Destinado a ser un villano - Capítulo 13
- Inicio
- Todas las novelas
- Destinado a ser un villano
- Capítulo 13 - 13 final del arco 1
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
13: final del arco 1 13: final del arco 1 Kael estaba recostado en la camilla del hospital, con los brazos vendados y una mirada perdida en el techo.
El sonido constante del monitor cardíaco llenaba la habitación con un ritmo monótono.
La puerta se abrió lentamente, y Javiera entró con paso inseguro, sosteniendo un pequeño ramo de flores.
—Hola, Kael… —dijo con voz suave, intentando sonreír.
Kael giró apenas la cabeza, su expresión era tranquila, pero sus ojos estaban fríos, como si algo dentro de él se hubiera apagado.
—Hola, Javiera —respondió sin emoción aparente.
Ella se acercó, dejando las flores en la mesa junto a la cama.
—Nunca pensé que Cristian haría eso… —dijo en un tono que intentaba sonar triste, aunque sus palabras parecían ensayadas.
Kael frunció el ceño, sin apartar la mirada de ella.
—¿Y cómo sabes que fue Cristian?
—preguntó con voz baja, pero cargada de sospecha.
Javiera se quedó inmóvil por un segundo, tragando saliva.
—E-e porque… lo dijeron los policías —respondió rápido, intentando sonar natural.
Pero Kael no dijo nada.
Solo la miró fijamente, y en su mirada había algo que la hizo retroceder un paso.
Javiera pensó para sí: “¿Por qué dije eso?
Se dará cuenta… rápidamente…” El silencio llenó la habitación.
Kael desvió la vista hacia la ventana, donde el sol se filtraba débilmente.
—Ya veo… —murmuró.
Su tono era tan calmado que daba miedo—.
Entonces fue Cristian… Javiera sintió un escalofrío.
Por primera vez, no estaba segura de si el niño en esa cama seguía siendo el mismo Kael de antes.
Kael aún tenía la mirada perdida cuando Javiera intentó romper el silencio.
—¿Y… cómo sigues?
—preguntó, con una sonrisa nerviosa, intentando desviar la conversación.
—Bien —respondió Kael, sin mirarla—.
Algo adolorido, pero bien… —Su voz sonaba pensativa, como si las palabras vinieran desde muy lejos.
Por un momento, solo se escuchó el sonido del monitor cardíaco.
Javiera jugueteaba con sus manos, sin atreverse a mirarlo directo.
Kael respiró hondo y levantó la mirada, decidido.
—Javiera, ¿puedo preguntarte algo?
—dijo, con un tono que no admitía evasivas.
Ella asintió, tratando de parecer tranquila.
—Claro, dime.
Kael la observó fijamente, sus ojos fríos, como si buscaran atravesarla.
—¿Tú sabes algo del plan que me hicieron… para hacerme daño?
El silencio fue tan pesado que pareció detener el aire.
Javiera abrió la boca, pero no salió sonido alguno al principio.
Luego bajó la mirada, suspiró y dijo con voz firme: —Sí.
Lo sé todo.
Kael se quedó inmóvil.
—¿Qué?
—Yo… —ella lo miró directo a los ojos, sin temblar—.
Yo con Cristian lo planeé.
Y no me arrepiento de nada.
Por un instante, el corazón de Kael pareció detenerse.
El aire se volvió espeso, irrespirable.
Todo el dolor físico desapareció, reemplazado por algo mucho más oscuro.
—¿Cómo… te atreves?
—murmuró Kael, su voz cargada de una furia contenida.
Los monitores comenzaron a marcar un ritmo más rápido, reflejando su tensión.
Javiera dio un paso atrás, pero no apartó la vista.
Kael la miraba con una mezcla de dolor, decepción y algo más… algo que ni él mismo podía nombrar.
Dentro de su mente, algo se quebró silenciosamente.
Y así termina el primer arco de kael, Gracias por leerlo
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com