DEYMON - Capítulo 27
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27: Ven ahora…
27: Ven ahora…
Deymon estaba estacionado frente a la clínica, su mente en un torbellino.
Había ido a acompañar a Lucía a su cita médica, pero ahora se encontraba esperando en el carro, sintiendo la ansiedad crecer en su pecho.
De repente, su teléfono vibró.
Era Sofía.
—¿Deymon?
—su voz sonaba tensa y apurada—.
Necesito que me escuches.
—¿Qué pasa?
—preguntó Deymon, sintiendo que un mal presentimiento se apoderaba de él.
—Me acabo de encontrar con Lucía justo cuando entraba a mi cita.
—Sofía respiró hondo, como si le costara hablar—.
Notó que iva para el mismo consultorio que ella.
¿Qué voy a hacer?
Deymon sintió que el mundo se le caía encima.
—¿Por qué tenías que ir a esa clínica?
Sabías que era la doctora familiar de Lucía.
¿Qué pensabas?
—su voz se tornó más dura de lo que quería.
—No es como si hubiera planeado esto, Deymon.
Simplemente necesitaba ver a un médico y esta era la más cercana.
—Sofía sonaba defensiva, y él podía sentir la tensión a través de la línea.
—¿Cerca de dónde?
¿De del trabajo?
—Deymon se pasó la mano por el cabello, frustrado.
—Podrías haber elegido otra clínica.
Esto es un maldito desastre.
—¿Y qué quieres que haga?
—Sofía estalló—.
No sabía que Lucía iba a estar aquí.
No puedo controlar todo.
—Pero deberías haberlo pensado.
Sabías que esto podía pasar.
—Deymon estaba perdiendo la paciencia.
La culpa y la presión por ocultar su relación lo estaban consumiendo.
—¿Y tú qué?
¿Por qué no me dijiste que la llevabas a ver a su doctora?
—Sofía contestó, su voz llena de reproche.
—Esto es un problema, y tú también tienes parte de la culpa.
Deymon se quedó en silencio, sintiendo cómo la culpa lo aplastaba.
No había considerado que la situación se complicaría de esta manera.
—No estoy diciendo que no tengas razón, pero esto es diferente.
Lucía no merece esto.
Menos ahora!!!
—¿Y yo sí?
—La voz de Sofía sonaba herida, y Deymon sintió un tirón en su pecho.
—No sé si puedo seguir así, Deymon.
Esta situación me está matando.
—No es fácil para nadie, primero tenía mi vida resuelta y tranquila y ahora resulta que tengo que lidiar con algo que la verdad ni se en que momento paso.
—Deymon miró por la ventana, tratando de calmarse—.
Pero tenemos que mantener esto en secreto, al menos hasta que sepa que voy hacer con todo esto.
—¿Y si Lucía se da cuenta de algo?
—Sofía preguntó, su tono volviéndose más bajo—.
No quiero perder su amistad, a pesar de todo la conozco desde que éramos niñas.
—Entonces encuentra una solución para todo esto.
—Deymon intentó sonar seguro, aunque en su interior sentía que todo se desmoronaba.
—Solo mantén la calma.
Si Lucía te pregunta algo, di que solo te sentías mal y necesitabas ver a un médico.
—No puedo seguir mintiendo.
—Sofía respiró hondo, como si estuviera a punto de llorar—.
Esto es demasiado.
__Como quieres que lo solucione?
Acaso quieres que???
No No No…
Deymon sintió que el peso de la conversación lo aplastaba.
—Mira, solo concéntrate en ti por ahora.
Voy a hablar con Lucía y ver cómo se siente.
Luego, podemos hablar de esto.
—Está bien, pero…
—Sofía dudó—.
No quiero estar sola en esto.
—Entiendo!
Pero yo tengo mi esposa y mi deber es estar donde ella está.
Justo en ese momento, Lucía salió de la clinica, su rostro pálido y preocupado.
Deymon se sintió mal por ella, pero también por la situación con Sofía.
—¿Te sientes mejor?
—preguntó, tratando de leer su expresión.
—No lo sé.
—Lucía se sentó en el asiento del pasajero, su mirada perdida—.
Estoy confundida y asustada.
Deymon tomó aire, preparándose para enfrentar la tormenta emocional que se avecinaba.
Tenía que ser fuerte para ambos, pero no podía evitar que su mente divagara hacia Sofía y la conversación que acababa de tener.
¿Cómo iba a manejar todo esto?
Deymon sintió que el nudo en su estómago se hacía más fuerte.
Sabía que tenía que estar presente para Lucía, pero la sombra de Sofía siempre estaría ahí, como un recordatorio del lío en el que se había metido.
A llegar a casa Deymon se encerró en su despacho.
Pero cuando estaba a punto de relajarse un mensaje lo saco de su tranquilidad..
__Deymon, ven ahora no aguanto el dolor!
Era Sofía Que estaba tirada en el baño de la empresa con un fuerte dolor…
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