DESTINO MAS ALLA DEL CAOS - Capítulo 30
- Inicio
- DESTINO MAS ALLA DEL CAOS
- Capítulo 30 - Capítulo 30: Capítulo 30: “Después del latido”
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 30: Capítulo 30: “Después del latido”
El silencio no era normal.
No era calma.
Era… presión contenida.
Como si algo hubiera terminado…
pero al mismo tiempo…
algo más acabara de comenzar.
Hildal seguía de pie.
Respirando lento.
El poder ya no estaba desbordado.
Pero tampoco se había ido.
Seguía ahí.
Dentro.
Dormido.
Pero despierto a la vez.
Lyra no apartaba la mirada de él.
Lo observaba con atención.
Como si intentara confirmar algo.
“…”
Hildal lo notó.
“¿Qué?”
Lyra parpadeó una vez.
“…Nada.”
Pero no sonaba como nada.
Leonis se estiró el cuello.
“Ok… alguien explíqueme qué demonios acaba de pasar.”
Kael seguía en el suelo.
“Yo solo sé que casi muero.”
Mira cruzó los brazos.
“Eso no es nuevo en ti.”
“Hey—”
Pero nadie le prestó atención.
Taren seguía mirando el punto donde Valtherion desapareció.
Serio.
Demasiado serio.
“…Esto no fue una pelea.”
Todos lo miraron.
“¿Entonces qué fue?”
Preguntó Leonis.
Taren respondió sin dudar.
“Evaluación.”
Silencio.
Esa palabra…
pesó más que cualquier golpe.
Hildal frunció el ceño.
“…¿Nos estaba probando?”
“Sí.”
Pausa.
“Pero no a todos.”
Miró directamente a Hildal.
“Solo a ti.”
El ambiente se volvió más tenso.
Kael tragó saliva.
“…Eso no suena bien.”
Mira habló en voz baja.
“No lo es.”
Lyra finalmente habló.
“…No vino por curiosidad.”
Pausa.
“Vino porque algo ya cambió.”
Hildal sintió ese latido otra vez.
Más leve.
Pero presente.
“…¿Yo?”
Lyra no respondió de inmediato.
Se acercó un paso.
Lo miró directamente a los ojos.
“…El vínculo.”
Silencio.
Leonis levantó una ceja.
“¿Otra vez con eso?”
Taren negó.
“No es lo mismo de antes.”
Mira asintió lentamente.
“…Ahora es estable.”
Kael parpadeó.
“¿Eso es bueno o malo?”
Silencio.
Nadie respondió de inmediato.
Y eso…
ya era respuesta suficiente.
Hildal bajó la mirada.
Miró su mano.
La cerró lentamente.
“…Se siente… normal.”
Pero no era verdad.
En el fondo…
sabía que no lo era.
Lyra lo notó.
“…No te está consumiendo.”
Pausa.
“Eso ya es diferente.”
Hildal levantó la mirada.
“¿Y qué significa eso?”
Lyra lo sostuvo la mirada.
“…Que estás empezando a alcanzarlo.”
Silencio.
Leonis frunció el ceño.
“¿Alcanzar a quién?”
Pero nadie respondió.
Porque todos sabían.
Valtherion.
El viento sopló suavemente.
Pero esta vez…
no traía amenaza.
Traía algo peor.
Anticipación.
Taren habló de nuevo.
“…Si él vino ahora…”
Pausa.
“Entonces otros también lo harán.”
Kael casi se cae otra vez.
“¿¡OTROS!?”
Mira cerró los ojos un momento.
“…Genial.”
Leonis sonrió.
Pero no era una sonrisa normal.
Era tensión disfrazada.
“Que vengan.”
Pero ni él mismo se lo creyó del todo.
Hildal miró al frente.
El cielo seguía nublado.
Pero ahora…
se sentía más pesado.
Como si algo estuviera observando desde arriba.
Lyra también lo sintió.
“…Ya comenzó.”
Hildal giró levemente.
“¿Qué cosa?”
Lyra respondió sin apartar la vista del cielo.
“…La parte donde ya no podemos retroceder.”
Silencio.
El grupo entendió algo en ese momento.
Esto ya no era algo pequeño.
No eran incidentes aislados.
No era mala suerte.
Era algo más grande.
Algo que los había elegido.
Hildal respiró profundo.
Y por primera vez…
no sintió miedo.
Sino decisión.
“…Entonces no retrocedamos.”
Lyra lo miró.
Sus ojos…
más suaves.
Más humanos.
“…Tonto.”
Pero sonrió.
Leonis soltó una risa.
“Eso sonó como algo de protagonista.”
Kael levantó la mano.
“Confirmo.”
Mira negó con la cabeza.
“Idiotas.”
Pero también sonrió un poco.
Taren los observó.
En silencio.
Y luego dijo algo que nadie esperaba.
“…Nos están observando.”
Silencio total.
Hildal frunció el ceño.
“…¿Quién?”
Taren no respondió de inmediato.
Solo miró hacia un edificio lejano.
Alto.
Oscuro.
Y vacío.
“…No lo sé.”
Pausa.
“Pero no es humano.”
En lo alto del edificio…
una figura estaba de pie.
Observando.
Sin moverse.
Sin emitir presencia.
Como si no existiera.
Pero estaba ahí.
Sus ojos…
fijos en Hildal.
Silencio.
“…Aún no.”
Murmuró.
Su voz…
no pertenecía a ese mundo.
Y luego—
desapareció.
Sin dejar rastro.
Abajo…
nadie lo vio.
Pero algo…
ya había comenzado a moverse.
Algo que incluso Valtherion…
no controlaba completamente.
Y su nombre…
aún no había sido pronunciado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com