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Dios de los Embusteros - Capítulo 602

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  4. Capítulo 602 - Capítulo 602: Monstruo de Clase Mundial
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Capítulo 602: Monstruo de Clase Mundial

—Leonardo. ¿A qué has venido…? ¡Deberías saber que este lugar ha violado el orden!

Todos alzaron la vista mientras sentían un miedo que nacía del fondo de sus corazones. Era la primera vez que veían a alguien de este nivel.

Después de todo, nadie esperaba que a Leonardo le costara bloquear un simple ataque.

Teo no pudo evitar pensar: «Aprendí la historia allá en Thersland… El mundo no podía lanzar satélites porque siempre los derribaban.

»La fuerza del Señor Leonardo por sí sola ya es impactante… Y aquel es aún más fuerte. Y, al igual que los humanos, deben de tener a unos cuantos más como él.

»¿Eran ellos los que impedían a los humanos avanzar en este mundo? Tal como dijo Avaricia, todo se debía al orden».

Teo cerró los ojos como si hubiera entendido algo.

Por otro lado, Leonardo no tenía tiempo para hablar con ellos, ya que ni siquiera podía protegerse de este monstruo.

Así que Leonardo gritó: —Estoy aquí para arreglar esas supuestas órdenes. Como es culpa de los humanos, seré yo quien lo arregle. Te prometo que los que causaron todo este alboroto recibirán su merecido.

—Además, ¿no deberías agradecerme por enterarme de la alteración tan pronto? De no ser así, no sé qué pasaría —entrecerró los ojos Leonardo.

—No habría pasado si ustedes, los humanos, no hubieran invadido este lugar.

—Qué estupidez —bufó Leonardo.

El trueno retumbó como si el monstruo tras la nube planeara atacar de nuevo porque Leonardo lo había enfadado.

Sin embargo, el relámpago se detuvo antes de que dijera: —Tienen un año. Si no, destruiré todas sus ciudades en esta zona.

—Entendido. Yo me encargaré —asintió Leonardo con expresión seria—. Puedes dejármelo a mí.

—Hmpf. Recuerda, un año. —La nube negra comenzó a dispersarse mientras la figura desaparecía. No se olvidó de dejar un mensaje—: No me voy porque te respete… Que la luz de la luna te bendiga con su presencia.

Leonardo abrió los ojos de par en par y se quedó sin aliento. Miró a su alrededor durante una fracción de segundo antes de cerrar los ojos y respirar hondo.

En el momento en que las nubes negras desaparecieron, la paz se restableció como si no hubiera pasado nada.

—¿Abuelo? —Lorenzo se mordió los labios y apretó los puños con tanta fuerza que le sangraron las palmas, solo para soportar el miedo en su corazón—. Eso…

Leonardo volvió a mirar a su alrededor. Como solo estaban Ava, Teo y Lorenzo cerca de él, dijo: —Ese es el guardián de esta zona. Uno de los Monstruos de Clase Mundial, conocido como el poseedor de la Autoridad del Relámpago. Por desgracia, ni siquiera yo conozco su nombre, solo su estatus.

—¡Un Monstruo de Clase Mundial! —jadeó Lorenzo.

—¿Autoridad del Relámpago? —Teo bajó la mirada, confundido. Murmuró para sus adentros: «¿Autoridad? ¿No órdenes? Pero antes mencionó la luz de la luna… ¿Sabía algo sobre la marca que me dio Avaricia?».

Teo tragó saliva mientras se preguntaba si el Monstruo de Clase Mundial lo había marcado o no, ya que moriría si ese monstruo lo perseguía.

Como si notara la expresión de Teo, Leonardo suspiró, al darse cuenta de que Teo era de quien hablaba el Monstruo de Clase Mundial.

Leonardo pensó un momento y se giró hacia Lorenzo. —¿Puedes irte a casa primero? Teo y yo tenemos algo que hacer después de esto.

—… —A Lorenzo obviamente no le gustó que lo dejaran de lado, pero eligió obedecer tras ver sus expresiones. Se dio cuenta de que no era momento de propasarse.

Asintió educadamente. —Entendido. Regresaré primero.

—Sí. Gracias —sonrió Leonardo mientras veía a Lorenzo usar su Teletransportación para volver a casa.

Cuando Lorenzo desapareció, Leonardo preguntó: —He echado un vistazo a esta zona desde el cielo y no he encontrado nada. Ahora que ya estamos a salvo, puedo ver que hay una brecha bajo tierra… ¿Es esto?

—Sí —asintió Teo con expresión seria.

—Para ser sincero, me sorprende que te hayas hecho amigo de un monstruo de Clase Rey —Leonardo sonrió y le dio una palmada en el hombro.

—¿Eh? —Teo ladeó la cabeza, confundido, negándose a admitirlo.

—No pasa nada si no dices nada. Cuando te acerques a la verdad de este mundo, entenderás lo de las órdenes y cómo debemos mantener ese orden. Por eso, que me hayas llamado a este lugar ha sido lo correcto.

—Si ese monstruo hubiera encontrado este lugar primero, Italia perdería todas sus ciudades de este lado… Incluso existe la posibilidad de una irrupción de monstruos en Italia. Por eso el trato se ha cumplido. Te daré una recompensa más tarde. Por supuesto, también te enseñaré a vengarte sin involucrarte directamente. Ya recibirás el informe.

—Gracias —asintió Teo.

—En fin, esperaré a que los demás se vayan de este lugar antes de investigar las instalaciones. Tú vas a ser mi guía, ¿verdad?

—Lo haré lo mejor posible.

—Aunque creo que ya lo has conseguido todo —se encogió de hombros—. No te preocupes. No voy a obligarte a que me lo entregues. Entenderás por qué hice esto después de la venganza.

—¿Ah, sí? —Teo bajó la mirada, sopesando si debía quedarse con la información o no.

—En fin, eso es todo. Voy a esperar allí —Leonardo señaló la jaula.

—Sí. —Teo guardó silencio de repente y luego preguntó—: Señor Leonardo.

—¿Mmm?

—Ejem… —Teo se frotó la mejilla suavemente con los dedos—. Quiero preguntarle algo. ¿Puede mi asistente saber esta información?

—¿Oh? —Leonardo enarcó las cejas, mostrando una ligera emoción. Aunque sus ojos miraban fijamente a los de Teo, su Conciencia observaba a la chica que parecía más cercana a él—. Es tu asistente. Tú le dices lo que quieras que sepa. Sin embargo, su seguridad y sus problemas serán responsabilidad tuya.

Teo se quedó atónito un segundo antes de asentir. —Entendido. Gracias.

—No hay problema —Leonardo hizo un gesto con la mano y empezó a alejarse.

Después de eso, Teo se dio la vuelta y caminó hacia el grupo, acercándose a la misma chica en la que pensaba Leonardo.

—¿Teo? —Ella estaba a punto de irse, así que su visita la sorprendió. Sin embargo, la pregunta de Teo fue una sorpresa aún mayor para ella.

—¿Te interesaría convertirte en mi asistente, Agata?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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