Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Doctor genio: señorita doblecara - Capítulo 618

  1. Inicio
  2. Doctor genio: señorita doblecara
  3. Capítulo 618 - 618 618
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

618: 618 ¿Finalmente me Extrañaste?

(6° Parte) 618: 618 ¿Finalmente me Extrañaste?

(6° Parte) Editor: Nyoi-Bo Studio Bajo la suave luz de la luna, las dos personas se miraban fijamente.

Qiao Chu sentado junto al fuego estaba masticando su cecina de ternera curada, sus ojos estaban más confundido al observar a las dos personas.

Esos dos habían permanecido en esa posición durante mucho tiempo y hasta parecía que Jun Wu Xie se había quedado dormida ahí mismo.

Aunque él mismo no tenía hermanos, no podía evitar preguntarse por qué sentía que la forma en que ese par de hermanos interactuaban entre sí era algo “poco convencional”.

¿Qué hermano mayor sostendría la mano de su hermana por tanto tiempo y siempre tendría una expresión tan cariñosa en su rostro durante todo el tiempo?

—No es igual…

No es igual en absoluto…

—Qiao Chu murmuró suavemente para sí mismo.

Fei Yan echó una mirada a Qiao Chu, y puso una pata de conejo asado justo delante de Qiao Chu, bloqueando sus ojos mirones.

—¿Qué?

—Qiao Chu volvió a sus sentidos mientras su mirada se fijaba por un momento en la hirviente y seductoramente fragante pata de conejo que tenía delante, antes de que se volviera hacia Fei Yan para preguntar.

Fei Yan puso los ojos en blanco ante Qiao Chu.

—Si los miras por más tiempo, tus ojos se saldrán de sus órbitas.

La cara de Qiao Chu se enrojeció, y tosió un par de veces torpemente.

Fei Yan vio la cara roja de Qiao Chu y le dio un puñetazo malicioso: —Oye, estaba pensando por qué los miras tan fijamente a los dos, ¿no me digas que tienes otras intenciones hacia la pequeña Xie?

¿Y los mirabas con envidia?

Los ojos de Qiao Chu se abrieron de par en par en alarma y miró fijamente a Fei Yan.

Su rostro se transformó rápidamente de un brillo rojo brillante a un blanco pálido mortal, y sacudió la cabeza como un tambor de juguete para niños*.

—¿Te das cuenta de que si dices esas palabras tan descuidadamente me matarán?

¿Cómo podría albergar otros pensamientos para la pequeña Xie?

¡Mi corazón sigue siendo puro e intachable!

¡No me metas en el mismo saco que los pensamientos que salen de tu sucia mente!

No hacía falta decir que él veía a Jun Wu Xie sólo como una “camarada revolucionaria”, y que, si se desviara y tuviera otros pensamientos hacia ella, perdería su vida, ¿no era así?

Sin mencionar lo cruel y brutal que era Jun Wu Xie, ¡el hermano mayor que acababa de aparecer de repente sería capaz de aplastarlo con sólo su dedo meñique!

¡Atesoraba su vida demasiado como para querer enredarse innecesariamente con un par de hermanos tan ridículos!

—Ya que afirmas que no tienes motivos ocultos, entonces toma, ve a darles esta pata de conejo.

—Fei Yan sonrió malvadamente, obviamente habiendo engañado a Qiao Chu para ello.

Qiao Chu miró fijamente a Fei Yan, y Fei Yan continuó diciendo: —Si no se lo llevas a ellos, debes ser culpable.

Qiao Chu sintió que no quería nada más que estrangular al canalla travestido en ese momento.

—¡Yo lo llevaré!

¿Crees que tengo miedo de hacer eso?

—Qiao Chu agarró la pata de conejo asado y se levantó con un resoplido, y comenzó a caminar hacia Jun Wu Xie.

Fei Yan y Rong Ruo intercambiaron una mirada y ambos sonrieron conspiradoramente.

Hua Yao sólo agitó su cabeza impotente mientras se sentaba al otro lado del fuego.

Qiao Chu estaba a mitad de camino cuando se detuvo un momento antes de reanudar la caminata para finalmente llegar frente Jun Wu Xie y Jun Wu Yao.

Jun Wu Yao levantó su cabeza, y sus ojos estaban sonrientes mientras miraba a Qiao Chu.

La expresión ante él era obviamente muy amistosa, pero sin saber por qué, envió un escalofrío por todo el cuerpo de Qiao Chu.

—Ehhh…

Esto, es para que ustedes dos lo coman…

ahora.

No habéis comido nada todavía.

—Qiao Chu tartamudeó, temblando de miedo mientras miraba fijamente a Jun Wu Yao, y en su corazón, ya estaba llorando con pesar.

Jun Wu Yao sonrió un poco, y respondió: —Gracias.

Qiao Chu se puso rígido.

La sonrisa de Jun Wu Yao no contenía ni un solo rastro de agresión, e incluso él, como hombre, encontró la sonrisa agradable a la vista.

El inexplicable miedo que anteriormente le había atenazado todo ese tiempo se dispersó repentinamente en el viento con esa sonrisa encantadora.

El hermano mayor de Wu Xie…

podría no ser tan aterrador como se había imaginado…

Eso fue lo que pensó Qiao Chu.

—No hace falta dar las gracias…

—Completamente indefenso ante la gente bella, Qiao Chu sonrió y se volvió inmediatamente para volver con sus compañeros.

Borrando completamente de su mente lo aterrador que había sido antes Jun Wu Yao.

Jun Wu Yao sostuvo la pata de conejo asado y la llevó ante la boca de Jun Wu Xie.

*Un clásico juguete chino, es un tambor que tiene dos caras y se suspende por una vara, con perlas o cuentas que cuelgan por cuerdas en ambos lados del cuerpo del tambor.

El tambor suena cuando se gira sobre su eje de lado a lado, haciendo que las cuentas golpeen las caras del tambor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo