DEYMON - Capítulo 26
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- Capítulo 26 - 26 Un hijo corriendo por nuestra casa
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26: Un hijo corriendo por nuestra casa…
26: Un hijo corriendo por nuestra casa…
El sol apenas se asomaba, y Lucía ya estaba despierta, atrapada en una mezcla de ansiedad y antojos que la mantenían en vilo.
Esa mañana, el deseo por unos chilaquiles verdes la invadía como una ola imparable.
No era solo hambre; era una necesidad visceral que la empujaba a levantarse de la cama.
—Deymon, despierta, ¡cariño!
—exclamó, moviendolo con una energía que parecía no tener límites—.
¡Me muero por unos chilaquiles!
Si no los consigo, te juro que lloro…
Deymon, aún atrapado en el sueño, parpadeó y sonrió débilmente.
—Tranquila, amor.
Ya voy, ya voy.
Pero, ¿no podrías esperar un poco más?
Son apenas las 8 AM!!!…
—¿Esperar?
¡No puedo!
—respondió Lucía, sintiendo que su estómago retumbaba en respuesta a su apremio.
Mientras se acomodaban en la mesa que les indico el mesero, el aroma de la cocina comenzaba a llenar el aire, pero la felicidad momentánea de Lucía se desvanecía por momentos.
Había estado sintiéndose extraña, con mareos que la sorprendían en los momentos más inesperados.
La combinación de antojo y malestar la tenía al borde de un colapso.
Deymon, notando su inquietud, le preguntó: —¿Estás bien?
Te veo un poco pálida.
No que tenías mucho antojo?
—Es solo que…
no sé, me siento rara.
Tal vez debería ir al médico —admitió Lucía, sintiendo que la preocupación la envolvía como una niebla densa.
Deymon se incorporó de inmediato, su rostro reflejando una seriedad que Lucía no había visto en mucho tiempo.
—Sí, eso suena bien.
Vamos al médico hoy mismo.
No quiero que te sientas así.
Lucía asintió, sorprendida por su actuar rapida, pero al mismo tiempo, sintió un alivio.
A veces, solo necesitaba que alguien la empujara a hacer lo correcto.
Al llegar a la clínica, el ambiente era frío y clínico.
Mientras Lucía llenaba los formularios, Deymon se mantenía a su lado, su mirada fija en ella, como si pudiera leer sus pensamientos.
El ya la avía notado algo diferente, pero no sabía que fuera algo como para ir al médico…
—¿Todo bien?
Te veo pensativo —le dijo ella, intentando romper la tensión que se acumulaba entre ellos.
—Es solo que me preocupa lo que puedas tener.
No quiero que pase nada malo —respondió Deymon, su voz cargada de preocupación.
La enfermera llamó a Lucía, y ella entró al consultorio, con Deymon pisándole los talones.
La Dra.
Elena les pidió que se sentaran.
—Bien, Lucía.
Cuéntame qué te trae por aquí —dijo, mientras se acomodaba las gafas.
Lucía vaciló, sintiendo el peso de sus síntomas.
—Me he sentido muy cansada, con mareos y…
a veces me da náuseas.
La doctora asintió, tomando notas.
—Entiendo.
Vamos a hacer algunos análisis para descartar cualquier cosa.
Te haré un panel hormonal y otros estudios.
Después de un rato, la consulta llegó a su fin, y Lucía salió con un frío en sus mano, sintiendo que el mundo giraba a su alrededor.
Deymon la siguió, su expresión más seria que nunca.
—¿Te sientes bien?
—preguntó él, notando su palidez.
—Sí, solo…
tengo algo de nervios —admitió Lucía, sintiendo cómo la ansiedad la invadía.
Mientras esperaban los resultados, la tensión entre ellos era palpable.
Lucía podía sentir la mirada de Deymon, llena de preguntas no formuladas.
Finalmente, la enfermera apareció con los resultados.
—Aquí están, Lucía.
La Dra.
Elena quiere verte para discutirlos.
El corazón de Lucía empezó a latir con fuerza.
¿Qué había en esos papeles?
Cuando la Dra.
Elena entró de nuevo, su rostro era sereno, pero Lucía notó una chispa de felicidad en sus ojos.
—Lucía, hemos recibido tus resultados.
Hay algo que debemos de atender lo más pronto posible.
El mundo de Lucía se detuvo.
Deymon se acercó un poco más, su mano buscando la de ella.
—¿Qué pasa?
—preguntó Lucía, su voz temblando.
La doctora tomó aire.
—Tus análisis muestran un nivel elevado de beta-hCG.
Eso significa que podrías estar embarazada.
El silencio se instaló en la habitación.
Lucía sintió que el aire se le escapaba.
Deymon se quedó sorprendido, con los ojos fijos en ella.
—¿Embarazada?
—repitió Lucía, tratando de procesar la información.
—Sí, necesito que hagamos una prueba confirmatoria, pero los resultados son claros —dijo la doctora.
Lucía no podía pensar.
Su mente se llenó de imágenes.
¿Cómo era posible?
Entonces todo empiesa a tener sentido cuando se acuerda que Deymon dejo de ponerse preservativo cada vez que estaban juntos.
—¿Que?
será que si es posible?
—murmuró, sintiendo que el pánico la invadía.
Deymon finalmente habló, su voz temblando.
—Lucía, Eso sería maravilloso, un hijo corriendo por los jardines, por la sala, nuestra casa!!!!
En ese momento, la secretaria de la doctora se asomó por la puerta.
—Doctora Elena, Sofía ya puede pasar para su chequeo.
Dijo que tiene mucha prisa.
Lucía volteo la cabeza hacia la secretaria al escuchar el nombre Sofía, Pero en ese momento se calmo, que ella estubiera ahí seria mucha considencia…
—Gracias, yo ya me voy —dijo Lucía, tomando el sobre de los resultados y saliendo del consultorio sin mirar a nadie.
Apenas cruzó el umbral hacia la sala de espera, se topó de frente con Sofía, quien estaba a punto de entrar al consultorio.
Sofía llevaba una sonrisa radiante que se congeló al ver la cara de Lucía.
—¡Lucía!
¡Qué coincidencia!
—dijo Sofía, intentando sonar casual.
Lucía no dijo nada.
Solo sostuvo el sobre con fuerza, sintiendo el peso de la verdad.
Su mirada se cruzó por un segundo con la de Deymon, quien acababa de asomarse a la puerta.
Lucia se hizo a un lado para que Sofía entrara al consultorio…
Espero salga todo bien Sofía._ dijo Lucia con su voz algo baja.
Se dirigió directo a la salida, recordando que debía recoger sus análisis de laboratorio en recepción.
Tomó el sobre con manos temblorosas, sintiendo el peso de lo que estaba por confirmar.
Se sentó en una silla, rompió el sello y deslizó el papel.
Sus ojos buscaron la línea que confirmaría su sospecha más oscura.
**ANÁLISIS DE SANGRE: Beta-hCG (Gonadotropina Coriónica Humana): POSITIVO.** Lucía no lloró.
Solo sintió un escalofrío helado.
Estaba embarazada.
Deymon se había adelantado al coche, ya que lo había dejado algo lejos, se quiso adelantar para acercarse y Lucia no caminara tanto.
Mientras Lucia se dirigía al carro pudo notar que Deymon estaba en una llamada, se notaba molesto y pasaba su mano por el cabello.
Al llegar al coche….
Adivina a quien ví al salir del consultorio_ Dijo Lucia tratando de notar algo raro en la esprecion de Deymon.
¿A quien cariño?._ Dijo el con indiferencia.
Lo que ella no sabía que Deymon estaba en llamada con Sofía cuando ella aún no llegaba al coche, el ya sabía con quién se había encontrado.
Con sofia_ Dijo Lucia esperando algún asombro de su esposo pero no, no notó nada fuera de lo normal.
Entonces todas las sospechas que ella tiene?
Lo que dijo su hermana de como Sofía miraba a Deymon!!!
solo es algo fabricado en su cabeza?
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