó, riendo de forma descontrolada.
Estaba eufórica, un punto y estado jamás conocido por ella.
Su comprensión del entorno alcanzaba nuevas alturas.
Los zombis parecían agotarse, mientras el demonio Zombi la miraba anonadada.
Ella se enojó, pues Power estaba siendo más molesta de lo usual.
—¡¿QUÉ ACASO NO ERES UN POSEÍDO?!
¡AYUDA A LOS TUYOS!
—¡¿DEMONIO POSEÍDO?!
—Power se detuvo, frunciendo el ceño, mirándola—.
¡NO SABES QUIÉN MIERDA SOY!
—¡DEMONIO DE LA SA…
—¡POWER!
—Power gritó, su ira alcanzando un nivel estratosférico, sus cuernos brillando con una estela neón mientras, usando la sangre derramada por sus armas, empezaba a juntarla en un punto de convergencia que empezaba a chirrear, soltando vapor y que ella apuntó con su pensamiento al demonio zombi—.
¡YO SOY!
Un estallido sónico se hizo presente en ese momento, mientras el demonio Zombi no podía llegar a registrar lo que pasaba.
Toda la sangre en las paredes, suelo y techo, reunida en un punto que se empezó a evaporar, chirrear, con una presión tan alta que ni el mayor cárcamo podría llegar a igualar.
—¡YO SOY POWER!
¡MALDITA PERRA BASTARDA!
¡MI NOMBRE ES HAYAKAWA POWER!
—Power juntó ambas palmas, y el ataque salió disparado con tal presión que perfiró la cabeza del demonio zombi, matándolo al instante—.
¡SOY LA HERMANA DE HAYAKAWA AKI!
¡DE HAYAKAWA DENJI!
¡PUTA MADRE!
¡SOY HAYAKAWA POWER!
Denji cortó un ojo del hombre con sus uñas, las cuales se habían afilado a causa de su entrenamiento con Kishibe.
El hombre se alejó, gruñendo.
Mientras sostenía su ojo, Denji le miraba severo.
Esa mirada asesina y depredadora nunca le abandonó.
Mientras Katana buscaba escapar, Denji le cortó su pensamiento con palabras.
—¿Eso es todo?
—Preguntó Denji, serio—.
Tu abuelo dio más pelea…
—¡SERÁS UN!
—¿Un qué?
—Denji paralizó al hombre, pues al intentar terminar su frase una presión descendió sobre la habitación, mientras Denji esperaba con ansias que el hombre terminara su frase.
Katana-Man se armó de valor.
Apretó los puños, los dientes, su dolor en el ojo fue reemplazado por una valentía que provenía del mismo lugar que el miedo: Su corazón.
Sentenció la escena con el peor insulto que Denji podría recibir.
Era una blasfemia absoluta, y se atrevió a decirla a todo pulmón, mientras Power arribaba a la habitación, con Aki siguiéndola.
—¡AKI!
—Gritó Power, sonriendo ante Aki, quien miró sus cuernos grandes y dos más a los costados de su cabeza, alzando una ceja.
—Power…
—Dijo Aki, extrañado.
—¡Rápido!
¡Debemos ayudar a Den…
Ambos se detuvieron en la entrada, presenciando esa misma escena juntos.
Cuando Power miró los labios del tipo moverse, un pavor instintivo surgió en ella.
Aki la miró empezar a temblar de forma incontrolable, mientras ella rápidamente le agarraba de la mano, desesperada.
—¡AKI, HAY QUE DETENER A ESE TIPO!
—Power dijo, aterrada genuinamente, su voz temblorosa.
—¡¿POR QUÉ?!
—Preguntó Aki, sin entender nada, preocupado por el temblor de Power.
—¡ES DENJI!
—Dijo ella, pero era demasiado tarde, pues Aki y ella escucharon la peor sentencia de muerte que alguien podría reclamar.
—¡ERES UN HIJO DE PUTA!
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