Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

dominando el multiverso desde el trono vacío - Capítulo 56

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. dominando el multiverso desde el trono vacío
  4. Capítulo 56 - 56 Capítulo 56 La Ciudad Subterránea del Faraón Dorado y el Comienzo de la Guerra
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

56: Capítulo 56: La Ciudad Subterránea del Faraón Dorado y el Comienzo de la Guerra 56: Capítulo 56: La Ciudad Subterránea del Faraón Dorado y el Comienzo de la Guerra El Reino de Tutmosis era una nación desértica, pero a diferencia de Alabasta, al estar en el South Blue experimentaba las cuatro estaciones.

Curiosamente, su estación más bella era el invierno.

Cuando la nieve caía sobre el desierto, cubriendo las dunas doradas con un manto blanco y helado, el paisaje se convertía en una obra de arte bicolor de una belleza sobrecogedora.

A pesar de ser una isla de tamaño mediano, solo tenía una ciudad visible en la superficie: Shabak, conocida simplemente como la “Ciudad de Arena”.

La combinación de un entorno desértico hostil, baja densidad de población y una sola ciudad daba la impresión de ser un país pobre y débil.

Incluso los piratas solían pasar de largo, pensando que no valía la pena saquearlo.

Pero lo que el mundo ignoraba era que, bajo la humilde Ciudad de Arena, se extendía un inmenso complejo subterráneo.

Una metrópolis oculta de varios niveles, iluminada por luces amarillas artificiales, donde el aire estaba cargado de desesperación.

Gritos, lamentos y el sonido de látigos eran la banda sonora constante.

Soldados con collares verdes y túnicas blancas patrullaban cada rincón, armados con hachas de guerra, lanzas y rifles.

Sus rostros eran inexpresivos y aterradores.

En el centro de este inframundo se alzaba una majestuosa pirámide dorada: el verdadero Palacio Real.

En el salón del trono de la pirámide, el Rey Taclama, el infame “Rey de la Esclavitud” del Bajo Mundo, acababa de recibir la noticia de la inminente llegada de la flota del Cuartel General.

Sentado en su Trono de Oro, Taclama permanecía inmóvil.

Nadie podía leer su expresión, ya que su rostro estaba oculto tras una máscara funeraria de oro puro.

Vestía al estilo de los antiguos faraones, con túnicas blancas, un collar ancho enjoyado y un cetro de oro en la mano.

Cuatro altos funcionarios vestidos de blanco y una guardia de élite esperaban sus órdenes nerviosamente.

—Su Majestad, ¿deberíamos preparar la evacuación?

—preguntó uno de los funcionarios, rompiendo el silencio.

—¿Evacuación?

—La voz de Taclama resonó metálica bajo la máscara—.

¿Cuántas personas, tesoros y barcos crees que podemos mover en dos horas?

—Ehh…

bueno…

—El funcionario dudó—.

¿Entonces llamamos a los Caza-Esclavos que están fuera para que regresen y nos apoyen?

—No.

Taclama rechazó la idea al instante.

—De los diez mil cazadores que tenemos, solo hay dos mil en el South Blue.

Y los que podrían llegar a tiempo son aún menos.

No son combatientes de guerra, son secuestradores.

Traerlos sería inútil.

—Entonces, ¿qué sugiere, Majestad?

—Digo que la evacuación es inevitable.

Ya que nos han sacado a la luz, debemos encontrar la forma de volver a las sombras.

El Rey se levantó del trono.

Su imponente figura de dos metros de altura proyectó una sombra sobre sus subordinados.

—Pero la primera flota de la Marina ya está a nuestras puertas.

Para salvar el grueso de nuestra fuerza y riqueza, primero debemos derrotarlos.

¡Debemos aplastar a esta primera oleada y luego desaparecer antes de que lleguen los refuerzos pesados!

Los cuatro funcionarios asintieron, comprendiendo la lógica desesperada del plan.

—Tienen dos horas.

Preparen las defensas para una guerra total.

Al mismo tiempo, preparen los barcos de transporte.

En cuanto rompamos el bloqueo naval, moveremos a las tropas y los tesoros esenciales.

—¡Sí, Majestad!

—¿Y los esclavos?

—preguntó otro funcionario—.

Son nuestra principal fuente de ingresos.

—Lleven a los 50.000 de mejor calidad (“Grado A”).

El resto…

que se queden dormidos bajo las arenas del desierto para siempre.

Será una tumba decente para ellos.

La orden fue brutal y definitiva.

—¡Sí, Majestad!

Nadie protestó.

Sabían que una palabra de disidencia significaba unirse a los condenados.

—¿Qué información tenemos sobre el Contraalmirante Dragon y el Contraalmirante Aven?

—preguntó Taclama.

—Sobre Aven, nuestros espías dicen que es un espadachín competente, pero nada extraordinario.

Dragon es el que requiere atención.

—¿Es un usuario de Fruta del Diablo?

—No, Majestad.

Según la inteligencia de nuestros cazadores en el Grand Line, no es un usuario.

—Sin embargo, su identidad es especial.

Su nombre completo es Monkey D.

Dragon.

Es el hijo del “Héroe de la Marina”, el Vicealmirante Monkey D.

Garp.

Y dicen que esta es su primera misión grande como comandante en jefe.

Al oír el nombre de Garp, los ojos de Taclama se entrecerraron tras la máscara.

A diferencia de los civiles que creían que Garp era un héroe solo por atrapar a Roger, Taclama sabía la verdad del Bajo Mundo: Garp era un monstruo de fuerza pura, posiblemente más fuerte que el Almirante Sengoku.

—¿Sabemos dónde está Garp ahora?

—No hay ubicación exacta, Majestad.

Garp se mueve a su antojo.

Pero hay rumores de que regresó recientemente a su hogar en el East Blue.

—Ya veo…

Taclama suspiró aliviado.

“Bien.

Entonces, en la batalla, debo tener cuidado de no matar al chico.

Si mato a su hijo, ese perro loco me perseguirá hasta el fin del mundo”.

Podía lidiar con la Marina, pero no quería tener al hombre más fuerte del mundo cazándolo por venganza personal.

—¡Muy bien!

¡vallan y preparen todo!

—¡A la orden!

En la ciudad subterránea, la maquinaria de guerra se puso en marcha.

El Ejército de Guardianes, compuesto por más de 30.000 soldados despiadados, comenzó a mover cañones y municiones hacia la superficie a través de túneles secretos.

Establecieron líneas de defensa y trampas en la costa.

Décadas de beneficios del tráfico de personas se tradujeron ahora en un arsenal formidable.

Mientras tanto, grupos de esclavos varones jóvenes y fuertes eran sacados de sus celdas y obligados a marchar hacia la Gran Pirámide Dorada.

El propósito de este movimiento era desconocido y siniestro.

**** En alta mar.

La flota de Dragon se había reunido con las fuerzas de las Ramas 194, 242 y 289.

El despliegue naval era impresionante.

Fuerza Principal: 5 Acorazados del Cuartel General.

(5.000 soldados de élite, artillería pesada).

Fuerza de Apoyo: 18 Buques Ligeros de las Ramas.

(8 de la Rama 194 con 4.000 hombres + 10 de las otras con 3.000 hombres).

Total: 23 Buques de Guerra y 12.000 Marines.

Aunque numéricamente inferiores a los 30.000 soldados de Taclama, la calidad estaba del lado de la Justicia.

Los 50 oficiales del Cuartel General, expertos en Rokushiki y Haki, valían por mil soldados comunes cada uno.

Dragon volaba sobre la flota, envuelto en su viento esmeralda, observando la costa que aparecía en el horizonte.

Sabía que Taclama era más fuerte y experimentado que él en combate convencional.

Pero no tenía miedo.

La idea de liberar a cientos de miles de almas inocentes hacía arder su sangre.

Esta era la justicia que siempre había buscado.

—¡Objetivo: Reino de Tutmosis!

—la voz de Dragon, amplificada por el viento, resonó en los oídos de cada soldado.

—¡¡ADELANTE!!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo